Proyectando el siglo XXI: La arquitectura contemporánea como objeto de moda

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Colecciones : DHABA. Artículos del Departamento de Historia del Arte / Bellas Artes
Fecha de publicación : 2009
[ES]: Interactuar con lo que nos rodea, en la actual sociedad de las comunicaciones, el consumo y la información es para el ciudadano del siglo XXI una necesidad antes que una opción. Por consiguiente, no es de extrañar que la arquitectura de este milenio se deje arrastrar por idénticos deseos de publicidad, interrelación y comunicación. A ello hay que unir su inevitable necesidad de habitabilidad, que ha de hacerla útil y práctica por encima de otros condicionantes. Así pues, este artículo plantea acercarse a la arquitectura internacional de la última década teniendo presentes estos parámetros y entrando a valorar cuáles priman en la actualidad y qué riesgos suponen para el devenir de la construcción. Del mismo modo, en el texto se cuestionan aquellos interrogantes que la nueva arquitectura plantea a los historiadores y que obligan a alterar su estudio. Por último, se trazan unas pinceladas sobre los nuevos campos de trabajo que la arquitectura contemporánea ofrece, qué alicientes plantean, los retos a que nos someten… Todo se ilustra con ejemplos conocidos –tanto nacionales (Zaragoza, Barcelona, Madrid, Bilbao…) como internacionales- pero no por ello menos representativos de cuanto queremos sugerir.
[EN] To interact with that one that surrounds us, in the current society of the communications, is for the citizen of the 21st century a need before that an option. Consequently, it’s not a surprise that the architecture of this millennium is left to drag for identical desires of advertising and communication. Also it’s necessary to join the need of habitability in architecture, which has to make it useful and practical. This article considers approaching the international architecture of last decade having these parameters present and beginning to value which of them occupy first place and what risks they suppose for the development of the future. The text shows those questions that the new architecture draws to the experts and that force to restate its study. Finally, the article offers a few brushstrokes on the new fields of study that the contemporary architecture plans, the inducements that it raises... All it’s learning with known examples - so much national (Zaragoza, Barcelona, Madrid, Bilbao…) as international - but not for it less representative of that we want to suggest.
Publicado el : domingo, 29 de julio de 2012
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Fuente : Gredos de la universidad de salamenca
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Número de páginas: 75
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Proyectando el siglo XXI: La arquitectura contemporánea como objeto de moda
Laura Muñoz Pérez Departamento de Historia del Arte. Universidad de Salamanca
Resumen Interactuar con lo que nos rodea, en la actual sociedad de las comunicaciones, el consumo y la información, es para el ciudadano del siglo XXI una necesi-dad antes que una opción. Por consiguiente, no es de extrañar que la arqui-tectura de este milenio se deje arrastrar por idénticos deseos de publicidad, interrelación y comunicación. A ello hay que unir su inevitable necesidad de habitabilidad, que ha de hacerla útil y práctica por encima de otros condicio-nantes. Así pues, este artículo plantea acercarse a la arquitectura internacional de la última década teniendo presentes estos parámetros y entrando a valorar cuáles priman en la actualidad y qué riesgos suponen para el devenir de la construcción. Del mismo modo, en el texto se cuestionan aquellos interrogan-tes que la nueva arquitectura plantea a los historiadores y que obligan a alte-rar su estudio. Por último, se trazan unas pinceladas sobre los nuevos campos de trabajo que la arquitectura contemporánea ofrece, qué alicientes plantean, los retos a que nos someten… Todo se ilustra con ejemplos conocidos –tanto nacionales (Zaragoza, Barcelona, Madrid, Bilbao…) como internacionales– pero no por ello menos representativos de cuanto queremos sugerir.
