Liberalismo y desamortización (1814-1844) Especial referencia al caso malagueño (Liberalism and disentailment (1814-1844) A special reference to Málaga)

De
Publicado por

Resumen
El liberalismo en Málaga fue un fenómeno temprano que comenzó desde la entrada de los franceses. Desde entonces la población se implicó de lleno en la vida política del país iniciando en multitud de ocasiones movimientos insurreccionales que acabarían por provocar la caída de los
moderados. Lo anterior vino acompañado de la existencia de un grupo burgués interesado en que el partido político que llevó a efecto las medidas desamortizadoras, el liberal, se mantuviera a toda costa en el poder.
Abstract
Liberalism was an early phenomenon in Málaga, and it began with the arrival of the French. Since that time, the people of Málaga got fully involved in the country’s political life, starting in numerous occasions insurrectional movements which in the end resulted in the fall of the Moderates. At the same time, a bourgeoisie developed whose interest became that the Liberal party which had carried out the sale of Church lands remained in power at all costs.
Publicado el : martes, 01 de enero de 2008
Lectura(s) : 58
Fuente : Comunicación y Hombre 1885-365X 2008 volumen 1 número 4
Número de páginas: 7
Ver más Ver menos
Cette publication est accessible gratuitement

AUTOR INVESTIGACIÓN
RECIBIDO
21 de febrero de 2008Nieves Carmona González
ACEPTADOUniversidad Francisco de Vitoria
21 de abril de 2008
n.carmona@ufv.es
PÁGINAS
De la
ISSN: 1885-365X
Liberalismo y desamortización (1814-1844)
Especial referencia al caso malagueño
Liberalism and disentailment (1814-1844)
A special reference to Málaga
El liberalismo en Málaga fue un fenómeno temprano que comenzó desde la entrada de los fran-
ceses. Desde entonces la población se implicó de lleno en la vida política del país iniciando en
multitud de ocasiones movimientos insurreccionales que acabarían por provocar la caída de los
moderados. Lo anterior vino acompañado de la existencia de un grupo burgués interesado en que
el partido político que llevó a efecto las medidas desamortizadoras, el liberal, se mantuviera a toda
costa en el poder.
Liberalism was an early phenomenon in Málaga, and it began with the arrival of the French. Since that time, the people
of Málaga got fully involved in the country’s political life, starting in numerous occasions insurrectional movements which
in the end resulted in the fall of the Moderates. At the same time, a bourgeoisie developed whose interest became that
the Liberal party which had carried out the sale of Church lands remained in power at all costs.
Palabras clave: desamortización, liberales, moderados, carlismo.
Key Words: disentailment (sale of Church lands), Liberals, Moderates, Carlism
1. Desarrol1. Desarrollo históricohistórico
En Málaga los enfrentamientos entre realistas y liberales, fenómeno que se propicio con
la entrada de los franceses, se aplacó en cierta medida con la llegada de Fernando VII.
A pesar de lo anterior durante la coyuntura 1814-1820 la represión contra los partidarios
del credo liberal llevó a muchos de ellos al exilio, o bien a recluirse en círculos masónicos
o sociedades secretas.
El papel que desempeñaron estas sociedades fue relevante ya que constituyeron el
brazo armado de las organizaciones civiles dando lugar a continuos golpes militares que
sentarían las bases para el pronunciamiento de Quiroga y Riego.
Los tres años que van desde el pronunciamiento de Riego en 1820 hasta el comienzo
de la Década Ominosa vinieron marcados por una gran confusión política y social. Má-
laga había constituido uno de los grandes focos del liberalismo en España, hecho que
queda probado con los desembarcos de Riego en 1820 y de Torrijos en 1830. Cuando
en los primeros meses de 1820 se sublevó Quiroga y Riego en Cádiz, Málaga no dudo
en unirse a la cadena de sublevaciones a favor de la proclamación de la Constitución de
Revista Comunicación y Hombre · Número 4 · Año 20084 5
INVESTIGACIONES INVESTIGACIONES
1812. Málaga parecía ser gobernada Terminaba la experiencia liberal españo- el más renombrado de estos movimientos que no tuvieran doce religiosos. Por últi-
desde la calle; prueba de ello es el hecho la, y con el inicio de la Década Ominosa, insurrecionales: la expedición de Torrijos. mo, a principios de septiembre, se dispuso
curioso y poco conocido que ocurrió en la incipiente burguesía comercial había Todo el proyecto se basó en la suble- que las ventas de los bienes efectuadas
la ciudad en noviembre de 1821, cuando quedado aislada en los núcleos urbanos, vación de Cádiz gesto que sería apoyado desde el mes de octubre de 1820 hasta
estalló una revuelta dirigida por un tal Lu- rodeada por un campesinado hostil por los por la serranía de Ronda. La sorpresa fue fi nales de 1823 pasaran a quienes los ha-
cas Mendialdúa cuyo objetivo era negativos efectos de la Desamortización. grande cuando los liberales sublevados bían adquirido.
el de lanzar todo el pueblo a La nobleza, el clero y los mandos supe- llegaron a su punto de encuentro y fueron Estas medidas habían comenzado al
la calle, proclamar la repú- riores del ejército habían permanecido al capturados por las tropas realistas. Una año siguiente de la muerte de Fernando
blica y la igualdad, reunir lado del realismo. semana más tarde Torrijos y sus compa- VII, cuando en marzo de 1834 se decretó
Los círculos
en una plaza todos los Una ola de represalias y venganza se ñeros fueron ejecutados. la suspensión de monasterios y conventos
masónicos bienes de la ciudad y abatió sobre los liberales desde el inicio En 1832 cayó enfermo Fernando VII y de los que se hubieran fugado algunos de
constituyeron repartirlos a partes de dicha década. Tanto es así que el pro- comenzó la lucha por la sucesión. El 6 de sus miembros para unirse a los rebeldes.
