Datos para una redefinición de la necrópolis de Mianes, Santa Bàrbara-Tortosa (Montsià-Baix Ebre, Tarragona)

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Colecciones : Zephyrus, 2008, Vol. 62
Fecha de publicación : 26-ago-2009
[ES] Exponemos los resultados de las últimas investigaciones, efectuadas a mediados de los años ochenta, a raíz de los trabajos de revestimiento del canal de la orilla derecha del Ebro, en el paraje conocido a través de la bibliografía científica como la necrópolis ibérica de Mianes (Santa Bàrbara-Tortosa), Montsià- Baix Ebre, Tarragona. A pesar de que se trató de una excavación de urgencia muy condicionada por las obras que habían originado la propia intervención, tuvimos la posibilidad de localizar algunos vestigios de hábitat, que atribuimos a las postrimerías de la Edad del Bronce-inicios de la del Hierro y también de estudiar un sector (que denominamos A) de la necrópolis ibérica de unos 4 m2 (4 x 1 m), donde aparecieron todos los materiales in situ concentrados en varios puntos que interpretamos como los restos de 4 sepulturas, una de ellas posiblemente doble, además de otros vestigios que habrían pertenecido a otras tumbas, pero en este caso ya totalmente destruidas. En conclusión, estas últimas intervenciones nos han permitido comprobar, una vez más, la importancia de este yacimiento, que formaba parte de la misma zona investigada por los profesores F. Esteve Gálvez y J. Maluquer de Motes, que permaneció sin excavar durante los años setenta. También, nos ha resultado posible definir con mayor precisión los límites y cronología de las diferentes fases de ocupación del paraje, comprendidas entre el Bronce Final y la época medieval, períodos a los que atribuimos algunos vestigios, localizados superficialmente, y en un punto próximo a la torre de la Carrova, una villa romana, excavada recientemente. Esta continuidad ocupacional queda perfectamente justificada por su situación privilegiada en las orillas de la gran arteria fluvial del Ebro, en las proximidades de su desembocadura en el Mediterráneo, rica en puntos acuíferos, tierras fértiles y otros recursos naturales que fueron explotados desde tiempos prehistóricos.[EN] Here is an exposition of the results of the archaeological rescue works carried out in the 80’s at the place called the Iberian necropolis of Mianes by the scientific bibliography. In fact, the mentioned deposit is more complex and it has a wider chronology. In spite of the fact that these rescue works were urgent and they were conditioned by the Ebro canal works, we had the possibility of finding some evidence of occupation of the late Bronze Age or early Iron Age. We could study also an area (we called it “A”) of the Iberian necropolis of about 4 m2 (4 x 1 m) where evidence of four graves and some other fragmentary materials were found. As a conclusion, we had been able to prove the importance of this location with those short archaeological works. This area were studied by the professors F. Esteve Gálvez and J. Maluquer de Motes. We could also try to redesign it since a spatial and chronological point of view: from the late Bronze Age to Middle Age. We date some materials found on the surface and near Carrova tower in the Middle Ages period. The reasons for this long time occupation are justified for the fertility of the land and the abundance of water and the geo-strategical conditions of the area by the Mediterranean Sea.
Publicado el : miércoles, 22 de agosto de 2012
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ISSN: 0514-7336DATOS PARA UNA REDEFINICIÓN DE LA NECRÓPOLISDE MIANES, SANTA BÀRBARA-TORTOSA(MONTSIÀ-BAIX EBRE, TARRAGONA)Facts to re-define the Mianes necropolis, Santa Bàrbara-Tortosa(Montsià-Baix Ebre, Tarragona) positionMargarida GENERA I MONELLS*, Magdalena BARRIL VICENTE** yJordi PEIRET I ESTRADA****Servei dArqueologia i Paleontologia. Departament de Cultura i Mitjans de Comunicació de la Generalitatde Catalunya** Museo Arqueológico Nacional*** ICAC Institut Català d’Arqueologia ClàssicaRecepción: 2007-10-24; Revisión: 2008-04-16; Aceptación: 2008-05-22BIBLID [0514-7336 (2008), LXII, julio-diciembre; 207-229]RESUMEN:Exponemos los resultados de las últimas investigaciones, efectuadas a mediados de los añosochenta, a raíz de los trabajos de revestimiento del canal de la orilla derecha del Ebro, en el paraje conocidoa través de la bibliografía científica como la necrópolis ibérica de Mianes (Santa