Partition complète, El reloj de Lucerna, Drama lírico en tres actos

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Visionnez la partition de El reloj de Lucerna partition complète, lyrique drames, fruit du travail de Marqués, Miguel. Cette partition romantique écrite pour les instruments tels que: orchestre, chœur, solistes vocaux
Cette partition compte différents mouvements: 3 Acts et est classée dans les genres
  • lyrique drames
  • Stage travaux
  • opéras
  • lyrique opéras
  • pour voix, chœur mixte, orchestre
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  • pour voix et chœur avec orchestre
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Date composition: ca. 1884
Edition: Madrid: Zozaya, 1884. Plate Z. 1064. y 1079. Z.
Libbretiste: Marcos Zapata (fl. 1890)
Publicado el : jueves, 01 de marzo de 2012
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" '^y mío de los primeros dias del mes de Marzo de 18GS, la Sociedad de Conciertos hallábase reunida bajo la di-
rección de su fundador, el maestro Barbieri, en el local que ocupa el Fomento de las Artes. La orquesta
ensayaba algunas del repertorio dedicaba especial atención á una composición instrumentalpiezas quey
debía estrenarse muy en breve : el Scher~o fa?itástico, de Monasterio, que, en su calidad de autor, asistía al
¡ayo.
Terminado éste, fueron destilando unos tras otros los profesores de la orquesta, quedando únicamente en el frió y
desabrido local, Barbieri, Monasterio un profesor de violin, el penúltimo de los violiues primeros, joven, raido dey
ropa enjuto de carnes, que en aquel momento se ocupaba en enfundar su instrumento para abandonar, como sus compa-y
ñeros, el local.
(1) Apuntes biográficos tómalos del libro, Tai Opera española la música dramática m España m el siglo xix. que publica La Correspondenciay
Musical.ii BIOGRAFÍA
— ver. Tú que lias laVamos ;i fundado Sociedad de Cuartetos conoces tan á fondo la música clásica, ¿por qué no es-y
cribes algo de concierto en ese género?
hacía esta preguntaQuien era Barbieri, el interlocutor á quien iba dirigida, Monasterio. Con exquisita modestia,y
éste que la tarea era superior sus fuerzas, añadiendoreplicó á que aun cuando para emprenderla se hubiera sentido capaz,
hiciéranle retroceder en el acto los nombres de Haydn, Mozart, Beethoven Mendelssohn que á cimas inaccesibles ha-y
,
bían elevado las bellezas del género.
breveEl profesor de violin escuchó el diálogo, acabó de enfundar el instrumento salió ¡i la calle. Llevaba grabada eny
la mente la pregunta de Barbieri.
Una pieza clásica de concierto ! Una sinfonía ! ¿Y por qué no había de escribirla Monasterio? Si él se hubiese llama-
; ; ;
¡Si él hubiera tenido el talento famado Monasterio! la europea del célebre artista!y
Todo esto se decía aquel pobre modesto profesor, aquel ser entumecido enclenque que ganaba catorce reales diariosy y
el la Zarzuelaen teatro de acababa de llegar de París con el objeto de ganar su subsistencia, al amparo único de suy
decrépito violin.
¡Escribir una sinfonía! Esta idea se arraigó en su espíritu constituyó para artista una obsesión, una pesadilla. Eny el
calle, en el teatro, en la cama, así sin cual pruritola en las horas de actividad, como en las de reposo, perseguíale cesar
irresistible, cual antojo de embarazada. Era una especie tenía todos los caracteres de una apo-de congestión musical que
plejía artística.
á trabajar para calmar aquella comezón, contra la cual era inútil toda Sin esfuerzo alguno, con unaPúsose rebeldía.
fluidez natural corriente, como si aquel desahogo obedeciese á una imperiosa necesidad de su espíritu, las ideas meló-y y
se sucedían unas otras casi sin interrupción, los alicientesdicas á hallaban en la armonía en el ropaje instrumentaly y
que su interés expresión reclamaban perentoriamente.y
Al cabo ile algunos meses, la sinfonía el pobre violinistaestaba terminada puesta en partitura. Poco tiempo después,y
que ganaba catorce reales diarios en el coliseo la en la copia de las partesde calle de Jovellános, invertía veintisiete duros
de orquesta, se propinaba el lujo de contemplar á todas horas aquel rimero de papeles que contenía el fruto de una vio-y
lenta irresistible gestación. — .é
La obra estaba terminada, las copias flamantes. ¿Y qué? ¿Qué había conseguido con ello el pobre artista? Su imagina-
ción, tras de aquel desahogo enorme, se hallaba ya tranquila, tan tranquila, como el bolsillo después de una evacuación
de veintisiete duros, robados á las necesidades imperiosas del diario sustento. Pero ejecutar la sinfonía ¿cuándo y
dónde ?
