Prehistoria de la costa norte del Perú

De

La obra que a continuación se presenta, cuyo texto se debe al Dr. Santiago Uceda, de la Universidad Nacional de Trujillo, es la traducción al castellano del libro “Préhistoire de la Cote norddu Pérou: le Paijanien de Cupisnique”, de Claude Chauchat con la colaboración de Elizabeth Wing, Jean Paul Lacombe, Pierre Yves Demars, Santiago Uceda y Carlos Deza, publicado en Francia en 1992 (Cahiers du Quaternaire n° 18; CNRS Editions). Este libro era, a su turno, la edición revisada y ampliada por los estudios de los cinco últimos autores, de la tesis de Doctorado de Estado de Claude Chauchat, presentada en Noviembre de 1982 en la Universidad de Burdeos 1, Francia. Los estudios de campo que condujeron a esta tesis se llevaron a cabo de 1972 a 1979. La mayor razón para publicar este texto es que constituye el primer estudio comprensivo sobre el Paijanense de la zona desértica de Cupisnique, la misma zona en que esta industria lírica fuera descubierta en los años cuarenta por Rafael Larco Hoyle y Junius Bird. Este texto expone los resultados de base en que se apoyaron investigaciones posteriores pero todavía no era accesible a los investigadores y estudiantes que no entendían el francés.


Publicado el : jueves, 17 de diciembre de 2015
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EAN13 : 9782821844483
Número de páginas: 413
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Prehistoria de la costa norte del Perú

El Paijanense de Cupisnique

Claude Chauchat y Elizabeth Wing
Traductor: Santiago Uceda
  • Editor: Institut français d’études andines, Patronato Huacas del Valle Moche
  • Año de edición: 2006
  • Publicación en OpenEdition Books: 17 diciembre 2015
  • Colección: Travaux de l’IFÉA
  • ISBN electrónico: 9782821844483

OpenEdition Books

http://books.openedition.org

Edición impresa
  • ISBN: 9789972280108
  • Número de páginas: 413
 
Referencia electrónica

CHAUCHAT, Claude ; WING, Elizabeth. Prehistoria de la costa norte del Perú: El Paijanense de Cupisnique. Nueva edición [en línea]. Lima: Institut français d’études andines, 2006 (generado el 04 enero 2016). Disponible en Internet: <http://books.openedition.org/ifea/5137>. ISBN: 9782821844483.

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© Institut français d’études andines, 2006

Condiciones de uso:
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Índice
  1. Nota de traductor

  2. Introducción a la edición en castellano

  3. Introducción

  4. Primera parte. Cupisnique y el paijanense

    1. Capítulo I. Cupisnique: Descripción

      1. Descripción (Figs. 1 à 3)
      2. Geomorfología
      3. Clima
      4. Ecología
      5. Toponimia
    2. Capítulo II. El Paijanense

      1. Su Descubrimiento
      2. Investigaciones Recientes
      3. Los Sitios del Paijanense
  5. Segunda parte. Problemas, objetivos, medios

    1. Capítulo I. Metodología

      1. Problemas particulares en los sitios de superficie
      2. Terminología de los sitios
      3. Elección de unidades a estudiar
      4. Métodos de trabajo de campo
      5. Trabajo de Laboratorio
      6. Los Restos de los Vertebrados (E. Wing)
      7. Los Invertebrados (C. Chauchat)
    2. Capítulo II. Tecnología y tipología lítica

      1. Principios
      2. Lista Tipológica del Paijanense
      3. Otros elementos de Descripción
  1. Tercera parte. Pampa de los fósiles

    1. Capítulo I. Pampa de los Fósiles 12

      1. UNIDAD 7
      2. UNIDADES 8 y 17
      3. UNIDAD 22
      4. UNIDAD 42
      5. UNIDAD 104
      6. UNIDAD 117
    2. Capítulo II. Pampa de los Fósiles 13

      1. UNIDAD 1
      2. UNIDAD 2
      3. UNIDAD 3
      4. UNIDAD 5
      5. UNIDAD 11 (S. Uceda y C. Deza)
      6. UNIDAD 29
    3. Capítulo III. Pampa de los Fósiles 14

      Claude Chauchat y Pierre-Yves Demars
      1. UNIDAD 2
    4. Capítulo IV. Pampa de los Fósiles 27

      1. Material lítico
      2. La fauna de los vertebrados (E. Wing)
      3. Datación absoluta
  2. Cuarta parte. Los sitios del interior

