Morral y Ferrer vistos por Alban Rosell: (Sobre la participación de Ferrer i Guardia en los regicidios frustrados de 1905 y 1906)

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Colecciones : Tiempo de historia. Año IV, n. 43
Fecha de publicación : 1-jun-1978
Publicado el : jueves, 01 de junio de 1978
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Morral y Ferrer
vistos por Alban Rosell
(Sobre la
participación
de Ferrer i
Guardia en los
regicidios
frustrados de
1905 y 1906)
Por Pére Solá
Alba" Rosell se Interesó muy pronto por la
Escuela Moderna. Su director, Farre., le
inspIro sentlmlen10s ambivalentes. En la lo to
le vemos. octogenarIo. en su residencie de
Montevideo.
compuesto mayoritariamente por N el curso de una conferen­
libertarios y simpatizantes de los cia en un centro cultural de E ideales educativos del célebre F eMontevideo, un catalán exi­
lado, pedagogo de vocaClOn, es- rrer i Guardia, a discutir y poner
candalizó a su auditorio. Corría el en tela de juicio la validez teó
año 1927. Dicho conferenciante, rica y sobre todo práctica del
de nombre Albano Rosell (aunque plan de enseñanza racionalista
sus artículos y libros aparecen con del fundador de la Escuela Mo
frecuencia bajo seudónimos va­ derna de Barcelona. ¡Singular he­
rios), se atrevió, ante un público rejía!
38
­­­

cundo. Por aquel entonces, la liado a la internacional, y una 1. Quién era RoselI
madre .. analfabeta casi, hija ciudad vallesana figuraba a la
RoseIl se proponía en cierto
de carUstooe5 (y) de una bon­vanguardia de las reivindica­
modo destruir el «milo» Fe·
ciones obreras catalanas: dad sufriente y callada; pa­
rrer. Sus razones eran fuertes:
riendo a capricho del macho; «Fue en 1888, es decir, al con­
amigo íntimo de infancia y ju­
tar yo siete años, que se inició soportando todo el peso del
ventud de Mateo Morral, y a
la propaganda por las ocho hogar. (3).
través de éste, amigo y colabo
horas». Al año siguiente ya fue Pronto le tocó al biografiado, rador del director de la Es­
con su padre a la concentra­ niño aún, conocer «esta otra cuela Moderna, Rosell se re
ción obrera en el curso de la escuela bien crueJ. que es la miLía a su propia experiencia
cual un militante explicó «el fábrica en una coyuntura muy
y recuerdos. Todo e llo queda
significado de la huelga, el dura para toda la familia (mu­
reflejado en sus foll e tos y li
atropello de Chicago y la jus­ rió la madre y el padre se bros publicados. y en sus es­
ticia del horario que se vindi­ quedó sin trabajo). Pronto
critos inéditos, de gran valor
caba. De los que actuaron en empezó el niño-adolescente a testimonial. Debo el acceso a esta época, recuerdo los nom­ enfrentarse a su padre, por éstos al filólogo Avenir Rosell,
bres de FruJtós, Mainé, .. mi­ cuestiones de opinión, y a los hijo del anterior y residente en
nah, José Mlquel, Serra, la capataces en la fábrica , y a
Montevideo ( 1).
Claramunl, todos jóvenes que participar en luchas socJales y Pero antes de proseguir con­
Juego fueron a dar en Mont­ en preocupaciones culturales vendría saber de Alban o Al
julch ...• (2). obreras. Es valiosa, en este bano Rosel!. Era éste el hijo
En este ambiente callejero, se sentido, la descripción que octavo de una familia obrera
formó Rosell, pero también en nos hace Rosell del Sabadell de Sabadell, nacido en 188 1.
un hogar muy pobre marcado finisecular, de una ciudad in­En una escuela privada de
por las fi guras de un padre hi dustrial y obrera muy mar­esta ciudad tuvo, entre sus
lador de oficio y antiguo aR­ cada po r el republicanismo compañeros de aula «más afi­
(2) RoS€ll S€ refiere. claro está. a los federal y. en menor medida, nes y simpátlcoslO, a los her­
célebres procesos de MOIll/uic. celebra· por e l bakuninismo. manos Morral, Mateo y Fa­ dos de /896 a 1897 contra más de Ufl
Luego reanudó sus relaciones cemetlar de anarquistas catalalles en el (l) AlballO RoseJ Uo'Tgt.U!TaS murió en
castillo de dicho 110mbre y que arroiaron Afotltevideo en /964. Debo parle de mi con Mateo Morral de regreso
cillCO cmldtmas a muene y decenas de illfomwciólI sobre él a Vladimiro Mil' de Alemania y participó con él
condenas a priSión. er. Recuerdos de 110<:. escrilor espatiol reside"'e e" MOll1e·
Educador (obra ;I/edlta). pp. 35-37. \'ideo. (3) Ibd .. p. 8.
