Medio Ambiente y Calidad de Vida (Environment and Quality of Life)

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Resumen
En este artículo se lleva a cabo un acercamiento al concepto de calidad de vida en relación con el medio ambiente, analizando los distintos entornos en los que el ser humano realiza sus actividades y de cómo influyen los factores ecológicos, culturales y socioeconómicos en la calidad de vida de las personas. Además, se realizan algunas propuestas para mejorar la calidad de vida, bien a través de la participación pública —individual o colectiva—, bien mediante la toma de conciencia sobre los propios hábitos de vida.
Abstract
The aim of the article is to relate the concepts of quality of life and environment, through the analysis of the places where human activities take place, and how ecological, cultural and socioeconomic factors influence people’s quality of life. Moreover, some proposals to improve the quality of life are made, either through the public (individual or collective) participation, or through the increasing consciousness about our own living habits.
Publicado el : martes, 01 de enero de 2008
Lectura(s) : 15
Fuente : Cuadernos de Bioética 1132-1989 (2008) Vol. XIX Num. 66
Número de páginas: 26
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MEDIO AMBIENTE Y CALIDAD DE VIDA
ENVIRONMENT AND QUALITY OF LIFE
Mario Burgui Burgui
e-mail: marioburgui@yahoo.es
C/ Crucero Hospital, 5
31300 Villafranca (Navarra)
Resumen
En este artículo se lleva a cabo un acercamiento al concepto de calidad de vida en
relación con el medio ambiente, analizando los distintos entornos en los que el ser
humano realiza sus actividades y de cómo infl uyen los factores ecológicos, culturales
y socioeconómicos en la calidad de vida de las personas. Además, se realizan algunas
propuestas para mejorar la calidad de vida, bien a través de la participación pública
—individual o colectiva—, bien mediante la toma de conciencia sobre los propios
hábitos de vida.
Palabras clave: medio ambiente, calidad de vida, cambio climático, participación
pública.
Abstract
The aim of the article is to relate the concepts of quality of life and environment,
through the analysis of the places where human activities take place, and how
ecological, cultural and socioeconomic factors infl uence people’s quality of life.
Moreover, some proposals to improve the quality of life are made, either through the
public (individual or collective) participation, or through the increasing consciousness
about our own living habits.
Key words: environment, quality of life, climate change, public participation.
Cuad. Bioét. XIX, 2008/2ª 293Mario Burgui Burgui
1. Introducción previsto que la comunidad internacional
comience a preparar un tratado que supla
En 1987, la Comisión Mundial sobre al de Kyoto en 2009.
Medio Ambiente y Desarrollo, constituida Los argumentos esgrimidos ya hace
por las Naciones Unidas, presentó el In- más de dos décadas siguen siendo váli-
forme Brundtland, en el cual se advertía dos hoy día: la necesidad de conservar la
de que la destrucción medioambiental biodiversidad, de mantener los recursos
constituía una amenaza para la calidad de naturales, de conseguir un desarrollo
vida y la salud humanas. En el informe, titu- equilibrado que a su vez permita el cre-
lado «Nuestro futuro común», se especifi - cimiento racional de todos los pueblos,
caba que la degradación de la biosfera, las la urgencia de cambiar el modo de vida
presiones demográfi cas, el agotamiento consumista y despilfarrador occidental en
de los recursos y la desaparición de espe- aras de preservar nuestro entorno en con-
cies podrían comprometer seriamente las diciones adecuadas para la vida... Pero
condiciones de vida de los seres humanos todos ellos han resultado infructuosos
en las próximas décadas. para despertar a la ‘sociedad del bienes-
Veinte años después, y tras varios tra- tar’ de su sueño. No obstante, ahora el
tados internacionales que han supuesto discurso parece haber tomado un nuevo
poco más que una declaración de buenas rumbo. Recientemente se han publicado
intenciones (algunos de los cuales, como algunos informes que han llamado mu-
el Protocolo de Kyoto, ni siquiera han sido cho la atención, como el presentado por
subscritos hasta la fecha por las naciones el gobierno británico, donde se explicita
más contaminantes), la comunidad inter- que el cambio climático ocasionará en
