Visiones del desarrollo en las comunidades

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En el libro, la autora se pregunta de dónde provienen estas visiones del desarrollo, cómo son puestas en prática en las comunidades del altiplano y cuáal es su aporte el ejercicio de la ciundandanía, comparándolas con el debate actual en las ciencias sociales. Muestra el proceso que siguieron tres proyectos de desarrollo agropecuario PAMPA I, II y CECI Alpaca. Resume su estrategias de intervención, así como los límites y las posibilidades que ofecían los contextos locales para su despliegue. Plantea las diferencias entre las ideas, los mecanismos y resultados de la prática del desarrollo entre los diferentes actores, resaltando los contrastes de su aplicacíon después de la Reforma Agraria entre 1980 y 1990. En este período, Bolivia tuvo como marco de los proyectos de desarrollo la Ley de Participación Popular y Ecuador, las demandas étnicas de la organizaciones indígenas apoyadas por la cooperación internacional. En el Perú el impacto de la violencia política interna negó la presencia del Estado y dificultó la intervención de los proyectos en las zonas rurales del país. La autora reflexiona junto con los propios actores sobre sus imaginarios y percepciones del desarrollo y propone un diálogo entre las diferentes visiones.


Publicado el : viernes, 08 de febrero de 2013
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EAN13 : 9782821826571
Número de páginas: 235
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Visiones del desarrollo en las comunidades

Impactos de tres proyectos de desarrollo agropecuario en las comunidades pastoriles surandinas del Perú durante el período de violencia interna (1980-1995)

Fabiola Yeckting Vilela
  • Editor : Institut français d’études andines, Embajada de Francia en el Perú, Centro de Estudios Regionales Andinos Bartolomé de Las Casas-CBC, Asociación Servicios Educativos Rurales-SER
  • Año de edición : 2008
  • Publicación en OpenEdition Books : 8 febrero 2013
  • Colección : Travaux de l’IFÉA
  • ISBN electrónico : 9782821826571

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http://books.openedition.org

Referencia electrónica

YECKTING VILELA, Fabiola. Visiones del desarrollo en las comunidades: Impactos de tres proyectos de desarrollo agropecuario en las comunidades pastoriles surandinas del Perú durante el período de violencia interna (1980-1995). Nueva edición [en línea]. Lima: Institut français d’études andines, 2008 (generado el 17 diciembre 2013). Disponible en Internet: <http://books.openedition.org/ifea/746>. ISBN: 9782821826571.

Edición impresa:
  • ISBN : 9789972623578
  • Número de páginas : 235

© Institut français d’études andines, 2008

Condiciones de uso:
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En el libro, la autora se pregunta de dónde provienen estas visiones del desarrollo, cómo son puestas en prática en las comunidades del altiplano y cuáal es su aporte el ejercicio de la ciundandanía, comparándolas con el debate actual en las ciencias sociales. Muestra el proceso que siguieron tres proyectos de desarrollo agropecuario PAMPA I, II y CECI Alpaca. Resume su estrategias de intervención, así como los límites y las posibilidades que ofecían los contextos locales para su despliegue. Plantea las diferencias entre las ideas, los mecanismos y resultados de la prática del desarrollo entre los diferentes actores, resaltando los contrastes de su aplicacíon después de la Reforma Agraria entre 1980 y 1990. En este período, Bolivia tuvo como marco de los proyectos de desarrollo la Ley de Participación Popular y Ecuador, las demandas étnicas de la organizaciones indígenas apoyadas por la cooperación internacional. En el Perú el impacto de la violencia política interna negó la presencia del Estado y dificultó la intervención de los proyectos en las zonas rurales del país. La autora reflexiona junto con los propios actores sobre sus imaginarios y percepciones del desarrollo y propone un diálogo entre las diferentes visiones.