Elltlntldo contri AllonlO XIII In Ml drld (31 di mlyo di 1806). dIbujo di' ~Pollcl Nlw!.~.dl Londr ...
39
­­­­

en. actividades militantes y Para el joven RoselJ, harto de yo: la emigración a Sudamé­
culturales de vanguardia: perder tiempo y fuerzas en su rica. Allí ejerciÓ de maestro,
_En 1899, un camarada por rutinario trabajo de tejedor, y publicó, y propagó las exce­
nú desconocido, del grupo ávido de nuevos horizontes la lencias de una educación
Alba Social de Barcelona, Escuela Moderna fue un des­ emancipadora e integral. Pero
presentóse en casa, ofrecién­ cubrimiento: aún tuvo arrestos por volver
dome el original de un mani­ antes de la Dictadura pemo­- En seguida me adheri a esta fiesto conmemorativo del he~ riverista y ejercer como maes­obra y me puse en contacto ch.o de Anglolillo, para que tro racionalista en centros li­con ella, en lo que, como buscara imprenta a fin de pu~ bres y sindicales de Menorca, siempre, estuvimos de blicarlo clandestinamente, ya País Valenciano y Cataluña. acue-.:do con Morral y Simó, que legal era imposible dada Mas, no viendo posibilidad de una hennana del cual, Estre­la situación que atravesábase trabajar correctamente, re­lla, fue alumna algún tiempo en Barcelona en el terreno de gresó' definitivamente a Mon­de esa escuela» (S). la actividad acrática y la per­ tevideo.
secución de sus hombres. En cuanto pudo, dejó su tra­
Fuimos con Mateo (Morral) bajo para dedicarse a la peda­
quienes nos encargamos de gogía, de la que se formó un
2. Mateu et Morral, todo. Salió el manlfleslo con idealizado concepto. La reali­
amigo entrañable pie de imprenta de París, pero dad le defraudaría más larde.
Como le defraudó Fcrrer i fue hecho en Sabadell, repar­ de Rosell
tido profusamente por Barce­ Guardia, cuyas directrices le
parecían desenfocadas lona, lo que desortentó a la po.­ En su libro Vidas Truncas (6)
cuando no oportunistas, y sos licía de manera chusca, que se trata de Mateo Morral y Fran­
realizaciones mediocres. Más desvivió para saber el origen, cisco Ferrer, y advierte al lec­
tarde los hechos de la Semanz. encarcelando a significados tor conlra cualquier sorpresa
Trágica le indujeron a seguir elementos, pero sin sacar por el hecho de presentar en
el camino de un hermano su-nada en claro» (4). un mismo volumen al regicida
(4) Ibld .. p. 99. Vidas Trurl(:lls (ma­ (potencial) y a quien fue víc­
nuscrito origi'1al), p. 51. Fechado tm (5) Vidas Trunca., p. 93. Recuer­ tima del rey:
1940 (.'Wollt<,\,idl'O). do •...• p. 95.
«Pero cuantos lean verán la
conexión de ambas vidas ( ... )
a tal punto, de ser el fusila­
mJento de Ferrer una conse­
cuencia del hecho de Morral,
que sJ no pudo realizarse en
1906, como anhelaba el jesui­
tismo, fue por temor a lo que
podía resullar de la presión
mundial surgida a raíz de la
persecución del Director de la
Escuela Moderna de Barcelo­
na».
