Metáfora, ciencia y cultura: Propuesta de una nueva tipología para el análisis de la metáfora científica

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Este artículo de carácter interdisciplinar establece una correlación entre los modos cognitivos (Buxó Rey, 1975
1984) y la metáfora en la ciencia, lo que supone la incorporación de una importante aportación de la antropología cognitiva a la teoría del lenguaje y del conocimiento. Para establecer esta correlación, se parte del supuesto de que el modo de pensar y de estructurar la realidad de una determinada cultura no está separado de su manifestación en el lenguaje y, por tanto, de la construcción de concepciones metafóricas. Esta correlación sólo es posible partiendo de las premisas establecidas por la última generación cognitivista que asume que la metáfora es parte constituyente de nuestro sistema conceptual (Gleitman & Lieberman, 1995
Smith & Osherson, 1995). La tipología que propone espera ofrecer nuevas perspectivas para el análisis de la metáfora en el discurso científico-técnico.
Abstract:
The purpose of this interdisciplinary work is to establish a correlation between culture, cognition and metaphor in science, by means of integrating the resources provided by cognitive anthropology (Buxó Rey, 1975
1984) to a theory of language and thought. It will assume that the way a cultural group reasons, perceives and structures reality is in close relationship with its manifestation in language and, also, with the construction of metaphorical expressions. This can only be approached by adopting the assumption that metaphor is part of our conceptual system (Gleitman & Lieberman, 1995
Smith & Osherson, 1995). The typology proposed may offer new insights in the analysis of metaphor in scientific and technical discourse.
Publicado el : jueves, 01 de enero de 2004
Lectura(s) : 13
Fuente : Ibérica 1139-7241 (2004) Vol. 7
Número de páginas: 18
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MetÆfora, ciencia y cultura: Propuesta de
una nueva tipolog a para el anÆlisis de la
metÆfora cient fica
Georgina Cuadrado Esclapez
Universidad PolitØcnica de Madrid
Resumen
Este art culo de carÆcter interdisciplinar establece una correlaci n entre los modos
cognitivos (Bux Rey, 1975; 1984) y la metÆfora en la ciencia, lo que supone la
incorporaci n de una importante aportaci n de la antropolog a cognitiva a la teor a del
lenguaje y del conocimiento. Para establecer esta correlaci n, se parte del supuesto de que
el modo de pensar y de estructurar la realidad de una determinada cultura no estÆ
separado de su manifestaci n en el lenguaje y, por tanto, de la construcci n de
concepciones metaf ricas. Esta correlaci n s lo es posible partiendo de las premisas
establecidas por la œltima generaci n cognitivista que asume que la metÆfora es parte
constituyente de nuestro sistema conceptual (Gleitman & Lieberman, 1995; Smith &
Osherson, 1995). La tipolog a que propone espera ofrecer nuevas perspectivas para el
anÆlisis de la metÆfora en el discurso cient fico-tØcnico.
Palabras clave: cultura, cognitivismo, metÆfora, ciencia.
Abstract
The purpose of this interdisciplinary work is to establish a correlation between culture,
cognition and metaphor in science, by means of integrating the resources provided by
cognitive anthropology (Bux Rey, 1975; 1984) to a theory of language and thought. It
will assume that the way a cultural group reasons, perceives and structures reality is in
close relationship with its manifestation in language and, also, with the construction of
metaphorical expressions. This can only be approached by adopting the assumption that
metaphor is part of our conceptual system (Gleitman & Lieberman, 1995; Smith &
Osherson, 1995). The typology proposed may offer new insights in the analysis of
metaphor in scientific and technical discourse.
Key words: culture, cognitivism, metaphor, science.
IB RICA 7 [2004]: 53-70 53G. CUADRADO ESCLAPEZ
Los modos cognitivosgnitivos (Bux Rey, 1974; 1984) son las distintas superestructuras de
ordenaci n l gica y simb lica de una colecti vidad que se encargan de procesar y
relacionar la informaci n de la realidad externa y dan lugar a unos hÆbitos sociales
predominantes; de ellos, resultan formas determinadas de percibir, categorizar,
conceptualizar y resolver problemas de la colectividad social.
Dos caracter sticas fundamentales de los modos cognitivos son la simultaneidad y la
recurrencia. EstÆn presentes de manera simultÆnea, aunque s lo uno de ellos sea
predominante en un momento de la historia del hombre. Los modos restantes se
manifestar an,por ejemplo, en determinados grupos culturales, cient ficos o art sticos
en mayor o menor manera. Son recurrentes porque pueden volver a manifestarse a
pesar de haber dejado de tener validez en un determinado per odo. As ,en la ciencia,
las revoluciones cient ficas generalmente implican el paso a un modo cognitivo
distinto.