    1. Capítulo I. Quebrada de Cupisnique 62

      1. Material lítico
      2. El cateo
      3. La fauna de los vertebrados (E. Wing)
    2. Capítulo II. Ascope 5

      1. UNIDAD 1
      2. UNIDAD 2
      3. UNIDAD 3
      4. UNIDAD 4
    1. Capítulo III. Ascope 12

      1. UNIDAD 1
      2. UNIDAD 2
      3. UNIDAD 3
  1. Quinta parte. Sintesis, comparaciones, conclusiones

    1. Capítulo I. El Paijanense: su industria

      1. Ensayo de definición
    2. Capítulo II. Cronología y Medio Ambiente

      1. La Cronología
      2. Diferencias entre los materiales fechados
      3. Posición cronológica del Paijanense
      4. Cronología interna del Paijanense
      5. Comparaciones con otras regiones
      6. La gran fauna pleistocénica
      7. El clima y el medio natural
    3. Capítulo III. Aspectos del Modo de Vida

      1. LA OCUPACION DEL SUELO
      2. LA SUBSISTENCIA
    4. Capítulo IV. El Tipo Humano: Hombre de Paiján

      J.P Lacombe
      1. LA HIPERDOLICOCEFALIA
      2. LA MORFOLOGIA FACIAL
      3. DIFERENCIAS CON EL TIPO MONGOLOIDE
      4. PATOLOGIA DE LOS ESQUELETOS PAIJANENSES
      5. ORIGEN
    5. Capítulo V. Distribución, origen y destino del Paijanense

    6. Capítulo VI. Conclusión

  1. Referencias Citadas

  2. Autores de los dibujos de utensilios lítico yóseo

  3. Cartas

Nota de traductor

1Una de las dificultades, sino la mayor, en la traducción de textos científicos, es din dudas, la terminología especializada. La obra de Chauchat y colaboradores comprende de diversas disciplinas, tales como la arqueología prehistórica, antropología física y la geología. Para cada una de estas disciplinas existen términos propios que conllevan una correcta traducción si no se quiere modificar o distorcionar el sentido del autor. Tanto para la geología como antropología física el uso de diccionarios especializados en ambas lenguas ha sido la solución. En el caso de la geología hemos usado el diccionario de Foucault y Raoult (1980,1985), versión francesa y española, en el segundo caso, hemos usado un diccionario terminológico de ciencias médicas (Salvat editores, 1968), pero como son términos de raices griegas o latinas, sus empleos en español son muy semejantes.

2En arqueología prehistórica, el uso de una terminología en tipología y tecnología lítica es más compleja y difícil su correcta traducción. Para ello hemos usado diversas fuentes, para la tipología, hemos usado el articulo de José Alfonso Moure: “Comentarios sobre el uso en lengua castellana de la léxico - Tipología del Paleolítico Superior de acuerdo con el sistema Sonneville - Bordes y Perrot” (Moure: 1969); también hemos empleado las terminologías de Tixier, Inizan y Roche (1980) y Brézillon (1968) a fin de usar los sentidos de cada término en lengua francesa y luego darles una expresión adecuada en español, cuando no existe un término exacto en la otra lengua. Un ejemplo de esta dificultad es el termino “débitage”: en francés significa la extracción de lascas a partir de un núcleo con el fin de que estas últimas sean transformadas en utensilios. Una posible traducción sería la de “talla”, pero con esta acepción también incluimos la extracción de lascas en el proceso de elaboración de utensilios. Curiosamente en una posterior publicación en inglés (Inizan, Roche y Tixier 1992), en su multi vocabulario, traducen “debitage axis”, por “eje de talla”; hemos preferido mantener la primera propuesta de estos autores en su publicación francesa.

Bibliografía

BIBLIOGRAFÍA

Foucault, Alain y Jean-François Raoult
1980. Dictionnaire de Géologie, Cuides géologiques régionaux.

Edit. Masson, Paris.
1985. Diccionario de Geología. Versión española de la segunda edición francesa, traducido por M. LAGO, A. POCOVÍ Y J. TENA. Edit. Masson, Bercelona.

Tixier, Jacques, et alii
1980. Prehistoire de la pierre taillée. I terminologie et technologie.C.R.E.P. Meudon. (Jacques TIXIER, Marie-Louise INIZAN y Hélène ROCHE).