Abstract To interact with that one that surrounds us, in the current society of the com-munications, is for the citizen of the 21st century a need before that an option. Consequently, it’s not a surprise that the architecture of this millennium is left to drag for identical desires of advertising and communication. Also it’s neces-sary to join the need of habitability in architecture, which has to make it useful and practical. This article considers approaching the international architecture of last decade having these parameters present and beginning to value which of them occupy first place and what risks they suppose for the development of the future. The text shows those questions that the new architecture draws to the experts and that force to restate its study. Finally, the article offers a few brushs-trokes on the new fields of study that the contemporary architecture plans, the inducements that it raises... All it’s learning with known examples - so much national (Zaragoza, Barcelona, Madrid, Bilbao…) as international - but not for it less representative of that we want to suggest.
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Que nos encontramos ante un escenario arquitectónico nuevo es evi-dente a escala mundial. Que ello repercute en los planteamientos que los historiadores seguimos a la hora de enfrentarnos a este campo tam-bién es indiscutible. Y que, como consecuencia de lo anterior, el inte-rés por investigar esta faceta ha experimentado un incremento notable es lo que se intentará demostrar, aunque sólo de manera superficial, a lo largo de las próximas páginas. El objetivo básico de este artículo está, por tanto, ya definido. Se trata de acercar al lector una panorámica del mundo arquitectónico contemporáneo, en el ámbito internacional, basándonos para ello en la importancia que está cobrando dentro del panorama historiográfico. Para alcanzar dicha meta recurriremos a las informaciones aportadas por recientes fuentes de información, tanto bibliográficas como hemerográficas. Con el fin de justificar esta introducción, creo preciso explicar los moti-vos por los cuales adentrarse en el estudio de la arquitectura contem-poránea es una tarea sugestiva. La primera razón estriba en que se trata, probablemente de todas las disciplinas artísticas, de aquella con la que mantenemos una relación más constante. En efecto, vivimos en edifi-cios, trabajamos en ellos, disfrutamos del ocio en sus instalaciones, nos reunimos en su interior o nos deleitamos con su belleza si se ha desa-rrollado en nosotros esa inquietud estética. Ello genera un impacto real en los ciudadanos, tanto en los que demuestran sensibilidad o conoci-miento de la materia como en aquellos que, sin poseer herramientas de juicio arquitectónico, somos capaces de formarnos una opinión del tema. Junto a esta causa existe otra y es que se hace imposible obviar la actua-lidad de las últimas tendencias. En efecto, aun sin estar en contacto fre-cuente con informaciones de tipo arquitectónico es evidente que, por ejemplo, desde la construcción del Museo Guggenheim en Bilbao, las referencias al levantamiento de nuevos edificios en España se han mul-tiplicado en los medios de comunicación. La arquitectura está de actua-lidad en televisión, radio y prensa escrita, donde es frecuente encontrar entrevistas a los más afamados arquitectos, análisis de sus proyectos, estudios sobre el impacto urbanístico, ambiental o económico de los mismos, reacciones de los ciudadanos, etc. Si bien es evidente que la actualidad mediática condiciona nuestro acer-camiento a la arquitectura contemporánea, existen otros factores que dan mayor fuerza a este argumento. Se trata, en efecto, de la existencia
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de una preocupación social por el impacto de la constructiva en la vida cotidiana. La arquitectura o el urbanismo que ésta desarrolla generan controversia en la ciudad, se comentan y critican (muestra de ello fue-ron, por ejemplo, las reacciones de los vecinos de la iglesia de San Jeró-nimo el Real, en Madrid, ante la intervención que, en el claustro de dicho edificio, imaginaba Rafael Moneo dentro del plan de ampliación del Museo del Prado). Otro hecho que expresa tanto la curiosidad hacia lo nuevo como su repercusión popular es que los arquitectos están dis-poniendo de oportunidades de organizar exposiciones de sus trabajos (maquetas, dibujos, diseños…) en los principales museos del mundo; aquellos que, por