nacional sigue dividida a la hora de hacer las próximas décadas una grave rece-
frente a la crisis ambiental que atraviesa sión económica a nivel mundial si no se
el mundo de nuestros días. Sin embargo, toman inmediatamente las medidas para
desde el ámbito científi co cada vez existe minimizar sus efectos. Los costes de re-
más acuerdo al apuntar al hombre como parar los daños a posteriori, serían mucho
responsable del aumento desmedido en mayores que la inversión en medidas
la temperatura de la Tierra en el último preventivas que actualmente estamos
1siglo, fundamentalmente a través de la en condiciones de adoptar. Que la crisis
emisión de gases de efecto invernadero. ambiental amenazaba nuestra calidad de
Esta es la principal conclusión que se
extrae del cuarto informe de sintesis del 1 Concretamente, el estudio encargado a
Panel Intergubernamental de Cambio Sir Nicholas Stern, ex-director del Banco Mundial,
concluye que «afrontar la necesaria reducción de Climático (IPCC), presentado en Valencia
emisiones de gases invernadero costaría un 1% del el pasado mes de noviembre, y que sirve
PIB mundial anual, contra el 20% que podría costar
de documento de trabajo básico para la no hacerlo». Van Den Berg, E., «Cambio Climático
en España», National Geographic, Vol. 21, Núm. 4 Conferecia de Naciones Unidas sobre el
(Octubre 2007), Pp. 50-6.Cambio Climático de Bali, en la que está
294 Cuad. Bioét. XIX, 2008/2ªMedio ambiente y calidad de vida
3vida y la de las próximas generaciones por debajo del umbral de la pobreza. Las
ya se había vaticinado antes, pero ahora organizaciones no gubernamentales de
que se ha expresado también en términos todo el mundo denunciaban en octubre
económicos, quizá podamos esperar que de 2006 el incumplimiento total de las
el toque de atención sea más duradero expectativas propuestas por la ONU para
y efectivo. reducir la pobreza. En parte, esto se debe
a que las ayudas de los países ricos al
2. Dignidad humana y calidad de vida tercer mundo, lejos de haber aumentado,
se han reducido un 25% en los últimos
La Declaración Universal de los De- 15 años. En el continente africano, por
rechos Humanos (DHU) proclama el ejemplo, se invierte cuatro veces más en
derecho de todas las personas a unas pagar la deuda externa que en educación.
condiciones de vida dignas, principal- Con este panorama, el mundo subdesa-
mente mediante los llamados Derechos de rrollado está condenado a seguir siéndolo
Segunda Generación (derecho al empleo, por mucho tiempo.
al salario justo, a la vivienda, a la cultura, Aunque aquí hay que matizar, puesto
el derecho a la salud, derecho a una justa que no se pueden confundir las nociones
distribución de los recursos, el derecho a de nivel de vida y calidad de vida. Es más,
la educación y el derecho a la seguridad). dentro de ciertos niveles de vida —o
Posteriormente, los derechos de Tercera supervivencia— que se dan en el Tercer
Generación tratan de completar la aspira- Mundo, no cabe hablar de calidad de
4ción de salvaguardar la dignidad humana vida: es inexistente.
mediante el derecho al medio ambiente,
el derecho al patrimonio común de la 3. Calidad de vida y medio ambiente
humanidad, el derecho al desarrollo y el
derecho a la paz, que vienen a ser también ¿Y a qué denominamos ‘calidad de
derechos que garantizan unas condicio- vida’? Habitualmente la gente usa esta
nes de vida adecuadas para todos los
2seres humanos. 3 INE, 2006. <http://www.ine.es/prensa/
np433.pdf> [Consulta: 11/11/07].Sin embargo, por más que la DHU
4 Según Julio Alguacil, la calidad de vida está
proclama el derecho de toda persona «a constituida por la articulación de tres dimensiones
un nivel de vida adecuado que le asegure básicas: medio ambiente, bienestar e identidad.
La definición de calidad de vida supera pues el la salud y el bienestar», el hambre y la
concepto de nivel de vida o forma de vida que se miseria siguen siendo la principal lacra
mencionaba antes (el cual se refiere únicamente
de la Humanidad. Y no hace falta ir muy a la provisión de servicios públicos universales:
bienestar), añadiendo las dimensiones de identidad lejos: en España 1 de cada 5 familias viven
y medio ambiente. Hernández, A., «Ciudadanos
fecundos: participación y calidad de vida», Ecología
y ciudad. Raíces de nuestros males y modos de tratarlos, 2 VV.AA., Los derechos humanos. Un proyecto
Arenillas, T. (Coord.), El viejo Topo, Barcelona, 2003, inacabado, Ediciones del Laberinto, Madrid, 2001,
247-249. 44-52.
