Un niño es abandonado. La pelada a riesgo del psicoanálisis

De

¿Quièn no ha temido nunca perder a un ser amado? El sentimiento de abandono es constitutivo de la naturaleza humana. Pero reviste a veces un carácter extremo que lo fija en una verdadera angustia. Ahora bien, es esta fijaciòn lacaniana que la autora pretende reinterrogar narràndola en un cuento. Alrededor de la enfermedad psicosomática de la pelada, teje una trama interpretativa en la que Pulgarcito de Perrault, El Hombre de los Lobos y Un niño es pegado de Freud vienen a aclarar a un niño abandonado. No sin humor, nos lleva a un Más Allá del principio de placer y sostiene la idea insoportable (*insostenible) que dentro del sufrimiento del abandono se aloja tambièn un goce. La pérdida de los cabellos aparece entonces progresivamente como el síntoma de una pérdida metafísica. Destinado a ser faltante, cada uno en efecto, debe resolver a su manera el enigma irresoluble de siempre haber perdido ya algo...

Prefacio de Danièle Pomey-Rey - Traducciòn :Josette Laganne- De formación filosófica y titular de un màster de psicoanálisis, Sandra Meshreky sigue su cursus analítico en el seno de la Asociaciòn Lacaniana Internacional. Después de “Psychanalyse sans domicile fixe” (Psicoanálisis sin domicilio fijo), ella reafirma aquì contra el sufrimiento psíquico todo su compromisopoético.


Publicado el : miércoles, 20 de abril de 2016
Lectura(s) : 3
Licencia: Todos los derechos reservados
EAN13 : 9782909140346
Número de páginas: 90
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Sandra Meshreky

 

 

 

 

 

Un niño es abandonado

 

La pelada a riesgo del psicoanálisis

 

Prefacio de Danièle Pomey-Rey

Traducciòn : Josette Laganne

 

 

 

 

 

Los Contemporàneos favoritos

Colecciòn Psy-Poucet

 

 

 

 

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Editorial

Los Contemporàneos favoritos

lcfavoris@gmail.com

 

 

 

 

 

Edición en francés : Septiembre de 2014

ISBN N° 9782909140193

 

Traducciòn española : Abril de 2016

ISBN n° 9782909140426

 

 

 

 

 

 

 

 

A Michel Guillemin,

el vivaracho de la historia…

 

 

 

 

 

« Mis cabellos caen, dice Robert.

Mis piojos ya no tienen nada a que agarrarse. »

Jules Renard, Diario.1

 

1J. RENARD, Journal 1887-1910 – tome 3, 1903 – In Libro Veritas - p. 291-292

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ÌNDICE

 

 

Prefacio

MOLESTIA PLACER

PULGARCITO NO

UN NIÑO ES PEGADO,

ABANDONO Y DOBLE,

SANGRE BLANCA

COMO LA NIEVE

A LA RAÍZ

PALIMPSESTO

PERDER LOS ESTRIBOS

LO QUE DESEO,

CORTESMENTE

¡ MUERA VATI !

Referencias Bibliográficas,

 

 

Acerca de la traducción

 

~

 

 

(* =homofonía de las palabras en francés en el libro original traducidas al castellano)

 

 

“ Con gran placer abandono al niño - que es para mì esa traducción - a los lectores de Sandra Meshreky deseando que les haga recorrer los mùltiples caminos de esa lectura, que tanto se parecen a matriochkas, cada uno depende del otro y lo desvela pero forman un conjunto único. ”

 

Josette Laganne

profesora de español jubilada

 

 

~

 

 

Gracias a Mónica Peisajovich (Buenos Aires) por haber iniciado el proyecto de traducción.

 

 

Prefacio

 

 

El gran trabajo de Sandra Meshreky me ha acompañado durante todo aquel verano del año 2014. He encontrado en él la confirmación de mis estudios emprendidos hace unos veinte años para la redacción de “Les cheveux et la Vie" (Los cabellos y la Vida) Ediciones Bayard : fragilidad de las estructuras mentales de los sujetos afectados de pelada decalvante total, activaciòn de la caída de los cabellos algunas semanas o algunos meses después de un acontecimiento en relación con la separación o la muerte de un ser querido. La movilización por la palabra es también muy importante. Sandra Meshreky tiene razón al subrayarlo a lo largo de su trabajo. Puede, a partir de las asociaciones sobre los sueños (es decir de lo reprimido) reactivar la vascularización.

 

Aunque el crecimiento de los cabellos no siempre se concreta, la acción de hacerse cargo del sufrimiento es absolutamente necesaria. “yo soy feliz de haber hecho este trabajo con usted. ¡Me ha aportado tanto! ¡Nunca lo hubiera emprendido si mis cabellos no se hubieran caído!” me decìa una paciente al cabo de algunos meses de análisis.

 

En cambio, confìo también en la investigación sobre la anatomía del cerebro, en plena expansión, para encontrar dònde se instala el shunt que interrumpe una parte de la circulación o toda la circulación a nivel de los bulbos del cabello. Pues la raíz del pelo sigue allì… pero ya no està màs vascularizada. Si se puede emitir una hipótesis… Se podría comparar la caída de los cabellos con la manera de apoderarse una parálisis “a frigore” de la mitad del rostro. En una noche o en algunos días la parálisis se instala a nivel de media cara.

