Una nueva propuesta sobre los límites del “ager emeritensis” durante el Imperio Romano y la Antigüedad Tardía

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Colecciones : Zephyrus, 2010, Vol. 65
Fecha de publicación : 15-jul-2010
La fijación de las fronteras del ager emeritensis es uno de los principales temas de debate de la investigación centrada en el estudio del mundo rural de la capital lusitana. En este trabajo proponemos una definición de este espacio fundamentada en el análisis de la historiografía y en una nueva interpretación de la documentación textual y material disponible. La inevitable relación entre la creación de la provincia Lusitania y la fundación de Augusta Emerita, junto a la determinación de sus límites durante el período romano, son fundamentales, debido a que, probablemente, sean las fronteras fijadas en este tiempo las vigentes durante la Antigüedad Tardía.The fixing of the boundaries of the ager emeritensis is one of the main topics of discussion for research focused on the study of rural areas of the capital of Lusitania. We propose a definition of this space based on the analysis of historiography and a new interpretation of the textual documentation and material available. The inevitable connection between the creation of the province Lusitania and the founding of Augusta Emerita, along with the determination of their limits during the Roman period are essential, because, probably, are those set in this time the force during the Late Antiquity.
Publicado el : jueves, 15 de julio de 2010
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Fuente : Gredos de la universidad de salamenca
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ISSN: 0514-7336
UNA NUEVA PROPUESTA SOBRE LOS LÍMITES DEL AGER EMERITENSIS DURANTE EL IMPERIO ROMANO Y LA ANTIGÜEDAD TARDÍA
A new proposal about the limits of the ager emeritensis during the Roman Empire and Late Antiquity
Tomás CORDERO RUIZ Instituto de Arqueología de Mérida (CSIC-Junta de Extremadura-Consorcio de Mérida). Plaza de España, 15. 06800 Mérida (Badajoz)
Recepción: 2010-03-01; Revisión: 2010-03-09; Aceptación: 2010-04-13 BIBLID [0514-7336 (2010) LXV, enero-junio; 149-165]
R ESUMEN : La fijación de las fronteras del ager emeritensis es uno de los principales temas de debate de la investigación centrada en el estudio del mundo rural de la capital lusitana. En este trabajo proponemos una definición de este espacio fundamentada en el análisis de la historiografía y en una nueva interpretación de la documentación textual y material disponible. La inevitable relación entre la creación de la provincia Lusitania y la fundación de Augusta Emerita , junto a la determinación de sus límites durante el período romano, son fundamentales, debido a que, probablemente, sean las fronteras fijadas en este tiempo las vigentes durante la Antigüedad Tardía. Palabras clave : Augusta Emerita . Ager emeritensis . Administración territorial. Gromatici . Termini . Lusitania. Imperio Romano. Antigüedad Tardía. A BSTRACT : The fixing of the boundaries of the ager emeritensis is one of the main topics of discussion for research focused on the study of rural areas of the capital of Lusitania. We propose a definition of this space based on the analysis of historiography and a new interpretation of the textual documentation and material available. The inevitable connection between the creation of the province Lusitania and the founding of Augusta Emerita , along with the determination of their limits during the Roman period are essential, because, probably, are those set in this time the force during the Late Antiquity. Key words : Augusta Emerita . Ager emeritensis . Territorial administration. Gromatici . Termini . Lusitania. Roman Empire. Late Antiquity.
