Sociedades en construcción, la Nueva Galicia según las visitas de oidores, (1606-1616)

De

Uno de los mecanismos creados por la corona española para controlar el gobierno en América fue la "visita". Entre 1606 y 1616 tres oidores de Guadalajara recibieron la encomienda de recorrer la Nueva Galicia con el fin investigar las actuaciones de las autoridades y resolver los principales problemas surgidos entre españoles e indígenas. Para cumplir su misión los oidores visitadores fueron testigos y actores en asuntos relacionados con el gobierno, la ganadería, la agricultura, la minería y las costumbres. Sus testimonios tienen un «olor a hombre» más notorio que las descripciones de Mota y Escobar y Lázaro de Arregui, marcado hasta con sus defectos y trivialidades. En sus pesquisas y escritos, nuestros visitadores tratan tanto los asuntos de costumbres y «policia» (amancebamientos, borracheras y violencia) como los económicos (incremento de la ganadería y desarrollo de la minería). Los escritos aquí publicados muestran el interés de la corona española por obtener información y lograr una mejor organización en las Indias, a pesar del declive y la impotencia del Estado durante el gobierno de los «Austrias menores», por este motivo se encomendó realizar visitas a Paz de Vallecillo hombre de experiencia y lealtad, a Dávalos y Toledo, personaje de indiscutible rectitud y a Gaspar de la Fuente, figura notable de una conciencia profesional.


Publicado el : miércoles, 24 de abril de 2013
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EAN13 : 9782821828070
Número de páginas: 165
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Sociedades en construcción, la Nueva Galicia según las visitas de oidores, (1606-1616)

Jean-Pierre Berthe, Thomas Calvo y Águeda Jiménez Pelayo
  • Editor: Centro de estudios mexicanos y centroamericanos, Universidad de Guadalajara
  • Año de edición: 2008
  • Publicación en OpenEdition Books: 24 abril 2013
  • Colección: Historia
  • ISBN electrónico: 9782821828070

OpenEdition Books

http://books.openedition.org

Edición impresa
  • ISBN: 9789688958803
  • Número de páginas: 165
 
Referencia electrónica

BERTHE, Jean-Pierre ; CALVO, Thomas ; y JIMÉNEZ PELAYO, Águeda. Sociedades en construcción, la Nueva Galicia según las visitas de oidores, (1606-1616). Nueva edición [en línea]. Mexico: Centro de estudios mexicanos y centroamericanos, 2008 (generado el 07 junio 2014). Disponible en Internet: <http://books.openedition.org/cemca/1579>. ISBN: 9782821828070.

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© Centro de estudios mexicanos y centroamericanos, 2008

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Uno de los mecanismos creados por la corona española para controlar el gobierno en América fue la "visita". Entre 1606 y 1616 tres oidores de Guadalajara recibieron la encomienda de recorrer la Nueva Galicia con el fin investigar las actuaciones de las autoridades y resolver los principales problemas surgidos entre españoles e indígenas. Para cumplir su misión los oidores visitadores fueron testigos y actores en asuntos relacionados con el gobierno, la ganadería, la agricultura, la minería y las costumbres. Sus testimonios tienen un «olor a hombre» más notorio que las descripciones de Mota y Escobar y Lázaro de Arregui, marcado hasta con sus defectos y trivialidades. En sus pesquisas y escritos, nuestros visitadores tratan tanto los asuntos de costumbres y «policia» (amancebamientos, borracheras y violencia) como los económicos (incremento de la ganadería y desarrollo de la minería). Los escritos aquí publicados muestran el interés de la corona española por obtener información y lograr una mejor organización en las Indias, a pesar del declive y la impotencia del Estado durante el gobierno de los «Austrias menores», por este motivo se encomendó realizar visitas a Paz de Vallecillo hombre de experiencia y lealtad, a Dávalos y Toledo, personaje de indiscutible rectitud y a Gaspar de la Fuente, figura notable de una conciencia profesional.