lo general, suelen reservar sus salas para otras disci-plinas. Exponentes recientes de ellos serían, por ejemplo, la exposición que, en el MOMA de Nueva York, se dedicó entre 2005 y 2006 a San-tiago Calatrava bajo el epígrafeSculpture into architectureo la que, en el mismo centro, y bajo la denominaciónOn site: New architecture in Spain,analizó las últimas tendencias constructivas entre los autores españoles. Asimismo es posible citar muestras comoZaha Hadid: Thirty years in architecture,que tuvo lugar en el Museo Guggenheim de Nueva York entre mayo y septiembre de 2006 o aquella que, del 16 de septiembre al 9 de diciembre de 2002, se organizó en el Museo Nacio-nal Centro de Arte Reina Sofía de Madrid con los planos y proyectos de Jean Nouvel, quien estaba inmerso entonces en el crecimiento del recinto. Junto a las anteriores, otra ventaja que el estudio de la arquitectura con-temporánea brinda es que se trata de un campo interrelacionado con aspectos de la vida cotidiana que nos preocupan o afectan como ciu-dadanos. En efecto, estudiar la constructiva de hoy permite acercarnos a ámbitos que van desde la estética (pues la nueva arquitectura lleva a replantearse el concepto de belleza en la sociedad tecnificada actual) al urbanismo (por el impacto de los edificios en el entorno y por plantear la necesidad de recuperar la perdida habitabilidad de la gran ciudad) pasando, por ejemplo, por la cuestión de la sostenibilidad. Es verdad que uno de los aspectos que más se cuidan del diseño actual es el res-peto del edificio por el medio ambiente así como la necesidad de que su impacto en el mismo sea mínimo pero su eficiencia ecológica máxima. En esta línea, otro aspecto útil a la hora de esbozar una ima-gen arquitectónica de la sociedad del siglo XXI es el económico. Efec-tivamente, una de las razones por la que empresas, gobiernos e institu-ciones recurren al trabajo de un autor de renombre es la sensación de
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riqueza, poder y prosperidad que de él emana y que revierte en el pro-motor, convertido en artífice de una nueva arquitectura. Para finalizar con este aspecto hay al menos otros dos campos que con-viene destacar. Se trata, por un lado, del mundo de las nuevas tecnolo-gías, tan unido al de la arquitectura que ambos son, hoy por hoy, inse-parables y, por otro, del ámbito social, pues también resulta natural contemplar la arquitectura como un medio para completar los servicios públicos ofrecidos al ciudadano y cubrir sus necesidades de ocio, trans-porte, trabajo, vivienda o reunión. Antes de comenzar a realizar un breve análisis de la situación, me gus-taría ultimar esta introducción haciendo alusión al valor que el estudio de la arquitectura tiene desde lo historiográfico. En efecto, se trata de un campo que, por su actualidad y los cambios que ello sugiere, per-mite analizar cómo se configuran las tendencias de investigación cuando se carece de la bibliografía suficiente e incluso escasea la pers- pectiva que todo estudio histórico-artístico necesita pues, como cabe suponer, nos enfrentamos a un ámbito que no tiene pasado, sólo pre-sente y futuro. A la luz de las justificaciones ofrecidas, lo que parece indiscutible es que la arquitectura vive una vida productiva y exitosa que permite incluso utilizar la palabraboomconstructivo. Se trata de un triunfo, tanto real como mediático, que afecta a todos los países, desde Estados Unidos a Japón pasando por Europa1(donde habría que dedicar un capítulo a la arquitectura de los países del este, ya incorporados a la economía de mercado de la Unión Europea) e, incluso, espacios hasta fecha reciente vedados a las innovaciones arquitectónicas tales como ciertos países de medio y extremo oriente (significativo es el caso de Dubai y su infraestructura hotelera o, en otro sentido, el de Israel con su Museo de Historia del Holocausto [2002-2005] realizado por Moshe Safdie y ubicado en Jerusalén); también podríamos hablar de estados centro y sudamericanos (Brasil o México, que va a contar con su Museo Guggenheim, en la ciudad de Guadalajara, gracias al trabajo de Enrique Norten) e, incluso, africanos (con Egipto y su biblioteca de Alejandría [1995-2002], obra del estudio noruego Snohetta, como exponente des-tacable) y ello sin olvidar el caso español, igual de implicado en la reno-
1ZAERA-POLOac,S lamanaf ards oectuchit nuEeri a dnorep,Sanap JcaanamalrevinU ,ed dadisA,,.« coRetrnsr uiroEu,»ap ne  weNnert 2002, p. 7.