1. Introducción investigación interesada en esta labor es, recurren-temente, la carencia de documentación precisa (Le-La definición de los límites de las ciudades ro- veau, 1993; Chevalier, 2000: 163-185). Esta dificul-manas es una tarea complicada rodeada de incerti- tad impide obtener una visión completa de una urbs dumbre debido a la imposibilidad de reconstruirlos romana, que no sólo debe ser entendida como el es-con certeza. El principal escollo que encuentra la pacio donde se localizaban los elementos que definían
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la vida ciudadana, sino como el centro de una co-munidad en el que su ager ocupaba, también, un papel fundamental (Bendala Galán y Abad Casal, 2008: 20). Así pues, para comprender mejor la es-tructuración de la sociedad de Augusta Emerita es preciso conocer ambas realidades y analizarlas con-juntamente, descartando, consecuentemente, la su-puesta oposición ciudad-campo propuesta para el mundo antiguo (López Paz, 1989). La delimitación del ager emeritensis , al igual que en el resto de las ciudades romanas, fue un acto ritual destinado a reproducir el templum celeste tanto en el ámbito urbano como rural. Este último espacio adquiría, por tanto, un carácter sacro e inviolable para la comunidad que lo ocupaba. Esta unión era ampliada con la articulación del campo por los agri-mensores siguiendo la orientación del cardo y el de-cumanus maximus de la urbs a través de la centuriatio , acto que unía definitivamente los dos espacios en una red común y única (Rykwert, 2002: 60-66). El establecimiento de los límites del ager respon-día al interés de una comunidad por evitar la con-fusión con otros territorios vecinos y por establecer con seguridad el espacio en el que actuarían sus ma-gistrados (Le Roux, 1994: 44-47). Este proceso era considerado por los agrimensores como un proceso de suma importancia debido a su carácter sacro (Rykwert, 2002: 127-130). Los epígrafes territoriales ( termini , lapides , cippi …) 1 estaban, en general, bajo la protección de Iupiter Terminus y su remoción o mutilación estaba considerada un delito muy grave que acarrearía al responsable la pena de muerte. Esta adscripción les confería sacralidad, todos ellos fueron considerados dioses y estimados como custodios de la paz y la amistad (Piccaluga, 1974: 112-113, 122). De otro lado, cabe señalar la prevalencia del idea-rio colectivo de una sociedad sobre las indicaciones escritas, que, como es sabido, en ocasiones eran re-legadas a un segundo plano como signos comple-mentarios de límites y elementos naturales (árboles, montañas, ríos, etc.) o artificiales (calzadas, fosas, etc.) (Chouquer y Favory, 2001: 185-192; Ariño Gil et al. , 2004: 21-22). Además, existían otras fórmulas de fijación del territorio que variaban en función de las necesidades y problemas propios de cada caso 1 En el Corpus Agrimensorum Romanorum estas inscrip-ciones aparecen ampliamente tratadas, destacando, sobre todo, su diversidad. Esta pluralidad también se refleja en su nomenclatura (Ariño et al ., 2004: 22-23).
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como, por ejemplo, la disposición de un eje diferente al utilizado en las centuriaciones de las comunidades vecinas (López Paz, 1994: 3-9). Estas consideraciones estuvieron presentes en el trabajo desarrollado por los agrimensores encargados de la fundación emeritense. La delimitación de los límites del ager emeritensis fue un proceso tan im-portante como la centuriación, abundantemente re-ferenciada en el Corpus Agrimensorum Romanorum 2 . 2. Augusta Emerita y Lusitania La fundación emeritense es datada generalmente siguiendo la referencia de Dión Casio en el 25 a. n. e. ( Hist. Rom. LIII, 25, 2), aunque esta fecha no concuerda con la proporcionada por este mismo historiador –27 a. n. e.– para la división de la His-pania Ulterior en las provincias Lusitania y Baetica ( Hist. Rom. LIII, 12, 4-5). Este desfase temporal impide afirmar que la ciudad fue creada para asumir la capitalidad de la nueva provincia. Además, la ma-yor parte de la historiografía duda de la sucesión cronológica de Dión Casio y es posible encontrar en ella diferentes propuestas que intentan aclarar esta divergencia. El planteamiento de P. Le Roux (1999: 272-273), aceptado por gran parte de la co-munidad científica, propone que la creación de Lu-sitania se produjo entre los años 16 y 13 a. n. e. en coincidencia con la estancia de Augusto en la pe-nínsula. Este dato supone que la constitución de Augusta Emerita se produjo en la Hispania Ulterior (Pérez Vilatela, 2000a: 82). 2 Compendio recopilatorio de diferentes tratados de agrimensura redactado en Italia entre los siglos V y VI , con una segunda redacción realizada entre los siglos VI y VII . La primera edición de esta obra fue compilada por F. Blume, K. Lachman y A. Rudorff en 1848 bajo el nombre de Gro-matici Veteres , aunque será ampliada cuatro años después con la colaboración de Th. Mommsen. En 1913 este trabajo será revisado por C. Thulin bajo el nombre de Corpus Agri-mensorum Romanorum , incompleto por la repentina muerte del autor. Sin embargo, las traducciones de los textos de Frontino, Agenio Úrbico, Higinio, Sículo Flaco e Higinio Gromático se consideran más acertadas que las anteriores (López Paz, 1994: XXI-XXVI; Ariño Gil et al. , 2004: 185). Durante la década de los ochenta y noventa del siglo XX M. Clavel-Lévêque (1995) dirigió un proyecto de alcance euro-peo que estudió tanto los textos de estos agrimensores como los antiguos catastros romanos.