Índice
  1. Advertencias

  2. Los señores visitadores, sus obras y unas paginas mas

    Aguesa Jiménez y Thomas Calvo
    1. La visita en Hispanoamérica
    2. Las visitas generales neogallegas (siglo xvi-principios xvii)
    3. Nuestro tríptico (1606-1616) y el fin de las visitas generales
    4. Las visitas generales: su protagonismo en la historia.
    5. Un momento en el quehacer de los « Austrias menores »
  3. La visita del oidor Juan de Paz de Vallecillo o Como Medrar... (1606-1607)

    Thomas Calvo
  4. Cartas al Rey Del licenciado paz de vallecillo

    Thomas Calvo
  5. Relación de la visita del licenciado juan de Paz de Vallecillo

    Thomas Calvo
  6. El licenciado Gaspar de la Fuente y su visita tierra adentro, 1608-1609

    Jean-Pierre Berthe
  7. Relación de los hechos por el señor licenciado Gaspar de la Fuente, oidor de esta Real Audiencia, visitador general de este reino del tiempo que anduvo en la visita de él

    Jean-Pierre Berthe
  8. «Desfaciendo entuertos», el oidor Dávalos y Toledo y la visita de 1616

    Águeda Jiménez Pelayo
    1. Contenido de la visita
    2. Jurisdicciones visitadas
  1. Visita General del Reino de la Nueva Galicia hecha por el oidor don Juan Dávalos y Toledo

    Águeda Jiménez Pelayo
  2. Bibliografía

  3. Índice Geográfico

  4. ĺndice Onomástico

Advertencias

1Para la presentación del texto de las visitas de los tres oidores que se publican en este trabajo, se siguieron las normas que presentamos a continuación.

2La ortografía se actualizó, con excepción de los nombres y apellidos de personas, lo mismo que los toponímicos de las poblaciones los cuales se conservan como están en el texto original: en los documentos de las visitas no se emplean acentos en los nombres propios, por este motivo no se utilizan en esta publicación. Las abreviaturas se desataron y las expresiones tales como: della, desta y otras semejantes se separaron.

3Las explicaciones que vienen al margen en los documentos originales se conservan en la misma forma, pero se indica entre corchetes su ubicación. No se modificó la redacción del texto original: únicamente en la visita de Juan Dávalos y Toledo se suprimen repeticiones que no son necesarias para la comprensión del contenido, lo cual se indica con puntos suspensivos.

4Utilizamos corchetes para hacer aclaraciones cuando faltan algunas letras, sílabas o palabras en el texto original.

5Los documentos seleccionados para esta publicación se encuentran en el Archivo General de Indias en Sevilla y en el Archivo de Instrumentos Públicos del Estado de Jalisco, Ramo de Tierras y Aguas.

6La elaboración del trabajo presentado por Águeda Jiménez Pelayo se realizó durante los últimos años que estuvo como investigadora en El Colegio de Jalisco.

Los señores visitadores, sus obras y unas paginas mas

Aguesa Jiménez y Thomas Calvo

1Por 1605, obedeciendo a una orden superior, el obispo Mota y Escobar redactaba su descripción del obispado de Guadalajara, que apenas acababa –con trabajos– de visitar. En 1621, acatando la voluntad del Presidente de la Audiencia, Domingo Lázaro de Arregui ponía fin a su visión de conjunto de la Nueva Galicia1. Por esos tiempos, pocas regiones de América tuvieron el privilegio de ser pintadas en fechas tan cercanas y con pinceladas tan acertadas, aunque con estilos muy diferentes.

2Y ahora, entre esas obras maestras intercalamos tres piezas más, sin duda menos acabadas –menos sintéticas-, pero con brochazos muy certeros. Nuestros tres artistas pertenecen por lo demás a la misma escuela, la que se formó en las prestigiosas aulas de los colegios mayores de España, ya que son tres letrados, tres oidores de la Audiencia de Nueva Galicia2. Esto quiere decir que a principios del siglo xvii, y para un rincón bastante alejado del centro, tenemos por lo menos –en unos quince años– cinco descripciones, aunque de tonalidades muy distintas. Hay casi exceso, y apenas se podrían comparar los años de mitad del siglo xvi, acabada de fundar la Audiencia. Esta circunstancia puede darnos otra percepción, como veremos, del Estado español por 1600-1620.

3Efectivamente, aunque para el lector de hoy estos documentos no sean más que viejas acuarelas que se contemplan con nostalgia y curiosidad, hay que recordar que en su tiempo fueron instrumentos de información, y por lo tanto de decisión. Y hasta simples piezas administrativas, en lo referente a las tres que publicamos hoy, relaciones de tres visitas generales del Reino de la Nueva Galicia.