Inizan, Marie-Louise, et alii
1992. Prebistoire de la pierre taillée. III. Technology of Knapped Stone. CREP, Meudon (Marie-Louise INIZAN, Héléne ROCHE y Jacques TIXIER)

Moure, José Alfonso
1969. «Comentarlos sobre el uso en lengua castellana de la léxico — tipología del Paleolítico Superior de acuerdo con el sistema Sonneville-Bordes y Perrot». Boletín del Seminario de Arte y Arqueología. Tomo XXXIV - XXXV, ppp: 275-288 Valladolid, Universidad de Valladolid.

Salvat Editores
1968. Diccionario terminológico de ciencias médicas. Barcelona, Salvat editores.

Introducción a la edición en castellano

1La obra que a continuación se presenta, cuyo texto se debe al Dr. Santiago Uceda, de la Universidad Nacional de Trujillo, es la traducción al castellano del libro “Préhistoire de la Cote norddu Pérou: le Paijanien de Cupisnique”, de Claude Chauchat con la colaboración de Elizabeth Wing, Jean Paul Lacombe, Pierre Yves Demars, Santiago Uceda y Carlos Deza, publicado en Francia en 1992 (Cahiers du Quaternaire n° 18; CNRS Editions). Este libro era, a su turno, la edición revisada y ampliada por los estudios de los cinco últimos autores, de la tesis de Doctorado de Estado de Claude Chauchat, presentada en Noviembre de 1982 en la Universidad de Burdeos 1, Francia. Los estudios de campo que condujeron a esta tesis se llevaron a cabo de 1972 a 1979. La mayor razón para publicar este texto es que constituye el primer estudio comprensivo sobre el Paijanense de la zona desértica de Cupisnique, la misma zona en que esta industria lírica fuera descubierta en los años cuarenta por Rafael Larco Hoyle y Junius Bird. Este texto expone los resultados de base en que se apoyaron investigaciones posteriores pero todavía no era accesible a los investigadores y estudiantes que no entendían el francés.

2Como se trata de la traducción de una obra anterior, no se ha hecho ninguna modificación del texto original y ningún intento para ponerlo al día. Es cierto que desde que fueron efectuados los primeros trabajos de campo para recolectar los datos que llevaron a esta síntesis, han surgido varios descubrimientos más y varias publicaciones, algunas de las cuales son productos de la experiencia ganada en este primer período. Solamente se ha señalado en notas de pie de página algunos de los más resaltantes tocando al conocimiento de esta industria en esta misma región. Las referencias bibliográficas dadas en estas notas, así como las que se dan en esta introducción han sido añadidas al capítulo “Referencias” al fin del volumen.

3Los trabajos de campo que llevaron a la primera memoria de 1982 se hicieron con escaso apoyo financiero y material. Por falta de movilidad, la exploración completa de la zona y particularmente de las quebradas de Cupisnique y Santa María, que son las de acceso más difícil, no se pudo hacer, y el conjunto de informaciones que se expone en esta obra es, por lo tanto, bastante incompleto. Se puede decir que la parte alta de la llanura costera, donde se encuentran los sitios de Pampa de los Fósiles, estaba ya bien conocida, la zona alrededor de Ascope también (aunque no se publicó completamente, en 1992, el sitio 12 de la Quebrada de la Camotera), pero la Quebrada de Cupisnique y el valle de Mócan fueron visitados pocas veces, y la Quebrada Santa María se empezó a explorar más tarde, principalmente gracias a los esfuerzos de Jesús Briceño (Briceño 1997,1999; Chauchat & Briceño 1998). Por lo tanto, un conocimiento más completo de esta región solamente se alcanza con la publicación de “Sitios arqueológicos de la zona de Cupisnique y la margen derecha del Valle de Chicama” (Chauchat et al. 1998), a cuyas conclusiones remitimos al lector. Empero, la exhaustividad no existe y seguramente aparecerán sitios hasta ahora desconocidos.

4También se debe advertir que varios tipos de análisis o métodos, sea en el campo o en laboratorio, o no eran accesibles por falta de medios, o tuvieron que abandonarse por falta de tiempo, o se encontraban todavía en su infancia. Muy seguramente, el estudio de los mismos sitios ahora se haría de manera diferente y llevaría a resultados más elaborados. Para hablar solamente de algunos métodos que serían muy provechosos, citemos a la flotación que permitiría recoger restos de plantas que no hemos buscado, la antracología para separar fragmentos de carbón de varias especies, la traceología de los utensilios líticos que, si bien no es muy fácil en materias de grano grueso y posiblemente inútil en materiales de superficie, debería ser ensayada en ciertos casos. De un punto de vista general, un mayor control topográfico de todo tipo de testigo, y no solamente del material lírico, daría resultados mucho mejores. Un ejemplo de adelanto metodológico y resultados refinados se encuentra en el libro publicado recientemente que tiene el apoyo teórico y metodológico de los trabajos experimentales de Jacques Pelegrin y donde se puede apreciar el principio de lo que se podría emprender en el futuro en este tema (“Projectile point technology and Economy, a case study from Paiján, North Coastal Peni”, Chauchat & Pelegrin 2004). En cuanto a los sitios descritos aquí, si bien el material se puede retomar, el estudio en el campo no se puede prolongar o rehacer porque los sitios arqueológicos escogidos eran generalmente sitios pequeños de superficie y se levantaron completamente. Sin embargo, existen otros sitios de la misma clase en la misma zona.