La idea de declararlo á la aterrorizaba. en cuatro tiempos! ¡Una sinfonía igualSociedad de Conciertos, le ¡Una sinfonía
en el corte material á las de los grandes clásicos alemanes! ¿Qué calificación merecería de sus compañeros aquella osadía
sin ejemplo?
Era necesario mantener á todo trance el secreto. llamó á un mozo de cuerda, hízole cargar con todas las copias,Un día
mandóle hacer entrega de ellas al Secretario de la Sociedad, con un respetuoso anónimo, en el cual suplicaba á la Juntay
Directiva se sirviese examinar ejecutarse enla obra ver si era digna de público.y
Hecho esto, esperó. Pasaron dias dias, nada. tínico que supo es que el Secretario de la Sociedad había remi-Loy y
ansias deltido la obra á Monasterio, que había reemplazado á Barbieri en la dirección de los conciertos. Para calmar las
noticia, trascurría el tiempo nada llegaba á sus oidos que se refiriese ápretendiente, era menguada la tanto más cuanto y
la obra presentada.
Se años atrásdecidió, para mitigar su afán, á visitar á Monasterio. Hay que advertir que el célebre artista había sido
profesor de violin del autor de la sinfonía.
natural desemba-Después de acostumbradas buena educación, preguntóle con el aire máslas frases entre personas de y
razado, pero con nna emoción fácil de comprender :
- Y diga Y.. D. Jesús, ¿prepara Y. algo nuevo conciertos? ¿Ya Y. á dar alguna obra nueva? ¿Tiene Y. algo?para los
— han mandado. Míre-Hombre, no. contestó Monasterio. No tengo nada nuevo. Es decir, sí: hay una obra que me
la Y., ésa es.
\ señaló, en efecto, la sinfonía hallaba sobreque se una mesa.: !
F niB I O G R A I A
se constituía tantos afanes,volver los ojos hacia donde encontraba el cúmulo de papeles que el fruto deAl oir aquello y
sintiendo la suse atrevió á pronunciar una, palabra, que emoción embargaba ánimo, se despidiódesdichado autor no yel
Monasterio salió con el corazón lleno de zozobra.precipitadamente de y
más el silencio. Era preciso lomar una determinación ver de uuevo áVolvieron ¡i trascurrir algunos días continuó yy
misapero sin infundir sospechas? El autor de la sinfonía sabia que Monasterio oía los domingos enMonasterio, ¿eómo
al lado del agua bendita, ofreciósela á Monasterio cuando éste salía, entablada con-Fué á la iglesia, eoloeóseSantiago. y
sin vacilarambos, invitóle aquél á subir á su easa, invitación que fué aceptada, como puede suponerse, unversación entre
instante.
que jugar todo por el todo.Había el
— tenía algo nuevo losJesús, ¿no me dijo V. que para conciertos?Don
— — Monasterio señalando el consabido montón de papel rayado.Sí, eso dijo
— Pues bien eso es mió.
;
— De V. ? ¿Y qué es eso?¿
— unaEso es obra.
— ¿Pero V. se ocupa de composición?
— quiero que se toque Quiero únicamente que la vea V., si le gusta, que se ensaye, paraEstudio algo Pero no y
oiría, nada más que para oiría Pero, por Dios, que no lo sepan mis compañeros !