Antes de exponer sus diferentes tipos es necesario precisar que, como la metÆfora,
los modos cognitivos condicionan nuestra visi n del mundo, algo que es de especial
importancia en la ciencia. De hecho, algunas metÆforas de la ciencia estÆn tan
generalizadas e inmersas en nuestra cultura que se consideran verdades objetivas.
Con respecto a este hecho, Searle (1995: 1) mantiene: There are portions of the real
world, objective facts in the world, that are only facts by human agreement. In a sense
there are things that exist only because we believe them to exist . Todo ello es una
prueba de que los modos cognitivos y la metÆfora ponen filtros al conocimiento de
la realidad externa de los cuales no siempre nos percatamos. Un ejemplo de las
verdades consideradas objetivas por nuestra cultura es lo simØtrico es bello o lo
simØtrico es perfecto y sus concepciones opuestas, que constituyen metÆforas insertas
en nuestra civilizaci n desde el mundo clÆsico.
Bux Rey (1984) distingue cuatro modos cognitivos dominantes: mitopoiØtico,
aleg rico, perspectiv stico y heterogen stico (vØase la figura 1). A continuaci n, se
expondrÆn las caracter sticas generales de cada uno de ellos as como su posible
manifestaci n en el lenguaje metaf rico .
IB RICA 7 [2004]: 53-7054MET`FORA, CIENCIA Y CULTURA
Modo cognitivo mitopoiØtico
Caracter sticas Generales
Este modo hace referencia a la primera forma de representaci n de la realidad en la
mente humana como colectividad. El grupo social procesa la informaci n mediante
asociaciones cognitivas, de forma que las entidades y los procesos adquieren su
significado no por lo que son en s ,sino mediante las caracter sticas prominentes que
los representan.
El ser humano ha necesitado siempre orientarse en el tiempo y en el espacio, pero
tambiØn en el conocimiento de lo que le rodea, y este modo cognitivo le posibilita la
orientaci n en el conocimiento cuando el hombre es incapaz de explicar
racionalmente lo que sucede en el mundo externo. Para poder entender la realidad, este
modo hace primario lo complejo, cercano lo lejano y concreto lo abstracto. Segœn
sostiene Bux Rey, se puede hablar en esta etapa cognitiva de un realismo conceptual
que consigue que parte del mundo desconocido se identifique y tome forma dentro de
la raz n humana; el modo cognitivo mitopoiØtico ordena el espacio f sico, dando
orden al caos. Con respecto a esta manera de comprensi n y conceptualizaci n del
mundo, Bux Rey (1984: 43) mantiene:
Al no reflejar simplemente rasgos del mundo ni del orden cultural, este modo cognitivo
constituye una unidad de pensamiento comœn capaz de procesar cualquier realidad que presenta
ideaciones abstractas de lo desconocido, lo inmutable, lo inefable bajo la mÆscara de lo concreto,
esto es, convierte lo impredecible en predecible, transforma lo infinito en finito y transmuta los
conceptos y las formas abstractas en imÆgenes perceptuales y representaciones concretas.
La cognici n mitopoiØtica seguirÆ latente y vigente siempre que los misterios de la mente
humana y de la realidad del cosmos no puedan descifrarse mediante el razonamiento
l gico y formal.
IB RICA 7 [2004]: 53-70 55G. CUADRADO ESCLAPEZ
&DUDFWHUtVWLFDV 7LSRV GH
0RGR &RJQLWLYR (MHPSORV *HQHUDOHV 0HWiIRUDV
Mitopoiético Presenta lo abstracto Metáforas creadas a Vía láctea, flecha del
y desconocido como partir de términos tiempo, carga de
algo concreto y concretos y cercanos fuerza, campos de
cercano; lo complejo, al hombre. (Metáfora fuerza
como primario. Mitopoiética)
Alegorístico Proyecta lo abstracto Metáforas creadas a Aniquilación de
sobre lo concreto, lo partir de términos partículas, esclavitud
lejano y desconocido abstractos. (Metáfora infrarroja, libertad
sobre lo cercano. Alegórica) asintótica, partículas
libres.
Perspectivístico Ordena de manera Términos derivados No se producen.
racional la realidad. del griego y del latín
Predominio del dotados de
objetivismo. univocidad.