Cuad. Bioét. XIX, 2008/2ª 295Mario Burgui Burgui
expresión sin saber muy bien de qué está calidad de vida, que incluyen aspectos
hablando. «Esto es calidad de vida», se subjetivos como la satisfacción personal o
dice cuando alguien ha conseguido una las aspiraciones, variables que no siempre
ocupación en la que trabaja poco y cobra se ajustan a la lógica y que dependen de
bien, o si se tienen muchos días de vaca- muchos factores. Baste un ejemplo para
ciones, etc. Pero, ¿qué signifi ca formal- ilustrar esta idea: los países industriali-
mente este concepto?, ¿cómo se defi ne? zados presentan sociedades plagadas de
Bien, el término comienza a utilizarse en individuos cada vez más insatisfechos, a
los años 60, coincidiendo con la creciente pesar de que tienen todo lo que desean
preocupación por el deterioro del medio para vivir. A esta insatisfacción se unen
ambiente. El interés por conocer el bien- unas aspiraciones ilimitadas de pro-
estar humano y las consecuencias de la piedad, consumo, disfrute, etc. El caso
industrialización provocan la aparición, contrario se da en las sociedades que
desde el ámbito de las Ciencias Sociales, todavía no han perdido completamente
de los primeros indicadores sobre la su modo de vida tradicional —ante la
calidad de vida, que en su origen con- invasión del modelo occidental—, donde
templaban fundamentalmente aspectos imperan valores sencillos y se presta más
objetivos, de índole económica y social. atención a las cuestiones esenciales de la
Posteriormente, fueron incorporándose existencia humana.
otros elementos de carácter subjetivo. Respecto a los indicadores, podrían di-
Aún actualmente existe un desacuerdo vidirse en tres grandes grupos: socioeco-
6notorio sobre la defi nición del concepto nómicos, ecológicos y psicológicos. Los
de calidad de vida y los indicadores que dos primeros miden variables externas a
requiere. Autores como Borthwick-Duffy las personas, mientras que los indicadores
diferenciaban entre tres posibles concep- psicológicos se basan en las reacciones
tualizaciones: a) las condiciones de vida subjetivas de los individuos, cuya pro-
de una persona; b) la satisfacción de la blemática ya ha sido mencionada y que
persona respecto a tales condiciones; y en este artículo no se tratará.
c) la combinación de las dos anteriores. Por otra parte, está el término calidad
Felce y Perry añadían una cuarta: la ambiental, que se relaciona con las con-
combinación de las anteriores ponderada diciones de habitabilidad del mundo
7por la escala de valores, aspiraciones y respecto al ser humano. En esencia, el
5expectativas personales .
6 Gómez Vela, M. & Sabeh, E.N. op.cit. En este punto se hace patente el pro-
7 Según Garmedia et al. (2005), «la calidad
blema que plantean los paradigmas de ambiental se puede asimilar al mantenimiento de
una estructura y función similar a la que se encuen-
5 Gómez Vela, M. & Sabeh, E.N., [Publicación tra en los ecosistemas naturales equivalentes. Es
en línea], Calidad de Vida. Evolución del concepto decir, que la composición de especies, la diversidad
y su influencia en la investigación y la práctica, y los ciclos de materia y flujos de energía que se
<www3.usal.es/~inico/investigacion/invesinico/ producen, mantengan una estructura equilibrada.
calidad.htm> [Consulta: 10/09/07]. Para realizar estas valoraciones es muy importante
296 Cuad. Bioét. XIX, 2008/2ªMedio ambiente y calidad de vida
estudio de la calidad ambiental consis- en una ciudad o trabajar en una fábrica
tiría en comparar los ecosistemas natu- donde la calidad ambiental sea relativa-
rales con los alterados por el hombre, mente alta, o simplemente aceptable para
midiendo las variables fundamentales el ser humano —donde nuestra salud y
del medio biofísico. Sin embargo, este seguridad no se vean comprometidas—,
planteamiento tal cual presenta limita- pero que comparada con un espacio na-
ciones en su aplicación al estudio de los tural fuera muy baja.