¡
aquella angustia á par que aquella modestia tan delicada, su alMonasterio, conmovido al contemplar tendió mano
joven díjoley
— mañana miraremos.Venga V. lay
siguiente cita presentabaen efecto, á las nueve de la mañana del dia nuestro hombre acudió puntualísimo á la seY y
de Monasterio, donde casualmente se Judiaba también el hábil pianista compositor D. Adolfo de Quesada, condeen casa y
de San Rafael de Luyanó.
al piano, ejecutóla sinfonía, que produjo extraordinario efecto, con la promesa de Monasterio tic quePúsose éste y se
ensayaría en breve, marchóse loco de alegría el autor, no sin haber repetido al maestro con tono de vehemente súplica
:
— Dios mis compañerosQue no lo sepan por ,
¡ ,
después, los profesores de la Sociedad de Conciertos veían con sorpresa en los atriles las partes de orquestaPocos días
rezabande una gran sinfonía en cuatro tiempos. ¿Quién era el autor? No lo ni la partitura ni los papeles sueltos. Los
á Eslava, otros á Monasterio, algunos á Brull. Leyóse el primer tiempo, su estructuraunos la atribuían los claray y
melodiosa, llena de viveza de interés, aguijoneó la curiosidad general.y
?— preguntaron Monasteri¿De quién es esto? á or
— —Vamos al andante contestó el maestro.
terminarse la apasionada bellísima melodía en conY comenzó, en efecto, el andante; pero al la bemol, sus dramáticosy
arranques, estalló una verdadera revolución. Los profesores dejaron sus intrumentos para aplaudir estrepitosamente,
y
dirigiéndose tumultuosamente á Monasterio, gritaron :
— El autor autor ! Quién es, el el autor ?
¡ ¿
— — —¡Adelante! exclamó Monasterio. Vamos á concluir el andante lo sabrán VV.y
últimoCuando sonó el acorde, en medio de los aplausos de los bravos de un entusiasmo imponente, el autor ! el au-y ¡ ;
tor! volvieron á gritar en unísono los profesores. Entonces Monasterio dirigió una mirada última tila de los violinesá la
primeros, dijo, señalando al penúltimo de éstos :y
— Levántese V. Ahí está el autor.
Y vieron levantarse de su silla á un joven pálido, ojeroso demudado que con trémula mano sostenía á duras penas ely
violin, que con la vista clavada en el suelo ocultar las lágrimas mejillas.quería que corrían abundantes por susy
— El francés ! el francés !
¡ ¡
brazos se abalanzaronY cien para abrazarle, le estrecharon, en efecto, con las más vehementes exclamaciones dey
admiración cariño.y
Llegado, poco hacía, de París, conocíanle con el apodo de el francés. Los dos tiempos restantes de la sinfonía fueron
1036886iv B I O G E A F I A
tantas ovaciones. El 2 ele Mayo ele 1869 el publico madrileño sancionaba unánime el fallootras de la Sociedad, desdey
esc dia memorable, la Espafia musical contaba con un artista que tiene un puesto único en la historia nuestra. El desco-
la víspera fué ;il lenocido de poco tiempo popular. ¿Quién no conoce hoy? Quién no conoce á Miguel Marqués?¿
Miguel Marqués nació en Palma de Mallorca, capital las Islas Baleares, el dia 20 de Mayo 1844.de de
( mi delito no he tratado delonfieso : averiguar si Marqués balbnceaha ya melodías en el regazo de su nodriza. Fuera de
Mozart, tocando á los cuatro años el violin sin que nadie se lo hubiera enseñado; de Rossini. asimilándose el instinto del
en una fragua de algúnritmo de Pésaro, otro ejemplo muy raro verídico, los niños-prodigios me cargan sobera-y y
namente.
Marqués lo bayaQue sido, me permito dudarlo, si en realidad lo fué, sus prodigios debieron cjuedar en casa, comoy
quien diré, puesto que hasta la ejecución de su primera sinfonía, el nombre del maestro ¿para qué negarlo? era com-
pletamente desconocido.
Estas revelaciones súbitas enaltecen aún más que las que vienen precedidas de brillantes augurios; augurios que facili-
tan extremo la trasformacion de la larva eu mariposa tienenen en su abono favores previamente adquiridos, mientrasy
aquéllas se verifican repentinamente, sin aviso, ni prejuicios, rompiendo con aliento vigoroso las nieblas espesas de lo
elevándose majestuosasdesconocido serenas , como visiones fantásticas, á las auras de la celebridad.y y
Las primeras aficiones de Marqués se manifestaron decididas por el violin, cuyo estudio emprendió perfeccionó eny
París, logrando una de dos plazas vacantes en aquel Conservatorio, después de brillantísimo certamen.
grandesLa frecuentación de las obras clásicas en cuya ejecución tomó parte Marqués , contratado en la orquesta del
teatro Lírico, hubo de dar margen á una trasformacion de ideas que le impulsaron por nuevos senderos.