Morral.aparece en este libro
como el amigo de Albano,
quien, conocedor de su fami­
lia, va siguiendo todos los pa­
sos de Mateo, desde eJ compa­
ñero de aula de _rasgos truto­, neh, sorprendido alguna vez
pidiendo merienda a otros, a
pesar de pertenecer a una
«rica dinastía industriah ... ,
hasta su regreso de Alemania. Oe.puli. del
d,emliUco fin de .u Era entonces -1902- l.
amigo Meteo
Morr.1 len le folo\ época de la agrupación teatral
y. muerto). Avenir, de Barcelona, especia-Flosell elgulo
malilnlllc'ndole en
el recuerdo. (6) Página 5.
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Los mélodos pedagógicos
de Ferrer desUuslonsron a
IÓYenes seguidores como
Rosel o Pau VIIa. En la
loto, eSle último (el tereero
por la Izquierda) en la
Inlluguraclón de una
eScuela .. horaciana ...
!izada en teatro vanguardisLa. todo lo debido para detenerle,
España, con motivo del enlace Ambos vivieron muchas esca­ conocedor de un hecho que no real». ramuzas leatrales provocados le debió agradar mucho, acae­
por la ingenua intemperancia .A fines de mayo de 1906, Ma­cido en Paos a Alfonso XIII
de Morral que fácilmente al­ teo Morral se despidió de al­hacía unos meses, y cuyo au:
borotaba en los locales. gunos amigos íntimos, para tor no fue habido._.» (7).
trasladarse a Madrid ( ... ). Fue Aquí Rosell lanza la posibili­Influenciado por Ideas de re­
el último domingo en la Es­dad de un entendimiento en­beldía y de .iusticia social y
cuela Moderna de Barcelona, tre republicanos (Ierrouxis­«con bastante dejo de moda­
que le vimos y despedimos. tas), sindicaustas y anarquis_ lidades teutonas, llegó (Mo­
Bien sabíamos que no iba a tas de cara a la utilización re­rral) de nuevo a su casa apenas
hacer acto de presencia en Jos iniciado el año 1898. Forzo­ volucionaria de un aconteci­
festejos ni a echar nores como miento «sonado» y del consi­samente tenía que chocar con
el pueblo cableca y estúpido el ambiente de hogan" entre guiente cambio de régimen. Si
que suele dar importancia a un padre escéptico y herma­ este entendimiento existió o
tales cosas». Los allegados a nas «religiosas y presumi. no, es algo que la investiga­
Morral no se sorprendieron de das». Poco a poco fue encar­ ción histórica no ha aclarado'
lo que OCU1Tió. Tras el san­gándose de la dirección de la personalmente creo que n~
hubo una entente formal ni ~riento fracaso del acto (el rey, ~ábrica de ~u padre. Logró que
Ileso, pero muchos soldados siquiera un esbozo de ~Ila. este accedlera a un aumento
Pero lo cierto es que Mateo muertos), Morral se suicidó. de sueldo de la plantilla. Pero
La nihilista, según la misma así como su gestión en la fá­ Morral, que por entonces an­
fuente, logró escabullirse. Ro­brica era más o menos exitosa, daba liado con una nihHista
sell niega de plano la especie rusa, empezó a formarse la en su casa la postura avan­
idea de atentar Contra la vida (propagada por la misma So~ zada que defendía le acarreó
del rey. Siempre según el pe­ ledad Villafranca) de que Mo­la hostilidad de muchos fami­
dagogo sabadellense, Ferrer y rral decidiera realizar el aten­liares. A finales de 1905 deci­
lado por motivos sentimenta­MOlTal (?) creyeron que la dió ~archarse de su casa y
les de baja estopa. Concreta­transformación social, por la c~mblar ~e ocupación, no pu­
mente por no poder soportar dIendo ni queriendo adap­ acción conjunta de las fuerzas
los desengaños amorosos y repubUcanas y sindicalistas tarse a las normas de con­
desdenes de aquélJa (8). ducta de su familia, era en la coyuntura de 1905~
1906 posible. Unicamente fal­Entonces Mateo se radicó en (8) Ce. Apéndice ObUgado al libro
Barcelona, «alIado del titular taba la chispa, El regicidio. Vidas Truncas, Comentarlos al
Le véritable Franclsco Ferrer, de Sol de la administración de la «El golpe se intentó en París
Fo!rrer(Mol1tevideo, 1949), p, 19: «Todo ( ... ) en 1905. No d.to resultado, Ecuela Moderna, D. Mariano el cuento de la Soledad sobre el enamo­
Batllon, marido de la her­ pero el actor pudo escurrirse ramiento rulmlnante de MOlTal es ral­
de la persecución judicial. BO; pude responder a la preparación de mana de Leopoldina Bon­
una "coartada", mas no es cierto tanlo Bien podía intentarse nueva­oard, madre del hijo de Fe­
más cuanto que MOlTal no leRía el mente en 1906, en la capital de rrer, ruego. Es posible que el complejo scxual (sic), y en aquellos
padre de Mateo no hiciera momentos, menos todavía, pues estaba (7) Ibld., p . 66.