Bàrbara-Tortosa), Montsià-Baix Ebre, Tarragona.A pesar de que se trató de una excavación de urgencia muy condicionada por las obras que habían origi-nado la propia intervención, tuvimos la posibilidad de localizar algunos vestigios de hábitat, que atribuimos alas postrimerías de la Edad del Bronce-inicios de la del Hierro y también de estudiar un sector (que denomina-mos A) de la necrópolis ibérica de unos 4 m2(4 x 1 m), donde aparecieron todos los materiales insituconcen-trados en varios puntos que interpretamos como los restos de 4 sepulturas, una de ellas posiblemente doble,además de otros vestigios que habrían pertenecido a otras tumbas, pero en este caso ya totalmente destruidas.En conclusión, estas últimas intervenciones nos han permitido comprobar, una vez más, la importanciade este yacimiento, que formaba parte de la misma zona investigada por los profesores F. Esteve Gálvez y J.Maluquer de Motes, que permaneció sin excavar durante los años setenta. También, nos ha resultado posibledefinir con mayor precisión los límites y cronología de las diferentes fases de ocupación del paraje, compren-didas entre el Bronce Final y la época medieval, períodos a los que atribuimos algunos vestigios, localizadossuperficialmente, y en un punto próximo a la torre de la Carrova, una villa romana, excavada recientemente.Esta continuidad ocupacional queda perfectamente justificada por su situación privilegiada en las orillasde la gran arteria fluvial del Ebro, en las proximidades de su desembocadura en el Mediterráneo, rica en pun-tos acuíferos, tierras fértiles y otros recursos naturales que fueron explotados desde tiempos prehistóricos.Palabras clave: Mianes. Época ibérica. Necrópolis. Ebro final. Últimas investigaciones.© Universidad de Salamanca Zephyrus,LXII, julio-diciembre 2008, 207-229
208M. Genera i Monells, M. Barril Vicente y J. Peiret i Estrada / Datos para una redefinición de la necrópolis...ABSTRACT: Here is an exposition of the results of the archaeological rescue works carried out in the 80’sat the place called the Iberian necropolis of Mianes by the scientific bibliography. In fact, the mentioneddeposit is more complex and it has a wider chronology.In spite of the fact that these rescue works were urgent and they were conditioned by the Ebro canalworks, we had the possibility of finding some evidence of occupation of the late Bronze Age or early Iron Age.We could study also an area (we called it “A”) of the Iberian necropolis of about 4 m2(4 x 1 m) where evi-dence of four graves and some other fragmentary materials were found. As a conclusion, we had been able to prove the importance of this location with those short archaeologi-cal works. This area were studied by the professors F. Esteve Gálvez and J. Maluquer de Motes. We could alsotry to redesign it since a spatial and chronological point of view: from the late Bronze Age to Middle Age. Wedate some materials found on the surface and near Carrova tower in the Middle Ages period. The reasons for this long time occupation are justified for the fertility of the land and the abundance ofwater and the geo-strategical conditions of the area by the Mediterranean Sea.Key words: Mianes. Iberian period. Cementery. Final Ebro. Last investigations.1.IntroducciónEn esta publicación nos proponemos definirlas diferentes áreas de interés arqueológico locali-zadas en el yacimiento de Mianes, a la luz de losdatos proporcionados por las últimas intervencio-nes realizadas en dicho paraje, a mediados de ladécada de los años ochenta, momento en el cualdesconocíamos gran parte de la información pro-veniente de las excavaciones anteriores, debido aque los resultados todavía permanecían inéditos. Aeste gran inconveniente, hay que sumar el hecho deque no resultara posible que los equipos que noshabían precedido encontraran una vía de aproxi-mación que permitiese unificar criterios y contras-tar sus investigaciones en beneficio de la ciencia.Por este motivo, a pesar de que las últimasintervenciones fueran muy limitadas y con carácterde urgencia, consideramos que los resultados fue-ron importantes porque nos dieron la oportunidadde trabajar directamente sobre el terreno, lo cualnos permitió adquirir una serie de conocimientosde base para poder realizar una propuesta de recons-trucción espacial del momento de ocupaciónmayormente documentado en este paraje. Éste esnuestro objetivo.1.1.Emplazamiento y áreas arqueológicasCon el topónimo de