5También se deben mencionar puntos de nuestra tesis que todavía quedan controvertidos. Primero, la existencia de un complejo Paijanense como unidad cultural, producto de un mismo grupo humano y cuyas manifestaciones arqueológicas son plurales: canteras y talleres por una parte, campamentos o sitios de vivienda por otra parte, dado que la tecnología y las materias primas utilizadas son tan diferentes que a primera vista parecen ser obras de dos grupos humanos o aún de dos culturas de época diferente. Segundo, se desprende de lo anterior la utilización de las puntas de proyectil (encontradas arqueológicamente en los talleres) para la pesca, pues los restos de pescado se encuentran en los sitios de vivienda. Esto ha producido que algunos investigadores, como Dillehay, no aceptan la existencia de este complejo y asimilan el conjunto de los sitios de vivienda a una “tradicion unifacial” cuyos otros ejemplos se encontrarían en Nanchoc, valle de Zaña (Dillehav, Netherly, Rossen 1989; Dillehav & Rossen 2001; Dillehav, Rossen, Netherly 1992, Rossen 1995) y en los complejos de Amotape, Siches etc., del extremo norte (Richardson 1978).

6Nosotros hemos llegado a la conclusión, como se expone en este libro, que se debería examinar el contexto general para llegar a entenderlo. La asociación tecnológica directa entre las canteras y los talleres de puntas de proyectil, en nuestro sentido es obvia, y no necesita mucha explicación, por la identidad de materia prima y la continuidad del proceso tecnológico (ahora se diría “de cadena operativa”) que se observa en ambos tipos de sitios. Que los sitios que hemos llamado campamentos pertenezcan a la misma tradición es más difícil de probar y hemos estado en duda por mucho tiempo antes de exponer el razonamiento que se da en esta obra. Básicamente, se debe a la ocurrencia regular, no solamente de fragmentos de puntas en los campamentos, que sí son muy escasos, sino también a restos de talla de esta tecnología bifacial, con la misma materia prima utilizada en los talleres de punta. Este argumento esta reforzado por la proximidad general de unos y otros sitios en agrupaciones claras, por lo menos en Pampa de los Fósiles. También se debe insistir en que esta separación espacial no se da en otra zona de la misma región como en Ascope donde la asociacición entre la tecnología bifacial y ¡a tecnología sobre lascas es mucho más clara. Decir que esto se debe a la intrusión posterior o a varias ocupaciones en el mismo sitio es una interpretación errónea en nuestro sentido. En las planicies extensas que existen en toda la región, pensamos que la probabilidad es muy pequeña de que un grupo humano se asiente exactamente en el mismo lugar a varios siglos o milenios de distancia. Por supuesto, no se puede descartar la pérdida ocasional de puntas o fragmentos, pero justamente no podría ser otra cosa que ocasional, y no con la regularidad que observamos. En cuanto a la situación general en el Norte peruano, nuestro trabajo no permite darle una solución y, sin ninguna duda, hace falta al mismo tiempo un mayor conocimiento de sitios y materiales en toda la costa norte, un trabajo de síntesis muy bien fundamentado en análisis de los datos tipo-tecnológicos del material lírico, y datos asociados como los patrones de asentamiento, la alimentación etc. Hasta ahora, para juzgar sanamente esta situación, nos ha faltado -sobre todo- que los criterios de análisis para los sitios ya conocidos sean comparables.