en compañía de una nlhUltila rusa que
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En fin, de haber tenido otro fue un sectario ateo, librepen­ En otra ocasión, refire Rosell,
sador, republtcano. En su sistema nervioso, mejor do­ Ferrer le escupió a la cara en
anecdotario se perfila su mo­minio de sí mismo, acaba Ro­ Port-Bou, de donde fue jefe de
dalidad firme, posiblemente sell, Morral hubiera podido policía después de su actua­
necesaria en aquella época, ya preparar su salvación. _No lo ción _asesina» en el castillo de
que donde quiera quese halla­hizo, y, a 101 tres días de vía· Montjuic, al teniente Portas.
ra, no desperdiciaba ocasión crucis por la meseta castella· Este innegable valor y sus
na, tuvo que eliminarse. Al de abochornar al cura por sus firmes convicciones librepen­
Caldas y su misión perniciosa hacénele la autopsía, los mé­ sadoras coexistían en Ferrer
de hoganza y mentira; al mlli~ dicos constataron la meticu­ con un revolucionansmo exa­
losIdad hIgIénIca de Morral tar, por su oficio sanguinario y cerbado desprovisto, en opi­
el uso de hierros trágicos que En eCecto, Morral era tan puro nión de Rosell, de _un Condo
de alma como de cuerpo» (9). mejor utilidad podrian dar filosófico y sociológico, cons­
como herramientas de traba­ tructivo y orgánico norma·
Jo. En uno de estos trances les.; y ello a pesar del sincero
(provocados por una discu­3, Un juicio valioso propósito ferreriano de con­
sión con un mtlltar) me encon­ tribuir al desenvolvimiento de sobre la personali. tré viajando con él en los tran· nuevas ideas mediante sus dad y la obra de vías de Barcelona» (lO). iniciativas editoriales y su di­
Ferrer i Guardia (JO) Ibd., p. 1/6. nero. El pecado original de Fe-
Ya nos referíamos al princi­
piaresteartículo a la voluntad
desmitificadora de Rose1l con
rehición a Francesc Ferrer i
Guardia. La obra pedagógica
de éste susci ta en el entonces
ioven obrero sabadellense,
ileno de inquietudes cultura­ . .'
les y de afán de auto-perfec­
, cionamiento, grandes entu· .
siasmos pronto extinguidos al ,
ver las contradicciones perso­
.J.-nales e ideológicas de Ferrer .
• A Ferrer hay que reconocerle
condlc:lone. estimables como
hombre de acción y de reali­
zación en alunto. consplratl­
VOl, politlCOI, flnancleros y
antic:lerlcalel. Como politlco,
podla IObradamente eatWacer 1 .. neo
ceeJdad. rillolÓJlcu del c:uo. El ral·
lO, tamblin, q .... odian a Perrero El·
taba encelado por 61, como lo demol!'
tr6 el atentado d. PaI'Ú, en mayo de
1905, contra el .Camet ... (Alforuo·
Xlll), co .. que Melato .. b'a bien,
..... \o .......... oJaw>oo .... , r ....
que nadie, Fernr.lCOmo. rab: de .,te
hecho, l. tal VUlafranca no flaura
como a odallKa o vamplreea.l •.
(9) Vid .. Tnanc .. , p. 68.
El fu,U,ml,nto d' IIerr" I QUlról,
pr,tendló ,er un e,carmlento ,upramo
contra aquan" luern, que combatlan.
en el campo de la polltICa ° de lo,
".Ior .. cotldl,no" contra le ollgarqul •
• lfon,ln • . (Q,.be.do conllmpor6n.o d. .. lo, "echo" publlc.do .n . L·I!:SOUELLA
DE LA TOAAATU-).
