Avatares del surrealismo en el Perú y en América Latina

Stefan Baciu – autor de la Antología de la poesía surrealista latinoamericana (México, 1974) – recordaba en 1980 que «hasta el momento no existe ningún estudio completo sobre la cuestión [el Surrealismo peruano]». Si dejamos de lado las pocas jornadas desarrolladas en los Estados Unidos en torno al Surrealismo de este lado del Atlántico, contamos solamente en la última década con dos eventos internacionales referidos al campo latinoamericano: el coloquio sobre Le Surréalisme périphérique (El Surrealismo periférico) en Montreal (1982) y el Curso Internacional sobre Surrealismo, realizado en el Centro Atlántico de Arte Moderno en Las Palmas de las Canarias (diciembre de 1989), paralelamente a la gran exposición plástica Surrealismo entre Viejo y Nuevo Mundo. En síntesis, el campo quedaba aún ampliamente abierto para una investigación que permitiera reconocer la importancia del Surrealismo en el Perú y en America Latina. El propósito del coloquio Avatares del Surrealismo en el Perú y America Latinaera destacar el impacto de dicho movimiento en esta región del Nuevo Mundo, recalcar el papel que desempeñaron los peruanos en la difusión del Surrealismo entre los diversos focos de actividad (París, Lima, México...) y vislumbrar sus modos, modalidades y modulaciones en la creación poetica peruana, as como en el debate intelectual a partir de los años 20 hasta hoy. Sin pretender medir el éxito del coloquio a través del impresionante número de notas y artículos periodísticos que dieron cuenta de las sesiones y de las actividades anexas, es evidente que este tema despertó un interés que fue más allá del círculo de los estudiosos y de los seguidores de un movimiento que pretendía nada menos que «transformar el mundo» y «cambiar la vida».


Publicado el : domingo, 29 de junio de 2014
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EAN13 : 9782821844971
Número de páginas: 244
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Avatares del surrealismo en el Perú y en América Latina

Avatars du surréalisme au Pérou et en Amérique Latine

Joseph Alonso, Daniel Lefort y José Rodríguez Garrido (dir.)
  • Editor: Institut français d’études andines, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú
  • Año de edición: 1992
  • Publicación en OpenEdition Books: 29 junio 2014
  • Colección: Travaux de l’IFÉA
  • ISBN electrónico: 9782821844971

OpenEdition Books

http://books.openedition.org

Edición impresa
  • ISBN: 9788489302105
  • Número de páginas: 244
 
Referencia electrónica

ALONSO, Joseph (dir.) ; LEFORT, Daniel (dir.) ; y RODRÍGUEZ GARRIDO, José (dir.). Avatares del surrealismo en el Perú y en América Latina: Avatars du surréalisme au Pérou et en Amérique Latine. Nueva edición [en línea]. Lima: Institut français d’études andines, 1992 (generado el 19 enero 2015). Disponible en Internet: <http://books.openedition.org/ifea/2189>. ISBN: 9782821844971.

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© Institut français d’études andines, 1992

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Índice
  1. Presentación. Un surrealismo por (re)descubrir

    Joseph Alonso, Daniel Lefort y José A. Rodriguez Garrido
    1. AGRADECIMIENTOS
  2. Lección inaugural

    1. Creación y Surrealismo en el lenguaje

      Luis Jaime Cisneros
  3. Surrealismo: historia, presencia

    1. Mentalités surréalistes : peut-on les décrire ?

      Jacqueline Chénieux-Gendron
    2. Un asalto a la ANEA: Surrealismo limeño de los 50

