Sobre las estadísticas de infancia y trabajo en Colombia

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Los datos estadísticos se quedan mudos si no sabemos interrogarlos; son, aun en sus límites, testimonios, espías, indicios de la realidad que sólo nos hablan si frente a ellos nos colocamos con preguntas que los acechen, para que digan más de lo que podrían contarnos desde un ángulo de mirada superficial y cerrado. En este marco, el presente libro quiere ‘presionar' críticamente los datos estadísticos oficiales sobre el trabajo de los niños y adolescentes en Colombia, para que desde ellos se puedan develar fragmentos olvidados, relegados y casi aprisionados en zonas de sombra, nexos que hilan importantes redes de valencia interpretativa, sorpresivas problematizaciones de estereotipos apresuradamente consensuados, nuevos y densos perfiles de reconfiguraciones posibles de este fenómeno. Así los números, de ser frías e inertes cifras, pueden volverse palabras y discursos alternativos, que llegan a cuestionar certezas y dogmas, naturalizaciones y parámetros, a los que nos hemos acríticamente acostumbrado.


Publicado el : jueves, 27 de octubre de 2016
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EAN13 : 9789587722550
Número de páginas: 178
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Sobre las estadísticas de infancia y trabajo en Colombia

Giampietro Schibotto
  • Editor: Universidad externado de Colombia
  • Año de edición: 2014
  • Publicación en OpenEdition Books: 27 octobre 2016
  • Colección: Ciencias Sociales y Humanas
  • ISBN electrónico: 9789587722550

OpenEdition Books

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Edición impresa
  • ISBN: 9789587721607
  • Número de páginas: 178
 
Referencia electrónica

SCHIBOTTO, Giampietro. Sobre las estadísticas de infancia y trabajo en Colombia. Nueva edición [en línea]. Bogotá: Universidad externado de Colombia, 2014 (generado el 28 octubre 2016). Disponible en Internet: <http://books.openedition.org/uec/989>. ISBN: 9789587722550.

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Los datos estadísticos se quedan mudos si no sabemos interrogarlos; son, aun en sus límites, testimonios, espías, indicios de la realidad que sólo nos hablan si frente a ellos nos colocamos con preguntas que los acechen, para que digan más de lo que podrían contarnos desde un ángulo de mirada superficial y cerrado. En este marco, el presente libro quiere ‘presionar' críticamente los datos estadísticos oficiales sobre el trabajo de los niños y adolescentes en Colombia, para que desde ellos se puedan develar fragmentos olvidados, relegados y casi aprisionados en zonas de sombra, nexos que hilan importantes redes de valencia interpretativa, sorpresivas problematizaciones de estereotipos apresuradamente consensuados, nuevos y densos perfiles de reconfiguraciones posibles de este fenómeno.
Así los números, de ser frías e inertes cifras, pueden volverse palabras y discursos alternativos, que llegan a cuestionar certezas y dogmas, naturalizaciones y parámetros, a los que nos hemos acríticamente acostumbrado.

Giampietro Schibotto

Nacido en Vicenza (Italia) en 1951, Giampetro Schibotto es licenciado en filosofía, con diploma en estudios especializados en sociología, de la PUC de Lima, y actualmente doctorando del IPECAL. Autor de varios libros y artículos especializados sobre infancia y trabajo que lo identifican como experto internacional en su campo, ha dedicado gran parte de su vida a la investigación sobre infancia y trabajo y ha acompañado varias experiencias de organización de movimientos de niños y adolescentes trabajadores en diversos países latinoamericanos. Profesor invitado de la Universidad Alma Mater de La Habana y consultor de varios organismos internacionales, entre ellos el Movimiento Latinoamericano de Niños y Adolescentes Trabajadores (MOLACNAT).
Actualmente, es docente e investigador de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Externado de Colombia y director del área de Estudios de Familia e Infancia del Centro de Investigaciones sobre Dinámica Social de la misma facultad.