7Sin embargo, hay una posibilidad que no hemos contemplado en este trabajo y que debería ser el tema de futuros estudios. La tradición de hacer puntas de Paiján murió en un momento que el trabajo presentado aquí no permite determinar; pero no necesariamente se dejó al mismo tiempo de hacer los utensilios líricos que se observan en los campamentos. Dado que, de todas maneras, los restos de tecnología bifacial son escasos en los campamentos, se puede concebir que haya algunos donde no se hubiera trabajado ninguna punta. Entonces, ¿cómo separar sitios de esta época ulterior, de los sitios paijanenses clásicos donde, por casualidad, no habría quedado ningún resto de talla bifacial o de punta de proyectil? La respuesta resta evidentemente en el utillaje lítico común o en otro tipo de datos que hubieran cambiado al mismo tiempo que la desaparición de las puntas. En las quebradas del interior de la zona, densamente pobladas a partir del principio de la ocupación humana, son numerosos los sitios que no tienen restos de talla bifacial. Para quien quiera estudiar más a fondo el Paijanense un muestreo cuidadoso de varios sitios de esta zona se hace imprescindible. Es posible que parte de la solución resida en fechas radiocarbónicas mucho más precisas que las que tenemos ahora, pero una serie de problemas metodológicos queda aún por resolver. La poca profundidad de las muestras de carbón en los sitios y, por lo tanto, su pobre protección por carbono más reciente procedente de la superficie, es uno de estos problemas. También se puede citar el efecto de la longevidad muy grande de algunas especies de árboles de zona árida, como el algarrobo, que han sido muy utilizadas en los fogones y que pueden envejecer la edad aparente de una muestra de varios siglos; etc. Otra posibilidad es la que señala Dillehay (Dillehay et al. 2003) remarcando que el asentamiento individual ha podido cambiar en una época tardía, aunque no sabemos hasta ahora en que momento se produjo el cambio, con relación a la desaparición de las puntas de proyectil.

8La función de las puntas de Paiján como instrumentos de pesca es un tema que a veces ha generado cierto escepticismo, por una parte porque las puntas de proyectil líticas son tradicionalmente asociadas a la caza de animales terrestres, por otra parte por razones tecnológicas: ¿cómo es posible atrapar peces en el mar con este tipo de instrumento? ¿Por qué tomar tanto tiempo y pena para tallar una punta lítica bifacial cuando implementos más sencillos son suficientes: lascas puntiagudas o simples esquirlas de madera dura con el cual se podría hacer buenos arpones? En este respecto, no tenemos respuesta a todas las preguntas. Si, como lo planteamos, el nivel del mar fue más bajo de algo como 60 metros en la transición del Pleistoceno al Holoceno, entonces, la orilla del mar se encontraba en esta época en una zona del zócalo continental que puede ser muy llana por ser justamente la zona donde en eras geológicas sucesivas sube y baja el mar acorde a los fenómenos de eustatismo e isostasia, cada vez con un efecto de cepillo al pasar el oleaje de la orilla. En esta zona, se pueden formar fácilmente cordones litorales, lagunas o albuferas en que puede quedar atrapado todo un ecosistema comprendiendo peces de varios tamaños. En cuanto a las razones de por qué se hicieron puntas de proyectil de piedra tallada para este tipo de actividad, creo que es por cierta rigidez cultural, porque fue un reemplazo de la cacería de mamíferos terrestres por la de peces marinos por parte de la misma gente y que naturalmente en un primer momento se adaptó el equipamiento disponible. No se puede negar que todo esto es un conjunto de simples suposiciones. El hecho innegable es que en los depósitos de basura alimenticia del Paijanense, como lo describimos en este volumen, existen peces de mar y prácticamente ningún mamífero susceptible de ser cazado con tales puntas de proyectil. Si bien es cierto que se podría pescar con otros medios, entonces ¿para qué servían las numerosas puntas de proyectil que han sido fabricadas por millares en la Pampa de los Fósiles?

9Las investigaciones en Cupisnique han continuado por varios años después de la primera memoria de 1982, pero se han especializado en algunos temas. Hemos ya aludido a la catalogación de los sitios de la zona y al estudio de un taller de Pampa de los Fósiles, que ya se publicaron. En 1988, también se practicaron pequeñas excavaciones en sitios de vivienda de las dos quebradas de Cupisnique y Santa María donde afloraban restos humanos asociados al Paijanense, tema que estuvo a cargo del Dr (med.) J. P. Lacombe y que fue expuesto en una tesis de antropología física en el 2000 (Lacombe 2000). Más de una decena de restos humanos fue encontrada en esa oportunidad. Aunque la forma de practicar excavaciones limitadas en varios sitios sea discutible, la meta era obtener en poco tiempo una muestra importante de restos humanos asociados al Paijanense. Los sitios afectados por estas excavaciones todavía se pueden estudiar. Con este programa, hemos obtenido una serie de documentos que no tiene equivalente en América del Sur para este periodo lejano y que permite una apertura inesperada sobre el poblamiento original de América (Lacombe 1992, 1994). Este conjunto importantísimo de restos humanos nos muestra que los primeros pobladores de los Andes no eran particularmente mongoloides sino más bien de un tipo arcaico con rasgos que encontramos ahora en varios tipos humanos distintos. Este tipo que se podría llamar paleoindio es idéntico al que se encuentra también en América del norte para el mismo periodo. Muestra también que hubieron más oleadas de poblamiento que llegaron hasta América del Sur, siendo los verdaderos mongoloides más tardíos en llegar (Lacombe 2000). Los resultados importantísimos obtenidos por J. P. Lacombe todavía deben publicarse.