Mianes se conoce una granextensión de tierras que configuran una peque-ña población que pertenece al término municipalde Tortosa y parte al de Santa Bàrbara, por lo quecorresponde a las comarcas del Baix Ebre y Mont-sià, Tarragona. Por su situación geográfica goza deunas condiciones muy favorables para el cultivode productos agrícolas, que ya fueron aprovechadaspor distintos grupos humanos desde la prehisto-ria, pues en sus alrededores se han registradonumerosos hallazgos que documentan su ocupa-ción desde época neolítica. Un buen número deestos yacimientos se conocen gracias a la labor delprofesor Esteve y de sus colaboradores quienesdedicaron gran parte de su actividad arqueológicaa la localización de nuevos puntos de interés,muchos de los cuales se recogen en la obra póstu-ma de Esteve (Esteve, 2000). Teniendo en cuentaque la formación del delta es muy reciente, pode-mos deducir que a lo largo del primer milenioantes de nuestra Era este paraje se encontraríaprácticamente sobre la línea de la costa, en uno delos extremos del área estuaria entonces existente,conocida por las fuentes clásicas cómo las bocasdelEbro1 .En cuanto al poblamiento de los alrededores, seconoce un pequeño hábitat protohistórico, identi-ficado por Esteve Gálvez en el año 1955, durantelas prospecciones realizadas entre el Pla de les Sit-ges y la Carrova, donde se encuentra una magnífi-ca torre medieval asentada sobre la plataformacontinental, actualmente restaurada, en cuyo basa-mento se han localizado materiales cerámicos deépoca neolítica, de la Edad del Bronce y tambiénde cronología ibero-romana. Durante la últimadécada se ha excavado parte de una villa que seextiende hasta la carretera que une los núcleosurbanos de Mianes y Santa Bàrbara. Asimismo, enun punto muy próximo a este lugar, en el año1En un trabajo reciente, realizado junto con E. Fabre-gat y A. Arasa (2007), profundizamos en el tema del áreaestuaria ofreciendo algunos datos geológicos.© Universidad de Salamanca Zephyrus,LXII, julio-diciembre 2008, 207-229
M. Genera i Monells, M. Barril Vicente y J. Peiret i Estrada / Datos para una redefinición de la necrópolis...209FIG. 1. Situación del yacimiento de Mianes.1984, recuperamos una lápida funeraria de épocaromana, hasta entonces inédita, fragmentada endos, que se encontraba en un amontonamiento depiedras. En la inscripción aparece el nombre deldifunto Porcius Seranus, que se podría tratar deuno de los primeros miembros correspondiente auna de las familias mejor documentadas de la aris-tocracia dertosense.Sin embargo, el yacimiento queaquí consideramos más relevante es lanecrópolis ibérica, conocida con elmismo nombre de Mianes2, que seextiende por una superficie de 3.000m2, en la ribera derecha del Ebro, alnoroeste de la población de Amposta, atan sólo unos 25 km de la actual desem-bocadura de este río (Fig. 1). El límitecomarcal atraviesa el yacimiento por suparte central.2Sus coordenadas son: 40º 44’ 45’’ delatitud y 4º 12’ 55’’ de longitud, Hoja n.º 522,Tortosa, del mapa 1:50.000 del Instituto Carto-gráfico y Catastral. UTM. X: 292754,72, y:4513767,81.1.2.Antecedentes e historiade la investigaciónLa localización de vestigios arqueo-lógicos en este lugar se remonta a fina-les de la década de los años sesenta,como consecuencia de la aparición dealgunos restos de urnas en terrenosagrícolas, que pusieron de manifiesto laexistencia de una necrópolis de incine-ración. Entre los años 1970-1971, seexcavó gran parte del yacimiento pordos equipos diferentes bajo la direcciónde los profesores F. Esteve Gálvez y J.Maluquer de Motes, respectivamente.Ambos investigadores desde el princi-pio adscribieron los distintos hallaz-gos en un contexto propio de las fasesantiguas de la cultura ibérica en el s. VIa.n.e. (Fig. 2).Entre los dos equipos parece serque se localizaron un total de 120 ente-rramientos con una densidad aproxi-mada de una sepultura cada 0,05 m2. La formamás corriente de urna fue la de tapadera de oreje-tas perforadas. Cada una contenía restos de huesosincinerados y lavados antes de haber sido deposi-tados dentro de la vasija correspondiente. Asimis-mo, según los objetos que constituían los diferen-tes ajuares se determinó el género de los difuntos© Universidad de Salamanca Zephyrus,LXII, julio-diciembre 2008, 207-229