    1. A. EL PROBLEMA DE LAS CATEGORÍ AS ESTADÍSTICAS SOBRE TRABAJO INFANTIL: UNA REFLEXIÓN CRÍTICA
    2. B. LA INFORMACIÓ N ESTADÍSTICA SOBRE TRABAJO INFANTIL EN COLOMBIA
  1. IV. Datos estadísticos de Colombia para el periodo 2001-2007

    1. A. DATOS GENERALES DEL INFORME COMPARATIVO 2001-2007
    2. B. NIÑOS TRABAJADORES Y ESCOLARIZACIÓN EN EL INFORME COMPARATIVO 2001-2007
    3. C. RAMA DE ACTIV IDAD, POSICIÓ N OCU PACIONAL Y CONDICIONES DE TRABAJO EN EL INFORME COMPARATIVO 2001-2007
    4. D. RAZONES PARA LA INCORPORACIÓN TEMPRANA EN ACTIVIDADES LABORALES EN EL INFORME COMPARATIVO 2001-2007
    5. E. ANÁLISIS DE RESULTADOS Y RECOMENDACIONES EN EL INFORME COMPARATIVO 2001-2007
  2. V. El módulo estadístico 2007-2009

    1. A. LOS RESU LTADOS ESTADÍ STICOS GENERALES RELATIVOS AL PERIODO 2007-2009
    2. B. ALGU NOS DATOS ESPECÍ FICOS RELATIVO S AL PERIODO 2007-2009
  3. VI. La Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) de 2011

    1. A. INTRODUCCIÓN
    2. B. LA CARACTERIZACIÓ N SOCIODEMOGRÁFICA DE LA POBLACIÓN INFANTIL
    3. C. LOS DATOS GENERALES Y SORPRESIVOS DE LA ENCU ESTA NACIONAL DE TRABAJO INFANTIL (ENTI) DE 2011
    4. D. ALGUNOS DATOS PARTICULARES
    5. E. TRABAJO Y ESTUDIO EN LA ENTI 2011
  4. VII. Resultados módulo de trabajo infantil en el periodo octubre-diciembre de 2012

    1. A. LOS DATOS GENERALES
  5. VIII. Una mirada a los datos mundiales y de América Latina

    1. A. “INTENSIFICAR LA LUCHA CONTRA EL TRABAJO INFANTIL”: EL INFORME GLOBAL OIT 2010
    2. B. “MEDIR LOS PROGRESOS EN LA LUCHA CONTRA EL TRABAJO INFANTIL”: EL ÚLTIMO INFORME GLOBAL OIT DE 2012
    3. C. EL PANORAMA GENERAL DE AMÉ RICA LATINA
  1. IX. Conclusiones

  2. Bibliografía

Índice de esquemas y gráficos

Esquema 1.

Para la categorización de “niños ocupados en actividades productivas y no productivas”

34

Esquema 2.

Categorización de “niños en ‘trabajo infantil’”

38

Gráfico 1.

Distintas categorías del trabajo de los niños y adolescentes

35

Gráfico 2.

Evolución de la magnitud del trabajo infantil, según año y por área

46

Gráfico 3.

Evolución de la magnitud del trabajo infantil en el sentido amplio, según año

47

Gráfico 4.

Evolución de las tasas de participación del trabajo infantil, según grupo de edad y por año

49

Gráfico 5.

Tasas de asistencia escolar, según tipo de actividad y por año. Cabecera

50

Gráfico 6.

Tasas de asistencia escolar, según tipo de actividad y por año. Resto

51

Gráfico 7.

Porcentaje de población de 5 a 17 años que no asiste a un establecimiento escolar, según razón principal de no asistencia y por año

53

Gráfico 8.

Distribución porcentual de niños, niñas y adolescentes ocupados, según rama de actividad y por año

56

Gráfico 9.

Población entre 5 y 17 años que trabaja, según posición ocupacional y por año

60

Gráfico 10.