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vación arquitectónica de sus ciudades como el resto del continente europeo. Dado que esta situación plantea un escenario variado y abundante en ejemplos, ello tiene un reflejo cuantitativo en el estudio histórico y artís-tico de la arquitectura. Si bien el presente artículo se acota dentro de los límites que impone la última década, no quisiera continuar sin reco-nocer la deuda que la arquitectura actual tiene con aquellos autores que sembraron las bases que la han hecho posible y sin cuyas aportaciones la situación que vivimos no sería digna de atención. Me refiero a arqui-tectos que, pese a los años transcurridos desde la creación de sus prin-cipales trabajos o, incluso, desde su muerte, aún siguen ofreciendo novedades bibliográficas, como es el caso de Alvar Aalto2o Le Corbu-sier3. Lo mismo sucede con Oscar Niemeyer4, paradigma de arquitecto con vocación internacional y referente para las nuevas generaciones. Volviendo al tema que nos ocupa, resulta preciso ahora subrayar los pros y los contras de este escenario. Entre los aspectos positivos desta-can los que afectan al entorno (enriquecimiento del patrimonio del ámbito en que radique la obra, dinamización o modernización del ambiente, activación cultural y turística…) y aquellos otros que favore-cen el desarrollo general de la arquitectura, tales como el enriqueci-miento de este sector, suscitado por la variedad de tendencias y la popularización del hecho constructivo como consecuencia del flujo informativo; la aplicación de las novedades tecnológicas y técnicas a la arquitectura; el hecho de que esos diseños realizados mediante orde-nador o esos nuevos materiales permitan el surgimiento de edificios impensables hace años por su singularidad y, en consecuencia, el autor vea multiplicada su libertad creativa e intelectual, etc. Pese a que son mayores las ventajas que los inconvenientes, también existen riesgos que hay que subrayar. El fundamental es que, por ese éxito vivido, la arquitectura se ha convertido en un producto de con-sumo en la medida en que, en ocasiones, priman en ella valores como
2Entre las notoriMa, or psc eorC siuqdirdlE ,C, 2000; adicblpus dedavenoc añapsE ne sa Aallvarar Asultary labaedp ot ,UITO,A. ,lAavr Aalto, Rivas-Vaciamadrid, H. Kliczkowski, 2002; MUNTAÑOLA ITHORNBERG, J., AlvarAalto, Barcelona, UPC, 2001, o JOVÉSANDOVAL, J.M., Alvar Aalto: proyectar con la naturaleza,Valladolid, Universidad de Valladolid, 2003. 3Sólo en España ver FRAMPTONBi r;d0aA ,d,ilsaukb0M0,2r eLe, or CK.,ONETV-caaiamreR,visa Kliczkodrid, H.or Csibul.,LLe, ,iksw 2003; MONTEYS, X., LeCorbusier, Barcelona, Gustavo Gili, 2005… 4SALVAING, M., OscarNiemeyer, Rivas-Vaciamadrid, H. Kliczkowski, 2002.