Índice
  1. Introducción

    1. 1. Etapas de la metodología de investigación
  2. Primera parte. El altiplano y sus comunidades

    1. El altiplano y sus comunidades

      1. 1. Características geográficas
      2. 2. Actuales proyectos de desarrollo agropecuario en Puno
  3. Segunda parte. El desarrollo como paradigma y contradicción

    1. Capítulo 1. Definiciones y propuestas para el desarrollo particularmente rural

      1. 1. Enfoque sobre las necesidades básicas
      2. 2. El desarrollo agrícola y la Revolución Verde
      3. 3. Desarrollo Rural Integrado
      4. 4. Discusión sobre la inserción en el mercado
      5. 5. El Desarrollo Sostenible y la gestión de Recursos Naturales
      6. 6. Desarrollo a escala humana
      7. 7. Género y desarrollo
      8. 8. Cultura y desarrollo
      9. 9. Desarrollo, ciudadanía, territorialidad y transformaciones globales
      10. 10. La cooperación internacional y la ayuda técnica
    1. Capítulo 2. Cuestionamientos desde la Antropología y las ciencias sociales

      1. 1. Teorías de la dependencia
      2. 2. Las políticas indigenistas y el etnodesarrollo
      3. 3. El Post Desarrollo
  1. Tercera parte. De-construcción de los proyectos de desarrollo

    1. Capítulo 3. Proyectos de Apoyo a la Microproducción Agropastoril (PAMPA)

      1. 1. Contexto de la formulación y ejecución del Proyecto PAMPA I
      2. 2. Estrategias de trabajo del Proyecto PAMPA I
    2. Capítulo 4. Proyectos de Apoyo a la Microproducción Agropastoril (PAMPA Puno II)

      1. 1. Contexto de la formulación y ejecución del Proyecto PAMPA Puno II
      2. 2. Estrategias de trabajo del Proyecto PAMPA Puno II
    3. Capítulo 5. Canadian Center for International Studies and Cooperation (CECI Alpaca)

      1. 1. Contexto de intervención del Proyecto Canadian Center for International Studies and Cooperation (CECI Alpaca)
      2. 2. Estrategias de trabajo del Proyecto CECI Alpaca
  2. Cuarta parte. Visión actual de los proyectos desde la perspectiva campesino-pastoril

    1. Capítulo 6. Aplicación de la metodología del Diagnóstico Rural Participativo para recoger conocimiento local

    1. Capítulo 7. Mapa de recursos locales

      1. 1. Hallazgos principales
    2. Capítulo 8. Preguntas por temas de intervención

      1. 1. Hallazgos principales
    3. Capítulo 9. Percepción del impacto de los proyectos

  1. Quinta parte. Encuentros y desencuentros

    1. Quinta parte. Encuentros y desencuentros

      1. 1. Distorsiones en la apropiación local de los proyectos
      2. 2. Participación de los beneficiarios en los programas
      3. 3. Dificultades en el contexto de intervención
      4. 4. Organización y gestión comunal
      5. 5. Contenidos culturales
    2. Capítulo 10. Algunas reflexiones finales

  2. Conclusiones

  3. Recomendaciones

  4. Bibliografía

Introducción

1La visión del desarrollo es una idea compuesta por dos conceptos, ambos de una gran carga simbólica. Visión, como la entendemos, es concepción del mundo, de todo lo que nos rodea, a su vez es proyección, mirar hacia adelante y como tal se puede relacionar con distintas formas de concebir nuestras acciones en el espacio en que vivimos, el cual posee un valor para el futuro de la humanidad. Desarrollo, entre otras cosas, es transformación en el sentido de evolución, mejora, progreso, cambio pero no solamente en el sentido positivo también se encuentra su lado negativo, sus límites y contradicciones, la uniformización, la adaptación, la invariabilidad o el poder, el predominio. Ambos sirven para hablar de las tendencias de cambio o transformación que impulsan en diversas direcciones actores, agentes e instituciones en sus vínculos e interacciones a través de la historia.

2Pero no podemos asumir esta idea como con una existencia predeterminada, la idea de desarrollo es contemporánea y su surgimiento está identificado en la historia del pensamiento de este siglo y de las ideas de Occidente. Precisamente aún cuando tiene como antecesores a las concepciones filosóficas sobre la transformación, surge en este siglo, en el período entre guerras. Además como ya había ocurrido en el caso de la idea de modernización, tiene su correlato en la condición de progreso, en la evolución de la condición económica de las naciones, hacia la cual apuntaron los pensadores de Occidente de la época.

3Como anota Javier Alcalde:

«Los principales promotores internacionales del desarrollo no fueron las naciones menos desarrolladas, sino una serie de estadistas, intelectuales y hombres de negocios ingleses y norteamericanos, cuyas concepciones y acciones estuvieron poderosamente influenciadas por las circunstancias que rodearon cuatro acontecimientos: La Primera Guerra Mundial, La Gran Depresión de los años treinta, La Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría» (Alcalde, 1998).