Distribución porcentual de niños, niñas y adolescentes ocupados, según rango de horas semanales trabajadas y por año

62

Gráfico 11.

Distribución porcentual de niños, niñas y adolescentes ocupados, según razones para trabajar y por año

66

Gráfico 12.

Distribución porcentual de niños, niñas y adolescentes de 5 a 17 años que trabajan, según posición ocupacional

82

Gráfico 13.

Participación de niños, niñas y adolescentes de 5 a 17 años que trabajan, según las horas semanales dedicadas a trabajar

84

Gráfico 14.

Distribución porcentual de niños, niñas y adolescentes trabajadores de 5 a 17 años, según razón principal por la cual trabajan

87

Gráfico 15.

Tasa de trabajo infantil, según dominio geográfico, sexo y grupos de edad

94

Gráfico 16.

Distribución de la población de 5 a 17 años que trabaja, según posición ocupacional

105

Gráfico 17.

Población de 5 a 17 años que trabaja, según rama de actividad económica

107

Gráfico 18.

Distribución de la población de 5 a 17 años que trabaja, según razón principal por la cual trabaja

109

Gráfico 19.

¿Qué le gustaría hacer? Adultos

111

Gráfico 19a.

¿Qué le gustaría hacer? Niños

111

Gráfico 20.

Distribución de la población de 5 a 17 años que trabaja, según si recibe remuneración (en dinero o en especie)

114

Gráfico 21.

Distribución de la población de 5 a 17 años que trabaja por remuneración en dinero o especie, según niveles de ingreso

115

Gráfico 22.

Tasa de asistencia y no asistencia escolar. Distribución de la población de 5 a 17 años según dominio geográfico, sexo y rangos de edad

116

Gráfico 23.

Asistencia escolar, según sexo, de los niños, niñas y adolescentes que trabajan

117

Gráfico 24.

Asistencia escolar, por rangos de edades, de los niños, niñas y adolescentes que trabajan

118

Gráfico 25.

Asistencia escolar, por área geográfica, de los niños, niñas y adolescentes que trabajan

118

Gráfico 26.

Tasas de trabajo infantil según dominio geográfico, sexo y rangos de edad

123

Gráfico 27.

Tasas de trabajo infantil ampliado por oficios del hogar

124

Gráfico 28.

Tendencia trabajo infantil 2001-2012

126

Gráfico 29.

Evolución comparativa entre trabajo infantil y escolarización 2001-2012

127

Gráfico 30.

Comparación entre tasa de trabajo infantil y carga horaria semanal

128

Gráfico 31.

Niños en trabajo infantil y trabajo peligroso, número para 2000-2012 y niveles para 2016-2020, teniendo en cuenta el ritmo de progreso durante 2008-2012

143

Gráfico 32.

Proporción de niños ocupados en la producción económica, grupo de edad de 7 a 14 años, y pib per cápita por país

152

Gráfico 33.

Distribución de niños ocupados en la producción económica, grupo de edad de 7 a 14 años, por sector laboral

153

Gráfico 34.

Horas de trabajo promedio a la semana, grupo de edad de 7 a 14 años, total y por situación de escolarización

154

Gráfico 35.

Cambios en la participación de los niños en la producción económica y la asistencia escolar, grupo de edad de 7 a 14 años, por país

157

Gráfico 36.

Cambios en la participación de los niños en la producción económica y la asistencia escolar, grupo de edad de 7 a 14 años, por país

158

Gráfico 37.

Cambios en la participación de los niños en la producción económica y la asistencia escolar, grupo de edad de 7 a 14 años, por país

159

Índice de tablas

Tabla 1.

Evolución de la población total y de 5 a 17 años

45

Tabla 2.

Evolución de la magnitud del trabajo infantil en el sentido amplio, según año

47

Tabla 3.

Magnitud del trabajo infantil en Colombia en el último semestre del 2009

75

Tabla 4.

