La evolucion del idioma nacional

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Publicado el : lunes, 16 de mayo de 2011
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l'f'-v- '" í^.%' m ,^_^M^- •'^n , ^"^^1 rc^'rai ci.\.^ .%,:». ^iMt .^i% -»^Si- mi %. ei-ti:ilf r^.^é' .* i/^.J'im;:*í;X^;í?í tm^ l"^s iÍ!Íf¥2Z&l r t \,tei^i'^^'^ ERNESTO QUESADA correspondienteDirector de le Academie Argentina, de la R. Academia Eapañoia LAEVOLUCIÓN DEL IDIOMA NACIONAL BUENOS AIRES — Avenida AooytsImprenta Mkecatau 271 1933 PC 1073304 (i)LA EVOLUCIÓN DEL IDIOMA NACIONAL empresa la del veterano periodista que acaba de pu-VALIENTE blicar un nutrido volumen destinado a estudiar cuestiones correlativas con la lengua castellana, volcando en esas páginas, sin esfuerzo visible, sus interesantísimos recuerdos sobre las andan- zas del idioma nacional en nuestro país, los traductores en general, los diccionarios allende aquende mares, una serie de con-y los y sideraciones, un tanto picarescas, sobre lenguas, trastrue-las sus lite-ques traspiés ! Es ese libro, como se ve, una "olla podrida"y —raria, en la más correcta acepción del vocablo recuérdese la clásica definición de Covarrubias: olla podrida es lo mismo que —poderío o poderosa pues el autor ha reunido ahí todo lo que sobre lenguas traducciones su larga experiencia, sucesiva o si-y multánea, de periodista traductor público le ha permitido re-y coger en una existencia, no excesivamente larga, por loya que menos muy aprovechada. Seguirle en todas las fases de su obra mismo: por deseo concretar-sería casi escribir otra sobre lo eso me principalmente a la primera parte, que intitula "los idiomó- logos", que tiene para mí un sabor marcadamente criollo, en lay buena acepción del término, siendo esta la primera vez que se escribe semejante capítulo de historia literaria argentina. Estudia allí la evolución de la lengua castellana como idioma nacional nuestro, siguiéndola a través de las doctrinas literarias Alberdi, López, Sarmiento, Gutiérrez, comode Echeverría, y posterior; ocupándose sucesivamentedii majares, de la pléyadey popular, el hoy olvidadode la disciplina académica, la incultura definitivamente triunfante, lalibro de Abeille, el buen sentido y —(i) Arturo Costa Alvarez: Nuestra lengua. Buenos Aires, 1922, I vol. 8.* páginas.¡n de 350 —— 4 unidad de la lengua misma: cosa que ahora nadie discute. Entre los dii minores de la pléyade, el autor se ocupa de Obligado, Oyuela, Argerich, del Solar, Vedia, con motivo de lay polémica de también de quien esto escribe, a propósito1889; de dos de sus — —libros de de su cargo de1900 y 1902 y director de la Academia correspondiente de la Española, desde igual-1914; mente de Zeballos, Monner Sans, Rojas cita ; en ocasiones a Pay- ró, Olivera, Bunge, Wilde, Lugones, Gálvez, Terán, Weigel Mu- ñoz. No admite la existencia de un "problema del idioma nacio- nal" sobre la discusión que ello provocó entre nosotros a finesy, — —del pasado siglo, concluye por pasar si bien en francés la esponja: passons Véponge.., dice, aun cuando eso fuera quizá pasarse del pie a la mano! el orden de los tiempos, quizá . En hubiera debido este libro —recordar cierto interesantísimo opúsculo nada menos que de la imprenta de Niños Expósitos, el cual parece haber hastay ahora burlado el afán de los bibliófilos por conocer todo lo que —salió de dichas prensas titulado Memoria sobre la necesidad contener la demacia perjudicial licencia de las mugeresde cn^y hablar, lleva la firma de M. en Buenos Aires,el que G., ay marzo 12 de 1813. Allí se queja, entre otras cosas, del habla des- cosida femenina, "de esa libertad desmesurada escandalosa eny producirse, que sin respeto alguno a tiempo, lugar o personas, . dolorosamente se observa en muchas de las señoras mugeres . . ". Costa Alvarez prescinde de ese antecedente comienza a trazary la evolución de la lengua castellana en la Argentina arrancando desde la prédica romántica de Echeverría, al importar entre nos- otros el movimiento parisiense del año que había asimilado30, durante su estada en la gran ciudad del Sena: pero realmente co- rrespondía todavía darle en esto la primacía, del punto de vista prédica juvenil de Figarillo encronológico, a Alberdi, con su ha —Moda cuyo ejemplar, por él anotado, con placer conservo en mi biblioteca— cuando llevaba su amor a lo francés hasta el ex- galicismo de "jefe de obra" como mástremo de preconizar el expresivo El caso de Alberdi es típico.que "obra maestra". en un trabajo de la primeraCosta Alvarez cita esta frase suya comprende-juventud: "bajo la síntesis general de españolismo mos todo retrógrado, porque no tenemos una idea, unalo que es
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