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La cercanía en el tiempo de ambos actos supone que la his-toriografía acepte de manera ma-yoritaria su relación (Ariño Gil et al ., 2004: 139), destacando que la definición del ager emeri-tensis fue una acción ligada, al igual que la fundación de la co-lonia, a la creación de un nuevo mapa provincial en Hispania , que supuso la desaparición de las antiguas circunscripciones – Ul terior y Citerior– y la creación de las provincias Tarraconense, Bae-tica y Lusitania (Ariño Gil et al. , 2004: 148-154). Probablemente, antes del cambio de Era los límites de Lu-sitania y de Augusta Emerita , que ya habría asumido el rango de capital, habrían sido establecidos con seguridad. La relación de la . A e terminales procedentes de Valencia del Ventoso y Valdecaballeros*. ciudad con el resto de la provin-F IG . 1 ra cia se refleja en la misma com-posición del espacio lusitano, di-vidido en dos por el río Tajo. Al norte de éste la comp eta en comparación con a isponi e para orografía complica en gran medida las comunica- ciudades ana cionesterrestresylasprincipalesciudades,mayori-oFtrroanstino,HigihnisipoGrs.oLmoástipcaosayjesAdgeelnaisoobÚrrabsicdoe tariamente estipendiarias, se ubican o bien en la costa (Chouquer y Favory, 2001: 213-216) permiten co-o bien en sus cercanías, mientras que en el interior nocer la gran amplitud del territorium , el módulo el proceso de integración en las estructuras romanas de la centuriación, el tamaño y orientación de sus es menor. Al sur del Tajo los accidentes geográficos centurias, su extensión a ambos lados del río Gua-son más suaves y existen mejores zonas agrícolas. En diana y la existencia de diferentes praefecturae y de esta zona, donde el contacto con Roma se remonta un lucus consagrado a la divinidad Feronia. Esta do-ya al siglo III a. n. e., el grado de municipalización es cumentación se complementa con las arae terminales mucho mayor, situándose aquí las colonias romanas. emeritenses halladas en los actuales términos muni-Este esquema posiblemente fue fundamental para cipales de Valencia del Ventoso y Valdecaballeros encumbrar a Augusta Emerita como principal nudo (Fig. 1). No tenemos en consideración el epígrafe de comunicaciones (Fernández Corrales, 1987) e documentado por J. R. Mélida (1925: n.º 787) en impediría que se considerara un elemento negativo el teatro romano de Mérida y cuyo texto FINIS L su localización meridional con respecto al resto de la [ …/… ] SAR [ … ] interpretó como: Finis L[usi-provincia (Ariño Gil et al. , 2004: 139). taniae] / [Cae]sar [ … ]. Esta inscripción está ac-tualmente desaparecida y, por lo tanto, no es posible 3. El ager emeritensis en época romana asegurar su lectura. A pesar de esto, A. Canto (1988: 193) la ha utilizado como uno de sus argumentos a La información disponible para establecer los lí- favor del establecimiento del curso del río Guadiana mites aproximados del ager emeritensis es bastante como límite entre las provincias Bética y Lusitania, asociando finis con la frontera lusitana. Sin embargo, * Cortesía de Enrique Cerrillo Cuenca. como ya señaló L. García Iglesias (1972: 168, nota 4),
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F IG . 2. Propuestas de delimitación del ager emeritensis al sur del Guadiana.