Características demográficas de la población de 5 a 17 años

92

Tabla 5.

Población de 5 a 17 años que trabaja

95

Tabla 6.

Trabajo infantil por rangos de edad en el 2011

104

Tabla 7.

Tendencias del trabajo infantil entre 2001 y 2012

126

Tabla 8.

Niños en la producción económica, el trabajo infantil y el trabajo peligroso, grupo de edad de 5 a 17 años, 2000-2012

135

Tabla 9.

Características de las encuestas

147

Tabla 10.

Estimaciones regionales del trabajo infantil en 2008 (grupo de edad de 5 a 17 años)

149

Tabla 11.

Tendencias mundiales de la actividad económica de los niños, por región, 2004 y 2008 (grupos de edad de 5 a 14 años)

150

I. Introducción

Las matemáticas son el alfabeto con el cual Dios
ha escrito el Universo.
GALILEO GALILEI
Cuando las leyes de la matemática se refieren
a la realidad, no son ciertas; cuando son ciertas,
no se refieren a la realidad.
ALBERT EINSTEIN
Tres estadísticos viajaban en tren por las praderas
de Escocia. Vieron desde la ventanilla una oveja roja.
“Mira, dijo el primero, ¡en Escocia las ovejas
son rojas!” Al que el segundo le contestó:
“No, solo podemos decir que en Escocia algunas ovejas
son rojas”. Replicó el tercero: “En realidad lo único
que podemos decir es muy poco. Y es que en Escocia
hay por lo menos una oveja, que tiene por lo menos un
lado de su cuerpo que es rojo. Más no podemos decir”.
ANONIMO

La finalidad de este texto es orientar en la geografía, no siempre clara y transparente, de los datos oficiales disponibles en Colombia sobre el fenómeno de la infancia y de la adolescencia trabajadora. También se quiere ahondar en una lectura crítica y comparativa de los mismos y analizar la formas en que se han comunicado al público y han sido recogidos por los medios de información masivos. Finalmente, aunque de forma más rápida y sintética, queremos analizar unos cuantos datos referidos a América Latina.

El afán de tener cifras confiables del así llamado “trabajo infantil”1 es relativamente reciente, pues comenzó solo en los últimos años del siglo pasado y se consolidó en la primera década del siglo presente. Todo ello se concreta en dos procesos que configuran este interés, cada vez más fuerte, por mediciones matemáticas que pudieran casi ‘enjaular’, ‘capturar’ en un perfil riguroso y exacto un fenómeno como el trabajo infantil que, al contrario, se presenta en extremo complejo, matizado, polisémico y multidimensional.

En primer lugar están los informes globales de la Organización Internacional del Trabajo (oit), que justamente empiezan a elaborarse al comienzo de este siglo2, y por otro lado está la aplicación de módulos a nivel nacional sobre el trabajo de los niños y adolescentes en el marco de las encuestas censales en varios países, entre ellos Colombia3.

Cabe preguntarnos sobre el porqué de este renovado interés en producir estos informes nacionales y globales, interés que también recientemente ha sido reafirmado varias veces. ¿Se trata tan solo de la legítima y deseable voluntad de disponer de más información para conocer mejor el fenómeno y, por ende, poder orientar de forma más acertada las intervenciones sociales y las políticas públicas? O ¿se trata, por el contrario, de un intento de convalidar por vía ‘matemática’, es decir, convencionalmente incuestionable, los supuestos ideológicos y los modelos de intervención hegemónicos de corte abolicionista, hoy en día debatidos por otras discursividades alternativas y críticas?

Estos interrogantes son aún más pertinentes si consideramos que muchos expertos y muchas instituciones de investigación estadística rechazan de manera rotunda la posibilidad de tener efectivamente datos cuantitativos fiables acerca del fenómeno del trabajo infantil, sobre todo cuando se pretende moverse en un horizonte que involucra realidades tan amplias como puede ser una nación o hasta todo el mundo4. Dos dificultades, en particular, son las que no solo obstaculizan, sino que hacen imposible poder contar con un mínimo de certidumbre cuantitativa.