210M. Genera i Monells, M. Barril Vicente y J. Peiret i Estrada / Datos para una redefinición de la necrópolis...incinerados. Siguiendo este criterio, los enterra-mientos donde se encontraban puntas de lanza,cuchillos de hoja curva, y/o otras armas, se relacio-naron con la sepultura de guerreros, mientras quede acuerdo con elrazonamiento anterior los con- juntos donde había fusayolas se atribuyeron a tum-bas femeninas. Entre las piezas más interesantes seencuentran los colgantes con representaciones decarnero o de paloma, cuyos paralelos se hallandocumentados en el área occidental del Mediterrá-neo, en Sicilia y en Etruria.Por otro lado, los trabajos de excavación rea-lizados por el Institut d’Arqueologia i Prehistòria dela Universitat de Barcelona, dirigidos por el Dr.Maluquer, tuvieron lugar en diciembre del año1970 y en junio del año siguiente. En el transcursode estas campañas, se obtuvo información de 61enterramientos más, que fueron publicados a fina-les del año 1984 y del 2000.Finalmente, durante la primera mitad de ladécada de los años ochenta tuvieron lugar nue-vas actuaciones, en esta ocasión con carácter deurgencia, los resultados de las cuales constituyenel tema central del presente estudio, que tuvimosque realizar, partiendo de un planteamiento muydiferente del que hubiéramos seguido, de haberconocido mejor los resultados de las actuacionesprecedentes.2.Última fase de intervenciones: años 1984-19852.1.Descripción y análisis valorativo de lostrabajos de campo2.1.1. Campaña de 1984A principios del año 1984, nos informamosde manera indirecta de que en el mismo paraje deMianes se llevaban a cabo remociones de tierrade forma incontrolada. Es por este motivo quedesde el Servei d’Arqueologia del Departament deCultura de la Generalitat(Servicios Territorialesde Tortosa) se actuó de inmediato, y poco tiempodespués se llevaron a cabo dos intervenciones deurgencia. En realidad, se trataba de trabajos origi-nados a raíz de las obras de revestimiento del canaldel lado derecho del Ebro, que suponían la extrac-ción de gravas y arcillas, procedentes de las terrazasfluviales para su utilización en la obra. Los permi-sos pertinentes habían sido concedidosanterior-mente por la Dirección General de Minas, hechoque complicó mucho más la gestión de las inter-venciones desde el punto de vista patrimonial enuna etapa de la cual todavía se estaban levantandolas bases, no sólo del marco legislativo actual, sinotambién de la arqueología como praxis profesional,en un entorno aúnmuy hostil versuslos temaspatrimoniales y en un territorio donde a un sectorde la sociedad le resultaba indiferente la salva-guarda de los restos arqueológicos.En el caso de Mianes, gran parte de las tierrasque allí se encontraban ya habían sido aportadas a lo largo de los años. En la publicacióndel pro-fesor Esteve Gálvez, se comenta (suponemos quesería en el momento de su excavación, entre fina-les de los años sesenta y los inicios de los setenta)que: “En la extensa hacienda van a producirseahora importantes mutaciones. Las anchas expla-nadas que se extienden hacia el W por detrás dela masía son adquiridas por Agribesa y pronto losviejos olivos y algarrobos dejan paso a bien cuida-das plantaciones de árboles frutales. Aun así loque resta todavía constituye un buen preludio hoypropiedad de Dña. María Teresa de Oriol y Bayo,marquesa de santa Coloma,quien viene realizandoun radical proceso de transformación, roturandoel suelo, ampliando el regadío y procediendo a unradical cambio de cultivos. Y ha sido, precisa-mente, en el transcurso de estos trabajos de con-versión y mejora, cuando han aparecido los res-tos ibéricos” (Esteve, 2000: 84).En 1984, la empresa, entonces propietaria de losterrenos donde se ubicaba el yacimiento arqueoló-gico, había convenido con la constructora de dichasobras la extracción de tierras con el fin de substi-tuirlas posteriormente y mejorar el cultivo (Fig. 2.1y 2.2). Iniciadas estas labores sin previo aviso a laadministración competente, ésta consideró la nece-sidad de llevar a cabo una intervención con elobjetivo de delimitar el área de la necrópolis y a lavez controlar todos los movimientos de tierra quese produjesen en el entorno. En una primera fase seencargó una nueva actuación de urgencia a losarqueólogos Elisa Ros, Ana Loriente, Rosario Mar-tínez Landín y Albert Curto, que entonces estabancontratados por el Departamento de Cultura de laGeneralitat, a raíz del Plan en Solidaridad contra elParo. Esta campaña tuvo lugar entre los días 7 dejunio y el 22 de julio del año 1984. En esta ocasiónse realizó una prospección de toda la zona y, unavez delimitada, se practicaron algunos sondeos.Durante los trabajos se dividió el terreno en sietesectores, debido a la magnitud de la extensión delárea afectada y se abrieron varias catas.© Universidad de Salamanca Zephyrus,LXII, julio-diciembre 2008, 207-229