La visita en Hispanoamérica

4Debido a las enormes distancias existentes entre España y sus territorios de ultramar, a la gran extensión de ellos y a la lentitud de los medios de transporte, la corona española se vio obligada a establecer diferentes formas de control para vigilar la actuación de las autoridades y toda clase de funcionarios. Las circunstancias especiales de las Indias requerían otorgar a los funcionarios coloniales una amplia gama de atribuciones que llegaron a causar serios problemas a los monarcas.3 Por lo mismo se estableció un doble sistema de control a través de instituciones como el juicio de residencia y la visita.

5Esta política no era nueva, desde la Edad Media los reyes castellanos con el fin de afirmar su derecho a inspeccionar la actuación de organismos gubernativos y funcionarios públicos, se preocuparon por crear instituciones para controlarlos. Ya en el reinado de los Reyes Católicos existían instituciones jurídicas para realizar tareas fiscalizadoras, ellas eran: la residencia, la visita y la pesquisa. En 1499 los reyes Fernando e Isabel comisionaron a Francisco de Bobadilla como juez pesquisidor, para investigar el gobierno de Cristóbal Colón. Este episodio ha sido considerado como la introducción en América de estos instrumentos.4

6El origen común de estas instituciones muestra su esencial identidad, ya que coinciden en cuanto a su objetivo de asegurar la administración leal, justa y eficaz de los funcionarios, en relación a fines concretos y procedimientos. Sin embargo, se diferencian mutuamente cada vez más, hasta llegar con el tiempo a adquirir cada una fisonomía propia e inconfundible.5 La pesquisa estaba a cargo de jueces comisarios, pero su carácter esporádico y el hecho criminal que la motivaba la diferencia de los otros dos medios de control.6

7La diferencia principal entre residencia y visita, consistía en que la primera era siempre un juicio público y algo rutinario ya que se llevaba a cabo al finalizar un cargo. La segunda estribaba en una inspección de procedimiento más o menos secreto la cual se podía realizar en cualquier tiempo del oficio de una autoridad. Se aplicaba cuando se presentaba una emergencia o en situaciones graves de mal gobierno. Además, aquella implicaba una suspensión de funcionarios, mientras que en ésta los funcionarios continuaban ejerciendo sus cargos. En la legislación castellana la visita tenía una forma más suave y honrosa que la residencia, esta última se utilizaba cuando se sospechaban faltas graves, en la mayoría de los casos, de funcionarios de menor categoría.7 En Indias se convirtió en un “finiquito” administrativo obligatorio, tanto para virreyes como para chupatintas con algo de autoridad.

8La visita tiene cierto carácter de amplitud, superior a la residencia; el visitador puede actuar en varias ciudades y lugares. A diferencia del juicio de residencia, la visita no tiene un periodo de tiempo limitado, su duración queda al arbitrio de quien la realiza. A la larga esto pudo ser un inconveniente grave (multiplicación de tensiones y de costos). Muy importante para ambas instituciones es, que ni visitadores, ni mucho menos los jueces de residencia podían sentenciar de un modo definitivo, estos actos competían a las autoridades que los enviaban. Con esto se entorpecía todavía más la eficiencia (relativa) de estas instituciones. El tiempo y las redes de clientela eran los aliados de los funcionarios sometidos a estos procedimientos.

9La visita propiamente dicha se ha clasificado en específica y general. La primera se realizaba en la provincia o se utilizaba para juzgar a un oficial en particular. La segunda consistía en una investigación o inspección de un virreinato o una capitanía general. Todos los actos quedaban dentro del límite de la autoridad del visitador general, desde la conducta del virrey, obispos y jueces hasta los párrocos. Durante sus funciones un visitador general tenía autoridad para llamar a declarar a toda persona que fuera conveniente y se esperaba que los virreyes y presidentes le ayudaran en todo lo posible.8 Las visitas específicas se aplicaban a estancias, obrajes e ingenios y a pueblos con el fin de revisar los padrones de indios para controlar el pago de tributos. En ocasiones éstas podían ser parte de una visita general.9 En una visita general, como la encomendada al licenciado Jerónimo Valderrama, se incluía la visita a la Audiencia, cabildos, oficiales reales, casa de moneda y justicias ordinarias de la Nueva España, lo mismo que a la Universidad de México y a los oficiales reales de la Nueva Galicia, acompañada de la toma de cuentas.10