La primera atañe al hecho de que el mundo del trabajo infantil es en muchísimos casos extremadamente reticente, críptico, escondido, disfrazado, camuflado, obligado a negarse a sí mismo. Todo ello implicaría, por lo menos, una extrema prudencia en el manejo de los datos que se logra recoger, a sabiendas de que en el mejor de los casos son borrosos y aproximados, si no escasamente fiables, contradictorios e incoherentes. Sorprende, entonces, que de esta honesta y positivamente humilde prudencia se encuentran escasas huellas en los informes estadísticos disponibles; por el contrario, muchas veces las estimaciones se presentan con un sello de objetividad y de incuestionabilidad que, como veremos más adelante, no tiene sustento. No se trata, obviamente, de restarle importancia ni legitimidad al trabajo estadístico, sino de encauzarlo en sus propios límites, sobre todo cuando nos referimos al trabajo infantil a nivel nacional o mundial.

La segunda dificultad se refiere al hecho de que tampoco la poderosa maquinaria del dane5 en Colombia o de la oit a nivel mundial, su consistente disponibilidad de recursos humanos y financieros, permite planificar y sustentar una investigación única a nivel mundial, homogénea y coherente, y a nivel nacional en la mayor parte de los casos obliga a utilizar módulos específicos sobre trabajo infantil que se “anexan” a encuestas de hogares o censos. Por esta razón, los informes disponibles son un ensamblaje de distintos estudios de nivel nacional o local. Sobre todas estas investigaciones, muchas veces caleidoscópicas, y el arduo trabajo de ensamblaje para configurar informes de alcance nacional y global, se evidencia una notable reticencia, en varios casos, lo cual vuelve muy difícil la disponibilidad de los documentos pertinentes. Al mismo tiempo deja muchas dudas el trabajo comparativo entre los datos de los informes de distintas épocas, pues tanto las categorías como las metodologías empleadas han cambiado continuamente a lo largo de los años y, sin embargo, se siguen haciendo análisis comparativos de estos datos recogidos de manera no homogénea, sin que medie por lo menos una explicación de las condiciones que habrían hecho posible esta comparación en términos de rigurosidad científica6.

A pesar de toda esta debilidad, los informes revelan una actitud muy poco crítica, sin prudencia, sin subrayado de las limitaciones y de las posibles y probables sub o sobreestimaciones. Por el contrario, todo viene presentado como si fuera un conjunto de datos incontrovertibles, que no solo ofrecen una fotografía estática, sino también una secuencia dinámica, capaz de individualizar tendencias proyectivas y futuras que, puntualmente, vienen contradichas por datos y evoluciones sucesivas.

Y es que, en muchos casos, se establece una relación con la información estadística que no está determinada solamente por la voluntad de comprender el fenómeno, sino también por una intencionalidad de dar sustento a determinadas políticas públicas relacionadas con el trabajo de los menores. Es allí que, tal vez, pueda darse un debilitamiento del rigor académico, opacado por filtros interpretativos preconstituidos, que pueden llegar a desconocer las fallas de décadas de programas abolicionistas.

Por ello pensamos que es importante una lectura crítica de los datos oficiales disponibles sobre trabajo infantil, pues no solo se trata de números, sino de números que quieren sustentar y avalar aparatos interpretativos, normatividades jurídicas, epistemes institucionales, parámetros hermenéuticos y valorativos, reparticiones de recursos y, finalmente, diseño y operatividad de un determinado esquema de políticas públicas, en el marco de una gran y única metanarración sobre trabajo infantil, que no deja espacio a ninguna voz externa.