Heterogenístico Subjetivismo, Metáforas creadas a Agujero negro,
incerteza, relativismo, partir del lenguaje agujero de gusano,
divulgación del saber. natural. (Vuelta a la teoría de las cuerdas,
metáfora paquetes de energía,
Mitopoiética) teoría de las burbujas.
Figura 1. MetÆfora y modos cognitivos.
Manifestaci n del modo mitopoiØtico en el lenguaje metaf rico
El estudio etimol gico de los tØr minos cient ficos caracter sticos de este modo cognitivo
pone de manifiesto el intento del ser humano de traer lo intangible hacia s ,o hacia lo
que le es cercano, de convertir en primario lo complejo y de hacer corp reo lo inefable.
Las metÆforas que coinciden con el modo cognitivo mitopoiØtico le proporcionan a los
conceptos sobre los que se asientan una proximidad y familiaridad para el hombre que
le ayudan a su manejo dentro del sistema conceptual. Un aspecto que es importante
considerar es que, ademÆs, estas metÆforas completan una parte desconocida de lo
designado sobre la cual se pueden generar razonamientos e inferencias l gicas, con lo
que contribuyen al desarrollo del pensamiento, pero tambiØn lo determinan en una u
otra direcci n.
Un ejemplo de la capacidad de dar respuesta a lo desconocido lo constituyen las primeras
explicaciones del cosmos, en el que el ser humano distingue figuras de animales y de objetos
de labranza. Siguiendo dentro de esta tendencia, en el modo cognitivo mitopoiØtico, los
dioses no son figuras espirituales, sino que se convierten en dioses de la tierra, el fuego, la
fertilidad o el vino.
IB RICA 7 [2004]: 53-7056MET`FORA, CIENCIA Y CULTURA
El modo cognitivo mitopoiØtico se manifiesta tambiØn en los siguientes tØrminos de
la f sica:field, charge of force, source of light y arrows of time.
Field : aunque este tØrmino se registra por primera vez en el aæo 1000 significando tierra
apropiada para el campo o para labranza, la f sica lo incorpora a su lenguaje desde un primer
momento de la historia de la ciencia y se aplica, si bien con caracter sticas definitorias
diferentes, en paradigmas que van desde la mecÆnica clÆsica, la teor a de los electrones y la
teor a de la relatividad hasta la mecÆnica cuÆntica. En el Diccionario Esencial de las Ciencias
(1999: 146), campo se define como perturbaci n real o ficticia de un espacio, determinada
por la asignaci n intr nseca a cada punto del valor de una magnitud , y por extensi n,
tambiØn como una funci n o conjunto de funciones espacio-temporales que dan las
distribuciones de los valores de la magnitud para un sistema de coordenadas . Estas
definiciones pueden completarse con la que proporciona Nersessian (1984: 35), que
describe campo a partir de la aparici n de la noci n de l neas de fuerza propuesta por
Faraday como a physical state of stress and strain in space . En la matemÆtica, sin
embargo, encontramos un ejemplo de la influencia cultural del francØs en nuestra lengua,
pues en este idioma en lugar de campo se utiliza el tØrmino cuerpo.
Charge of force (Particles contain charges). Esta expresi n metaf rica se relaciona
directamente con el concepto primario de esfuerzo f sico. En ella aparece el esquema
del contenedor (Lakoff & Johnson, 1980) proyectado sobre las part culas. La carga,
segœn se recoge en la Nueva Enciclopedia Larousse (1984, vol. 4, p. 1698) en su tercera
acepci n, ser a lo que se transporta en hombros, a lomos o en cualquier veh culo .
Una carga elØctrica ser a la cantidad de electricidad que posee un cuerpo. El tØrmino
electr n viene definido como un Carrier of electric current in solids (The Oxford
English Dictionary, 1989, vol. 3, p. 35). Cargar aparece registrado en el diccionario con
dos acepciones: almacenar cargas elØctricas y hacer pasar a un acumulador una
corriente opuesta a la que Øste suministra para que recupere la energ a que hab a
perdido, tal como informa la Nueva Enciclopedia Larousse (1984, vol. 4, p. 1698).
Source of light. Fuente, al igual que source en inglØs, es un tØrmino con muy diversas
acepciones que puede aplicarse metaf ricamente en muchos casos, tanto en el registro
general como en el cient fico. Significa en su acepci n primera, segœn la Nueva
Enciclopedia Larousse (1984, vol. 9, p. 4183), un manantial de agua que brota de la tierra .