espacios no naturales donde habita el En este trabajo se abordará el concep-
hombre —como el urbano, el industrial to de calidad de vida en relación con el
o el rural—, pues en ellos la calidad medio ambiente; estudiando los distintos
ambiental siempre sería baja en compa- ámbitos donde el ser humano vive, traba-
ración con un espacio natural. Por ello, ja y realiza otras actividades, tratando de
el estudio de la calidad ambiental se ha relacionar las condiciones ambientales de
venido circunscribiendo a las necesida- vida del hombre con los aspectos ecoló-
9des y exigencias de salud y seguridad de gicos, culturales y socioeconómicos. Así
los seres humanos, en las que se han ba- pues, el trabajo se centra en los factores
sado los indicadores y rangos de calidad ‘externos’ que inciden en la calidad de
8ambiental. Por ejemplo, podemos vivir vida de las personas y no en los factores
subjetivos y psicológicos, aunque sin
restringirse únicamente al campo de la
la conservación de cada uno de los ecosistemas, al calidad ambiental.
menos en una muestra suficientemente amplia, para
utilizarlos como puntos de referencia libres de las
interferencias humanas». Erias Rey, A. & Álvarez- puede usarse el fósforo, el amonio, los nitratos o
Campana Gallo, J.M., Evaluación Ambiental y Desa- la Demanda Biológica de Óxigeno (DBO); para la
rrollo Sostenible, Pirámide, Madrid, 2007, p. 63. calidad del aire, por su parte, el NO2, el Ozono
8 Los indicadores ambientales son valores o Troposférico, etc. Respecto a los bioindicadores, se
parámetros que buscan reflejar de modo sintético sabe que determinados organismos se encuentran
y cuantitativo la calidad del medio ambiente. Estos a ciertos niveles de contaminación, y desaparecen
valores pueden obtenerse utilizando compuestos cuando éstos se sobrepasan; de modo que se puede
orgánicos o inorgánicos, o bien seres vivos —como establecer un rango de calidad ambiental basándose
algas, líquenes, etc.—, en cuyo caso se denominan en su presencia o ausencia en un determinado lugar.
bioindicadores. Respecto a los indicadores de Un ejemplo de clasificación y uso de Indicadores
calidad ambiental, existen numerosos estudios y Ambientales puede encontrarse en la publicación
múltiples variantes. Lo normal es agruparlos por VV.AA., Indicadores Ambientales. Aproximación a
‘temas ambientales’, para lo cual sirve de referencia la cuantificación del Déficit en materia de Calidad
la ordenación establecida en el Sexto Programa de Ambiental en la Región de Murcia, Consejería de
Acción Comunitario en Materia de Medio Ambiente, Agricultura, Agua y Medio Ambiente de la Región
aprobado el 22 de julio de 2002, que destaca los de Murcia, Murcia, 2004, 4-12 y ss.
siguientes temas: 1) Calidad del Agua, 2) Calidad 9 El análisis no permite descender al nivel de
del Aire, 3) Cambio Climático, 4) Medio Ambiente detalle deseable, debido a la amplitud de los temas
Urbano, 5) Uso sostenible del suelo, 6) Gestión de tratados y los ámbitos estudiados en este artículo.
Residuos. 7) Gestión Sostenible de Recursos Natu- No obstante, se presta especial atención a los sec-
rales, y 8) Uso de productos químicos y plaguicidas. tores de la construcción y el turismo, relacionados
Dependiendo del ámbito de estudio, los indicadores entre sí, y con una particular incidencia sobre el
variarán. Por ejemplo, para la calidad del agua medio ambiente.
Cuad. Bioét. XIX, 2008/2ª 297Mario Burgui Burgui
4. La calidad de vida en la ciudad de vida es realmente rural, se reduce al
mínimo. Además, las fronteras clásicas
El entorno vital del ser humano es, entre ciudad y mundo rural cada vez
cada vez más, la ciudad. A comienzos son más difusas, debido a la metropoli-
del siglo XXI, la mitad de la población zación de los alrededores que la ciudad
11mundial ya vive en centros urbanos. provoca.