      Mirko Lauer
  4. America latina y surrealismo

    1. Le surréalisme en Amérique hispanique : héritage et mutation

      Pierre Rivas
    2. Octavio Paz en los avatares del Surrealismo

      Luis Mario Schneider y Emilio Adolfo Westphalen
    3. André Breton en el Perú

      Ricardo Silva-Santisteban
      1. André Breton en ″Amauta″ y el contacto con Xavier Abril
      2. Los comentarios de José Carlos Mariátegui: ″Nadja″
      3. La resonancia del ″Second manifeste du surréalisme″
      4. La perdurable amistad de André Breton y César Moro
      5. Una traducción anónima de ″Pleine marge″ y un comentario adverso
      6. Carlos Germán Belli, lector y traductor de Breton
      7. Ultimas menciones y traducciones de Breton
      8. La larga y dedicada traducción de Armando Rojas
  5. Poetas peruanos a la luz del surrealismo

    1. Surrealismo y cultura Andina: la opcion de Gamaliel Churata

      Ricardo González Vigil
      1. 1
      2. 2
      3. 3
    2. Emilio Adolfo Westphalen, surréaliste à l’approche de l’aube

      Daniel Lefort
      1. L’automatisme
      2. Le rève
      3. La merveille et le silence
    1. El Surrealismo vergonzante (tres poetas peruanos)

      Antonio Cisneros
  1. Moro: surrealista peruano, peruano surrealista

    1. Surrealismo, homosexualidad y poesia El caso de César Moro

      David Sobrevilla
      1. I. La aproximación y alejamiento de Moro del surrealismo
      2. II. Amor homosexual y poesía
      3. III. El poema ʺANTONIO es Diosʺ
    2. César Moro: surrealismo y poesía

      André Coyné
    3. Digresión sobre surrealismo y sobre César Moro entre los surrealistas

      Emilio Adolfo Westphalen
  2. Anexo

    1. Bibliografia de las obras de Andre Breton en Castellano

      Ricardo Silva-Santisteban
  3. Apéndice

    1. Surrealisme : révolution et tradition

      André Coyné

Presentación. Un surrealismo por (re)descubrir

Joseph Alonso, Daniel Lefort y José A. Rodriguez Garrido

1Stefan Baciu -autor de la Antología de la poesía surrealista latinoamericana (México, 1974)- recordaba en 1980 que ″hasta el momento no existe ningún estudio completo sobre la cuestión [el Surrealismo peruano] ″.

2Si dejamos de lado las pocas jornadas desarrolladas en los Estados Unidos en torno al Surrealismo de este lado del Atlántico, contamos solamente en la última década con dos eventos internacionales referidos al campo latinoamericano: el coloquio sobre Le Surréalisme périphérique (El Surrealismo periférico) en Montreal (1982) y el Curso Internacional sobre Surrealismo, realizado en el Centro Atlántico de Arte Moderno en Las Palmas de las Canarias (diciembre de 1989), paralelamente a la gran exposición plástica Surrealismo entre Viejo y Nuevo Mundo. En síntesis, el campo quedaba aún ampliamente abierto para una investigación que permitiera reconocer la importancia del Surrealismo en el Perú y en America Latina.

3El propósito del coloquio Avatares del Surrealismo en el Perú y America Latina era destacar el impacto de dicho movimiento en esta región del Nuevo Mundo, recalcar el papel que desempeñaron los peruanos en la difusión del Surrealismo entre los diversos focos de actividad (París, Lima, México...) y vislumbrar sus modos, modalidades y modulaciones en la creación poetica peruana, as como en el debate intelectual a partir de los años 20 hasta hoy.

4Sin pretender medir el éxito del coloquio a través del impresionante número de notas y artículos periodísticos que dieron cuenta de las sesiones y de las actividades anexas, es evidente que este tema despertó un interés que fue más allá del círculo de los estudiosos y de los seguidores de un movimiento que pretendía nada menos que ″transformar el mundo″ y ″cambiar la vida″.

5Las actas reunidas en este volumen contienen todas las ponencias, no asila mesa redonda final ni losdebates quesiguierona cada exposición, cuyo mayor interés residía en los instantáneos intercambios de ideas. Nos ha parecido útil agregar como anexos de estas actas una bibliografía de las obras de Breton traducidas al español, preparada por Ricardo Silva-Santisteban, así como la conferencia pronunciada por André Coyné en la Alianza Francesa de Miraflores (″Surréalisme: révolution et tradition″) por sus originales aportes a un aspecto poco conocido del Surrealismo.