M. Genera i Monells, M. Barril Vicente y J. Peiret i Estrada / Datos para una redefinición de la necrópolis...211En los sectores 1 y 2, se localiza-ron indicios de materiales carboniza-dos y manchas de cenizas con restos dehuesos muy fragmentados junto conalgunas cerámicas hechas a mano y enun porcentaje inferior, otras pertene-cientes a vasos fabricados al torno. Sinembargo, no apareció ningún vestigioque permitiera suponer con seguri-dad que se trataba de una sepultura.Tan sólo se pudo llegar a interpretarque aquel espacio podría habercorrespondido al área de necrópolis,pero que ésta habría desaparecido aconsecuencia de los continuos movi-mientos de tierras llevados a cabo a lolargo de muchos años. En el sector 3,que ya había sido rebajado previa-mente, unos 2 m, aparecieron algunasFIG. 2.1.Vmiastraz og edne e1ra9l8 d5.el estado en que se encontraba el paraje de Mianes enlosas en este caso sin configurar ningu-na estructura, y sin prácticamentematerial cerámico significativo. Asímismo, en el 4, se registró una peque-ña estructura compuesta por tres losasde 50 x 40 x 15 cm, una plana y lasotras dos dispuestas verticalmente, conalgunos huesos y restos de carbones,que durante la misma intervención fuedestruida por la acción de excavado-res furtivos.En el sector 5 aparecieron doszonas de enlosado, varios recortes enla roca y algunos silos también excava-dos en el terreno natural sin ningúntipo de material en su interior. Todoello indujo a pensar que se trataría deun área de habitación próxima a lanecrópolis, ya que en sus alrededo-res se encontraron algunos fragmen-FIG. 2.2.Vista del paraje de Mianes. Al fondo aparece la silueta de las sierrastos cerámicos de carácter doméstico.del Montsià y del Montsianell.En uno de los sondeos, se localizó unaconcentración de cerámica a mano,fauna y cenizas, junto a masas deadobe, que se encontraban en una especie de zanjabarniz negro, cerámicaibérica pintada, cerámicaabierta en el conglomerado del terreno natural,común fabricada a mano y al torno, además deque aflora en la misma superficie en varios puntosalguna concentración de restos óseos.de Mianes. En el sector 6, que se extendía por unaEn conjunto, se llegó a la conclusión de quepequeña terraza preparada para el cultivo, situadalos sectores 1-4 habrían formado parte de labajo la visera rocosa que bordeaba el sector 5, ynecrópolis, pero en estas fechas estaría ya total-que no había sido afectada por las máquinas exca-mente destruida. En el sector 5 se habría ubicadovadoras, se abrieron varios sondeos que resultaronel hábitat, con una fase primigenia que remonta-prácticamente estériles. Finalmente, en el sector 7ría a finales de la Edad del Bronce-Primera Edadse localizaron más fragmentos de cerámica dedel Hierro.© Universidad de Salamanca Zephyrus,LXII, julio-diciembre 2008, 207-229
212M. Genera i Monells, M. Barril Vicente y J. Peiret i Estrada / Datos para una redefinición de la necrópolis...2.1.2.Campaña de 1985Unos meses más tarde, se comprobó que lasobras se reanudaban, de nuevo sin comunicarlo ala autoridad competente, y que en algunos pun-tos seguían apareciendo nuevos materiales rela-cionables con posibles sepulturas ibéricas, delos cuales aún se pudieron recuperar, al menosuna parte3.A fin de poder documentar todos estos vesti-gios se suspendieron inmediatamente las remocio-nes de tierras y se reemprendieron nuevos contro-les arqueológicos, en este caso bajo la dirección dedos de nosotros (Genera y Peiret) como arqueólo-ga territorial y como director del Museu del Mont-sià, respectivamente.De esta manera nuestra intervención, de la cualresaltamos aquí su carácter de urgencia y salvamen-to de materiales, fue de alcance muy limitado yconsistió básicamente en la realización de lossiguientes trabajos:1.Prospección del área de la necrópolis y desu entorno para, una vez delimitado el yaci-miento, poder proseguir los trabajos deexplanación.2.Excavación de los sectores susceptibles denuevos hallazgos, donde muy poco tiempoantes, concretamente en el verano del 1984,se habían efectuado varias actuaciones.3.Alzado topográfico de todos los terrenosque formaban parte del paraje de Mianes conla finalidad de situar los diferentes hallaz-gos que