Además, se calcula que en 2010 la pobla- Por otra parte, la ciudad constituye
ción europea que resida en las ciudades un sistema que precisa de la entrada de
rondará el 85%, y en 2025 la población grandes cantidades de materia y energía
urbana mundial ascenderá al 60%, según para su funcionamiento, que provienen
10las Naciones Unidas. de la explotación de recursos del exterior
No obstante, es necesario matizar que y que requieren unas infraestructuras
existe un alto porcentaje de la población para su transporte. A esto se añade que
que reside en las denominadas ‘áreas las ‘salidas’ del sistema son básicamente
rur-urbanas’ y también parte de la po- residuos. Todo ello hace que la ciudad
blación de áreas rurales cuyo modo de sea un complejo escasamente produc-
vida es básicamente urbano. Esto quiere tivo en términos ecológicos (aunque sí
decir que la población rural, cuyo modo sea productivo en cuanto a información,
servicios, cultura, ocio, etc.) y presente un
10 Aunque estas cifras pueden sufrir va- balance abierto e inestable, donde priman
riaciones importantes, fundamentalmente en las
los factores productivos y acumulativos estimaciones referentes a los países en desarrollo,
sobre los equilibradores (razón principal donde la población urbana se ha multiplicado por
10 en tan sólo 75 años y cuya evolución demográfica del malestar e inconfortabilidad urbanos).
se diferencia notablemente de la experimentada Así, es innegable que el impacto ecológico
por los países desarrollados, por lo que no puede
de la ciudad se extiende mucho más allá extrapolarse a partir de modelos conocidos con total
12fiabilidad. Y es que, en palabras de Concepción de su límite administrativo.
Caballero, «actualmente los núcleos urbanos de los En su origen, la ciudad suponía la
países subdesarrollados crecen a un ritmo tres veces
sustitución del hábitat natural por otro superior a los núcleos de los países desarrollados».
Esto se debe en gran medida, a la ‘huída del hambre’ más adecuado a las exigencias técnicas,
que protagonizan grandes masas poblacionales en culturales y económicas, que además
el Tercer Mundo, que acuden a la ciudad con la
brindaba protección a sus ciudadanos esperanza de mejorar su situación, pero que acaban
frente a los agentes externos, mediante malviviendo en barrios marginales, pues las mega-
urbes de estas regiones no pueden acoger a tanta la unión y el apoyo mutuo. No obstante,
población en sus deficientes estructuras. Las previ- la evolución del sistema urbano sufre
siones no son nada halagüeñas, pues según la ONU
un salto cualitativo con la Revolución se espera que las ciudades más pobres del mundo
sean las que experimenten un mayor crecimiento
en los próximos años. Caballero, C., «Cr11 Boada, M. & Toledo, V. M., El planeta, nuestro
demográfico, urbanización y medio ambiente», El cuerpo. La ecología, el ambientalismo y la crisis de la
malestar ambiental de la ciudad, Tello, B. (Coord.), modernidad, Fondo de Cultura Económica, México
Cuadernos del ICE. Ediciones de la Universidad D.F., 2003, 74-80.
Autónoma de Madrid, Murcia, 1998, Pp. 87-90. 12 ibíd.
298 Cuad. Bioét. XIX, 2008/2ªMedio ambiente y calidad de vida
Industral, que propició el crecimiento Así pues, si la función principal de la
rápido y desordenado de las ciudades, ciudad es constituir un entorno vital para
en aras de satisfacer la necesidad de un el ser humano, más seguro y confortable
mayor intercambio entre los agentes eco- que el medio natural salvaje, bien es cierto
nómicos. La demanda de mano de obra que también puede producirse el efecto
provocó migraciones masivas del campo contrario. El trabajo colectivo y la ayuda
a la ciudad que, sin embargo, pronto mutua suponen benefi cios innegables
colmaron la capacidad de acogida de la para cualquier sociedad. La cuestión es
urbe, produciéndose entonces grandes saber valorar si los perjuicios ocasionados
cambios en los modos de vida, tanto de por la aglomeración urbana superan di-
los nuevos como de los antiguos resi- chos benefi cios. Como ha señalado Suess
dentes. Surgió así lo que se denominaría (1980), «los habitantes de cualquier ciu-
«patología urbana», que afectaba tanto a dad están dispuestos a soportar un cierto
la dimensión sociológica (marginación, deterioro de su medio ambiente y de su
miseria, criminalidad, etc.), como a la calidad de vida a cambio de un nivel
ambiental (congestión, contaminación, de vida más alto, y mayor seguridad».