6El coloquio fue el núcleo central de una serie de actividades que cabe aquí mencionar. Hay que destacar, en primer lugar, la exposición retrospectiva de la obra plástica de César Moro en la galería ″L'Imaginaire″, donde se presentaron más de cien obras del artista, en su mayor parte proporcionadas por Emilio A. Westphalen, entre el 2 y el 11 de julio

7Paralelamente al coloquio, algunos participantes extranjeros (Pierre Ri vas, Luis Mario Schneider, André Coyné, Jacqueline Chénieux) ofrecieron conferencias en la Alianza Franceza de Miraflores.

8El 3 de julio fue inaugurada en la Biblioteca Central de la Pontifica Universidad Católica del Perú una exposición de libros que estuvo conformada por dos secciones: una de ediciones originales de libros surrealistas -la mayoría de los cuales pertenecía a E. A. Westphalen-, la secunda de estudies e investigaciones recientes sobre el Surrealismo publicados en Francia y proporcionados por la Embajada de este país en el Perú.

9Fue una gran sorpresa para los organizadores encontrar en la Cinemateca de la Universidad Agraria dos películas celebradas por los surrealistas: Entracte de René Clair y Le chien andalou de Luis Buñuel. Ambas fueron presentadas el 5 de julio en el Auditorio de Humanidades de la Universidad Católica, donde también se desarrollaron las sesiones del coloquio.

10Un mes después, Alberto Isola presentó en el Teatro de la Alianza Francesa de Miraflores la obra de Roger Vitrac Víctor ou les enfants au pouvoir, con lo cual concluyó el ciclo de manifestaciones en torno al Surrealismo.

AGRADECIMIENTOS

11Sin preteder citar a todos los que colaboraron de alguna manera en la realización del coloquio, cabe destacar el interés especial manifestado por el Dr. Salomón Lerner, vicerrector de la Pontificia Universidad Católica, quien expresó su apoyo constante al proyecto; a S.E. el Embajador de Francia, Sr. Jean-François Nougarède; al Sr. Rector de la Pontifica Universidad Católica, Ing. Hugo Sarabia Swett, y, sobre todo, al Sr. Emilio A. Westphalen, quien, a pesar de fatigas y de una salud delicada, prestó un aporte valiosisimo al evento con sus colecciones, sus consejos y su presencia. Asimismo debemos mencionar a Jacqueline Chénieux por sus pertinentes sugerencias y su entusiasmo.

Lección inaugural

Creación y Surrealismo en el lenguaje

Luis Jaime Cisneros

1Con estas palabras confiesa Dante su fe, en un pasaje célebre (Purgatorio, XVII. vs. 13-16). Impulso extraordinario de la imaginación que inaugura este circuito maravilloso e irreversible que va de la palabra a la imagen y de la imagen a la expresión verbal. Todo el que esté entrenado en el ejercicio de la lectura puede participar ʺde la concepción visual del emisorʺ (RAMA, 99). Es afirmación perogrullesca que la imagen suele gobernar la lengua literaria; pero las cosas son más complejas que esta singular declaración. Cuando de verdad la literatura da cara a lo imaginario, estamos muy alejados de toda tradición y de toda fantasía que pudiera servir de patrón. Lo imaginario huye, si quiere de verdad salvarse, de todo refugio y de todo amparo para arriesgarse a la originalidad y la invención. El triunfo de la imagen supone, de alguna manera, el deterioro de los servicios gramaticales de la palabra, pero no niega la posibilidad (la urgencia viva) de la comunicación.

2Con un desprecio casi ritual por el lenguaje de los gramáticos, los surrealistas aceptaron, entre 1926-27, esta afirmación que Bontempelli defendía en el segundo número de la revista 900:

ʺNunca discutiremos cuestiones de lenguaje; cuestiones o cosas absurdas, puesto que un idioma jamás existe por sí mismo y carece de importancia en sí; sólo importan el pensamiento y la imaginaciónʺ (Apud CIRLOT, 249).