Tuvo una noble ambición; en lugar de ser ejecutante, quiso ser creador; vez de quisoen asimilarse sentimientos ajenos,
que otros se encargaran de interpretar los propios ; de ser pasivo, quiso convertirse en activo. Estudió en París armonía
el eminente didáctico F. Bazin. obligadocon por el llamamiento de quintas á presentarse en Madrid, ingresó en nuestroy
Escuela Nacional de Música, donde siguió perfeccionándose en los estudios de violin Monasterioarmonía con los Sres.y
Galiana, emprendió los de composición con el maestro Arrieta.y y
En el año de siendo Marqués1869, profesor de la Sociedad de Conciertos, se reveló su talento en el concierto verifi-y
cado el dia 2 de Mayo, en el cual dio á conocer su primera sinfonía en cuatro tiempos (eu si b).
Esta obra, acogida con grandes muestras de aprobación, valió á Marqués honra suma, pero poco ó ningún provecho.
Su bellísimo andante figuró en varias sesiones de la Sociedad obtuvo siempre los honores de la repetición. Por lo demás,y
como en materia de producciones instrumentales los ocurría
, lo que pasa hoy á autores tiene mucha conexión con lo quey
á Haydn, Mozart, Beethoven otros tantos célebres maestros á fines del siglo pasado principios del presente, es ely y
quecaso Marqués recogió muchos laureles, pero poca ó ninguna utilidad material.
No por esto decayó su ánimo. El dia 3 de Abril del nueva ovación, mayor si cabe que lasiguiente año de 1ST0, una
primera, premiaba las bellezas de su segunda sinfonía (en b) sancionaba de un modo definitivo los notables mereci-mi y
del jovenmientos maestro, á quien no era posible ya detenerse en tan buen camino.
Y no se detuvo en efecto. El 9 de de 13 de JulioSetiembre de 1871 estrenábase su primera gran marcha concierto: el
añodel siguiente su primera polonesa; titulada La Selva negra; el 16el 26 de Julio de 1873 una overtura de concierto,
de delAgosto mismo año su segunda gran marcha para orquesta banda militar, compuesta por .encargo de hr Sociedady
ile el de ajJanso,Conciertos; 8 Julio de 1874 la segunda polonesa, que ya antes había sido ejecutada en París con gran y
2il Enero deel de 1870 una gran marcha nupcial.
Todas estas obras, acogidas con extraordinario para levantar el nombre de su autor afortunado áfavor, eran suficientes
una altura envidiable: pero Marqués no había dicho aún su última palabra.
año- escasosSeis después de la composición breve estancia en París, donde varias de susde su segunda sinfonía, trasy
habían sido (en siobras acogidas con decidido favor en los conciertos Pasdelonp. el maestro daba á luz su tercera sinfonía
ior que se ejecutaba con éxito ovaciones que nunca se
. entusiasta el 2 de Abril de 1870 valía á Marqués una de esasy
olvidan.
La de coadyuvaba al esplendorSociedad Conciertos no se mostró ingrata de su seno, que de tal suertecon un profesor
pequeñísimadel arte patrio á los futuros destinos de singular haber contribuido en unay la corporación. Tengo á honraI', I G H A F I AO
mis los méritosaquélla recompensar, en la medida de fuerzas, del compositorparte ;i la resolución que adoptó para
español.
;i grande suDirectiva de la Sociedad, acordó ofrecer Marqués la publicación á orquesta de sinfonía,Reunida la Junta
si esto podía convenir é los intereses maestro.derecho de aceptar la suma que tal gasto representaba, deldejándole el
su entusiasmosu elevación de espíritu de artístico que me-Marqués, necesitado como el que más, dio una prueba de y
ser consignada.rece
sinfonía, que llevó á cabo en una magnífica edición la casa Romero.Optó sin vacilar por la publicación de la tercera
dos más Abril una cuarta mayor)Lejos sus laureles, años tarde, el 21 de de 1878, sinfonía (en mide dormirse sobre
distinguido maestro nuevas repetidas ovaciones.venía á aumentar el prestigio de Marqués y deparaba al y
Últimamente, concierto verificado el 29 de Febrero de 1880, Marqués presentaba al veredicto del público su bastaen el
con grandísimoahora postrera sinfonía, la quinta (en do menor) éxito.