10Otro tema que se tocó a partir de 1988 es el de la megafauna pleistocénica de la zona, que ha sido mencionada en varias oportunidades y cuya presencia queda establecida por topónimos como “Pampa de los Fósiles”. Nuestra meta era triple: Primero, tratar de fechar esta fauna sabiendo que en todo caso era anterior a la llegada de los paijanenses. Segundo, a partir de la fauna de vertebrados, llegar a un cuadro más o menos preciso del clima y el ambiente lo que nos daría quizás una idea de cómo evolucionó después y cómo era en el momento del Paijanense. Tercero, investigar si no existía una ocupación humana anterior al paijanense y que, por estar enterrada, no se hubiera encontrado antes. Aunque sabemos ahora que esta fauna desapareció hacia 14 000 años calendarios antes del presente (o 12 000 según el radiocarbono no calibrado), y que tenemos una muestra de especies muy importante pero sin ninguna huella de presencia humana, estamos lejos de entender el ambiente del final del Pleistoceno en esta parte de la costa peruana y por qué desapareció totalmente esta fauna, como en el resto del continente.

Introducción

1El objetivo perseguido al realizar este programa fue efectuar un estudio de la zona de la costa norte donde fueron descubiertos, en 1947, restos líticos bastante remarcables que no podían adjudicarse a nada de lo conocido en el Perú. Las recolecciones de superficie abundantes, pero no metódicas, no permitían tener más que una idea bastante vaga de la industria y dejaban muchos problemas en suspenso, por ejemplo, la ubicación cronológica, la asociación con la gran fauna pleistocénica, el modo de vida de los talladores. Un poco más tarde, cerca de Lima, aproximadamente 500 km al sur, se hallaron artefactos del mismo estilo mas, aunque las condiciones de la recolección fueron mejores, no se hizo la publicación completa de los hallazgos que hubiese permitido una comparación detallada con aquel material de la costa norte. Fue necesario esperar los posteriores estudios realizados en el valle de Moche por Paul Ossa, entonces miembro del Chanchan Moche Valley Project. de la Universidad de Harvard, para probar que la aparente ausencia de tal industria lítica entre las dos zonas se debía a la falta de investigaciones, poder esbozar una descripción más completa y darle por fin una posición cronológica segura. En esta época, tuve la ocasión de asistir a los trabajos de Ossa y examinar el material recogido. Los objetos de esta industria lírica eran muy diferentes de los encontrados en las de zonas alto-andinas, que había tenido la oportunidad de estudiar el año anterior en el laboratorio de Frédéric Engel, en Lima; y esta diferencia había sido subestimada por todos los autores que habían mencionado estos hallazgos.

2El estudio regional de Paul Ossa no podía ser considerado sino como un comienzo, y algunas excursiones personales efectuadas en 1970 y 1972 me convencieron que la misma zona desértica donde habían tenido lugar los primeros descubrimientos, a unos 80 kilómetros de Trujillo, era incomparablemente más rica en yacimientos y en material, y ofrecía un interés muy grande para avanzar en el conocimiento de esta industria nor-costeña. Además, el primer sitio visitado permitió de golpe esbozar una solución al problema establecido por la industria de Cerro Chivateros, una estación situada al norte de Lima que dió una fecha absoluta relativamente antigua y alrededor de la cual sus autores habían establecido un «Horizonte andino de bifaces», muy discutido. Los sitios de Pampa de los Fósiles, que serán tratados aquí, permiten relacionar estos bifaces a los esbozos de las grandes puntas pedunculadas halladas desde 1947 en esta zona. Un estudio regional de esta porción del desierto debía pues, a corto plazo, conducir a una revisión del conjunto de los conocimientos sobre el más antiguo poblamiento de la costa peruana.

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