habían tenido lugar anteriormentey que en aquel entonces permanecían aúnprácticamente inéditos.4.Recuperación de los materiales que pudie-sen contener las tierras removidas por lasmáquinas excavadoras.Acorde con la topología del terreno, que engran parte ya había estado modificada a conse-cuencia de las continuas actividades agrícolas, dife-renciamos tres sectores, que entonces denomina-mos A, B y C (Fig. 3).En realidad, en aquellos puntos donde se habíanacumulado diversos amontonamientos de tierras se3En la monografía del profesor Maluquer, que apare-ció publicada muy poco tiempo después de nuestra interven-ción, se citan estos hallazgos, que fueron inmediatamentedepositados en el Museo del Montsià.encontraron restos materiales, sobre todo de cerá-mica, en la misma superficie. Lamentablemente,después de haber prospectado minuciosamente lossectores B y C, sólo localizamos algunos fragmen-tos de las mismas, que, por sus dimensiones muypequeñas y estar totalmente rodados, resultaron dedifícil identificación. En cambio, del sector deno-minado A, aun tratándose de un espacio muy redu-cido, de escasamente 4 m2(4 x 1 m), provienentodos los materiales que presentan un mejor estadode conservación, los cuales aparecieron confor-mando cuatro concentraciones bien diferenciadas,por lo que las interpretamos como 4 sepulturas consu correspondiente mobiliario, que creemospodrían haber pertenecido a la misma área denecrópolis estudiada por los profesores Maluquery Esteve Gálvez.2.2.Estudio de los materialesEn conjunto, el material recuperado no esdemasiado abundante, pero sí suficientemente sig-nificativo, en especial el que proviene del sectorque denominamos A, el cual tratamos en un capí-tulo aparte.2.2.1. La cerámicaEn general, el material cerámico constituye elconjunto mejor representado. Incluye algunos frag-mentos correspondientes a vasos fabricados amano y un número mucho mayor de piezas altorno. Sin embargo, en ambos casos se trata defragmentos muy pequeños y a menudo muy roda-dos. (Ver cuadro anexo).Entre el primer grupo aparecieron muy pocasformas, un asa (Mi 85 A.2) y un borde (Mi 85 A 62).El grosor de las piezas oscila entre los 7 y 10 mm,las pastas empleadas son ricas en desgrasantes, cal-cáreos y micáceos de grano de dimensiones media-nas. En algunos casos, la cocción se produjo en unambiente reductor aunque en la mayoría de loscasos había sido en una atmósfera oxidante.En lo que se refiere a la cerámica a torno, serecuperaron algunos fragmentos, a partir de loscuales podemos deducir la forma del vaso corres-pondiente, tales como Mi A 98-127-270-273-31que pertenecen a tapaderas, los Mi 85 A 102-58-289 que corresponden a urnas de cierre herméticoy orejetas perforadas, los fragmentos Mi 85 A 1-10pertenecen a kálatos, el Mi 85 A 26 a una base de© Universidad de Salamanca Zephyrus,LXII, julio-diciembre 2008, 207-229
M. Genera i Monells, M. Barril Vicente y J. Peiret i Estrada / Datos para una redefinición de la necrópolis...213FIG. 3.Planta general del área afectada por las intervenciones efectuadas durante la última etapa (años 1984-1985) con indica-ción de los sectores A y B.pie alto, y los Mi 85 A 32-40-41-42-43-44-45 y 46que corresponden a asas, esta última a un ánfora.Las pastas utilizadas suelen ser depuradas y de muybuena calidad. En general presentan una cocciónregular. El color corresponde a la gama cromáticaque va desde el ocre amarillento al beige anaranja-do y grisáceo.Algunas de las piezas presentan una decoraciónpintada con óxido de hierro o manganeso. En algu-nos casos el pigmento ha sido aplicado sobre unacapa de engobe blanco o beige muy claro. Entre lostemas decorativos encontramos las bandas parale-las, círculos concéntricos o semicírculos. El grosorde las piezas oscila entre los 6 mm y 8 mm. Una delas cerámicas a torno presentaba incrustados losrestos de escoria de hierro (Mi 339).Un solo fragmento correspondía a una cerámi-ca ática de figuras negras, informe (Mi 85 239).2.2.2. OtrosSe encontraron también dos fragmentos desílex. En el primer caso se trata de una pequeñalasca, L = 16 mm, l = 19 mm, e = 3 mm, mientrasque en el segundo es tan sólo un desecho de talla.© Universidad de Salamanca Zephyrus,LXII, julio-diciembre 2008, 207-229