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la vistosidad, extravagancia, coste o polémica; elementos estos que per-miten hablar de arquitectura de moda en tanto en cuanto una obra se desdibuja al surgir otra que la supera en idénticos parámetros. El inte-rés demostrado por los medios de comunicación (y, en cierta medida, por los estudiosos) hacia uno u otro trabajo varía en función de su novedad y, como es tanta la originalidad, es difícil dar abasto. Otro factor disonante es que el hecho de vivir en una sociedad globa-lizada está afectando a la construcción. En efecto, los arquitectos son de su país en la medida en que nacen en él pero vivir, asentar sus estudios y trabajar en diferentes lugares universaliza su actividad, que se aleja de localismos o regionalismos. Los críticos más escépticos creen que ello es un problema pues la mundialización supone uniformidad, estandari-zación, siendo los edificios actuales intercambiables, sin adaptarse a la idiosincrasia del entorno y hurtando a las culturas sus signos de identi-ficación arquitectónica5. En función de tal cantidad de parámetros, ¿cómo plantear el estudio de un ámbito cambiante y heterogéneo, que crece imparable pero que parece inevitable investigar? Hablar de corrientes resulta poco produc-tivo y, por ello, se puede optar por tres tendencias de investigación (que, a la postre, son las que siguen los estudiosos). Una consiste en referirse a personalidades. Éstas vienen dibujadas en función de su éxito (esto es, de los premios que reciben, siendo el Pritzker el que establece un mayor grado de reconocimiento, pues es el llamado Nobel de Arqui-tectura), de los encargos de relieve que atesoran (determinados por el coste de la obra, el promotor de la misma o su simbolismo), de su tra-yectoria consolidada y/o de su proyección de futuro. Dentro de esta tendencia es preciso referir las últimas novedades bibliográficas publi-cadas. Por ejemplo, hay que destacar las monografías dedicadas, entre otros muchos nombres, a Santiago Calatrava, Renzo Piano6, Norman Foster, Zaha Hadid7, Richard Rogers8, Jean Nouvel, Álvaro Siza9o Frank Gehry; textos que encuentran su referencia en las notas a pie de página de este artículo.
5Este conflicto está planteado en JODIDIOnea Miw lduig inP,B ,.lennium, Colonia, Taschen, 2000, pp. 12-17. 6BUCHANAN,.P,P ozneR po :krhseletocpm buiianog woldiniahP nodserP1 ,sor w,Lksdron, es993-2000, y JODIDIO,.P ,iPnan:eooRz Piano building workshop 1966-2005,Colonia, Taschen, 2005. 7SCHUMACHERy FONTANA-GIUSTIhames, THudss & 0240no ,.(eds.), c dilpmoahaZdaH Los,rende etrkwo 8Por ejemplo, POWELLK.,rahciR ,sregoR d. Complete worksL,nordse ,hPiaodPrn s,es00 20. 9FRAMPTONiza.ro Splet Comkr,s eower,soLdnonidha P, ssre P o ,0002F, ,.KavlÁLECK, B., ÁlvaroSiza, Madrid, Akal, 2004, entre otros.
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Otra corriente de investigación es aquella que estudia la arquitectura en función de las variables que la determinan como, por ejemplo, su rela-ción con el entorno (entendido éste como medio ambiente), su vincu-lación con el urbanismo, el empleo adecuado de las nuevas fuentes de energía y los materiales más aconsejables (o, lo que es lo mismo, la arquitectura sostenible), el ensalzamiento de las últimas tecnologías (o arquitecturahigh-techa su interés, se trata de una de las ver-), etc. Pese tientes que plantea más dificultades, dado que necesita mayor perspec-tiva histórica para permitir la categorización de los edificios, requiere amplio juicio crítico y exige conocer en profundidad el campo a estu-diar. Es de suponer que se trata del ámbito con mayor proyección y el que ofrecerá interesantes aportaciones en poco tiempo. De momento, sólo es posible ofrecer algunos ejemplos que se enmarcan en estos parámetros. Uno es el texto de Pablo Arias Sierra tituladoPeriferias y nueva ciudad: el problema del paisaje en los procesos de dispersión urbana,publicado por la Universidad de Sevilla en 2003, oArquitec-tura, ciudad, medioambientede