10El término « visita general » se aplicaba no sólo a las que se disponían desde España, sino también a las que los virreyes realizaban en todo el territorio de su jurisdicción. También se empleaba para referirse a las que practicaban los miembros de la Audiencia en las provincias de su jurisdicción (es el caso que aquí nos interesa). El referirse a una visita como general no significaba que se debería realizar la tarea en todo el territorio, por el contrario, podían marcarse restricciones para que no se moviera el visitador de la capital del virreinato.11

11Además de las visitas mencionadas, se llevaban a cabo las abiertas, practicadas por autoridades de rango inferior españolas o indígenas, realizadas en zonas pequeñas, sin embargo, algunas de ellas tuvieron gran resonancia, entre ellas la de Diego Ramírez en 1550, que comprendió las zonas de México, Veracruz y Panuco.

12Las visitas que publicamos en este trabajo quedan dentro de las realizadas por un oidor, sobre todo o parte del territorio de una Audiencia. No obstante que Céspedes las incluye dentro de las específicas, en la documentación de ellas siempre se refieren a visitas generales. En la Recopilación de las Leyes de Indias se incluyen las disposiciones relacionadas con estas visitas. En ellas se mandaba que de cada una de las Audiencias saliera un oidor a visitar la tierra de su distrito cada tres años e informara sobre la calidad de la tierra y número de pobladores y medios con que podrían sustentarse y señalaran las iglesias y monasterios necesarios para cada pueblo. En general deberían observar el trato que se daba a los esclavos y a los indios y lo relativo a su evangelización.

13Los oidores debían realizar las visitas por turno correspondiendo el primer lugar al más antiguo. La designación del visitador sería obligación exclusiva del presidente de la Audiencia y él mismo señalaría el distrito en donde debería efectuarse. Se prohibía que jueces de comisión o parientes de las autoridades hicieran las visitas. Los oidores visitadores tenían obligación de informar sobre los bienes comunales y acerca del tratamiento que los caciques dieran a los indios; al mismo tiempo estaban obligados a investigar si las estancias de españoles estaban situadas cerca de los cultivos de los naturales y si el ganado les causaba daños.

14El visitador además de su salario ordinario recibía un sobresueldo de « ayuda de costa » para gastos de viaje y por lo tanto se le prohibía recibir o exigir dinero a los indios y españoles entrevistados.12 En cambio podía recabar multas, de cuyo importe rendía cuentas a su regreso. Iba acompañado por un escribano nombrado por él mismo. Debido a que el viaje era de paz y justicia, el visitador no podía llevar escolta, pero sí a algún criado; aunque en ningún caso a su familia.13

Las visitas generales neogallegas (siglo xvi-principios xvii)

15Por supuesto la Nueva España anticipó la primera visita. La realizó, en 1543, Francisco Tello de Sandoval con el fin de hacer cumplir las Leyes Nuevas.14 Los oidores salían a practicar la visita llevando casi todo lo necesario desde la ciudad de México, caballos y otros animales de carga, además se acompañaban de un séquito de criados, escribanos, alguaciles e intérpretes.15

16En sus instrucciones al virrey Velasco (1550), el rey insistía sobre la importancia de ese instrumento « ... Y porque la necesidad que hay de visitar la tierra es grande y de que depende el principal remedio de los indios, proveeréis vos que dos de ellos [oidores] anden siempre visitando la tierra, en la parte que a vos pareciere de toda la Nueva España, porque tenemos entendido que los otros dos oidores bastan para despachar y determinar los negocios y pleitos que en la Audiencia ocurriesen... ».16

17Otra visita novohispana importante fue la del oidor Miguel Contreras y Guevara, oidor de la Nueva Galicia, su inspección debería realizarse en un plazo de catorce meses, pero únicamente se extendió del primero de enero de 1552 al 7 de junio del mismo año; comprendió los pueblos de Avalos y Michoacán. Su visita, aunque no tiene el carácter de una visita general, proporciona rica información obtenida en las entrevistas a funcionarios de gobierno y eclesiásticos, lo mismo que a hombres prominentes de la Nueva Galicia y de la provincia de Avalos.17