3Ya lo habían experimentado en Francia los herederos de Baudelaire, al propiciar una poesía alejada de la declamación y del lirismo verbal tanto como de la narración épica, hartos de que el facilismo hubiera deteriorado la expresión poética. Buscaban inspiración no solamente en la literatura sino en la física, en la sociología, en la ciencia. Un claro ejemplo fue Paul Valéry. Entre 1913 y 1917escribe La jeune Parque, uno de los más oscuros poemas de la lengua francesa. Una confesión suya, de 1941, resulta ilustrativa:

ʺEn effet, lorsque j'ai voulu me remettre à la poésie, j'ai voulu faire oeuvre de volonté et, ce que je voulais, c'était de combiner dans une oeuvre, tout d'abord les idées que je m'étais faites sur l'être vivant et le fonctionnement même de son être en tant qu'il pense et qu'il sent; ensuite je tenais essentiellement à ne pas verser dans l'abstraction mais, au contraire, à incarner dans une langue aussi imagée que possible et aussi musicale que possible, le personnage fictif que je créaisʺ (PVv, 289).

4Cuando Breton definía el movimiento anunciaba sus objetivos así: se trata de expresar, a través de un automatismo psíquico puro, ʺel funcionamiento real del pensamientoʺ. Al margen de toda preocupación estética o moral. Sin contacto alguno con la razón. La libertad de lo imaginario en suma.

5Si estudiamos la repercusión de tales afirmaciones en el plano del lenguaje, observamos que las palabras son como una manera de ʺdividir, objetivar y coordinar la realidadʺ. Una palabra ʺnunca significa escuetamente su objeto: siempre la tensión vital entre el sujeto y el objeto. Una significación es siempre -dice Amado Alonso- una visión interesada del objetoʺ. Y no es asunto de filólogos solamente: ʺLe goût que j'ai pour la langue -decía c erta vez Paul Valéry a Lucien Fabre- est plus qu'intellectuel, pire qu'intellectuel. Il appartient à l'ordre du coeur, c'est une affection, c'est même une passion qui entraîne des désordres et des sentiments satellitesʺ (PVv, 164). ¿Qué significa esto? Que cuando se desplazan los centros de nuestro interés, ʺtodo el sistema léxico se va dislocando y reorganizando según el nuevo sentido íntimoʺ. Esto ocurre en el lenguaje de los surrealistas cuando se les hace evidente la necesidad de que lo pensable tenga prioridad sobre el pensamiento. Como enseña Hatzfeld: el lenguaje imaginativo ʺsirve al hecho unanimista cuando sugiere superconcreción en el mundo de las ideas y acción consciente en el reino de los objetos inanimadosʺ (H, 136).

6Se trata de transformar la vida en una suprarrealidad. Y eso conduce ʺlógicamente a un lenguaje mítico y altamente metafórico en el cual la vida y su mito correspondiente se unenʺ (H, 140). Sin metáforas les era difícil comunicarse a estos creadores; por algo Borges siente que la metáfora es ʺel elemento primordialʺ de la lírica. No se trata, por supuesto, de renunciar a la palabra por entero. Como la imaginación tiene acá gran importancia, las palabras que nos van a interesar serán las que sirvan al poeta para traducir imágenes. Gaston Bachelard afirma que aquí ʺle langage est aux postes de commande de l'imaginationʺ (Terre, 8), y en otro lugar (Eau) proclama que ʺl'irréel commande le réalisme de l'imaginationʺ. Sino que esta imagen no se halla destinada al halago de la contemplación: debe actuar, debe estar dotada de fuerza, tiene que ser una imagen fuerte y actuante. Que la imagen puede ponernos en contacto con el mundo fue revelación del neoplatonismo renacentista, que el surrealismo rescata y perfecciona. La imaginación crea la verdad e inventa el mundo. El secreto está en ʺunificar la generación espontánea de las imágenes y la intencionalidad del pensamiento discursivoʺ (CALVINO, 105).