Notas

1 Como veremos más en detalle, la expresión “trabajo infantil” puede entenderse en una doble valencia semántica. La del uso común y corriente, en que equivale a todos los trabajos realizados por los menores de edad, y la específica que se refiere a cómo esta expresión ha sido resignificada por la Organización Internacional del Trabajo (oit), que la asume como equivalente del trabajo prohibido y por ende “por abolir”.

2 Se trata, hasta la fecha, de “Un futuro sin trabajo infantil”, Informe global con arreglo al seguimiento de la Declaración de la oitrelativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo,oit, 2002; “La eliminación del trabajo infantil: un objetivo a nuestro alcance”, Informe global con arreglo al seguimiento de la Declaración de la oitrelativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo,oit, 2006; “Intensificar la lucha contra el trabajo infantil”, Informe global con arreglo al seguimiento de la Declaración de la oitrelativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo,oit, 2010.

3 En el caso de Colombia se trata de los informes de los años 2001, 2003, 2005, 2007, 2009 y 2011 sobre los cuales volveremos con mayores detalles.

4 Entre otras posibles referencias, recordamos en particular el número monográfico de la revista nats, dedicada a un análisis crítico del último informe global de la oit. Ver nats. Revista internacional desde los niños y adolescentes trabajadores, ifejants, Lima, año xiv, n.° 19, 2010.

5dane es el acrónimo del Departamento Administrativo Nacional de Estadística de Colombia, entidad responsable de la planeación, levantamiento, procesamiento, análisis y difusión de las estadísticas oficiales de Colombia. Su finalidad es la de “fortalecer el conocimiento, la confianza y la cultura estadística de los colombianos, reafirmando su condición de rector de las estadísticas en el país”. Ver www.dane.gov.co

6 En este caso hay que reconocer que el dane sí explicita estas dificultades, por ejemplo, entre otros, en su texto “Análisis en profundidad y términos comparativos de los años 2001, 2003, 2005 y 2007 sobre trabajo infantil”, dane, Bogotá, 2008. En la página 8 de la presentación se dice: “Es conveniente recordar que la investigación realizada en el 2001 corresponde a una encuesta independiente con una metodología y diseños específicos para estudiar el fenómeno del trabajo infantil con miras a su repetición en el 2011, frente a la cual, los módulos de seguimiento aplicados en el 2003, 2005 y 2007, al estar dentro de ech y geih, enriquecen la investigación al relacionarlos con las condiciones de vida de los hogares, pero implican un manejo a un nivel diferente y en diferentes grados, en lo que respecta a la construcción del marco, la selección de las muestras, los operativos de campo, los ajustes a las nuevas proyecciones de población, entre otros aspectos”.

II. El contexto colombiano

A. UNA MIRADA GENERAL

Colombia es un país de múltiples caras, desde una mirada social, económica y política, y ello está reflejado también en los datos que nos proporcionan las fuentes oficiales.

Sobre una superficie de 2.070.408 km2 vive, según el último censo nacional7, una población de 42.888.592 habitantes, de los cuales el 48,6% son mujeres y el 51,4% son hombres. La población urbana aumentó del 28% de la población total en 1938 al 76% en 2005. Ello hace evidente un rápido proceso de urbanización, además fuertemente monocéfalo, con una capital, Bogotá, que suma más de 9 millones de habitantes, o si queremos cuadricéfalo, utilizando el término de Gouëset8 que se refería, además de la capital, a las otras tres ciudades colombianas ya en proceso de volverse megalópolis: Medellín, Cali y Barranquilla. Este proceso de urbanización ha sido inducido más por fuerzas centrífugas del campo a la ciudad que por fuerzas centrípetas de atracción hacia el espacio urbano. Estas fuerzas centrífugas han sido, sobre todo, el estado de abandono económico de varias regiones rurales o silvícolas del país y la violencia endémica que azota diversos territorios nacionales, con la concurrencia compleja y superpuesta de distintos actores, entre guerrilla, paramilitarismo, ejército, narcotráfico. De este modo se ha ido configurando un proceso de “urbanización parasitaria”9, por lo cual las oportunidades de integración socioeconómica son muy escasas y se multiplican los procesos de exclusión, marginación y, para usar la expresión de RobertCastel, de “desafiliación”10.