el brazo iguales entre todos pio rey Luis XVIII aconsejó prudencia al octubre de ese año fue nombrada regen- El 23 de agosto de 1835 el pueblo de
los vecinos (V de la monarca español. “Todo el refi namiento te María Cristina. Se hizo cargo del nuevo Málaga, la milicia y la guarnición juraron armado de las
Fuente 1933: 46). El de crueldad de que es capaz el odio se gobierno Cea Bermúdez que como medi- la constitución y se proclamaron en Jun-organizaciones
1plan fracasó. empleó enseguida contra los liberales, los da de gracia concedió una amnistía polí- ta . Esta envió a la reina una propuesta
civiles
Al frente de la dió- suplicios más denigrantes, los más ver- tica que posibilitó el regreso de muchos en la que se destacó, entre otras cosas,
cesis de Málaga estaba gonzosos atropellos, las exacciones más liberales. En las Actas capitulares de 1833 la Constitución de 1812 y la oposición
desde 1816 Don Alonso violentas se cometieron contra ellos; Má- se recoge lo que sigue: malagueña a que se fusionasen carlistas
Cañedo y Vigil, uno de los laga y todos los pueblos de la provincia 1) “Todos los emigrados y desterrados y liberales. Tal postura fue compartida por
principales defensores del absolu- fueron teatro de repugnantísimas escenas por motivos políticos quedan en libertad de las Juntas de las restantes ciudades su-
tismo; tanto es así que cuando la Junta producidas por la venganza”(Guillén Ro- volver a sus hogares, a la posesión de sus blevadas, las andaluzas decidieron unirse
de Gobierno constituida tras el pronuncia- bles, 1874: 653). bienes, al ejercicio de su profesión... estableciendo una Junta Central que aca-
miento de Riego fue a prestar el juramento El establecimiento del absolutismo no 2) No se entienden como restituidos en bó por provocar la caída de Toreno quien
constitucional, se hizo notar la ausencia acabó con las sociedades secretas que sus anteriores funciones, aunque como fue sustituido por Mendizábal.
del obispo quien fue reclamado para que siguieron trabajando, publicando incluso cualquier español podrán aspirar a los El panorama que se le presentaba, al
accediese a realizar el juramento. Acudió pasquines en los que se amenazaba de puestos deseados... nuevo ministro de hacienda, era el de un
pero haciendo una salvedad: “en cuanto muerte al gobernador y a los ofi ciales rea- 3) Se exceptúa de esta Real determina- país en guerra con una alarmante y cre-
me lo permita la religión” (Conejero, 1979: listas. Los atentados se sucedieron uno ción los que votaron la destitución del rey ciente deuda. La única opción viable para
277), lo que provocó la ira de los libera- tras otro, los liberales más radicales llega- en Sevilla y los que acaudillaron fuerza ar- arreglar la situación era la de acudir a la
les. ron a quemar cosechas de terratenientes mada contra su soberanía...”. venta de los inmensos bienes
Más tarde el gobierno dictó un decreto absolutistas en la provincia. Tal era el es- Tras la muerte de Fernando VII, el 29 que el clero poseía. Con
en el que se pedía a los sacerdotes que tado de crispación en la ciudad, a pesar de de septiembre de 1833, comenzaron a ello esperaba obtener
explicasen a los feligreses la Constitución los esfuerzos del Marqués de Zambrano aparecer en la ciudad pintadas a favor de los recursos sufi cien-
como parte de sus obligaciones. La mayor gobernador militar de Málaga, que se llegó Don Carlos y se recrudecieron los enfren- tes para acabar con Los
oposición la encontraron los liberales en a publicar un bando prohibiendo las fi estas tamientos entre liberales y carlistas. María la guerra carlista, sacerdotes,
la jerarquía eclesiástica, que fue así la pri- de máscaras (ADE, Caja 25). Cristina era consciente que, ante las ame- amortizar la deu- por decreto,
mera en verse atacada, llegando incluso Los liberales, emigrados a Gibraltar, nazas de guerra civil propiciadas al no ha- da y, además,
debían
a desterrar a los obispos más destacados prepararon varias intentonas golpistas, berse reconocido los derechos dinásticos poner en circula-
explicar a los
por su beligerancia absolutista como le teniendo relación con ellos todos los alter- de Don Carlos, no quedaba otro remedio ción a manos del
feligreses la ocurrió a Cañedo y Vigil en 1822. cados de signo liberal que tuvieron lugar que unirse a las fuerzas políticas que an- interés individual
Constitución Este era el ambiente que se respiraba en Málaga. Las sociedades secretas mala- tes su esposo había perseguido. Estos no los bienes que po-
en Málaga en el transcurso de aquellos gueñas formaron parte de las tres expedi- eran otros que los liberales, única fuerza seía la Iglesia, con de 1812
años. De un lado clero y nobleza, elemen- ciones realizadas desde Gibraltar: Váldez capaz de representar el nuevo marco so- el ánimo de vincular a
tos muy infl uyentes en la ciudad, se man- e Iglesias en 1824; Bazán en 1826 y Man- cio-económico de la nación. numerosas familias a la
tenían a favor del absolutismo y en con- zanares y Torrijos en 1830. Con el advenimiento en Junio de 1835 causa de Isabel. Al gobierno no
tra de los defensores de la Constitución, Los fracasos de las expediciones de del ministerio del conde Toreno, las medi- le interesaba lo más mínimo que el prole-
mientras que 250 fi rmas de liberales ma- Váldez, Iglesias y Bazán no apagaron das contra la Iglesia aumentaron conside- tariado invirtiera en tierras puesto que no
lagueños pedían enérgicas medidas que los ánimos de los liberales malagueños rablemente. Suprimiéndose la Compañía tenían dinero para mejorarlas y por otra
cortaran los focos reaccionarios. quienes en 1826 comenzaron a preparar de Jesús y los monasterios y conventos parte no constituían un apoyo tan valioso
Revista Comunicación y Hombre · Número 4 · Año 2008Liberalismo y desamortización por Nieves Carmona González6 7
INVESTIGACIONES INVESTIGACIONES
para la monarquía liberal como “los ricos jubilo. Hubo repique de campanas, los bal- dizábal fue muy heterogénea destacando nitarios dirigidos por Joaquín María López
capitalistas” (Janke,1974: 243) cones se adornaron con colgaduras, hubo sobre todo la capitaneada por Flórez Es- partidarios de una regencia de tres perso-
Durante el primer periodo de gobierno música y carreras procesionales (BOP 20/ trada. nas y los unitarios, al cargo de Salustiano
de Mendizábal se notó una cierta tranqui- AG/1836). En Málaga las noticias alarmantes sobre Olózaga, quienes querían que el poder
lidad que poco tiempo duró. La cerrada Se daba así un gran paso en la consoli- los carlistas provocaron duros enfrenta- únicamente recayera sobre una persona:
oposición de los moderados y de dación del sistema constitucional. Para su mientos entre el pueblo y las corporaciones Espartero. Triunfaron los segundos.