,
polonesas, además de algunas composiciones de diversos géneros, ha ejecutado la Sociedad deVarias otras marchas y
todas ellas han venido á acrecentar más más su fama, colorándole á laConciertos, originales de nuestro autor, y envi-y
en hoy se encuentra.diable altura que
demanda utile ct dulcís, so ha mostrado tampoco ingratoEl teatro, donde Marqués acudió en del no con el fecundo
que, con su de hierro, llegó recientemente al apogeo del éxito.compositor, Anillo
las zarzuelas con las cualesLos Hijos de la costa, Justos por -pecadores Camoens Florinda, son Marqués ha dado, y
lírico popular.un óbolo modesto á nuestro arte
Muchas citadas, entre ellas las grandes sinfonías, son conocidas en las principales capitales de España,de las obras y
esparciendo la reputación de su autordonde han alcanzado éxitos muy lisonjeros, llevando el nombre de Marqués fueray
corte.de la acción centralizadora de la
Hace pocos años que la Diputación provincial señaló al maestro un sueldo fijo como inspector de las bandas escuelasy
que dependen de la corporación aquella.
estipendio el producto de alguna de sus ohras líricas, modesto en sus aspiraciones, respetadoCon este por sus admi-y
radores, querido por sus amigos, estimado por todos, entregado á sus trabajos artísticos á los deberes del techo conyu-y
vive trabaja el la familia en los goces la producción un escudogal Marqués buscando en amor de de contra las ase-
, y y
mundo en general las miserias de la vida del arte en particular.chanzas del y
Tales son los datos biográficos de Miguel Marqués.
lo dramático brillanNo son, en verdad, precisamente interesantes, porque lo novelesco por su ausencia, yo noy y
quiero inventar nada para hacer el manjar más apetitoso; pero, tales como son, ponen de manifiesto una naturaleza sen-
cilla honrada, una naturaleza inerme que ha sabido abrirse paso por senderos esjúnosísimos con los esfuerzos solos dely
talento, género requieren singularísimas aptitudes.cultivando un muy peligroso para el cual sey
Fuera de las esferas artísticas en que su actividad entusiasmo le han colocado, Marqués es, eu toda la exteusiony de
la palabra, como decimos los españoles, una persona decente. La bondad de su carácter, la pureza de sus costumbres,y
ansia de aprender ensanchar la docilidadsu el círculo de sus conocimientos, natural en él con que atiende las indicacio-y
nes del público de la crítica ese fondo sencillo, honrado bueno que aprecian sin trabajo los que le tratan, constituyenj y y
,
individualidadesuna de las mas simpáticas del arte patrio contemporáneo.
La música de su última obra, El Reloj de Lucerna, género alguno de duda, laes, sin más robusta, si vale el adjetivo,
la más trabajada , la más completa mejor de cuanto ha escrito Marqués para el teatro. Hay generalmente en ellay una
inteligencia notable de la española losmedida en que deben aplicarse á la ópera cómica procedimientos modernos, hay,y
además, una cuidadosa concisión en el desarrollo de las piezas más dramáticas, una maestría en el manejo de las voces,y
que denotan en el maestro Marqués adelantos dignos del mayor encomio.
Si al lado de estas cualidades que aquilatan su talento conciencia artísticos, se eucnentran en la música de El Relojy
de Lucerna ciertas fórmulas, no muy conformes á veces con un gusto refinado, débese principalmente á que Marqués
compositor teatral tiene las mismas debilidades que Marqués sinfonista.
Consisten esas debilidades en el prurito del maestro de querer quedar bien con todo el mundo, sirviendo un menú que
satisfaga, en lo posible, todo linaje de aficiones. Y como Marqués cree firmemente que nuestra zarzuela tiene tendráyB I R A F ívi O G A
intérlope muy bulliciosa muy sensible á los manjares que constituyeron antañosiempre una parte de público los pía-(!) y
los del género, creería faltar á un deber de gratitud si abandonase, en perjuicio de esa apreciable plebe, los efec-fuertes
tanto
i is vulgares que entusiasman.