4Sin embargo, las narrativas de la modernidad son precedidas de los discursos y prácticas del desarrollo.

5En la actualidad cotidiana y familiar hablamos tan comúnmente de desarrollo, pero raras veces nos hemos preguntado: ¿Dónde y cuándo se originan las ideas sobre el desarrollo? ¿En qué momento sus planteamientos se vuelven una práctica? ¿Por qué lo asumimos como una meta a alcanzar? ¿Cuál es la relación que establece este paradigma con los conocimientos de todas las poblaciones consideradas como ajenas al desarrollo? Tampoco nos preguntamos frecuentemente: ¿Existen quienes no creen en el desarrollo? ¿Cuáles son sus razones? ¿Quiénes son, qué plantean y por qué es necesario discutir y hablar sobre el desarrollo? Finalmente, mucho menos nos hemos preguntado: ¿Por qué el discutir sobre desarrollo no solo es una manera de argumentar y contraponer ideas de grandes pensadores estadistas, gobernantes y empresarios, sino una necesidad de discutir lo que está ausente en el paradigma y que determina una condición, una geopolítica, una diversidad social y cultural que caracteriza a la humanidad? Pero además cada vez es más frecuente preguntarse: ¿Cómo es que el desarrollo se convierte en una lucha por la sobreviviencia, por la permanencia y la posibilidad de trascendencia de un pueblo, una comunidad, una región, una nación o muchas naciones?

6Preguntarse ¿qué es el desarrollo y cómo se quiere alcanzar?, se ha vuelto una de las prácticas cotidianas. Pero la participación de la población en la planificación del desarrollo local se considera como una meta difícil de alcanzar. En la actualidad se contempla la necesidad de que la población se vea involucrada en el proceso de desarrollo; se vuelve un aspecto de vital importancia lograr la conjunción entre actores locales y el proceso de apropiación de las iniciativas que son diseñadas por los actores externos. La relación que se establece entre los promotores y beneficiarios es en la mayoría de ocasiones asimétrica, muchas veces impuesta por una autoridad, por un grupo, una élite, por un gobierno, por el Estado. A partir de estas reflexiones es posible preguntarse cuál es el proyecto de ciudadanía que está detrás de la idea de desarrollo1 y si hay antecedentes de participación a partir de estas propuestas. Sin embargo, cabe tener en cuenta que las metodologías participativas llevan décadas aplicándose. Cuántos de los proyectos de desarrollo en las últimas décadas han sido formulados acorde con la realidad local o propuestos por los propios protagonistas, comuneros, campesinos, presidentes comunales, miembros de las asambleas comunales, junto con tenientes gobernadores, alcaldes, regidores y agentes municipales para buscar una respuesta local, cuán posible es solucionar el conflicto entre los intereses de unos y otros. Estas interrogantes junto con la necesidad de conocer si el impacto de los proyectos, que traen consigo la idea de desarrollo, causan por sí mismos un conflicto cultural.

7En el área andina, detrás de las visiones de desarrollo que pueden recogerse a través de las estrategias de los proyectos, se esconden las relaciones que los miembros de las comunidades tejen con los agentes del desarrollo, los promotores de las ONGs, la cooperación internacional, la ayuda técnica y con la presencia/ausencia de los ejecutores de las políticas y los programas sociales del Estado y ahora los nuevos agentes del desarrollo, las empresas y el sector privado. A su vez, a partir de ello podemos preguntarnos qué tanto es posible diseñar políticas públicas sobre el tema de desarrollo, si existen o no y cuánto de las políticas no fueron pensadas como propuestas para el desarrollo, sino como alternativas a las problemáticas más frecuentes de escasez de recursos y pobreza. La configuración de las percepciones sobre el desarrollo, así como sus posibles estrategias y agentes, son procesos que están relacionados con el tejido de la historia local. En la región surandina del Perú, éste y otros procesos —especialmente el contexto de violencia interna de la década de 1980— tuvo un peso en la intervención de los proyectos, que determinó o dificultó que los proyectos alcanzaran sus objetivos iniciales.

8Esta investigación tiene por objetivo de-construir las visiones del desarrollo de los protagonistas de los proyectos de desarrollo agropecuario en el altiplano y presentarlas en un proceso imaginario de interacción. Proponemos tres perspectivas: las visiones que los conocimientos de los proyectos construyen en base a modelos de desarrollo que son discutidos desde las ciencias sociales y los marcos de la cooperación para el desarrollo y que se transmiten en la relación que establecen los proyectos con sus beneficiarios. Una concepción, idea o concepto de desarrollo como postulado intelectual tiene una correlación desde su contexto cultural, desde su contraparte en el saber local sobre las cosas que van de la mano con el reconocimiento de una perspectiva no técnica de conocimiento.