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preferente, e incluso, en sus úl­rrer, aparte del talante muje­ partía la opinión de Rosell Fe­
timos días, pendiente la ame­riego que le llevó a aceptar derico Urales, quien refiere en
naza de los maüsers sobre su que una mujer -Soledad Vi­ Mi Vida sus gestiones para
testa, se quejaba --en carta a Ilafranca- lograra enfriarle encontrar defensor al director
Malato- de la Infidelidad de sus ideales, consistió, según de la Escuela Moderna, dete­
ciertos lerrouxlstas cuyas de­Alban Rosell. crítico en ver­ nido después del atentado de
dad puritano, en sus perma­ claraciones falsas le compro­ la calle Mayor como presunto
metieron, 10 que significaba nentes contactos con elemen­ cómplice de Morral.
que había estimado sinceros y tos «políticos »:
rectos a estos revolucionarios .. Entre sus colaboradores, si 4. Ferrer y el
de pacotUla, más afectos a la es cierto que no despreciaba el atentado de monarquía tolerante que a la concurso de libertarios de re­
mayo de 1906 república-verdad, como fue­nombre, tampoco se desligó
ron siempre los partidarios jamás de los republicanos, li­ Pregunta inevitable en la ma­
del caudUlo Lerroux, prueba brepensadores o neutros, en­ yoría de autores que han es­
evidente de su escasa visión tre los que podemos señalar a crito sobre el tema: ¿Fue
psicológica de hombres y co­Portet, Litrán, Martínez Var­ realmente cómplice, o si se
sas. (11). gas, De Buén, Palasí, Ardid, prefiere inductor-cómplice de
En este último extremo com­Colominas, Iglesias, Lerroux, Morral? La justicia ordinaria
etcétera, que figuran en lugar (/1) Ibld .. p. l11. le declaró in~cente en 1907. El
mismo y sus amigos así lo
afirmaron en todo momento.
La opinión progresiva inter­
nacional, en general, también
lo creyó.
No así conservadores e inte­
gristas y aun algunos conspi­
cuos republicanos de España.
Por supuesto, estos sectores
conservadores católico mo­
nárquicos obtuvieron su com­
pensación con efectos retroac­
tivos en octubre de 1909, con
el fallo del Consejo de Guerra
que condenaba a muerte a Fe­
rrer. ¿Pero qué podemos decir
acerc;:a de tal complicidad hoy
en día? Avancemos que, en
general, los autores se han re­
partido en tres campos: los
que sostienen la «culpabili­
dad » (para, emplear la termi­
nología de los que le condena­
ron) o implicación directa del
director de la Escuela Mo­
derna en la acción de su ami­
go. Los que no se pronuncian
sobre ello. Los que tienden a
creer en las motivaciones
esencialmente pacifistas de
Ferrer, cuando menos en la
recta final de su vida.
Curiosamente los autores, tes­
timonios e historiadores que
defienden la implicación di­
recta del pedagogo catalán en
el atentado de Morral proce­
den de campos situados tan a
43

1,
Muc::ho. BU!?' •• coIncIdan actualmenle en juzgar qua al Con.eJo de Guarra qua conden6 a Ferr.r en 1909 Indirectamente apuntaba
a eliminar fíelca 'f ejemplarmente al regicIda Impune de 1906. S. tret6 de un castigo qua pra'.ndia Inconf.,.edamente tener efee-
101 retroactIvo •. (Un a.peclo del procelo ele Farrar celebrado en la prisión celular de Barcelona el 9 de octubre de 1909).
nester fuere, ayudaba econó­puso de medios económicos. las antípodas como pueden
micamente a resolver ciertos Muy bien, pero tengamos en ser el conservadurismo auto­
problemas de propaganda, y ritario y el anarquismo lla­ cuenta que nunca se definió o
todos sabemos que c<l'argent decantó a uno u otro sector mado puro.