los industriales catalanes defi nitivo arraigo era necesario acabar con religiosas. Se atacaron a frailes, monjas y En este periodo progresista se continuó
ante las concesiones he- la amenaza carlista y asegurarse, por otro curas expulsándolos de sus conventos, la política desamortizadora. Gamboa, mi-
chas por el ministerio a lado, el apoyo de las clases altas. Todos llegando la milicia ha destituir al alcalde. nistro de Hacienda, trató de llevar a cabo
En 1835 se Inglaterra motivaron estos objetivos estaban presentes en la La situación acabó cuando se presentó la desamortización de los bienes del clero
suprimió la la caída de Mendi- mente de Mendizábal cuando en su se- en la ciudad el capitán general de Gra- secular pero al dimitir en marzo de 1841
zábal en mayo de gundo periodo de gobierno puso de nuevo nada, quien desmanteló todo el aparato tuvo que ser Pedro Surra y Rull, el nuevo Compañía
1836. Le sucedió, en marcha el proceso desamortizador. De revolucionario que había tenido a la ciu- ministro de Hacienda, quien presentase el de Jesús y los
al frente de un mi- entonces data la ley de 29 de julio de 1837 dad sumida en el caos más absoluto en- proyecto.
monasterios y
nisterio moderado, en la que la desamortización ya no apare- carcelando a gran número de milicianos, Una comisión de las Cortes compuesta
conventos que
Francisco Javier ce como una operación conectada primor- ofi ciales del ejército y al alcalde. La des- por Gamboa, Mendizábal y Joaquín Ma-
no tuvieran Istúriz, lo que provo- dialmente con la extinción de la deuda sino confi anza de los malagueños ante la acti- ría López entre otros, informó el 1 de Julio
doce religiosos có una nueva alarma más bien con una reforma tributaria y con tud represiva del gobierno liberal provocó sobre el proyecto de Ley para la venta de
entre los sectores más el problema de la dotación para el mante- que la ciudad quedará indefensa ante la los bienes eclesiásticos. El informe afi rma-
avanzados. Fue en esta nimiento de los gastos de culto y clero. Se llegada del carlista Gómez, pues los mili- ba que la necesidad de esa medida había
ocasión Málaga quien inició una declararon bienes nacionales sujetos a la cianos no se alistaron desconfi ando de los sido reconocida desde 1837, pero que el
2serie de alzamientos . enajenación casi todos los del clero secu- propios liberales. “espíritu de reacción” había impedido que
La milicia nacional temía ser desarmada lar. Con el pronunciamiento de La Granja se adoptara hasta entonces (Janke, 1974:
y su respuesta no fue otra que la de adop- La aplicación práctica de esta ley fue subieron al poder los progresistas en 1837 320). La Ley fue promulgada el 2 de sep-
tar una postura levantística que acabó con nula. Por todo ello la desamortización de sucediéndose los ministerios de Calatrava tiembre de 1841 y se conoce con el nom-
la vida de los gobernadores de la ciudad, bienes del clero secular, aunque regulada y Bajardí. La obra política del nuevo equi- bre de “Ley de Espartero”. Así llegamos a
conde de Donadio y Saint Just. La situa- legalmente por Mendizábal, no fue una po puede sintetizarse en la Constitución 1843 año cumbre de la desamortización.