13suciedad, etc.). Pero esto hasta cierto límite, a partir del
Como se apuntaba anteriormente, es cual ese deterioro es percibido como una
este carácter acumulativo el principal molestia y una amenaza para la calidad
15causante de los problemas urbanos. La de vida.
elevada concentración de la población en En el capítulo de riesgos, a lo largo
las ciudades y sus periferias ocasiona pro- de la historia han sido principalmente
blemas ambientales, como la acumulación tres los que afectaban a la ciudad de
de residuos, una gran dependencia ener- un modo especial: los incendios, las
gética, difi cultad en la movilidad diaria, epidemias y las inundaciones. Los dos
contaminación del entorno (y de recursos primeros fueron especialmente virulentos
vitales como el aire y el agua), polución en la época preindustrial, pero posterior-
acústica, etc. Pero, además, el crecimiento mente el progreso trajo consigo medidas
desordenado contribuye a la creación de que atenuaban sus efectos. Sin embargo,
marginalidad, con cinturones periurbanos las inundaciones presentan aún hoy en
en los que proliferan viviendas insalubres día un serio factor de riesgo, fundamen-
que acogen a una población sin acceso a talmente debido a que son muchos los
14los servicios básicos. asentamientos urbanos sobre lechos de
inundación de cursos fl uviales, o situados
junto al mar y expuestos a los efectos de 13 Arroyo, F., «La ciudad y el medio ambiente
urbano», en El malestar ambiental de la ciudad, Tello, eventuales huracanes o tormentas tropi-
B. (coord.), Cuadernos del ICE. Ediciones de la cales, incluso a la ‘gota fría’ en España.
Universidad Autónoma de Madrid, Murcia, 1998,
En este sentido, los factores de riesgo se pp. 27-28.
14 Boada, M. & Toledo, V. M. op.cit., pp. 74-
15 Arroyo, F. op.cit., p. 15.80.
Cuad. Bioét. XIX, 2008/2ª 299Mario Burgui Burgui
ven agravados debido a que en el po- rra, la ganadería y los aprovechamientos
blamiento y la edifi cación se ignoran los forestales de todo tipo llevados a cabo de
condicionantes físicos y los mecanismos forma tradicional, hasta el comienzo de
que rigen los ciclos naturales y se presta la llamada Revolución Verde, no ocasio-
más atención a criterios sociales, cultu- naban graves impactos sobre el entorno;
16rales y fundamentalmente económicos. antes bien, mediante ellos el hombre ‘cui-
Por tanto, según lo visto hasta aho- daba’ también el territorio, y contribuía
ra, podría decirse que el elemento que a prevenir problemas ambientales como
más infl uye sobre la calidad de vida en por ejemplo los incendios. El abandono
la ciudad es la población, que además del medio rural trae consigo, sin embargo,
en un nivel excesivo de aglomeración una vulnerabilidad creciente del territorio
incrementa los efectos nocivos ocasiona- ante éste y otros problemas ambientales
dos por eventuales fenómenos naturales de origen natural, pero también de origen
adversos. antrópico. Así, un territorio despoblado
está más predispuesto a ser ‘ocupado’,
5. El medio rural ya por urbanizaciones faraónicas —re-
sidenciales o del nuevo turismo—, ya
A lo largo de la Historia, el medio por estaciones de esquí, campos de golf,
rural ha sido el principal ‘ambiente’ de parques temáticos, de atracciones, etc.
vida del ser humano, desde que comen- Como veremos más adelante, este tipo de
zara la sedentarización del Homo sapiens obras a menudo pretenden realizarse en
hasta la creciente migración de población lugares de atractivo paisajístico —y por
a las ciudades, acelerada con la Revolu- tanto turístico—, donde causan graves
ción Industrial. A partir de ese momento impactos.