7En este lenguaje poético se va abriendo camino el mundo interior de los sueños, que constituyen el triunfo de la imagen y sus incoherentes asociaciones, donde una idea convoca a otras tan sólo ʺ por el juego de las contigüidades sensoriales, a menudo múltiples pero mudas siempre para el lenguaje oralʺ (VALERY, ibid. 226). Lo onírico comienza a dibujar sus inasibles contornos. Lo vago e indeciso adquiere la fisonomía de lo concreto y de lo real. Los estados de ánimo se confunden con los objetos y actúan como tales. El viejo signo lingüístico de Saussure sufre grave deformación. En los más curiosos usos lúdicos del lenguaje podemos reconocer que se van acortando distancias entre significante y significado, como si se buscase anular la arbitrariedad del signo para apoderarse de la esencia pura del grito, colocándonos así ʺa mitad del camino entre la articulación simple y la doble articulación del lenguajeʺ (GREIMAS, 10). Pero la lengua es más fuerte, y el signo es duradero frente a las cosas perecibles, y mientras él exista ʺestá asegurada su propia permanencia, aunque la cosa que represente pueda haber sido destruidaʺ. Una vez que el sueño invente la palabra o la palabra el sueño, quedará consagrada la inalterabilidad del universo de los signos, ʺpues ellos no están sometidos al descaecimiento físico y sí sólo a la hermenéuticaʺ (RAMA, 11). El lenguaje se va así transformando para servir de expresión. Se puede, en una audacia creadora, intentar un reto singular; en vez de representar la cosa ya existente mediante signo, éste se encarga de representar el sueño de la cosaʺ. Es la época del célebre libro de Bergson, Essai sur les données immédiates de la conscience, donde podemos leer esta afirmación:

ʺLa palabra de contornos bien precisos, la palabra brutal, almacena cuanto hay de estable, de común y por consecuencia de impersonal en las impresiones delicadas y fugitivas de nuestra conciencia individualʺ (p.99).

8Se trata de que en esta operación lingüística participen conjuntamente los sentidos, la razón y los sentimientos. Lo dice con elocuencia este fragmento de César Moro. Homenaje a Bonnard:

tus hijas fueron azules y ponías manzanas moradas
en cestos de mimbre desbordantes de paños blancos
las uvas soñaban juntas a las sardinas y los platos blancos y azules
….. ….. ….. ….. ….. …..
tus naturalezas muertas ven pasar en la noche que iluminan
la carrera furtiva de los ratones
académicos
diabólicos

aquella mujer verde y violeta en una bañadera de jade falso
deja escurrir un agua incomparable
que bien podía prefigurar el coro de los pintores contemporáneos
si fueran tan inteligentes como el perro.

9No importa que esto choque con la lógica de la razón práctica o de la pura; interesa que no choque con la imaginación. Hay que pensar con imágenes. En este lenguaje poético tiene relieve singular el adjetivo, que aparece unido al sustantivo de modo inusual para ofrecernos una imagen ʺcualitativa incoherente respecto de la significación realʺ del sustantivo al que modifica. Lo recalco: una incoherencia. ʺUna incoherencia solamente posible en el ámbito de la imaginación, sólo imaginable y nunca realʺ. Ella es la que favorece al choque entre los elementos asociados sintagmáticamente. Y así leemos en El reloj caído en el mar de los años primeros de Neruda:

Los pétalos del tiempo caen inmensamente
como vagos paraguas parecidos al cielo,
creciendo en torno, es apenas
una campana nunca vista,
una rosa inundada, una medusa, un largo
latido quebrantado:
pero no es eso, es algo que toca y gasta apenas,
una confusa huella sin sonido ni pájaro
un desvanecimiento de perfumes y razas.