ción que se vivió en la ciudad fue alarman- realidad hasta la ley de Espartero de 2 de de 1837, código progresista de acusado Frente a los incondicionales de Espar-
te. Tras el asesinato de los gobernadores, septiembre de 1841. matiz liberal. tero, quienes monopolizaban todos los
se constituyó una nueva junta con los En el programa desamortizador de Men- A Bajardí lo sustituyó el moderado con- resortes del poder, estalló la protesta de
personajes más exaltados de la sociedad dizábal se abandonó todo reformismo de de Ofalia, quien tuvo que ceder el paso los moderados fi nanciados y apoyados
malagueña. Se atacaron casas de jueces, agrario. Liquidar deuda y ganar amigos al duque de Frías también moderado. por María Cristina. En Málaga
fi scales y de toda persona que ellos consi- para la causa isabelina fueron sus fi nes. Mientras, las luchas políticas entre progre- la situación política era
derasen afectas al carlismo. Pero la deuda no se consiguió reducir y sistas y moderados seguían incesantes alarmante llegándose a
La Junta dominaba la ciudad obligando por otro lado, como quiera que los bene- formando la regente un ministerio de coali- declarar la ciudad en
Liquidar deuda
a jueces, abogados, procuradores y cabil- fi ciarios del Real Decreto de 19 de febrero ción presidido por Pérez de Castro que co- estado de sitio. Las
y ganar amigos
do eclesiástico a jurar la Constitución. La de 1836 fueron los capitalistas tenedores menzó a gobernar en el momento en que sociedades secretas
para la causa Regente con objeto de aplacar los encen- de títulos y la burguesía adinerada, nú- un soldado de fortuna, Espartero, se con- planearon el asesi-
isabelina fueron didos ánimos de la población malagueña cleos sociales vinculados al lado isabeli- vertía en árbitro de la voluntad nacional. nato del goberna-
mandó tropas que partieron desde Ma- no, Mendizábal sólo vino a favorecer a los Terminada la primera guerra carlista el dor civil, intento que los fines de
drid y Granada. La Junta constituida pidió partidarios de Isabel. ejército del general Espartero, líder del falló y ocasionó gran Mendizábal
auxilio a Cádiz y Sevilla que no tardaron Pero al mismo tiempo, con la dureza progresismo que recogía la herencia de cantidad de detencio-
en unirse al alzamiento malagueño. Más de las medidas anticlericales, se ganó el los liberales exaltados, se impuso a la re- nes y deportaciones. En
tarde lo harían Granada, Zaragoza, varias rencor de los grupos más cercanos a la gente María Cristina quien abdicó el 12 de septiembre de 1840 el apoyo
ciudades de levante, y por último Madrid. Iglesia y se enemistó también con el cam- octubre de 1840. Así Espartero asumió to- de la ciudad al general Espartero se ma-
Ante la presión de las Juntas la Regen- pesinado, víctima directa de su política, das las responsabilidades del poder hasta nifestó en multitud de pasquines que apa-
te juró la constitución, despidió a Istúriz y como consecuencia de los aumentos de que se declaró mayor de edad a Isabel II recieron contra los moderados. Su retrato
aceptó un gabinete progresista sin necesi- las rentas de los arrendamientos rústicos el 8 de octubre de 1843. era sacado muy a menudo en procesión
dad del enfrentamiento que se avecinaba. implantados por los adquirentes de las fi n- Reunidas las Cortes, la mayoría pro- como si de un dios se tratara. Este entu-
Este hecho se celebró en Málaga con gran cas desamortizadas. La oposición a Men- gresista se dividió en dos grupos: los tri- siasmo hacia Espartero se vio truncado
Revista Comunicación y Hombre · Número 4 · Año 2008Liberalismo y desamortización por Nieves Carmona González8 9
INVESTIGACIONES INVESTIGACIONES
cuando a principios de mayo de 1843, a la ciudad grandes fosas que tapaban las profesionales de la subasta; en segundo impulsora del proceso desamortizador.
la caída del ministerio de Rodil, el general salidas que daban al campo, las calles tan lugar los grupos típicamente burgueses de La llama “élite hidalga” y en ella incluye
se vio obligado a llamar a Joaquín María sólo eran recorridas por soldados y milicia- comerciantes, funcionarios, industriales y al clero secular consideración que supo-
López persona que no le era del todo sim- nos. En defi nitiva se vivía una verdadera políticos. Junto a ellos también compraron ne toda una innovación. Por otra parte, la
pática. Pronto tuvo que dimitir López al situación de guerra. bienes desamortizados las clases medias afi rmación de que esos hidalgos fueron
no ser aceptado su programa de Se iban recibiendo noticias de los pro- rurales y los hacendados, persistiendo al- los grandes benefi ciarios de la desamor-
“reconciliación nacional” fue nunciamientos de distintas provincias gunos compradores nobles y clérigos pro- tización de Carlos IV tal vez tenga validez
sustituido por Juan Alva- españolas contra el regente. A fi nales de gresistas. Por último, un reducido grupo de para los estudios que Herr realizó sobre
rez Mendizábal entre julio se retiraron los buques que bloquea- trabajadores pudo llegar a ser propietario la desamortización de Salamanca y Jaén.
Los beneficia-
otros. ban el puerto dando la sensación de que aunque esta no fue la tónica general. Sin embargo habría que estudiar si tal afi r-
rios Lo anterior unido la situación había vuelto a la normalidad, Tomás y Valiente afi rma que sí existió mación puede generalizarse al resto de
de la des- a la dimisión del pero ante la noticia de que había más le- una revolución burguesa:”Frente a quie- las provincias y también incluso si en las
amortización general Serrano vantamientos se decidió la creación de nes niegan la existencia de una revolución provincias citadas el proceso desamorti-
como ministro de una nueva Junta que reafi rmó su fe en la burguesa en España, pienso que ésta se zador tuvo esa tónica todos los años.fueron, funda-
Guerra fue lo que Constitución de 1837 (AHMM, AC, nº 242, produjo, si bien no como un acontecimien- Es cierto que también hubo propietarios mentalmente,
desencadenó el 200-202)). Es entonces cuando se solicitó to catastrófi co y fulgurante, sino como un rurales medianos que compraron bienes
especuladores
levantamiento mala- la creación de un ejército para auxiliar a proceso intermitente, incompleto e incluso desamortizados, tal como muestra Herr,
y burgueses
gueño de 1843. Pare- Sevilla. desviado o atípico respecto a cualquier po- pero tal cosa no revistió carácter general.