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de este río. Esta propuesta fue ampliada por F. Fita (1918) fundamentándose en la lectura de un epígrafe hallado en la lo-calidad de Montemolín (Ba-dajoz), que interpretó como un terminus augustalis emeri-tense 4 . A tenor de este dato, este epigrafista estimó que la jurisdicción de la capital lusi-tana se extendería más al sur de lo sugerido por E. Hübner y afirmó que la frontera bé-tico-lusitana coincidiría con la división territorial de las pro-vincias de Badajoz y Sevilla (Fita, 1918: 155). Los historiadores franceses E. Albertini y R. Thouvenot descartaron estas propuestas. El primero defendió la razón de los textos de Plinio el Viejo y Pomponio Mela, aunque aceptó la propuesta espacial de E. Hübner para la cuenca me-dia del Guadiana (Albertini, 1923: 40). Por otro lado, rela-cionaba el hito de Montemolín con el procedente del “Cortijo de Solaparza o Solaparra” 5 (Va-lencia del Ventoso) (Madoz, 1848: 457), localizando en este espacio una de las praefecturae emeritenses mencionadas por Higinio Gromático ( Th. , 135-136). R. Thouvenot (1940: 160) no admitió la tesis de E. Albertini y en su estudio sobre la Bética romana rechazó la existencia de una praefectura entre Montemolín y Valencia del Ventoso. Sin em- Esta pro emática será retoma a por L. García bargo, será la tesis de E. Albertini la que se acabe ge- Iglesias durante la década de los setenta del siglo XX . neralizando en la historiografía especializada (Fig. 2). Este investigador se postuló a favor del pasaje de Agenio Úrbico en detrimento de las afirmaciones 4 La lectura propuesta por F. fue de Plinio el Viejo y Pomponio Mela, defendiendo lis)pra(torum)/col(oniae)AuFgit(austae:)TEermmeirnit[aue].saug(us-el desbordamiento del ager emeritensis y de Lusitania ta 5 La lectura de este epígrafe propuesta por P. Madoz aElsstuartedseilssGeruáadaicaenpata(dGaarpcoíraeIlglreessitaos,d1e9l7a2c:o1m7u6-n1id7a7d). (1848: 457) en el momento de su descubrimiento fue: TER-MINUS AUGUSTALIS FINIS EMERITENSIUM. científica, centrada a partir de este momento en
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F IG . 3. Límite sur de la centuriación de Augusta Emerita y límite entre las pro-vincias Bética y Lusitania (Silleres, 1982).
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En este punto, la in-estigación se ha concen-rado en localizar la fosili-ación en el paisaje actual e la organización espacial escrita por Higinio Gro-ático. El principal obje-ivo ha sido identificar so-re el terreno, mediante l uso de la cartografía y a fotointerpretación, las enturias de 400 iugera etalladas por este agri-ensor ( Th. , 135-136). as propuestas de P. Silliè-es (1982) y J. G. Gorges (1982) coinciden, entre tras observaciones, en se-alar la estrecha relación del kardo maximus de la malla F IG . 4. Límites espaciales de la centuriación emeritense según E. Ariño Gil y J. M. Gurt lentrtauzraiaddoadeemlaerviítaenrosemcaonna (1994). ue unía a la capital lusitana on Italica. La variación conseguir una mejor e inición geográ ica e imes constructiva de esta calzada en el entorno de la loca-bético-lusitano. Sin embargo, A. Canto (1988: 157- lidad de Los Santos de Ma -159)volvióaproponerlafijacióndelafronterain-aparicióndelosvestigiosdiemlaoncean(tBuardiaajcioóz)nyallandoertse terprovincial en el curso del Guadiana. Una hipótesis de este punto sostienen el planteamiento de P. Sillières descartada consecutivamente por la historiografía a a tenordelosdatosproporcionadosporelestudiode(d1el98 ag 2: e r 4 e 4 m 3-e 4 ri 4 te 5 n ) si d s eys,itpuoarrloqtuaínetlol,íemlitlíemmiteeribdéitoincoal-la centuriación emeritense (Sillières, 1982; Gorges, lusitano . 