18La visita de Contreras contribuye a comprender el origen de los profundos cambios que habrían de transformar a la Audiencia de la Nueva Galicia, en 1572 y 1574. En los resultados de ella se apoyó el Consejo de Indias para aplicar estas medidas.18 La estructura de la Audiencia cambió notoriamente en 1572, fue elevada al rango de chancillería real con un presidente y tres jueces, cuya categoría se elevó de la de oidores alcaldes mayores a la de oidores. Finalmente en 1574 se despojó al virrey de la autoridad gubernativa de la Nueva Galicia y se nombró al Presidente de la Audiencia, gobernador de dicha jurisdicción.19

19Los visitadores de la Nueva España como Miguel Contreras y Guevara reducían las tasas de los tributos que pagaban los indígenas, a la vez que limitaban las estancias de ganado mayor que perjudicaban los cultivos de los naturales.20

20A Hernán Martínez de la Marcha se le encomendó, en 1550, la primera visita a la Nueva Galicia. Fue el oidor Francisco de Mendiola quien se encargó de la siguiente visita a Zacatecas, de la que emanaron importantes ordenanzas mineras. Por la cercanía a los territorios de la Nueva España fueron designados para realizar visitas a Colima y la provincia de Avalos, Lorenzo Lebrón de Quiñones y Miguel Contreras de Guevara.

21Cuando se presentaban quejas contra los visitadores se disponía la ejecución de un juicio de residencia o una pesquisa. El oidor Pedro Morones fue comisionado para llevar a cabo el juicio de residencia a De la Marcha y efectuar la pesquisa secreta contra los dos visitadores mencionados.21

22El desorden reinante en Zacatecas fue el motivo para que se dispusiera practicar la tercera visita general a la Nueva Galicia, y se comisionó para realizarla al oidor Santiago del Riego en 1576, el objetivo de ella era analizar las medidas que se podrían aplicar para la protección de los mineros en particular y de la minería en definitiva. Otro asunto importante era la guerra chichimeca. Riego elaboró ordenanzas por el buen gobierno de los pueblos indígenas; se refieren al trato de los naturales por los gobernantes, alcaldes mayores y corregidores, moderando las penas en aplicación de la justicia. También dio las normas convenientes para las tasaciones de los tributos.22

23Los documentos que contienen los informes de los visitadores tienen el interés de reflejar el estado de la vida económica del distrito, puesto que dan a conocer las funciones que ejercían los mineros, así como el número y el consumo de azogue de los ingenios. Al mismo tiempo describen las condiciones en que se encontraba cada real de minas y sus problemas con los chichimecas; incluyen también una relación de vecinos y se informa acerca de las estancias y el volumen del negocio de los comerciantes.23

24Posteriormente se llevó a cabo la visita del licenciado Pedro Altamirano, iniciada por el oidor en enero de 1585. Recorrió los pueblos de Tlacotlán, Contla, Cotique (Ocotique), Cuacuala, Teponahuacastlo, Mesticacán, Ahualica (Yahualica) y Teocualtiche. Visitó también parte del norte y sur de Zacatecas terminando en San Juan [de los Lagos]. Regresó a Gua-dalajara en septiembre del mismo año. El licenciado Nuño Núñez de Villavicencio practicó otra visita en 1595, durante ella estuvo en Zapotlán, Jalostotitlán, Teocaltiche, Aguasca-lientes, las minas del norte de Zacatecas y la ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas. Su duración fue de ocho meses. El oidor doctor Palma de Mesa llevó a cabo la última visita de la centuria en 1599. Todos los datos demuestran, como en las visitas anteriores, el interés de la corona española por el desarrollo de la minería. Palma visitó también la ciudad de Zacatecas, la villa de Llerenas y las minas de Sombrerete.24

25Faltaría agregar la visita del licenciado Francisco de Pareja llevada a cabo en 1603. Recogió información de los pueblos vecinos a Guadalajara, Analco, San Pedro y Tonalá, siguió hacia la alcaldía mayor de La Barca donde analizó la situación en Poncitlán, Jamay y otros lugares de los alrededores del lago de Chapala. Continuó hacia la región de Los Altos (de Jalisco), Zacatecas y los pueblos indígenas localizados al sur de esta ciudad.25