ce ser que éste no tuvo En el mes de julio se recibieron noticias sible y foráneo modelo” (Tomás y Valiente, Para contrastar su hipótesis Herr se
como fi nalidad primaria la de la entrada de Narváez en Madrid, quien 1978: 15). basa en los estudios realizados por Lazo
caída de Espartero sino la vuelta adoptó un programa de coalición con los Richard Herr considera que la desamor- Díaz en la provincia de Sevilla , de Vicente
al gobierno de Joaquín María López. Lo progresistas hasta su asentamiento en el tización española, a pesar de que estuvo Cámara Urraca y Domingo Sánchez Zu-
que ocurrió fue que los enemigos de Es- poder. En cuanto a Espartero, uno días de acuerdo con la doctrina económica del rro en los alrededores de Valladolid y por
partero, los moderados y progresistas des- antes abandonó la capital con un puñado liberalismo, no formó parte de una inexis- último de José Extramiana en la provincia
contentos, supieron controlar efi cazmente de fi eles y llegó a Cádiz donde embarcó tente revolución burguesa. Herr afi rma de Alava.
la revuelta desvirtuándola de su verdadero rumbo a Londres. que “El liberalismo clásico no tenía signo Lo más destacable de las menciones
sentido y generalizándola a todo el país. El objetivo inicial de los junteros mala- de clase social, sino que servía de prove- que realiza sobre los trabajos anteriores
La milicia malagueña ante tal evento gueños se cumplió: López se hizo cargo cho a cualquier grupo que pudiera benefi - es la exclamación de Herr en una nota a
tocó generala y se constituyó en una Jun- del gobierno pero eliminado Espartero, el ciarse del libre empleo de los factores de pie de página en su artículo: “El signifi ca-
ta que inmediatamente exigió juramento hombre fuerte de la nueva situación era producción. En un país agrario, éstos no do de la desamortización en España”, en
a las autoridades, a excepción de jueces Narváez. Los progresistas inconsciente- eran tanto los comerciantes y fabricantes el que dice lo que sigue: ¡Sólo
y fi scales que buscaron refugio en pabe- mente habían propiciado el ascenso del como los que ya tenían interés en la tierra” hace falta gastar gran can-
llón inglés. Se acordó hacer caso omiso partido moderado auténtico benefi ciario (Herr 1974: 86). tidad de dinero en fi ncas
de todas las órdenes que procedieran de del movimiento. Este autor deja entrever que aquellos para ser considerado
la capital, levantándose barricadas en la No acabado el año 1844 en el que se cuya fortuna procedía del campo no eran burgués!. Tomás y
ciudad. consumó el triunfo de los moderados, se burgueses. Aquí se encuentra el punto de No debemos
Valiente
Algunos ofi ciales de la milicia solicitaron vio sesgado el curso emprendido por el mayor controversia con el resto de los au- olvidar, llegado
afirmó que al ejército que este se hiciera cargo de la proceso desamortizador en 1843 y man- tores. La difi cultad estriba en que no existe este punto, que
sí existió una ciudad. La Junta constituida se retiró re- tenido a principios de 1844. Se suspendió un criterio común entre los historiadores el pago de los
estableciéndose de nuevo el orden y for- la venta de los bienes del clero secular y para delimitar quienes son burgueses. bienes se hizo, revolución
mándose una nueva Junta compuesta de la de las comunidades de monjas hasta la Herr ha planteado la cuestión aplicándo- en su mayor par- burguesa
milicianos, ejército y otros sectores de la Ley de Madoz de 1855. la al caso concreto de los compradores de te, con títulos de
ciudad, al cargo todos ellos del marqués la desamortización. Mantiene que, si por deuda pública y los
de Sobremontes quien más tarde dimitiría. burgueses se entienden aquellas perso- tenedores de éstos no
2. R2. Revoolución burguesa y lución burguesa y Su cese se debió a las censuras de que nas cuya fortuna procede del comercio o la cabe identifi carlos con los
desamortizacion.desamortizacion.fue objeto por la prensa malagueña. industria, la mayor parte de los comprado- terratenientes rurales, tal como
El capitán general de Granada pidió la La mayoría de los estudios realizados has- res de bienes desamortizados no pueden hace Herr, sino más bien con comercian-
rendición de la ciudad mientras los buques ta ahora muestran como los benefi ciarios considerarse burgueses sino propietarios tes o profesionales típicamente burgueses
de la regencia mantenían el puerto blo- directos de la desamortización fueron; en antiguos de tierras. e incipientemente capitalistas.
queado. Para defenderse se abrieron en primer lugar un grupo de especuladores o Herr ha encontrado otra clase como Aun así, aunque los adquirentes de bie-
Revista Comunicación y Hombre · Número 4 · Año 2008Liberalismo y desamortización por Nieves Carmona González10 11
INVESTIGACIONES INVESTIGACIONES
nes desamortizados fuesen, como es la contrastándolas con los resultados más coyuntura favorable, que les afi rmó defi - ra local, puso la vista en la explotación de
hipótesis de Herr, antiguos propietarios de que con la intención de sus protagonistas. nitivamente en su posición y les permitió las propiedades urbanas bien para usarlas
la misma zona en donde se desamortiza- Tomás y Valiente expone un ejemplo situarse en posiciones superiores. como almacenes, lugares donde comen-
ron las tierras, al pasar estas de manos clarifi cador al respecto para el caso de la Merino Navarro efectuó el análisis de la zar un nuevo negocio o para el arriendo.
muertas a los nuevos compradores, se desamortización de Mendizábal en Sa- desamortización de Mendizábal en Extre-
creó una propiedad agraria nueva: lamanca. El modelo muestra como los madura. Como fenómeno general compra-
33. Conclusiones. Conclusiones
la propiedad burguesa. De benefi ciarios de la desamortización no ron las personas que ya tenían posición.