214M. Genera i Monells, M. Barril Vicente y J. Peiret i Estrada / Datos para una redefinición de la necrópolis...Entre el material de construcción se recuperó unadobe, suficientemente bien conservado para poderreconstruir su forma y medidas (16 x 12 x 9 cm).Por último también se localizaron vestigiosde pavimentos de tierra apisonada con restos decal (Área C).3.Área de la necrópolis (sector A)Para evitar alguna posible confusión, una vezcomprobado que esta misma designación coinci-de con la dada por el profesor Esteve Gálvez,después de su publicación, tenemos que infor-mar que el sector A estudiado en 1985 no es elmismo que el excavado por aquel investigador.Se trata de una de las pocas, si no la única zonaque había permanecido como una especie de testi-go, sin estar tan afectada por las remociones de tie-rras. Una vez rebajados unos 160 cm, se localizó unespacio de escasamente 4 m2(4 x 1 m) (Fig. 4),donde aparecieron todos los materiales hallados insituy además en bastante buen estado de conserva-ción, concentrados en 4 puntos que interpretamoscomo los restos de las 4 sepulturas con su corres-pondiente mobiliario ya citadas, que por su interésse estudian en un capítulo aparte (Fig. 5).A.1: Incluye diversos fragmentos de urnas conrestos de cenizas incrustadas y los fragmentos detres brazaletes y de una hebilla de cinturón. En estecaso, los materiales no se encontraban formandoningún conjunto, motivo por el cual en un princi-pio no consideramos conveniente, por prudencia,afirmar que se trataba con seguridad del ajuar deuna primera sepultura. En esta revisión, pensamosque sí, con aún mayor probabilidad por la proximi-dad de los hallazgos.A.2: Comprende los restos de una tapadera deurna pintada a base de bandas paralelas, junto conlos restos del ajuar, posiblemente completo, querecuperamos en un mismo bloque que comprendíauna serie de armas entrelazadas (2 soliferrea y 2 lan-zas) (Fig. 6).A.3: Conjunto en el que se encuentran losrestos del cuello y el borde de una urna fabrica-da al torno con decoración pintada, así como untorques de plata, los restos de tres cadenas de bron-ce y un par de pequeñas anillas ovaladas.A.4: Concentración de fragmentos de barrococido con los restos de más cadenitas de seccióncircular de 3 mm de grosor, fragmentos de hebilla decinturón y una anilla entre otros vestigios de objetosde bronce indeterminados.En este espacio también aparecieron otrosmateriales, que habrían pertenecido a otras tum-bas, pero en este caso ya totalmente destruidas. Setrata de algunos fragmentos de plaquetas de bron-ce, un eslabón de cadena con un apéndice semies-férico también de bronce,algunos restos muypequeños de brazalete, etc.4. Los elementos metálicosEl ajuar metálico hallado en el yacimiento deMianes durante las intervenciones, objeto de esteestudio, aunque escaso (de un total de 22 piezas, 1es de plata, 17 de bronce y 4 de hierro),es una muestra de la técnica metalúrgica,de los distintos metales utilizados en laépoca, de los diversos tipos de elementospropios habituales en este tipo de necró-polis y, en función del conjunto, son uninteresante ejemplo de los diferentestipos de ajuares, con armas o con ador-nos, que tradicionalmente se han venidodefiniendo con criterio de género.El material metálico empleado en laelaboración del mobiliario recuperadoen dicha necrópolis se ajusta a los obje-tos con ellos fabricados en los comien-zos de la 2.ª Edad del Hierro peninsu-lar, período dentro del que se encuadrala cultura ibérica. Por ello realizaremosel análisis de los mismos atendiendo aFIG. 4. Detalle del sector A, en proceso de excavación durante el año 1985.su funcionalidad:© Universidad de Salamanca Zephyrus,LXII, julio-diciembre 2008, 207-229
M. Genera i Monells, M. Barril Vicente y J. Peiret i Estrada / Datos para una redefinición de la necrópolis...FIG. 5. Detalle del sector A con la ubicación de los vestigios de las 4 sepulturas excavadas.2154.1. Las armascomo finalidad última y práctica evitar una hipotéti-ca reutilización del arma, o que la deformación fueseEn la sepultura A.2 se exhumó un bloque depara permitir que cupiesen mejor en el hoyo funera-armas de hierro entremezcladas que cuando los res-rio, pero que sobre todo se interpreta desde untauradores las recuperaron mostraron que se tratabapunto de vista sacro.de un conjunto de armas ofensivas con asta. Estabanen regular estado de conservación, pero son indica-tivas del contenido del ajuar: dos puntas de lanza y4.1.1.  Las lanzasdos soliferrea, todos ellos incinerados con el difuntoe inutilizados a continuación deformándolos delibe-Las lanzas son las armas más frecuentes en lasradamente, en un ritual simbólico ampliamentenecrópolis prerromanas, que entre los iberos medi-extendido que también se ha planteado que tendríarían alrededor de 1,75-2,50 m; estarían compuestas© Universidad de Salamanca Zephyrus,LXII, julio-diciembre 2008, 207-229