9Estas visiones de desarrollo se estructuran desde la práctica cotidiana de los actores locales desde su «saber hacer» que permite un contexto específico e interrelación con los recursos y el diseño de alternativas y opciones de diseño de estrategias de sobrevivencia. También fueron recogidas las percepciones de los actores a través de una propuesta metodológica de diagnóstico participativo que resalta las características de los beneficiarios, pastores y campesinos dedicados a las actividades agropastoriles2 de las comunidades altoandinas; y finalmente, desde la percepción de los actores sobre estos procesos de intervención que se pueden reconstruir en la memoria y a través de las prácticas de los actores, luego de casi más de diez años de intervención de los proyectos estudiados.

10La investigación muestra dos niveles de análisis. En el plano conceptual intenta analizar de dónde provienen o se originan estas visiones, cuáles son sus postulados y cuáles han sido sus críticas, en qué medida cambian o se reconfiguran y cuáles son los impactos de los proyectos que sirven para la configuración de las mismas entre las comunidades andinas. Pero en el plano analítico mostrará el proceso que siguieron tres proyectos. Dos de ellos, con un mismo origen, fueron auspiciados por la Unión Europea, el tercero fue impulsado por la Cooperación Canadiense. Los tres intervinieron en comunidades y parcialidades del altiplano peruano. Sus características, sus postulados, sus estrategias de intervención, así como los límites y las posibilidades que ofrecían los contextos locales para su despliegue son motivo de análisis del presente estudio.

11Es importante tomar en cuenta la configuración en el tiempo y en el espacio de la participación de los hombres y las mujeres de las comunidades altoandinas en sus programas productivos. Así, los principales referentes introducidos propiciaron el conflicto por las oportunidades productivas y políticas para los hombres y las mujeres de las comunidades altiplánicas en los proyectos de desarrollo. Además originaron la negociación de la valoración del contenido de los conocimientos y tradiciones, producto de la transformación histórica, de la ansiada transición al capitalismo que guardan en sus contextos locales.

12Esta es una investigación cualitativa y no un estudio de impacto cuantitativo. Está basada en los discursos acerca de las propuestas y las visiones del desarrollo, no intenta ser un análisis cuantitativo de cifras y números acerca de cuánto se perdió o ganó financieramente, más bien trata de explorar en el pensamiento de las personas para obtener su percepción como beneficiarios o artífices de los proyectos. En este trabajo se encontrará la opinión y la palabra individual o colectiva de los actores, lo que recuerdan como importante y perecedero sobre la intervención de los proyectos de desarrollo. Las opiniones aparecerán en su forma original o traducida del quechua o aimara. He tratado de ser democrática e imparcial con las mismas y fiel a mi vocación de feminista autónoma, de mantener la equidad de género, aunque realmente ha sido difícil equiparar los testimonios de los hombres y las mujeres, ya que en muchas de las comunidades visitadas fueron los hombres en su mayoría quienes accedieron a las entrevistas y quienes se atribuyen el rol de la representación. Sin embargo, encontramos la manera de acceder a las mujeres en sus propios espacios.

13Las investigaciones acerca del desarrollo tienen objetivos definidos, pocas veces comprenden en un mismo estudio el devenir de los proyectos en las comunidades agropecuarias. Por ser evaluaciones y estudios sobre aspectos técnico-productivos concretos explican el proceso de sus organizaciones locales para el manejo de sus recursos naturales y de sus capacidades productivas. Esta investigación intenta ir más allá de estos análisis tomando en cuenta a la luz de los años cómo evalúan los principales actores su participación en los proyectos de desarrollo. Más allá de cualquier visión romántica de los mundos culturales en los que conviven en las comunidades altiplánicas que podamos tener los antropólogos, los miembros de las comunidades campesinas agropastoriles post Reforma Agraria habitan espacios de articulación de iniciativas para el desarrollo productivo, de intervención cotidiana de los proyectos de desarrollo, de diversos agentes, entre ellos de la cooperación internacional, de los programas sociales, de las políticas estatales y más recientemente empresariales que guardan historias de luchas incesantes por alcanzar o destruir la idea de una supuesta modernidad esquiva, un progreso que nunca llega y el desarrollo rural que muy pocos saben exactamente cómo alcanzar.