este modo quienes adqui- fueron otros que los poseedores de títulos María José Gimeno Pascual, en su es- La población malagueña estuvo implicada
rieran tierras desamorti- de deuda, o mejor, aquellos capaces de tudio sobre la desamortización de Godoy de lleno en la vida política del país y, como
No existe zadas comenzaban a adquirirlos en el mercado, es decir la bur- en la provincia de Segovia, destaca el rele- parte de esa implicación, lo que más llama
ser burgueses. guesía o la nobleza, que invirtió su dinero vante papel ejercido por la burguesía que la atención es ese interés por mantener un criterio
Por otro lado, si tal mediante operaciones que no siempre es- nuevamente se distinguió como primer en el poder a los progresistas. Está claro común, entre
como afi rma Herr, el taban dentro de la ley. grupo comprador. Comerciantes y fabri- que detrás de todo esto se encontraban
historiadores,
liberalismo clásico no El ejemplo es esclarecedor porque cantes fueron los verdaderos protagonis- aquellas personas cuya riqueza procedía
para delimitar
tuvo signo de clase muestra como incluso a quienes no tenían tas, ya que a sus manos fueron a parar las del comercio fundamentalmente, quienes
quienes son y la desamortización títulos en su poder les convenía realizar el tierras de mejor calidad, mientras que los de forma indirecta y con el apoyo popu-
burgueses pudo benefi ciar a cual- pago aparentemente en títulos, aunque en labradores compraron tierras más baratas lar, irán buscando el ascenso al poder de
quiera, podríamos plan- realidad lo hiciesen en dinero, y no por la haciendo unos remates más ajustados a aquel partido que más pudiera benefi ciar-
tearnos por qué entonces cuantía del precio de remate sino en canti- las tasaciones. les económicamente; este partido no era
no se llevó a cabo conforme dad sufi ciente para comprar títulos. En Málaga se vendieron un total de otro que el progresista, que fue el que lle-
a lo que propuso Flórez Estrada, La hipótesis de Tomás y Valiente se repi- 518 fi ncas urbanas que fueron adquiridas vó a cabo la política desamortizadora.
es decir, desamortizar para reformar la es- te en la mayor parte de los trabajos sobre por 183 compradores. Cabría pensar que En Málaga las propiedades urbanas que
tructura agraria. la desamortización existió dispersión en las compras entre el clero poseía no eran tan importantes en
Técnicamente su programa consistía en Respecto a los compradores de los bie- un elevado número de compradores. La número como en valor, por cuanto goza-
entregar las tierras en arrendamientos en- nes procedentes de la desamortización de realidad no fue esa, ya que un 14,7% de ban de excelente situación los edifi cios
fi téuticos por un plazo de cincuenta años Mendizábal en Navarra, Donézar aporta los compradores adquirieron el 47,8% de y era de gran calidad su arquitectura. En
a las mismas personas que trabajaban las una gran cantidad de datos de los que se las fi ncas. Podemos concluir entonces que cambio, las viviendas en propiedad eran
tierras a la Iglesia, con la posibilidad de re- extrae la conclusión de que los principa- existió una concentración de las compras casi inexistentes para la clase menos pu-
novar el contrato. Así todas las familias de les benefi ciarios fueron las clases medias en un reducido número de adquisidores diente.
clase proletaria pasarían a ser dueñas del y altas. La mayoría de los compradores lo que parece indicar que su motivación Con las medidas desamortizadoras
dominio útil de la tierra que cultivasen. fueron navarros, siendo el 90% de los esencial no fue otra que la de utilizar es- entraron en movimiento cien-
Tomás y Valiente escribió un sugerente mismos electores, es decir pertenecían tas fi ncas con fi nes comerciales hecho que tos de fi ncas urbanas que
artículo (1978) en el que apunta algunas a una minoría selecta dentro de la socie- queda contrastado a la vista de las profe- antes se encontraban
observaciones con respecto a lo propuesto dad. Dentro de esta élite Donézar señala siones de los adquirentes. en poder de las
La actitud por Herr. Sin perjuicio de reconocer la ori- un grupo de 81 individuos que eran altos La burguesía comercial e industrial fue “manos muertas”,
del pueblo ginalidad de las proposiciones de Herr, no cargos militares, nobles, titulares de car- quien desembolsó un porcentaje mayor produciéndose
malagueño parece estar de acuerdo con las mismas. gos provinciales o municipales y máximos al del resto de los compradores, ya que a una “revolución”
3No entiende la simplifi cación que Herr contribuyentes navarros . pesar de tener otra ocupación principal no del suelo urbano, tuvo grandes
hace a la hora de utilizar el concepto de Simón Segura hizo el estudio de la des- desdeñaron la construcción como negocio que dio lugar a implicaciones
“efectos cataclísmicos” cuando se refi ere amortización en Madrid, donde hubo un complementario o para disfrute particular. una redistribución a nivel
al proceso desamortizador. Por otro lado, gran número de pequeños compradores, De todos los compradores de bienes na- de las rentas que
nacional
olvidar que en la España del siglo XIX ha- 578, que adquirieron una o dos fi ncas. cionales Manuel Larios Herreros fue quien percibían antes las
bía núcleos típicos burgueses y afi rmar Entre los adquirentes destacaron 79 que más dinero invirtió. instituciones cuyos
que las personas con capital disponible compraron el 58% de la superfi cie de las En defi nitiva, la desamortización pro- bienes fueron desamor-
para comprar tierras eran los propietarios tierras. Estos eran en su mayoría perso- vocó una revolución del suelo urbano de tizados.