La es que de esa suerte ha logrado el maestro asegurar la paz de su hogar artístico, siendo aplaudido constan-verdad
su un nombresalvando música de naufragios dolorosos, llegando á poseer envidiable á todas luces.temente, y
defecto esa debilidad, hay que convenir en (pie Marqués se muestra en El Helo) de LucernaPero aun juzgando como
inteligentes la masa del dejamás ávido de convencer á las personas que á público que se impresionar tan fácilmente por
los electos ile reí nial >imii. La música del drama de Zapata, con descubrir desde el sistema de Marqués, revela,Lírico luego
sin en el maestro un gran esmero, lo mismo en la forma melódica que en los adornos, hoy importantísimos, deembargo,
instrumentación.la armonía lay
Xo hay sino fijarse en el rucconto del tenor cómico, en el terceto de tiples la del acto segun-en plegaria-introduccióny
convencerse de verdaddo, para que Marqués busca la dramática la encuentra sin más (pie apelar á sus propios recur-y
sos, su estilo mostrándose va barriendo hora!)ensanchando y dentro de la estética moderna, que (¡ya era el absurdo
(pieconvencionalismo de forma, la ópera cómica ha ostentado como distintivo genérico.
es deEn resumen . sin apelar á mayores argucias de dialéctica . la verdad que el público, al hacer á Marqués objetoy
ovaciones, ha proclamado la música de su última partitura como obra digna de figurar al ladoseñaladas cuanto justas
dedel drama Zapata.
vecindad del oscurecido ante su musa avasa-Marqués estaba aterrorizado con la terrible gran poeta, temia quedary
lladora.
Xo ha sucedido así. ésta es la más señalada victoria de cuantas en el teatro ha alcanzado el creador de la sinfoníay
en España.
\." <h 1--1.Miril.
ij 'C^oñi.¿fyntonio ^X'cña
4 V —'OSONAJES. Motores.
MATILDE, viuda de Gésner Ska. Zamacois de Feekee.
FERNANDO, hijo de Matilde Seta. Soler Difraxco.
('ELI prima de FernandoA, Sra. Roca.
veterano suizoRÉDINGr, Sk. Ferrer.
GUALTERIO, avóyer de Lucerna » Soler.
GASTÓN, constructor de relojes Guerra.»
Patricios, soldados, pajes gente del pueblo.y
CO R O GENERA!.
LA ACCIÓN DEL DRAMA EN SUIZA, Á MEDIADOS DEL SIGLO XVII.
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putfica?o l'cdopatl'iiuta:- de canto t| piano t| piano soto, >: han&íd&má$ 2c tai
:> at-z-caio-i patace ía ptc.vul'c oGta ?i n l'a ¿ia i| ofct-ootoi núiiu':o> Micfl'o^ if fc:cnl\:> fa
piano ban?a mililat i| tn:d'tuiucul'o.>.ioto, pata ofax>33
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A T I* K M E RC O I O
Overtuva 1
a. Coro 11
^
Número 1 Introducción.
' hb. Escena racconto de barítono ly
-'>
•_> s.... Racconto. (Tenor cómico.)
44 Romanza de tiple3
4'.'— .... Dúo de tiples4
"i7
! a. Terceto de tiples .— 5 ....
' Salida del avóyer 72b. Quinteto. Tres tiples barítono bajo.) Final 1 736 ( , y
CA TO SE G ü N D O
IntroducciónNúmero 7 . . . monólogo de tiple. SKIy
— (Tiple 988 ... Dúo. barítono.)y
— 9 Coro de consejeros 112
lii
. . . Coro de pajes 121
í a. Gran escena plegaria 133y
11 Final II.
b. Himno 147(
ACTO TERCERO
Número \2 Preludio 158

1 Dúo de 1<¡4tiples
a. Pieza del
^ reloj 172— 14
J
' b. Final 17: .III. .
(1) L;i inunción que ¡icorresponde este índice, es la que aparece al pié de las páginas de la partitiimgams 1/
M. MARQUES.LÍRICODRAMA
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de MARQUES.El Reloj lucerna,ZOZAYA , Editor. _ MADRID. /1050.Y lOr.5.z.

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