216M. Genera i Monells, M. Barril Vicente y J. Peiret i Estrada / Datos para una redefinición de la necrópolis...FIG. 6. Detalle de la sepultura 2, en proceso de excavación.de un astil de madera, es decir, de materia orgáni-ca que no suele conservarse en el registro arqueo-lógico; una punta o moharra, que sería la parteofensiva que se uniría al astil mediante un enman-gue de cubo y podían también llevar un regatón ocontera en el extremo contrario paraservir de contrapeso y protegerlas si seclavaban en el suelo, y que en casonecesario también serviría como arma,pero también podría sustituirse porel aguzamiento y endurecimiento alfuego del extremo del astil (Quesada,1997: 346). Puntas y conteras o rega-tones ofrecen una gran diversidad deformas y longitudes y, según el conjun-to de características de cada una dedichas partes, las lanzas pueden serarrojadizas o utilizarse empuñando, locual es más habitual en el caso de pun-tas de gran tamaño, e incluso utilizar-se como picas. A lo largo de los años sehan llevado a cabo varios intentos desistematización de las lanzas, propues-tas que han sido simplificadas porFIG. 7.Detalle de los elementos que conformaban el ajuarde la sepultura 1.© Universidad de Salamanca Zephyrus,LXII, julio-diciembre 2008, 207-229
M. Genera i Monells, M. Barril Vicente y J. Peiret i Estrada / Datos para una redefinición de la necrópolis...217Quesada quien se ha basado principalmente en lalongitud de las puntas, indicando la dificultad delintento y cuyo estudio hemos seguido para clasifi-car las halladas en Mianes (Fig. 8).FIG. 8.Detalle de los elementos que conformaban el ajuarde la sepultura 2: las lanzas.En el caso del ajuar de la sepultura A.2, úni-camente se han documentado dos puntas delanza de hierro, largas y con grueso nervio centralque parece redondeado, pero su estado de dete-rioro no permite asegurarlo. Miden ambas másde 40 cm de longitud, en concreto 44 y 46 cm, ysólo 2 cm de anchura en la hoja, por lo que ambasentrarían en el modelo de lanza que Quesada(1997: 360-361, 404) denomina “variante IA”, alas que considera el modelo más antiguo de lanzaconocida, apareciendo tanto en los yacimientosibéricos más antiguos del Levante y Surestepeninsular, como La Solivella (Castellón) (Quesa-da, 1997: fig. 111), Mianes (Tarragona), El Molaro Cabezo Lucero (Alicante), como en los celtibé-ricos como Prados Redondos (Guadalajara) oAlmaluez (Soria), e incluso en Portugal, en Alcá-çer do Sal, y en necrópolis francesas del Langue-doc y Aquitania como Le Peyros o Avezac Prat,en todos ellos con dataciones en torno a los siglosVI-Va.C., siendo las más antiguas las orientalizan-tes de “El Palmarón”. Este tipo de punta de lanzase considera que está especializado para lucharen distancias cortas y alcanzar al enemigo, mien-tras que una punta corta podría utilizarse en unastil destinado a ser un arma arrojadiza de cortoalcance.Estas lanzas largas y estrechas tendrían mayorcapacidad penetrante y mayor resistencia a los gol-pes laterales que una ancha, pero pueden provocarmenor herida. Por otro lado la presencia de nerviosupondría un intento de hacerlas resistentes al dobla-doen uso, pese a que en el momento del enterra-miento se inutilizasen.Se da la circunstancia de que la forma de estaspuntas de lanza es ajena a la tradición anterior delBronce Final en la Península Ibérica, de piezas cor-tas y anchas, pareciéndose a algunas vilanovianas ychipriotas, pero la diferencia cronológica es amplia,por lo que debe especularse con la posibilidad deuna influencia mediterránea sin especificar y unacreación local, en cualquier caso, sí es interesantedestacar que estas puntas de lanza largas y estre-chas se documentan en fechas semejantes tantoen necrópolis ibéricas como celtibéricas antiguas,constituyendo el tipo de arma más frecuente enesos enterramientos, y en ambos ambientes se rela-cionan con posibles contactos mediterráneos, con-siderándose en los últimos años uno de los objetosque muestran las relaciones de intercambio delmundo ibérico con el celtibérico y su penetraciónhacia el interior peninsular (Lorrio, 1997: 156; Are-nas, 1999 a: 202).© Universidad de Salamanca Zephyrus,LXII, julio-diciembre 2008, 207-229
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