10Esta aspereza originada al combinar elementos de realidades tan distintas constituye para el creador francés de esta costumbre literaria ʺla lumière de l'imageʺ. Dos textos de Aleixandre pueden ilustrarnos a este respecto; el primero pertenece al poema en prosa El solitario y se lee así:

ʺAquí hay una sombra verde, aquí yo descansaría si el peso de las reservas a mi espalda no impidiesen a la luna salir con gentileza, con aérea esbeltez, para quedar solo, apoyado en una punta, con los brazos extendidos sobre la noche. Pero me siento, definitivamente me siento. Alardeo de barbas foscas y entremezclando mis dedos y mis rencores evoco el vino rojo que acabo de dejar sobre las pupilas dormidas de una muchacha. He aprovechado su sueño para escaparme de puntillas, presu miendo que la madrugada sería hermosa como un cuerpo desollado con jaspe, veteado de ágatas transitorias. Sólo me ha faltado, para que la hora quedase aún más bella, hacerle unas estrías con mis uñasʺ
(Poesía, 40).

11Más ilustrativo resulta el fragmento en verso de su Playa ignorante:

Entrar sin música en el mar; vengo del mundo,
del mundo o del agotamiento.
No pido espinas ni firmezas; arenas, ignoradme.
Vengo soltando música por los talones verdes;
algas del mar, no agitéis vuestros odios.
(ibid., 60)

12Me detengo un instante en talones verdes. Juzgado con anteojos lógicos, imposibilidad real. Imaginariamente posible. Puedo soñar en talones verdes. Puedo imaginarlos. Los puedo evidentemente pintar. Es decir, lo que hasta aquí era gramaticalmente imposible frente a los modelos de mi discurso diario (asociar la realidad talón -sustantivo- a la realidad verde -adjetivo-) se me hace ahora lingüísticamente posible. Asocio ambos significados más allá de esta realidad concreta que me circunda y los invento en otra dimensión también real y concreta para mis adentros. Estoy frente a una posibilidad suprarreal. Y gracias a esta audacia puedo atribuir a los objetos cualidades insospechadas, como lo prueba Neruda en esta visión ciertamente heraclitiana, en un pasaje de su Residencia:

todas las aguas van a los ojos fríos
del tiempo que debajo del océano mira

13El derecho a imaginar nos da acceso a esos campos que quiebran el límite de lo real. Por eso en el terreno lingüístico la asociación sustantivo-adjetivo señala los primeros síntomas de esta moda literaria. ¿Qué trascendencia tiene todo esto? Mucha. A medida que voy atribuyendo a las cosas cualidades ajenas a ellas y a la realidad en que tienen asegurada su presencia, las mismas cosas aparecen transformadas, irreconocibles, distintas; es decir, son otras. Mi perspectiva de significación, de ese modo, se amplía, adquiere mayor horizonte y favorece nuevas asociaciones y familias semánticas. Con sólo desordenar la normal relación habitual entre las cosas y sus cualidades inherentes extiendo hacia el infinito el instrumental retórico. Lo muestra con eficacia el siguiente ejemplo de García Lorca:

El aullido
es una larga lengua morada que deja
hormigas de espanto y licor de lirios

14Aquí tenemos la percepción cromática de un fenómeno auditivo, enriquecida por temblores gustativos y táctiles. Las calificaciones comportan por lo general una senestesia. No se trata, como en el lenguaje modernista, de una sensibilidad subjetiva que va insinuando y repartiendo matices. Se trata de otra cosa: asistimos aquí a una ʺviolenta voluntad de creaciónʺ. La imagen ya no tiene que ver solamente con la vista sino que remueve los sentidos todos y los convoca a la tarea creadora de la comprensión. La imaginación se vuelve un ʺrepertorio general de lo hipotético, de lo que no es, no ha sido ni tal vez será, pero que hubiera podido serʺ (CALVINO, 106). Todo queda a merced de esa fuerza creadora evocada por Dante en el umbral de esta disertación. La cualidad de que vienen revestidos los objetos no aparece como fruto de una atribución del hablante ni es tampoco el resultado de sus impresiones primeras. Es lo que ve: él la inventa, la ve y la siente como ʺinsustituibleʺ, así como insustituible aparece la calificación que lucen estos versos de Aleixandre:

Mientras suenan campanas
como zapatos tibios

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