Jaime López de Asiain, editado en 2001 en el mismo centro. Ambos son muestras de la preocupación de la sociedad por armonizar las experiencias arquitectónicas con el res-peto medioambiental y el crecimiento sostenible. La última tendencia a desarrollar es la que opta por segmentar la arqui-tectura en las categorías edificatorias más frecuentes y realizar un estu-dio comparativo de las mismas. Es esta opción la que se prefiere aquí por resultar enriquecedora en conclusiones y rica en aportaciones. Para afrontarla se han utilizado tres fuentes de información: libros, publica-ciones periódicas –desglosadas en revistas especializadas y periódicos generalistas– y recursos informáticos. En cuanto a los libros que, monográficamente, se dedican a una sola categoría, la lista es escueta pero interesante pues, observando la elec-ción que los autores hacen de una u otra, se puede llegar a la conclu-sión de cuáles son las tipologías que gozan de más éxito editorial, ya sea por su mayor número de realizaciones, máxima participación de nombres deslumbrantes, mayor difusión internacional, etc. En ese sen-tido parecen predominar dos colectivos distantes: los aeropuertos y los museos, como tendremos ocasión de comprobar. Dado que los libros de que disponemos no resultan suficientes a la hora de realizar un estudio de la situación arquitectónica, resulta ineludible utilizar aquellas fuentes que están apegadas a la realidad cotidiana, pues
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son las que mejor retratan el mundo de hoy. Así pues, la consulta de las publicaciones periódicas se convierte en obligatoria porque propor-ciona datos, reflexiones y conclusiones. En este sentido hay que hacer referencia a los diarios de información general que ofrecen en sus pági-nas culturales artículos, columnas de opinión o entrevistas. Sin embargo, una de las fuentes más completas la ofrecen las revistas espe-cializadas. Si bien son múltiples los ejemplares que podrían citarse (en el ámbito internacional tenemosL’ArcaoDomusde Milán,Linha de terrade Oporto,Architéctide Estoril,Architectural designoThe archi-tectural reviewde Londres… y en el nacional2GyQuaderns d’arqui-tectura i urbanismede Barcelona,A + Tde Vitoria,Anales de Arquitec-turade Valladolid oCerchayTectónicade Madrid), merece la pena subrayar la existencia de dos revistas españolas volcadas en la atención hacia la arquitectura. Una esEl Croquis(publicada en Madrid desde 1982) y la otraArquitectura Viva(también editada en Madrid, ésta desde 1992). Ambas divulgan bimestralmente números ordinarios y ade-más ofrecen monografías dedicadas a analizar la trayectoria de algunos nombres destacados (reseñemos, enEl Croquis,los números dedicados a Rafael Moneo, Jean Nouvel, Álvaro Siza, Mansilla y Tuñón, Frank Gehry, Zaha Hadid o Herzog & de Meuron. EnAV,monografías de Arquitectura Viva,se pueden recalcar los destinados a Herzog & de Meuron, Norman Foster, Santiago Calatrava, Jean Nouvel, Rafael Moneo o Renzo Piano). Gracias a estas revistas el aficionado está al tanto de las novedades y además puede contrastar sus impresiones con los artículos de opinión que reflejan las tendencias críticas existentes. De esa manera, no hablamos únicamente de fuentes informativas sino también de corrientes de pensamiento que contribuyen a paliar una de las caren-cias que padece la arquitectura contemporánea y es la escasez de jui-cios críticos globales que vayan más allá del dato coyuntural. Situar la práctica arquitectónica en un contexto integral y trascenderla desde lo particular a lo universal es complicado, máxime si hablamos de obras recientes de las que se carece de la suficiente perspectiva histórica para juzgar su idoneidad. Por último, queda por señalar el papel jugado por las nuevas tecnolo-gías. Además de bucear en las páginas webs de los estudios (donde, de manera directa e inmediata, se puede tener acceso a noticias sobre su trayectoria, historial y proyectos de reciente concesión o en vías de desarrollo), resulta imprescindible que conceptos como diseño por ordenador, fotogrametría, infografía, programaCatiao autocad no nos