La economía de Colombia es la cuarta de América Latina según el Fondo Monetario Internacional y quinta según el Banco Mundial. Ha experimentado un crecimiento promedio anual de 5,5% desde 2002.

Sin embargo, en el reciente informe del pnud sobre “desarrollo humano”, Colombia se coloca tan solo en el puesto 87, precedida por 12 países latinoamericanos y seguida por tan solo 8. Este cuadro empeora si se considera el “Índice de desarrollo humano ajustado por la desigualdad”, pues en este caso Colombia baja 24 posiciones en la clasificación11. Ello indica que Colombia sigue siendo un país muy inequitativo y que hasta ahora el simple crecimiento económico no ha logrado traducirse en un efectivo proceso de desarrollo y de inclusión socioeconómica de los grupos postergados. Por ello no sorprende que en el país más del 46% de las personas vive en condiciones de pobreza y el 17% vive prácticamente en la calle.

La tasa de desempleo en Colombia a diciembre de 2010 era de 11,8%. A pesar de que los últimos datos parecen indicar algunas mejorías, hay que subrayar que el simple dato del desempleo no logra fotografiar la condición de conjunto de los trabajadores, pues hay que agregar que entre los ocupados nos encontramos con una tasa de informalidad que bordea el 60% y con una tasa de subempleo que supera el 30%12. Ello significa que también en Colombia se ha dado, y se sigue dando, un acelerado proceso de fragmentación, desregulación, flexibilización, desalarización de las relaciones laborales, con una caída impresionante de los niveles medios de remuneración de la fuerza de trabajo.

Otro tema que caracteriza la realidad colombiana es la violencia. Esta nación andina llegó a ser el país con más homicidios per cápita del mundo, debido en parte al conflicto armado; alcanzó a tener 61 homicidios por cada cien mil habitantes en el 2000. En el 2005, dicha tasa bajó a 38 homicidios por cada cien mil habitantes. Pero, más allá de las cifras estadísticas y también de los estereotipos que han vuelto a Colombia el país de las ininterrumpidas guerras civiles, es indudable que se trata de una realidad fuertemente sacudida por el conflicto que opone grupos insurgentes a fuerzas del Estado y a paralelos contrapoderes como son el paramilitarismo y el narcotráfico. Ello lleva no solo a una secuencia trágica de miles y miles de víctimas, sino a fenómenos de orden ya estructural, como son el proceso masivo de los desplazados y la no homogénea presencia, el no homogéneo control del Estado sobre el territorio nacional.

Colombia es uno de los países del mundo con el mayor número de desplazados internos. Hasta mayo de 2011 el Gobierno de Colombia registraba a más de 3,7 millones de desplazados internos en el país. ong como la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (codhes) consideran que la cifra real de desplazados por el conflicto armado interno desde mediados de los años ochenta supera los 5 millones de personas. Los desplazados internos lo pierden todo, abandonan sus hogares, bienes y medios de vida y están en constante peligro, ya sea de ser objeto de represalias o de que un nuevo brote de violencia haga necesario desplazarse nuevamente. Pero de todas maneras el fenómeno del desplazamiento no solo ha asumido en Colombia proporciones cuantitativamente impresionantes, sino que representa un proceso traumático de desarraigo no solo material, sino cultural y psicológico, lo que obstaculiza ulteriormente la posibilidad para muchos de la reconstrucción de un proyecto de vida y de inclusión social.

Y sin embargo, mucho de todo esto pasa bajo silencio, según los dictámenes de aquella “gramática del olvido” de la que nos habla el estudioso colombiano JuliánAguirre, que nos comenta, con palabras y cifras aterradoras:

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