el abandono del medio rural ha ido en Es necesario, por tanto, conservar un
aumento, quedándose desiertas —en tér- mundo rural ‘vivo’, poblado y en buen
minos de población— amplias zonas del estado, pues, aunque hoy en día ya no
interior de los países, fundamentalmente es el medio de vida del grueso de la po-
en Occidente, aunque en los últimos años blación, cumple varios papeles de gran
este fenómeno gana fuerza también en los relevancia. En lo que a la ciudad se refi ere,
países en vías de desarrollo. Este despo- es el entorno que la rodea, y cumple una
blamiento ha acarreado graves proble- inestimable función de regulación del
17mas, no sólo en lo social, sino también en clima a nivel local , al tiempo que es
cuanto al medio ambiente se refi ere, pues
las actividades rurales tradicionales de 17 Existe un tipo particular de brisas a nivel
aprovechamiento del territorio asegura- local denominadas campo-ciudad, que tienen lu-
gar fundamentalmente por la noche, producidas ban a la vez un mantenimiento del mismo
por la diferencia de temperaturas entre la urbe
en buenas condiciones. El cultivo de la tie- más caliente y su entorno rural inmediato más
frío. Este movimiento de masas de aire, sumado
16 Arroyo, F. op.cit., p. 20-21, p. 27. a los vientos dominantes a mayores escalas, con-
300 Cuad. Bioét. XIX, 2008/2ªMedio ambiente y calidad de vida
el ámbito de esparcimiento y ocio más de especies de fauna que los habitan,
cercano para la población urbana. etc.). Además, contribuye al abandono
Pero lo más importante es que el y olvido de los modos tradicionales de
medio rural en sí mismo es sinónimo trabajo —es decir, de una parte crucial
de calidad de vida, por cuanto reúne de la cultura de los pueblos— a la vez
en perfecto equilibrio las tres columnas que, en cierto modo, a la desarticulación
constituyentes de lo que se ha venido a social del mundo rural.
llamar ‘desarrollo sostenible’: economía, En este sentido, es patente la imposi-
18sociedad y medio ambiente. Es decir, bilidad de ‘regresar al pasado’ y la difi -
las actividades rurales constituyen un cultad de poner en práctica hoy en día los
pilar económico que sirve además para modos de vida tradicionales. Sin embar-
estructurar una sociedad —con respecto go, no faltan los intentos de acercamiento
a unos valores, a unas tradiciones, a una hacia una vida en armonía con el entorno,
cultura, etc.—, al tiempo que contribuyen lejos del consumo inútil e innecesario y
al cuidado y administración del territo- la alienación que provocan los hábitos
rio. Esto, por supuesto, si se realizan al modernos. Es conocida la corriente de
modo tradicional y respetando el entor- los llamados ‘neorrurales’, personas que
no. No entrarían en esta defi nición los huyen de la contaminación y el estrés
diversos modos de intensifi cación que de la ciudad en busca de tranquilidad y
han sufrido las actividades realizadas en contacto con la naturaleza. Algunos de
el medio rural pero que ya no pueden ellos se preocupan por recuperar antiguas
denominarse ‘rurales’: la agricultura y tradiciones y practican lo que hoy en día
ganadería intensivas, por ejemplo, que se denominan Agricultura y Ganadería
trasladan al campo el sistema de explota- Ecológicas, que básicamente coinciden
ción industrial. En estos casos, la balanza con los modos de explotación que se
se ha inclinado a favor de los benefi cios llevaban a cabo antes de la Revolución
económicos, pero perjudicando grave- Verde: sin pesticidas ni herbicidas para
mente los aspectos sociales y ambientales. el campo, sin suplementos químicos para
Está demostrado que la ‘agrobussiness’ el ganado, etc.
provoca graves perjuicios al medio am-
biente (contaminación por agroquímicos, 6. Los espacios naturales protegidos
pérdida de biodiversidad de cultivos y
Continuando el análisis del territorio
tribuye a ‘depurar’ en cierta medida el ambiente desde los ámbitos con más población a los
contaminado de las ciudades. Fernández García,
menos habitados, prestemos ahora aten-F., «Las modificaciones climáticas provocadas por
ción a los espacios naturales. En primer la ciudad: contaminación y clima urbano», en El
malestar ambiental de la ciudad, Tello, B. (coord.), lugar, cabe apuntar que existen múltiples
op.cit., pp. 65-68. fi guras de protección, tanto a nivel regio-
18 Erias Rey, A. & Álvarez-Campana Gallo,
nal como nacional e internacional, cada J.M., Evaluación Ambiental y Desarrollo Sostenible, Ed.