 

El Profesor Sabouraud, primer distinguido investigador en haberse interesado por la patología del cuero cabelludo, escribìa en los años 1930 : ¡“Sólo la pelada no me ha entregado su secreto!” En 2014, nosotros dermatólogos, neurólogos, psicoanalistas, confrontando nuestras investigaciones, tenemos los medios para descubrir ese secreto…


Danièle Pomey-Rey

 

MOLESTIA PLACER

 

(* Gêne Aise/Genèse = Génesis)

 

 

“Yo quisiera quedarme tal como soy en este momento.” Pronunciada con una sonrisa radiante, la frase de Christina Höglund cierra su entrevista1. Con motivo de la difusión televisiva de su reportaje autobiográfico,L'importance des cheveux (La Importancia de los cabellos)2, la realizadora vuelve sobre lo que la ha llevado a filmar la caída progresiva de sus cabellos a causa de una pelada o alopecia areata.

 

Ràpidamente el placer de esta mujer me interpela. De una gran belleza, ofrece el triunfo de una cabeza desnuda cuyo cráneo totalmente desprovisto de cabellos brilla de una piel blanca y lisa. Si no fuera tan marcada, su sonrisa sòlo enseñarìa el final feliz de un largo recorrido de duelo. Pero aparece como en exceso (* en excés/annexée = anexionada)

 

“Hoy, yo me prefiero francamente sin”. Buscando otros testimonios sobre la pelada, doy con el de Élodie Nommé Boisard3. Una misma sonrisa, y una misma belleza lampiña se exponen al ojo múltiple de la cámara. ¿Ella se prefiere sin qué? me pregunto. ¿Sin cabellos? No tan seguro. Pues ella no lo dice. Ni siquiera en las frases que preceden su confesión.

 

Entonces, ¿qué màs habrìa perdido ella, que no pudiera decirse, por lo menos no de otra manera,que en una escenificaciòn? ¿De qué duelo hablarìa verdaderamente ella? O mejor dicho, ¿de qué duelo no conseguirìa hablar? ¿Y si lo que esas mujeres presentan como un término sòlo fuera en realidad un comienzo, incluso un impedimento? ¿Y que el duelo de sus cabellos oficiara como una pantalla a otro(s) duelo(s) no resuelto(s)? Bien se dice precisamente “tener una pelada”, mientras es cuestión de una pérdida. Ellas tendrían pues, una pelada en lugar de un vacío…

 

Unas primeras investigaciones generales sobre la pelada (o alopecia areata) me indican que la enfermedad se clasifica por defecto dentro de la categoría dermatológica. Afecta a menos del 2% de la población mundial y concierne tanto a hombres como a mujeres. Puede aparecer a cualquier edad.

 

Consiste en una caída parcial o total de los cabellos, de los pelos y hasta de las uñas y se debe exclusivamente a un disfuncionamiento del folículo piloso. No presenta pues ningùn inconveniente médico. Pero su molestia estética provoca sufrimiento psíquico.

 

La evolución de una pelada es imprevisible. Puede haber crecimientos espontáneos, provisorios o definitivos a veces años después de una o varias (re)caída(s). Su causa tampoco està bien definida. A un terreno genético, hormonal y/o de alergia(s) alimentaria(s) se añadiría el factor desencadenante de un traumatismo. Se supone que se trata de una afección autoinmune, por la cual las defensas inmunitarias se atacarían al sistema piloso como si fuera un cuerpo extraño. Pero de eso tampoco se sabe nada.

 

Y la incertidumbre médica va acompañada de la incertidumbre psicosomática (* se double = se refleja). Los psìes de todos sufijos tienen dificultades, en efecto, para entenderse sobre la aceptación o no dentro del campo psicosomático de las enfermedades autoinmunes. Entonces ¿qué pensar de una enfermedad huérfana que no puede decir claramente su filiación?

 

Así la literatura analítica sobre la pelada se revela por lo menos somera. Yo recojo laboriosamente una decena de artículos de prensa especializada y me procuro con igual dificultad el señalado libro de la dermatòloga, psiquiatra y psicoanalista Danièle Pomey-Rey, Les cheveux et la vie4, agotado de existencias desde hace más de 10 años.

 

Ahora bien, esos pocos analistas que se aventuraron brillantemente en ello, identifican, cada uno claramente, en sus pacientes un sentimiento de abandono.

 

Para constituir mi propio material clínico, redacto un anuncio en cinco foros Internet de salud que comportan una rúbrica destinada a la alopecia areata o pelada. En él, explico mi proceso de estudios analíticos sobre la enfermedad y propongo enviar un corto cuestionario anónimo a los sujetos que lo soliciten por mail dentro de un plazo de tres meses.

El cuestionario comporta preguntas cerradas: edad/sexo/profesión/ocios, tipo de pelada, fratrìa, orientación religiosa, sexual, vida marital, etc.; y preguntas abiertas: causas supuestas de la pelada, vìnculos con cada uno de los padres, situaciones de separación/duelo/abandono, y una última pregunta libre en la que el sujeto puede añadir lo que quiere.

 

Aquì estàn algunas cifras :

1) En 3 meses recibo 55 solicitaciones de cuestionario y obtengo 26 devoluciones, o sea el 47% de respuestas.

2) Esas respuestas son las de 17 mujeres (el 65%) y 9 hombres (el 35%). Son casi los mismos resultados que los del médico psiquiatra Emmanuel Wertz en el año 2001. Si la pelada alcanza tanto a hombres como a mujeres, el número más consecuente de respuestas en las mujeres :podría explicar una demanda de atención médica más importante y una frecuentaciòn de la consulta de dermatología más elevada que en los...

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