fait tout». Que era capaz ideológico. ( ... ) Ferrer se había Posiblemente quienes no se
donde fuera que se encontrase definido en dos puntos: el an­pronuncian sobre e l caso --o
de obsequiar a los amigos, «si ticlericalismo y el revoluclo­mejor dicho, no se pronuncia­
no amb dlners amb dina­narismo sistemáticos. Pero ron- lo hayan hecho por res­
des •...• (13). entre estos dos puntos, hay tricción mental debida a pre­
una serie, un montón de crlte· siones de grupo, consignas de
rlos y conductas que no son a 5. No hay pnlebas partido, etc. En el caso de al­
negligir, y entonces, él,llevado gunos republicanos ilustres, concluyentes
por su manera de pensar acep­la suspensión de juicio era
taba la contribución de todos, El juicio de Alban Rosell, más compatible con la emisión (en
desde los más modestos (sic) allá de su evidente valor tes­privado) de conjeturas ten~
hasta los más extremistas, timonial y documental, apa­dentes a culpabilizar a Ferrer.
cosa que si era aceptada, no rece a veces excesivamente En fin, entre quienes realzan
gustaba ni a unos ni a otros .. .• cargado de pasión antiferre· acaso excesivamente, pero no
(12). riana para ser plenamente sin bastante fundamento el
Fragmentos como éste expre­ «objetivo»: quien es capaz in­carácter pacifista de los últi~
san la imagen que de Ferrer se cluso de revelar «secretos» in· mas años de Fcrrer destacan
formó un militante ácrata de timos de la vida sentimental algunos au tares adscri tos al
origen obrero. Imagen desde del fundador de la Escuela Librepensamiento y Masone·
luego ambivalente en la que se Moderna (por ejemplo, cómo ría, y en particular la hija de
mezcla la fascinación por un la pareja Ferrer-Soledad ba­Ferrer, Sol, vituperada por
hombre que encama nuevas rre de la escena a Leopoldine ello por Albano Rosell.
Bonnard, segunda compañera vías de acción y propaganda, y Esteconsidera que la biógrafa
la repulsa por un símbolo del de Fcrrer, o cómo se produce Sol Ferrer magnifica demesu~
capitalista .self-made man», la «indisposición» de Soledad rada mente a su padre. Sol, la
autosuficiente y de ética poco y su temporada de descanso menor de las hijas de la pri­
c1al'a: en el campo ---en realidad, se­mera mujer de Ferrer, pasa
.. Imaginemos lo que entonces gún los amigos. pretexto para por allo sistemáticamente las
significaba un hombre de ac­ un aborto de Soledad Villa· contradicciones pel'sonales e
ción que se mobiUza tan fá­ franca (14)--, no consigue ideológicas del pedagogo y
cilmente y que incluso, si me- ofrecer, a pesar de su intimi-editor racionalista ... Se re­
fiere Sol a la fama de su padre, (J 2) Comenlaru al JIIbre Le vérlta­ (/3) Ibld., p.10.
ble .... pp. /9-20 (Montevideo. /949). (14) (bld.,p.31. fama copiosa desde oue dls-
44

A lo sumo podría pensarse en dad con Morral, ningún deta­ midad revolucionaria del re­
algún tipo de «ayuda/> de Fe!­lle concreto sobre la partici­ gicidio le parece obvia. Por
pación de Ferrer en los aten­ rrcr en el atentado de la calle elJo no se puede dcscanar del
tados reales de 1905 (Pans, ca­ de Rohan. Un par de tdegra* todo que en {905, no en 1906,
lle de Rohan) y 1906 (Madrid, mas v un cheque a Carlos Ma­ se sumara discretamente a los
calle Mayor), participación, o lato, -3 través de Caussancl. no preparativos del atentado de
constituyen prueba suficiente por lo mellOS, connivencia no París, aunque como algo muy
pal-a pronuncia,·se sobre si puesta en duda en ningún marginal a sus verdaderas
esta «ayuda» a los activistas momento por Rosell. pn 'Ocupaciones .. del momento,
existió y mucho mcnos para a saber, el sindicalismo revo­Digamos a este n::specto que si
emitir Juicios del tipo: «he lucionario y la praxis pedagó­la participación de Mateo Mo­
(Ferrer) was the master-mind gica (17). rral en el atentado sufrido el
behiod the 1905 and 1906 at­31 de mayo de 1905 por la co­