Pirámide, Madrid, 2007, 349-369. una de ellas con diferente normativa que
Cuad. Bioét. XIX, 2008/2ª 301Mario Burgui Burgui
regula los usos que de estos espacios se del bienestar humano: fauna, fl ora, hon-
19pueden hacer. Así, existen áreas donde gos, etc., que se desarrollan en su medio
se pueden realizar actividades agrícolas natural y que, por tanto, continúan en
y ganaderas, o bien aprovechamientos constante evolución (con mayor o menor
forestales, turismo, e incluso zonas donde interferencia por parte del hombre). Esto
se puede construir —habitualmente con es importante, pues, además de la infor-
ciertas restricciones—, o donde habita la mación genética de cada especie —que
gente que tradicionalmente vivía en ese podría guardarse en laboratorios—, la
entorno antes de que fuera declarado es- presencia de los organismos en su hábitat
pacio protegido y que ha conservado sus natural permite a los expertos estudiar
cortijos, masías o caseríos. Normalmente, su comportamiento real, lo cual aporta
todo ello depende de la riqueza biológica información importantísima, no sólo
y paisajística del entorno, que lleva a para la obtención de medicamentos y
limitar los usos en aquellos lugares más otras sustancias por parte de la industria
frágiles o con mayor valor ecológico, los farmacéutica, sino también para la lucha
20cuales se declaran Reserva. biológica contra plagas, etc. En este sen-
Pero en general, todos los espacios tido, la conservación de ciertos espacios
protegidos cumplen unas características con la mínima intervención del hombre
21comunes y aportan innumerables benefi - es indispensable. Lo cual no es, como
cios para la sociedad. Entre ellos destaca veremos a continuación, incompatible con
el de constituir reservas de recursos na- el desarrollo económico, ni con las políti-
turales y de biodiversidad, sustentadores cas contrarias a la creación de parques o
reservas naturales y que abogan por una
22conservación global del medio.
19 Paisaje Protegido, Reserva Natural, Parque
Natural o Parque Nacional son algunas de las figu-
21 Además de las funciones mencionadas, y ras de protección más comunes en nuestro país. A
como apunta Margalef, «los ecosistemas naturales nivel europeo existen otras figuras, como las que
son necesarios como referencias para el estudio integran la Red NATURA 2000: Zonas de Especial
de los ecosistemas explotados», por ello la con-Conservación (ZEC) y Zonas de Especial Protección
servación es también importante desde un punto para las Aves (ZEPA). Por su parte, organismos in-
de vista práctico, y no sólo por razones estéticas o ternacionales como la UNESCO también conceden
sentimentales. Margalef, R., Perspectivas de la teoría ciertos distintivos, como Reserva de la Biosfera o
ecológica, Ed. Blume, Barcelona, 1981, pp. 48-50.Patrimonio Natural de la Humanidad.
22 Como indica José Alba, existe un acalorado 20 En todo espacio protegido existe una zo-
debate sobre el modelo de conservación más desea-nificación, que delimita las diferentes áreas y los
ble. Por un lado, hay quienes aplauden la figura de usos permitidos en ellas. De este modo, dentro de
los espacios protegidos, pero también están los que la un mismo Parque Natural, por ejemplo, existen
critican y proponen una conservación global de todo Zonas Agrícolas, Zonas de Uso Compatible (con
el medio. Sin embargo, lo más adecuado parece ser mayor permisividad de uso), Viales (carreteras o
adoptar una postura intermedia, que contemple la caminos), Zonas de Máxima Conservación, Zonas
necesidad de una gestión racional del medio en su de Reserva (con usos restringidos), etc. También
conjunto, pero también la de reservar ciertas áreas suele contemplarse una Zona de Amortiguación
con una protección especial, debido a sus excepcio-que rodea el espacio protegido y donde los usos
nales valores ecológicos, paisajísticos, de riqueza en pueden estar regulados según los casos.
302 Cuad. Bioét. XIX, 2008/2ª

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