1982;AriñoGilyGurt,1994).elanálisis(Fdiegla3c ) e . n E tu st ri a a t ti es o isrehalaizsaiddoapcoornfEir.mAraidñaopGoirl J. M. Gurt (1994: 51-57) (Fig. ), quienes han concretado esta rontera en la línea formada por as sierras de Calera, Feria y Ma-ía Andrés (Fig. 5). Esta demar-ación cerraría al este por la sierra e Hornachos (Fernández Co-rales, 1988: 132). La nueva lectura del denomi-ado hito de Montemolín des-arta la posibilidad de situar al sur e esta frontera una praefectura meritense entre esta localidad y alencia del Ventoso, al igual que a propuesta de A. Canto (1988: 177) de identificarla con la prae-s ectura Mullicensis mencionada F IG . 5. lPa usnietror adse  duen iFóerni ae nyt reM ealr lííam Aitne dsruérs. de la comarca de Tierra de Barroy or Higinio Gromático ( Th. ,
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135-136), hipótesis ya ex-cluida por J. L. Ramírez Sádaba (1994). El redes-cubrimiento de esta pieza ha permitido a J. Gonzá-lez demostrar la incorrecta interpretación del epígrafe por parte de F. Fita. El texto es en verdad de ca-rácter honorífico y está dedicado a una persona que desarrolló su cursu honorum en Augusta Eme-rita 6 (González, 1996: 83-84). De otro lado, el tér-mino praefectura define un espacio dividido y asig-nado y nada en el epígrafe de Valencia del Ventoso ni el territorio adyacente per-mite esta asociación. F IG . 6. Localización del terminus de Valencia del Ventoso, circunscrito por ciudad s adscritas Resulta difícil suponer a e que el terminus de Valen-a l provincia Bética. cia del Ventoso 7 delimi-tara la frontera meridional del ager emeritensis de- re acionán o o con una pre ectura cé tica emeri-bido a que tendría que sortear los territorios de las tense en la que se asentarían los auxilia de las le-ciudades béticas de Contributa Iulia Ugultunia (De-dgieobniedsoVaylaXc.aSriennecimabdaerguon,ersetgaishtirpoótmesaitseisaelnodteebxle-hesa de los Cercos, Medina de las Torres, Badajoz) t al que permita asegurarla. er -y Segida Restituta Iulia (Burguillos de Cerro, Ba u La inclusión o no del área d Salvatierra de los dajoz).EstainscripcióncorresponderíaaunenclaveBarros(Badjoz)dentrodeltereritoriodeAugusta emeritense que no es posible definir por la ausencia a de más documentación (Ariño Gil et al. , 2004: l E o m ca e l r i i d ta adesseuhnatesimtuaaddeobtartaiddiocidoenbaildmoeanquelenúcelsetoa 141-142) y que se extendería en un área circuns- bético de Vama (FernándezCorrales,te1e98n8:62-crita por las administraciones territoriales de Con-63). Como ha señalado J L. Ramírez Sádaba tributa Iulia Ugultunia , Segida Restituta Iulia , Ner-(1994:133),ladebilidadd.elasargumentaciones tobriga Concordia Iulia (Valera la Vieja, Fregenal sobre la ubicación de Vama abre el debate sobre la de la Sierra, Badajoz), Seria Fama Iulia (Jerez de los Caballeros, Badajoz) y Curiga (Monesterio o adscripción jurídica del espacio en el que se asienta en las inmediaciones de esta localidad, Badajoz) la actual localidad pacense. Un problema que no (Fig. 6). L Berrocal Rangel (2004: 167-174) ha ofrece visos de solución debido a la carencia de asociadoesteespacioconlacomarcadelríoArdila,adnatáloissisyeqnueprdoefbuendeisdpaedrarquaelpaureedaalizsaocliuócniodnearuenl interrogante abierto. No obstante, parece lógica la ___ _ n de este espacio po tivos geográficos 6 [___ _ F]LAM[INI? ] inclusió r mo [___ _ CAESAR]IS.AVG(usti).PRAE[FECTO ___ _] dentro de la órbita eme iend . L. [___ _ CO]L(oni). AVG (ust-). EME[RIT- ___ _]. RámirritensecomodleefneJ 7 Transcripción propuesta por J. L. Ramírez Sádaba ez Sádaba (1994: 133-134), a contrarse (1994): lienram,eFrseoriaenylaMlaírníeaaAfnordmréasd.aporlassierrasdeCa-Terminus augu-El límite occidental de Augusta Emerita se ha stalis finis em-eritensium. definido, básicamente, en función a la dispersión
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