rurales, implica una simplifi cación difícil- nas con profesiones liberales o bien terra- tal forma que la burguesía, que hasta el La transferencia de la propie-
mente admisible. tenientes, clase media y burguesía, que momento tenía sus ojos fi jos en la explota- dad de los bienes urbanos, si bien pudo
Las anteriores consideraciones llevan a con la desamortización, y debido sobre ción del campo y dado que en la segunda contribuir a paliar la grave situación por la
establecer una proposición: la verifi cación todo a que las fi ncas con el transcurso de mitad del Siglo XIX se produjo en Málaga que atravesaba la agricultura malagueña,
de una u otra hipótesis ha de realizarse los años se revalorizaron, atravesaron una un declive de la industria y de la agricultu- principal fuente de ingresos en la econo-
Revista Comunicación y Hombre · Número 4 · Año 2008Liberalismo y desamortización por Nieves Carmona González12 13
INVESTIGACIONES INVESTIGACIONES
Liberalismo y desamortización (1814-1844)
mía, no ayudó al desarrollo económico ya que compraron una sola fi nca, que previ-
Nieves Carmona Gonzálezque los bienes no se emplearon para fo- siblemente destinaron a vivienda propia.
mentar la otra gran actividad, la del comer- Por lo que respecta a la situación ha-
cio, sino que se emplearon en benefi cio de cendística, objetivo primordial del proce-
algunos particulares, que destinaron sus so desamortizador, es importante subra-
adquisiciones al alquiler de viviendas fun- yar que las tres cuartas partes del capital Archivos
damentalmente. desembolsado lo fueron en papel de la ADE: Archivo de Díaz Escobar. Málaga
AHMM: Archivo Histórico municipal de Málaga: Actas Capitulares (1833 a 1845)Por tanto, si utilizamos el término bur- Deuda. Los bienes, tasados en once mi-
guesía para referirnos a todo el que se de- llones y medio de reales aproximadamen-
dica a una actividad productiva de la que te, permitieron la amortización directa de
obtiene un excedente para reinvertir, es cerca de nueve millones.
cierto que los comerciantes, propietarios, Por lo tanto, podemos afi rmar que se
profesiones liberales y militares, a prin- consiguió amortizar parte de la Deuda, a Bibliografía
cipios del siglo XIX, encajaban perfecta- pesar de que el problema fi scal no quedó
ARANGO, J. (1970): “La crítica de Flórez Estrada a la desamortización de Mendizábal: una oportunidad perdida para el capitalismo mente en esa defi nición. Sin embargo ese zanjado por dos razones fundamentales.
español”, Revista de Trabajo nº 31, pp. 113-256.
grupo, en vez de intentar reactivar la de- En primer lugar, porque el incremento con-
CABRILLANA (1990): La desamortización de Madoz en la provincia de Málaga. Ventas judiciales. Málaga, Dirección de archivos bilitada economía malagueña, se refugió tinuo de la Deuda Pública española era im-
estatales.en un capitalismo pasivo que difícilmente posible amortizarlo con unos bienes cuya
podía asociarse con una mentalidad bur- tasación era inferior a la Deuda acumulada CARO CANCELA, D.(2005): El primer liberalismo en Andalucía (1808-1868), Cádiz, Universidad de Cádiz
guesa dinámica. y, en segundo lugar, porque no todo lo ob-
COMIN, F. (1988a): Hacienda y economía en la España contemporánea (1800-1936), Madrid, I.E.F;
La explicación podría ser que ante la tenido en las ventas se empleó para amor- (1988b): ”Reforma tributaria y política fi scal”, en García Delgado, J.L.(dir), España II. Economía, Madrid, Espasa-Calpe, pp. 200-220.
grave crisis por la que atravesaba la eco- tizar los famosos Vales Reales sino para
CONEJERO LOPEZ, Mª Luisa (1979): “El clero en Málaga en el trienio liberal”, Baética, nº 2, pp. 30-45.nomía malagueña, era mucho más renta- cubrir el défi cit presupuestario.
ble para ese grupo vivir de las rentas que Así y todo, hemos de tener presente que DONEZAR, J.M. (1975): La desamortización de Mendizábal en Navarra, 1836-1856, Madrid, CSIC.
sus bienes urbanos les proporcionaban, esta gigantesca operación posibilitó que la
FONTANA, J. (1974): “Mendizábal y la desamortización civil”. Hacienda Pública Española, I.E.F. 27, pp. 75-80; que invertir en una economía que difícil- Deuda creciera menos que si no se hubie-
(1977): La revolución liberal (Política y Hacienda 1833-1845), Madrid: I.E.F.
mente podía aportarles mucha rentabili- ra contado con esos recursos para cubrir (1985): “La desamortización de Mendizábal y sus antecedentes”, en GARCIA
SANZ, A. y GARRABOU, R. (eds.), Historia agraria de la España Contemporánea. Cambio social y nuevas formas de propiedad dad. el défi cit
(1800-1850), Barcelona, Crítica, pp. 60-75.
Comerciantes, militares y propietarios Sería pedir demasiado que Málaga,
compraron en Málaga cerca de un 50% pese a lo que intentó, hubiese cambiado la GARCIA MONTORO, C. y ARCAS CUBERO, F. (1984): “Historia de Málaga. El siglo XIX”, Colección nuestra Andalucía, tomo II.
Granada, Ed. Andalucía de ediciones Anel, pp. 643-675.de las fi ncas vendidas, con una propor- historia política de España. No lo hizo a la
ción que tan sólo correspondía a un 15% larga, pero no podemos negar que en de- GIMENO PASCUAL, Mª José (1995): La desamortización de Godoy en la provincia de Segovia. Tesis Doctoral.
de los compradores. Esta clase no fue la terminados momentos la actitud del pue-
GUILLEN ROBLES, F. (1874): Historia de Málaga y su provincia, Málaga, Imprenta de Rubio y Cano.única que se benefi ció, ya que hubo un blo malagueño tuvo, a corto plazo, gran-
elevado número de compradores, 89, des implicaciones a nivel nacional. HERR, R. (1974): “El signifi cado de la desamortización en España”, Moneda y Crédito nº 131, pp. 55-94;
(1978):”La élite terrateniente española del siglo XIX”. Cuadernos de Investigación Histórica, nº 2, pp. 20-40.