Una fuente de luz es un objeto que emite rayos luminosos (Nueva Enciclopedia Larousse,
1984, vol. 9, p. 4183). Por desarrollo metaf rico o extensi n de la noci n de br otar y de
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originar algo, llegamos a su aplicaci n en la luz. Es posible encontrar esta misma
metÆfora en expresiones como fuente de calor, fuente de energ a,etc.
?Arrow of time: Esta metÆfora representa en una imagen un concepto muy dif cil de
manejar y definir en nuestro sistema conceptual. Hawking (1996: 161) define arrow of
time como something that distinguishes the past from the future, giving a direction to
time . La f sica moderna la emplea para la descripci n de esta dimensi n y sus dif erentes
tipos. El tiempo es un objeto, una flecha que seæala dos puntos y se mueve en dos
sentidos estructurados bajo la noci n f sica de hacia delante y hacia atrÆs. La flecha es un
objeto que implica dinamismo y movimiento. Los dos rasgos comunes entre una flecha
el concepto del tiempo para el establecimiento de esta metÆfora son que una flecha
siempre apunta en una direcci n y se desplaza tras un impulso en el tiempo y en el
espacio. EstÆ dotada de una direcci n y de aceleraci n, dos nociones de las que
realmente el tiempo carece, ya que para tener una direcci n y un movimiento tendr a que
ser real y material. El plano horizontal y la espacialidad nos sirven para dar sentido al
tiempo, pero estamos proporcionando unas caracter sticas de las que Øste carece. Esta
metÆfora le proporciona al tiempo una concreci n y una imagen visual muy poderosa en
la que el pasado se sitœa en el extremo opuesto al de la punta o cabeza, que seæala al
futuro. La f sica contemporÆnea distingue tres flechas del tiempo: la psicol gica, la
termodinÆmica y la cosmol gica. Existen, por tanto, no un tiempo, sino tres tipos de
tiempo diferentes. La organizaci n sistemÆtica primaria de la flecha psicol gica del
tiempo es la estructuraci n de un orden que va de atrÆs hacia adelante en una l nea recta
imaginaria. La flecha psicol gica es la direcci n en la que el ser humano siente el paso
del tiempo, en la que recordamos el pasado pero no podemos recordar el futuro. Desde
el aspecto ps quico y social,en nuestra concepci n del tiempo el factor cultural es un
elemento determinante. As ,por ejemplo, mientras que en nuestra civilizaci n el futuro
queda por delante y el pasado queda atrÆs, en algunas otras sociedades humanas, como
la babil nica y la asiria entre otras, el futuro queda a sus espaldas. Por tanto, es posible
calificar la conceptualizaci n en la que el futuro estÆ enfrente y el pasado estÆ situado
atrÆs como metÆfora conceptual de carÆcter cultural. La flecha termodinÆmica
materializa la direcci n del tiempo en la que la entrop a o el desorden aumenta.
Finalmente, la flecha cosmol gica indica la expansi n del universo. Para que los seres
humanos podamos existir, las tres flechas del tiempo tienen necesariamente que seæalar
en la misma direcci n. La metÆfora de la flecha se utiliza tambiØn para designar
conceptos de matemÆticas, mecÆnica o telecomunicaciones, entre otras disciplinas.
IB RICA 7 [2004]: 53-7058MET`FORA, CIENCIA Y CULTURA
Se puede afirmar que este modo cognitivo es recurrente en el discurso cient fico, pues
siempre que se emplea para designar una realidad en parte desconocida o abstracta
mediante un nombre concreto, se hace uso de Øl. As en las dos metÆforas etimol gicas,
galaxia y v a lÆctea,la primera originada en el griego y la segunda en el lat n,se utiliza una
misma imagen para la denominaci n de una realidad percibida visualmente, pero
desconocida y enigmÆtica cuando recibi su denominaci n. TambiØn de esta Øpoca
datan dos palabras del lenguaje de la astronom a: cometa, que significa con pelo y
planeta, que significa errante.
En la actualidad, como veremos posteriormente, se emplean igualmente muchos
tØrminos concretos para designar explicaciones de fen menos que han sido en un
principio para la ciencia meras especulaciones te ricas en la explicaci n de la realidad.
Modo cognitivo alegor stico
Caracter sticas Generales
Hoefer (en Figuier, 1881: 159) hace una reflexi n con respecto a la naturaleza humana
que refleja la necesidad del hombre de proyectar lo concreto sobre s mbolos y
abstracciones: ¿No es propio de la misma naturaleza del hombre hacer creer en
misterios reales o imaginarios, servirse de s mbolos y formas aleg ricas para expresar a
menudo las cosas mÆs sencillas del mundo?