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resulten ajenos, pues los arquitectos recurren a ellos tanto como antes empleaban el lápiz y el papel. Estos sistemas, que llegaron al mundo de la arquitectura como juguetes, han madurado y abandonado un primi-genio uso trivial para convertirse en instrumentos que materializan lo inverosímil y dan respuestas a una sociedad compleja, además de enri-quecer los recursos de los que dispone el artista. De todos modos, el camino que la informática al servicio de la arquitectura puede recorrer es todavía infinito. Las nuevas generaciones son las que están haciendo realidad un diseño auténticamente digital y serán las que exploten el potencial de estas tecnologías. Entonces sí podrá hablarse de revolución y no de simple moda10. Asentadas las fuentes, llega el momento de dilucidar qué pueden ofre-cer en este estudio. La categoría con la que iniciamos el análisis es ine-ludible a una civilización desarrollada y capitalista como la que vivimos y se podría denominar laarquitectura al servicio del poder.A su vez, es posible compartimentar este grupo en dos: el que se refiere a la arqui-tectura emanada de los poderes públicos y aquel que ahonda en los edificios solicitados desde entidades privadas. Así pues, comenzamos haciendo referencia a un par de edificios, ambos ejecutados por el estu-dio de Norman Foster, que ilustran el intervencionismo gubernamental en materia de arquitectura contemporánea. Incidir en la categoría del autor Sir Norman Foster a la luz de sus méri-tos resulta obvio11se pueden señalar como logros significativos, si bien obras como el Banco de Hong Kong (1981-1986) o la Facultad de Dere-cho de la Universidad de Cambridge (1993-1995). Como recompensa a estos y otros trabajos Foster recibe el Premio Pritzker en 1999. Coinci-diendo con la concesión del galardón Foster ve inaugurada, en Berlín, la remodelación llevada a cabo en el edificio delReichstag,cuyas obras habían comenzado en el verano de 1995 (fig. 1). Una vez que el Bundestag decide recuperar el Reichstag como sede del Parlamento Alemán, se convoca un concurso para ejecutar su rehabili-tación, pues no era un edificio adecuado a los nuevos tiempos. En él resulta ganador el estudio del arquitecto inglés. En ese momento Foster se enfrenta a la tarea de reconducir hacia el siglo XXI la arquitectura de
10JODIDIO, P., Architecturenow!, vol. 3, Colonia, Taschen, 2005, pp. 8-9. 11 TREIBER, D., NormanFoster, Madrid, Akal, 1998, o PAWLEY,n1 99.9, Thames & HudsoM,soet,.F erutcetiserdnoL,lo g ar:charl ba
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un edificio construido hace más de cien años y deteriorado por la his-toria alemana. Hablamos pues de un espacio asociado por los ciudada-nos con infortunadas formas de gobierno y, por si fuera poco, un edi-ficio cuestionado desde lo puramente arquitectónico al referirse a él como a una «cómoda sobrecargada». La tarea de Foster se presenta ardua dado que no sólo hay que minimizar el impacto artístico de una obra historicista y retardataria sino volver a hacer partícipes a los ale-manes de un marco fundamental en su historia, además de revestirlo con una pátina contemporánea que acentúe la fuerza de la nueva Ale-mania y todo ello sin entrar en conflicto con su tradición, pues se desea convertir la obra en museo del drama germano (de hecho, aún pueden verse las huellas de los incendios, demoliciones y ocupaciones, inclui-dos losgraffitidejados por los soldados rusos que invadieron el edifi-cio en 1945)12. Con tantos condicionantes, como foco gravitacional y simbólico Foster decide concentrarse en una de las partes más polémi-cas del Reichstag: su cúpula (fig. 2). Símbolo megalómano del despo-tismo gubernamental de antaño, Foster utiliza la última tecnología para crear una cúpula de acero y vidrio que plantea una