(1986): “Hidalguía y desamortización bajo Carlos IV”, en Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y Ministerio de Economía y
Hacienda (IEF): Desamortización y Hacienda Pública Tomo II, pp. 160-240.
HUELIN y RUIZ BLASCO (1970): “Apuntes para un estudio de la economía malagueña”. Revista Gibralfaro, Nº 22., pp. 15-30.
JANKE, P. (1974): Mendizábal y la instauración de la monarquía constitucional en España, 1970-1853. Madrid, Siglo XXI.
Notas al pie
LACOMBA, J.A. (1969): “Málaga en su historia. Cosmopolitismo, pluralismo y mediterraneidad”, Málaga, Revista Jábega 1, pp.
1 Las Juntas eran controladas por comerciantes. Su objetivo era triunfar en la guerra civil contra los carlistas. Sus 46-49.
(1972): “ La economía malagueña del siglo XIX. Problemas e hipótesis”. Revista Gibralfaro 24, año XXII, pp. 101-135; principales actividades consistían en obtener dinero para la guerra y organizar tropas. En la mayoría de los casos
(1973): “El levantamiento malagueño de 1843 y la caída de la Regencia de Espartero”. Revista Jábega, nº 6, 15-30.tomaron medidas anticlericales.
2 “Ni el amor al desorden, ni el espíritu de anarquía han sido las causas de los movimientos de este pais. Sen-
LOPEZ MARTINEZ, Asunción: “Apuntes para la historia de Málaga: 1820-1823.”. Revista Jábega, nº 50, pp. 40-55.
timientos mas nobles y decorosos: sentimientos dignos de almas liberales han originado el pronunciamiento de
Málaga. El trono... vacilabán bajo el imperio de una administración incidiosa y tiránica. MERINO NAVARRO, J.P. (1976): La desamortización en Extremadura, Madrid, Fundación Universitaria Española.
B.O.P.Mál. 22/Ag./1836.
3 Donézar añade: “Es palpable la estrecha relación entre la compra de fi ncas rústicas, La Banca y los cargos en el MORALES FOLGUERA, J.M. (1986): “Consecuencias de la desamortización en el urbanismo malagueño del siglo XIX.”, en Des-
amortización y Hacienda Pública. Coord. Francisco Tomás y Valiente, Madrid, Ministerio de Agricultura y Pesca Y Alimentación. Consejo de Agricultura de los tres máximos rematantes de la desamortización en Navarra”.
Revista Comunicación y Hombre · Número 4 · Año 2008Liberalismo y desamortización por Nieves Carmona González14
INVESTIGACIONES
Secretaría General técnica. Ministerio de Economía y Hacienda. I.E.F, pp. 160-220.
MUÑOZ BAYO, S. (1974): “La desamortización en la provincia de Málaga”, Revista Jábega 8, pp. 41-47.
NADAL SANCHEZ, A.: “El Trienio Constitucional en Málaga (1820-1823) a través de un canónigo absolutista. Revista Baética, nº 5,
pp.12-25.
(1979): “Málaga siglo XIX: Transición económica y burguesía progresiva”, Revista Jábega, nº 20, pp. 20-35.
PANIAGUA, J. Y PIQURAS, J.A.(eds)(1998): Poder económico y poder político, Valencia, Fundación Instituto Historia Social.
PRIETO ESCUDERO, G. (1971): “La burguesía benefi ciaria de las desamortizaciones”. Revista de estudios políticos 179, pp.65-84.
SIMON SEGURA, F. (1964): “La desamortización de Mendizábal en la provincia de Barcelona”. Moneda y Crédito 98, pp.121-141;
(1967): “La desamortización de Mendizábal en Madrid”. Información Comercial Española 402, pp. 69-79;
(1969): Contribución al estudio de la desamortización en España: La desamortización de Mendizábal en la provincia de Madrid.
Madrid, I.E.F.
(1972): “Desamortización eclesiástica en el siglo XIX”. Diccionario de Historia eclesiástica de España, tomo II. Madrid, CSIC, pp.
743-746
(1973): La desamortización española del siglo XIX. Madrid, I.E.F.
(1984): “La desamortización española del siglo XIX”. Papeles de Economía Española nº 20, pp.74-107.
TOMAS Y VALIENTE, Francisco (1978): “El proceso de desamortización de la tierra en España”, en Agricultura y Sociedad nº 7, pp.
11-33.
(1982): “Desamortización y Hacienda Pública. Refl exiones: entre el balance, la crítica y las sugerencias”. Hacienda Pública Españo-
la 77, pp. 15-31.
(1986): “Refl exiones fi nales: entre el balance, la crítica y las sugerencias”, en Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (Secre-
taría General Técnica) y Ministerio de Economía y Hacienda (IEF), Desamortización y Hacienda Pública. Tomo II, pp140-180.
(1989): El marco político de la desamortización en España, Barcelona, Ariel.
TORTELLA, G. y otros (1981): Revolución burguesa, oligarquía y constitucionalismo (1834-1923). Tomo VIII. Historia de España,
Barcelona, Labor.
TUÑON DE LARA, M., TORTELLA, G., MARTI, C., JOVER, J.M., GARCIA DELGADO, J.L. y RUIZ D.(1981): Historia de España.
Revolución burguesa, oligarquía y constitucionalismo (1834-1923), Barcelona, Labor.
Liberalismo y desamortización por Nieves Carmona González

¡Sé el primero en escribir un comentario!

13/1000 caracteres como máximo.