Este segundo modo implica un nivel de abstracci n del que carece el modo anterior. El
mundo cognitivo alegor stico sintetiza en ideas la realidad del hombre, que adquiere un
significado espiritual del que carec a el modo mitopoiØtico. Hay una proyecci n, por
tanto, de lo intangible sobre lo tangible, de lo espiritual sobre lo corp reo y de lo
abstracto sobre lo concreto. Para Bux Rey (1984) este modelo, que se caracteriza por
ser cosmocØntrico y naturalista, combina lo intuitivo y lo racional con un profundo
sentido integrador y se soporta en el s mbolo.
El modo alegor stico es el predominante a lo largo de toda la Edad Media, aunque
durante el Renacimiento e incluso durante siglos posteriores se pueden aœn encontrar
muchas de sus expresiones y manifestaciones.
IB RICA 7 [2004]: 53-70 59G. CUADRADO ESCLAPEZ
Manifestaci n del modo alegor stico en el lenguaje metaf rico
En lo que a la metÆfora concierne, en el modo alegor stico se produce un proceso
inverso al anterior. Mientras que el primer modo cognitivo constituye una
herramienta para atraer lo alejado y lo desconocido hacia lo cercano y puede ser de
ayuda en la ciencia que intenta abordar lo que le es desconocido al hombre, el
segundo modo enriquece el contenido de lo concreto, y es de gran utilidad no s lo
en la lengua y la literatura, sino tambiØn en las demÆs manifestaciones art sticas.
El tipo de metÆforas correspondiente al modo cognitivo alegor stico se contrapone, por
lo tanto, al tipo de metÆforas representativo del modo mitopoiØtico, y tiene un valor
fundamentalmente estØtico. Aunque no se espera en el lenguaje de la ciencia, este modo
se halla presente ocasionalmente o en momentos hist ricos o culturales extremos. Para
que se desencadenen este tipo de metÆforas tienen que confluir factores extraling sticos
y factores que van mÆs allÆ de una teor a del conocimiento cient f ico. Es posible hallar
una manifestaci n del modo cognitivo alegor stico, por ejemplo, en el lenguaje de la
f sica de part culas, parte del cual se fragua en Europa en la primera mitad del siglo XX,
bajo un clima de gran tensi n emocional y de crisis espiritual. A este lenguaje pertenece
el tØrmino annihilation, que designa el fen meno que tiene lugar en el caso del encuentro
de part culas y antipart culas, o los tØrminos part culas mediadoras, que implican
mediaci n ante un conflicto. El movimiento es libertad, las part culas son libres y la
energ a se libera, el confinamiento, el constreæimiento y la esclavitud infrarroja son otros
de los ejemplos en los que el modo aleg rico se manifiesta a la hora de conceptualizar
el mundo cuÆntico. A continuaci n se analizan algunas de ellas:
Free Particles. El modelo las fuerzas dominan el mundo empleado en la f sica de
part culas emplea la metÆfora el movimiento es libertad. Existe evidencia de que esta
œltima estÆ fuertemente arraigada en la lengua inglesa. As ,Goatly (1997: 48) define
la metÆfora como Freedom = space to move/movement . Cabr a preguntarse, sin
embargo, si existen razones contundentes para la aplicaci n del modelo metaf rico
de la libertad a las part culas y no otro que se ajustara mÆs a la realidad que designa.
En cuanto a la propiedad reflejada en el tØrmino libertad, es posible afirmar que esta
realidad que ataæe al movimiento de las part culas podr a estr ucturarse sin duda de
una manera diferente. La part cula libre es aquella que se puede mover sin que otras
fuerzas que provienen de otras part culas las determinen. ste es un caso
especialmente patente de la correlaci n que existe entre el pensamiento cient fico y el
momento hist rico, pol tico y social que lo enmarca.
IB RICA 7 [2004]: 53-7060MET`FORA, CIENCIA Y CULTURA
La libertad en la f sica clÆsica constituye una forma de categorizaci n de las par t culas
que no es definitoria ni definitiva, pues una part cula puede ser libre o no serlo, segœn
el estado en el que se mueve. De esta forma, Kojevnikov (1999) explica que el gas
ser a un modelo apropiado para que se manifieste la libertad, dada la poca cantidad
de Ætomos que posee. En este sistema, tal como Kojevnikov observa, s lo los Ætomos
ser an libres, pero nunca los electrones, que estar an esclavizados por los Ætomos. En el
momento en el que el modelo se representara en un cuerpo s lido, los Ætomos
perder an su libertad y los electrones quedar an liberados. Esta libertad ser a, sin
embargo, parcial pues aunque aparentemente podr an moverse, estar an sujetos o
presionados por fuerzas que provienen de los Ætomos o de otros electrones.