14Por ello esta investigación se convirtió en un trabajo más detallado acerca del impacto de los proyectos de desarrollo en la visión y el discurso de los miembros de estas comunidades, de estos actores y actrices sociales. Responder ¿cuál ha sido el impacto de los proyectos de desarrollo en las comunidades alpaqueras altoandinas?, ayudó a la comprensión de cómo se tejieron una serie de elementos de análisis que dan forma a las complejas visiones de desarrollo de los actores involucrados en el estudio. En la medida que las propuestas de desarrollo deben estar acordes con una visión de país con un diversificado perfil productivo y multicultural, responder cuáles son las alternativas es actualmente el gran tema de discusión. Los representantes indígenas y campesinos acompañados por otros actores sociales reaccionan frente a la presencia de actores externos, ONGs, empresas y funcionarios del desarrollo en sus espacios locales. Por ello, se escucha la demanda de ciudadanía y representación ante el Estado, justamente cuando el gobierno defiende un perfil de desarrollo del país como productor de materias primas que principalmente acoge sin restricciones3 a las industrias extractivas y sus planteamientos de crecimiento económico. En respuesta, estos actores locales se preguntan por qué se escucha solamente la posición de estas empresas cuando se habla de desarrollo y no la de ellos que buscan defender su propia alternativa de desarrollo, convirtiéndose el conflicto, a la vez, en una razón para articular un discurso sobre su identidad y a partir de ello en la búsqueda de un propio modelo de desarrollo. En nuestro país, el Estado no cuenta con una política de desarrollo y muchas veces elude su papel de reordenador del territorio y los recursos y de responder a las necesidades de una articulación concertada entre los actores que medie entre los intereses financieros y la perspectiva social, con una visión del país y de la nación que queremos construir para todos nosotros.

15En la obtención de la información adecuada debo admitir que la investigación muchas veces me condujo por caminos insospechados, en un proceso de intercambio continuo y de aprendizaje. Una hipótesis inicial sobre los programas de las propuestas de desarrollo llevadas a cabo a través de proyectos productivos en la década de 1980 en el altiplano peruano que estuvieron enmarcados en el modelo de Desarrollo Rural Integral y en la idea del cambio tecnológico, la introducción de semillas mejoradas y el fortalecimiento o falta de participación de las organizaciones campesinas, fue el punto de partida para asumir la tarea de pensar las iniciativas conducentes al desarrollo como lógica de intervención y como interacciones que involucran a actores e intereses en sus propios contextos y fuera de los mismos.

16Además de las estrategias de los proyectos de desarrollo, el propio proceso político y el contexto local de violencia interna motivaron que las propuestas participativas y la introducción de cambios técnicos tuvieran dificultades para insertarse en la práctica de las comunidades agropastoriles. Los objetivos poco definidos, las demandas de la dirección de los proyectos de la cooperación y la falta de políticas nacionales de regulación de la intervención de la cooperación dificultaron llevar a cabo las propuestas de autogestión y autodesarrollo. De manera que la inserción de la población de las comunidades beneficiarias en las actividades de los proyectos fue tomada como un aspecto accesorio en la ejecución de las actividades programadas, que estuvo lejos de llegar a consolidar un modelo de gestión. He tenido oportunidad de discutir ampliamente estos planteamientos para finalmente poder concluir que en la construcción de los objetivos del desarrollo, se han tenido diferentes objetivos, percepciones, impactos y resultados algunos de ellos muy positivos y con amplia repercusión, otros que han resultado fragmentados por la falta de metas claras y políticas que los encaucen. Es a esta expectativa creada y a los resultados obtenidos que han perdurado en la percepción de los actores a través del proceso intervención, entendido como producto de la historia local, que he denominado «las visiones de desarrollo».