tempts 00 the tire of Alfonso­mitiva del rey Alfonso XIU y el 6, Conclusión
XII .. (16). Por estos anos, el presidente de la República
di rector de la Escucla Mo­ Muchos autores coinciden ac­francesa Loubet en la calle de
derna estaba muy leJos de sus lualmente en juzgar que el Rohan (ahora rúe de Rivoli) de
inquietudes insun-eccionales Consejo de Guerra que con­París, parece muy probable a
y, sobre todo, de su practica denó a Ferrer en 1909 indirec­juzgar por la documentación
pUlschista de 10 ó J 5 añus an­ tamente apuntaba a eliminar que poseemos, la implicación
tes. Su conversión a la peda­ física y ejemplarmente al re­de Ferrer i Guardia en este
gogía era sincera. Ahora bien, gicida impune de J 906. Se caso y, sobre todo, en el aten­
ello no quiere dccirquc se vol­ trató de un castigo que pre­tado real ocurrido exacta­
viera una especie de pacifista tendía inconfesadamcntc te~ mente un año después, es
LOlstoiano. ""errer eSlá con­ ner efectos ret roacti vos (l8). harto discutible y, desde lue­
vencido del carácter inc\ita­go, no probada. Los chivata­ Yen lo que se refiere a la par­ble de cierto tipo de violencia zos policíacos, las conjeturas ticipación directa y señalada para dcrribar al «desorden c.:s­de r1ovelistas, las denuncias de dd pedagogo y editor raciona* tablecido». Es más, la legiti-gentes de orden y ni siquiera lista Ferrer en los alentados
~m., /Tum_ 4/, diciembre /968, p. /39. las certezas de un libertario que Luviel"On por protagonista
Compruebesc en la Plata 19 la escasa íntegro como Alban Rosdl, a Morral en 1905 y 1906, el cOllsisumeia y aWI el CQróctcr peregrino
nada de ello, digo, autoriza en de las pmebas e" que. Romero basa la testimonio de Alban Rosell, si
la fase actual de nuestros co­ participoció" de LerrUILt. en otl"OS puntos es de gran va­
(l6) Ibld .. p_ /.JJ. nocimientos a sacar conclu­ lor, aquí no aporta nada ver­
siones definitivas. Nada auto­ daderamente nuevo, como no
riza a creer en la entente Este­ sea su ínt ima convicción de
vanez-Lerroux-Ferrer en el que Ferrer «estaba en todo
asunto MorraL Es banlante aquello». Pel"O, más allá del
descabellado pensar que UI1 juicio apasionante y apasio­
viejo político con un pasado nado de Rosell en este caso, no
político comprometedor creo forzar la obietividad his­
-Estévanez, exilado en París, tórica conclu ve~do que, si la
había sido ministw de la Pri­ complicidad de Ferrer en di­
mera República; sus plan­ chas acciones es posible, no es
teamientos radicales no eran en cambio probable. Y, con­
un secreto para nadie- pu­ cretamente, su implicación en
diera «transportar/> a Barce­ el atentado de la calle Mayor
lona la bomba que utilizó Mu­ altamente improba­
rral, abusando temeraria­ ble .• PERE SOLA
mente de la confianza de las
(/7) Todavía a finales de /93/, Fran­auroridades que dieron el
oseo GalceTlhl, el COpilÓ" defensor de «pase» a este exilado históri-.
Ferreren el CO'lse;o de GL/erra de octubre.
y en lo que se refiere a la parllclpacion di­co. Como es absurdo imaginar de 1909, entOllces teniente coronel reti­
recta y .ei'lalada del padagogo y editor PI­que Lerroux se dispusiera a rado, '10 dudaba en referirse a la sinceri­clonall.ta Ferrer en 10. Ilenlldo. qUI luvll­
dad de la vocaciÓn pedagógica de Ferrer. ron por protagonl.ta I Morrll en 1905 y 1906. sacar partido de la carta Mo­
no creo lorl.ar l. objetividad hl.tÓrlcl con­ Ce. .El AUlOlIomiSf(,h, Gerolla, 26-10- , rral (15). cluyendo qUI, .Ila compllclded de Ferre, en JI.
dlchl' accione. e. po.lble, no e. en camblo (18) eL mi articulo Ferrer I GuilrdJa:
probeble. V, concretemen'e, ,1.1 Implicación I J 5} J. Romero Mauro, Terrorlsm In Ideoleg I pedagog, _L'Avem; .. , Barcelo­en el a,entedo de le celle Mayor eltamente
Barcelona, 1904-1909, "POSt ol1d Pre· lpo.probable. tu'!, lIúm. 2, moyo 1977, pp. 38-39.
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