Kojevnikov pone de manifiesto la controversia que podr a suscitar la validez de esta
metÆfora y encuentra en su adopci n una serie de motivaciones sociales y filos ficas:
In their attempts to conceptualize these intuitions in physical and matematical terms, physicists often
used social metaphors, implicitly as well as explicitly, consciously as well as unconsciously. These
metaphors reflected their varying interpretations -liberal and collectivist, among others- of the general
concept of freedom, their political philosophies, and also their personal and often incompatible
existential experiences of social life in different countries and regimes. (Kojevnikov, 1999: 296)
Este autor (1999: 311) explica c mo los cient ficos comprueban que los electrones
pueden saltar de un Ætomo a otro a pesar de que sus energ as son mÆs bajas que las
1barreras potenciales que separan los Ætomos; ademÆs, como Peierls descubre mÆs
tarde, hay ciertas regiones de energ as mÆs altas por encima del nivel de la barrera
dentro de la cual les estÆ prohibido moverse: las denominadas forbidden bands. Como
resultado de estos hallazgos, se vuelve a formular la noci n de libertad cuÆntica en
1932 y afirma que la diferencia entre free y bound electrons, de gran importancia en la
teor a clÆsica, y para la cual es decisivo el que la energ a del electr n supere la barrera
potencial entre los Ætomos, queda en gran parte anulada en la mecÆnica cuÆntica.
Annihilation of particles. La aniquilaci n o reducci n a la nada no podr a ser una
metÆfora que se acercara o fuera fiel a la realidad del cosmos pues nada desaparece, sino
que se transforma. De hecho, LØvy (1992: 514) propone en su lugar la palabra
desmaterializaci n, pues mantiene que el tØrmino aniquilaci n, bien que profusamente
utilizado, es impropio, ya que la desaparici n de corpœsculos es compensada siempre por
la aparici n de una energ a radiada cuantitativamente equivalente .
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Infra-r ed slavery. La esclavitud infrarroja es una propiedad de los quarks y los gluones,
que, segœn se separan entre s , producen un aumento en el cambio de color
obedeciendo a las leyes de la cromodinÆmica cuÆntica, que les niega la libertad y las
une. Martin (1991: 25) la explica:
As quarks move away from each other, there is an increase of colour change (a fundamental
characteristic of Quantum Chromodynamics, or QCD) that negates their asymptotic freedom
and binds them together. Since wave mechanics uses the term infrared to signify long distance,
this containment of quark is known as infrared slavery.
Asymptotic Freedom. La libertad asint tica constituye una propiedad de la fuerza
nuclear fuerte. Con energ as normales, la fuerza nuclear fuerte mantiene a los quarks
unidos. Mediante aceleradores de part culas se ha comprobado que a energ as mÆs
altas los quarks y los gluones se comportan casi como part culas libres, es decir,
estar an dotados hasta cierto grado de libertad. Hawking (1996: 81) explica de la
forma en que aparece a continuaci n quØ es y c mo actœa la liber tad asint tica:
There is another property of the strong nuclear force called asymptotic freedom [...]. At normal
energies, the strong nuclear force is indeed strong and it binds the quarks tightly together.
However, experiments with large particle accelerators indicate that at high energies the strong
force becomes much weaker, and the quarks and gluons behave almost like free particles.
En astrof sica,destaca la metÆfora aleg rica de la censura c smica, que evitar a que las
singularidades, es decir regiones las del espacio-tiempo en las que la materia es
infinitamente densa, se presenten desnudas y a la vista de los observadores en el universo.
Modo cognitivo perspectiv stico
Caracter sticas generales
Este modo cognitivo, como explica Bux Rey (1984), procesa la realidad como un espacio
conceptualmente cerrado y con leyes aut nomas, para darle de esta forma un orden
aparente. Destaca por situar en su eje al hombre y su intelecto. La visi n de una realidad
œnica, precisa y mensurable es el modo cognitivo dominante durante el renacimiento, el
racionalismo y el positivismo. El conocimiento, sigue explicando esta autora (1984), se
asienta sobre la invariabilidad de significado y lo estÆtico de los procesos.
IB RICA 7 [2004]: 53-7062

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