Nuestro tríptico (1606-1616) y el fin de las visitas generales

26Las visitas del siglo xvii seleccionadas para este trabajo fueron realizadas por los oidores de la Audiencia de Guadalajara, Juan de Paz y Vallecillo, 1606-1607, Gaspar de la Fuente, 1608– 1609 y Juan Dávalos y Toledo, 1616. Se han escogido estos documentos por su cercanía en el tiempo, y porque son complementarios. Quienes las llevaron a cabo recorrieron casi todo el territorio de la Nueva Galicia. Si resulta dudoso hablar de un programa administrativo de conjunto por parte de la Audiencia, no se puede descartar cierta coherencia que permite en diez años inspeccionar la mayor parte del territorio. Los oidores detectaron y trataron de resolver los principales problemas tanto de españoles como de indígenas y a la vez contribuyen al conocimiento de las condiciones sociales, religiosas, económicas y políticas que se presentaron en las primeras décadas del siglo xvii en la Nueva Galicia.

27El oidor Paz de Vallecillo inició su visita en Lagos, siguió a Aguascalientes y terminó esta primera etapa en Teocaltiche. Se regresó al sur, pero realizó averiguaciones en la zona de Jalostotitlán y Tepatitlán, para concluir esta primera etapa en la alcaldía mayor de Colimilla y Matatlán. Los visitadores podían llevar a cabo las visitas por regiones y regresar a Guada-lajara cuando se les llamaba por algún asunto de importancia o si ellos mismos lo decidían por motivos personales. En la segunda etapa Vallecillo practicó indagaciones en los pueblos del corregimiento de Tlajomulco y algunos pueblos vecinos a la laguna de Chapala como Cuyutlán y Cajititlán. Por orden del virrey se dirigió a la ruta de las minas de Guachinango y realizó también investigaciones en la mayoría de los pueblos del corregimiento, entre ellos Mascota, Talpa y Cuautla. De ahí pasó a las minas de Hostotipaque, desde ese lugar entrevistó a los indios de los pueblos vecinos y antes de regresar a Guadalajara se dirigió a los poblados de las alcaldías mayores de Tala y Tequila. Véase el mapa de la página 31.

28Durante su visita Gaspar de la Fuente se concentró principalmente en las jurisdicciones del norte de la Nueva Galicia y algunas poblaciones del área vecina a Guadalajara pertenecientes a la alcaldía mayor de Tacotlán y Colimilla y Matatlán. En el norte de la Nueva Galicia visitó las alcaldías mayores de Juchipila, Tlaltenango y las zonas mineras de Mazapil, Fresni-Uo, Sombrerete, Charcas y Sierra de Pinos.

29El visitador don Juan Dávalos y Toledo inició su visita en Tonalá, continuó en los poblados de la jurisdicción de Colimilla y Matatlán hacia el noreste de Guadalajara. Siguió hacia Mesticacán y Yahualica, para de ahí dirigirse a realizar una minuciosa inspección acerca de cada uno de los poblados de las alcaldías mayores de Juchipila y de Tlaltenango, y posteriormente visitar Colotlán y Jerez. Es decir que quedan únicamente excluidas las costas actuales de Nayarit y Jalisco, el interior de Nayarit y Tequepexpan, y Poncitlán.

30No obstante que estaba determinado que se llevaran a cabo las visitas de los oidores regularmente, cada una de estas tres tiene un motivo por el cual se organiza y además, un objetivo principal. La visita de Paz de Vallecillo se realizó con el fin de hacer justicia a los estancieros de Lagos quienes acusaban a Pedro Mateos de Ortega y Diego Mateos de haber herrado, matado y sacado ganado de su jurisdicción. Otra comisión de suma importancia consistía en practicar el juicio de residencia de Gaspar de Vera quien había sido alcalde mayor de Teo-caltiche. Dávalos y Toledo, visitando una región cercana, debía investigar acerca del ganado, el abigeato, la distribución de la tierra, los abusos sobre los indios y el respeto de las disposiciones reales en cuanto a la evangelización.

31En las visitas de Paz de Vallecillo y De la Fuente, se hicieron investigaciones acerca de las condiciones en que se encontraban los reales de minas. En la primera se recorrieron las minas del suroeste (caja real de Guadalajara) en declive, y en la segunda las del noreste (caja de Zacatecas) que estaban en periodo de apogeo.

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