novedad y es que, en su interior, está recorrida por dos rampas helicoidales que permiten a los visitantes transitarlas, tener un panorama del barrio gracias a su transparencia y, a través de unas ventanas inclinadas, asistir a los ple-nos del gobierno13. Con ello Foster regala a los ciudadanos el disfrute de la cúpula, les da las mejores vistas de la ciudad y los coloca sobre sus gobernantes, expresando la idea de un edificio puesto al servicio de una democracia que implica a los alemanes en la vida política de su país14. Este rasgo ha sido uno de los más valorados y un elemento digno de ser estudiado con detenimiento, pues no hay duda de que en la arquitectura contemporánea el contenido simbólico que se expresa, por ejemplo, mediante esta cúpula, es notable, si bien a veces resulta tan sutil que se hacen necesarios trabajos más profundos sobre sus signifi-cados. Otra de las preocupaciones de la arquitectura actual que se ha de inves-tigar con atención es la conciencia ecológica de sus manifestaciones,
12«El águila que sonríe», en AVMonografías, 81-82, 2000, pp. 168-170. 13FOSTER 15,,6va.  p9,99VV y ,05bO ,.AA.istola h, enria»iuetA qr aiVtcru.N,I« ,imul ranedom,anrrtsad  ear samsetectura la arqui Madrid, Libsa, 2007, pp. 94-101. 14.571-471 .p .icpO5, pota er nt.,v
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observable en el Reichstag como edificio autosuficiente tanto en su planteamiento de la ventilación como en la utilización de combustibles renovables (aceites de palmera datilera, colza o girasol), la reducción de gases contaminantes o el empleo de la iluminación. En efecto, con el fin de dotar de luz natural a la sala de plenos Foster coloca, dentro de la cúpula, un reflector cónico con espejos que arroja una difusa clari-dad al interior y supone un considerable ahorro energético15. Inaugurado en abril de 1999, se ha discutido a su conclusión sobre la idoneidad de resucitar este lugar atestado con la oscura historia ale-mana, si bien en lo que parece haber consenso es en el hecho de que Foster, con su intervención minuciosa, sensible pero aséptica, ha pulido el carácter sobrecargado del edificio y ha generado una fusión arqui-tectónica que se encamina, de manera natural, hacia una nueva etapa16. Esto mismo se demuestra en otro trabajo de Foster, consistente en la creación de laGreater London Authority,destinada a albergar las depen-dencias del gobierno municipal de la capital británica (fig. 3). A orillas del Támesis, el estudio de Foster inicia en 1999 la construcción de una burbuja de cristal que es exponente de las investigaciones visibles en el Reichstag sobre eficiencia energética y bajo impacto ambiental. Confir-mándonos la importancia de este aspecto, hemos de hacer referencia a la forma seudo-esférica del edificio, resultado de utilizar técnicas de modelado por ordenador con el objeto de minimizar las necesidades energéticas del conjunto. De hecho, lo más promocionado de la obra es que se trata de un espacio que reduce entre un 25 y un 75% su con-sumo de energía en relación a un bloque de oficinas dotado de un sis-tema convencional de aire acondicionado y calefacción, al utilizar recur-sos renovables tales como paneles de energía solar o ventilación natural17 . Sin embargo, como en el caso anterior, no sólo hablamos de un edifi-cio ecológico sino también de un diseño simbólico, pues Foster recurre al uso masivo del vidrio con el fin de que sea ésta una obra lo más abierta posible, un recinto flexible desde el que observar vistas del Lon-dres al que el edificio representa (fig. 4)18.
15FOSTER.lscoNi& 0020, onW ieer,sle dedfnichse ReLondtag,inldthg  R.,uiebN, 16REDECKE, S., «Resurrección y simbiosis», en ArquitecturaViva, 62, 1998, pp. 17-20. 17FOSTER, N., «Exhibición de energía», en ArquitecturaViva, 82, 2002, pp. 58-59. Ver también VV.AA., op.cit., nota 13, pp. 32-35. 18FOSTERen ArquitecturaViva, 65, 1999, p. 64., N., «Monumento elíptico»,
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