1. Etapas de la metodología de investigación

1. 1. Primera etapa

17Se planteó el proyecto de la investigación sobre la base del análisis del impacto de los proyectos de desarrollo en el marco de su aporte a la construcción de las políticas públicas en el sur andino. El desarrollo de esta primera etapa de la investigación fue posible gracias a la beca otorgada por el Centro Latinoamericano de Políticas Públicas de la Universidad de Texas (Self-Sustaining Community Development in Comparative Perspective Programme, CLASPO Center for Latin American Social Politics), dirigido por Bryan Roberts y Paloma Díaz, que estuvo coordinado el 2003 en el Perú por Patricia Oliart, quien además asesoró mi trabajo. Para ella mi agradecimiento por el aliento puesto en mi persona para iniciar esta tarea. La investigación fue realizada en base a trabajo de campo, entrevistas y la realización de los talleres participativos; sus resultados forman parte del presente documento. En esta primera etapa se definieron los proyectos a ser estudiados, las comunidades y localidades que formarían parte del trabajo de campo con la ayuda de los miembros de la CONACS-Lima y CONACS-Puno.

18Las fuentes primarias utilizadas fueron las entrevistas y la propia palabra de los actores y beneficiarios. Fueron importantes los recuerdos de su participación en los proyectos de desarrollo en sus localidades que fueron contrastados con la información de otros miembros de las mismas comunidades. La información requerida en esta investigación se obtuvo a través del contacto con las personas y del análisis de sus discursos. Esta propuesta requirió de la interacción con los propios pastores(as), campesinos(as) y alpaqueros(as), en medio del quehacer cotidiano4 en sus comunidades y con los líderes y lideresas de sus organizaciones locales.

19En síntesis en esta primera etapa se desarrollaron un total de 32 entrevistas. Fueron 21 en la zona de Santa Lucía y 12 en la zona de Huancané, realizadas en 6 comunidades pertenecientes a los distritos de Santa Lucía, Paratía, Vila Vila y Palca en la zona de Santa Lucía, Lampa. En la zona de Cojata-Huancané se visitaron 7 comunidades en los distritos de Cojata, Inchupalla, Huatasani y Putina, de acuerdo a la accesibilidad y características de las comunidades andinas.

20Cada entrevista fue formulada sobre los temas eje de los programas y actividades que hicieron los proyectos en sus comunidades, así como sobre la relación y percepción de sus miembros al respecto. Además se llevaron a cabo dos talleres de autodiagnóstico participativo, uno en la zona de Cojata en Huancané y otro en la zona de Santa Lucía en Lampa. En ellos se discutió acerca del impacto de los proyectos y se elaboraron mapas de recursos locales con los participantes.

21El trabajo de campo se realizó en las comunidades y parcialidades elegidas de acuerdo a sus actividades productivas. Para llegar a ellas, sobre los 3 800 msnm, fue necesario contar con el apoyo logístico de quienes trabajan en la zona, como los miembros del CONACS-Puno, así como también nos contactamos con profesionales que continúan trabajando en la zona —médicos veterinarios zootecnistas y ex miembros de los proyectos PAMPA—. En el trabajo de campo se realizaron entrevistas a miembros de las comunidades con cuestionarios diseñados con preguntas abiertas, adecuadas a las necesidades de contrastación de la información obtenida.

22En la selección de las comunidades y sus miembros, inicialmente la zona de Lampa-Santa Lucía fue incluida en el diseño de esta investigación. Las zonas de trabajo en Huancané, Azángaro y Putina fueron de difícil elección, fue necesaria una investigación de su potencial agropecuario. Para un mayor conocimiento del potencial productivo que permitiera comparar las capacidades pecuarias fue necesario recurrir al mapa de población de camélidos altoandinos de la oficina del CONACS (Consejo Nacional de Camélidos Sudamericanos) en Puno, elegir a las comunidades que contaban con mayor población de rebaños de alpacas y matizarlas con comunidades que mantuviesen además actividades agrícolas. Para llegar a estas zonas fue evaluada su accesibilidad y los impactos de los proyectos en cada una de ellas.

23Las comunidades quechua y aimara tienen una estructura organizativa muy variada, en la que se superponen estructuras legales, instauradas por el Estado a través de la historia, y normativas, propias del derecho comunal consuetudinario. Aun cuando en ella encontramos estructuras organizativas que corresponden a los sistemas de hacienda y la empresa asociativa, también podemos encontrar a las autoridades que corresponden a su título como comunidad campesina, parcialidad, o inclusive como centro poblado menor. Es necesario precisar que la comunidad es un fenómeno complejo, de estructuras sociales diversas, de referentes simbólicos, territoriales, de identidad y de recursos, tanto materiales como naturales, pero también de conflictos políticos y sociales, internos y externos. Efectivamente, por ser la organización comunal de carácter familiar, es decir, estar compuesta por familias, sus miembros compiten entre sí, originándose conflictos diversos.

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