La II República y la cuestión marroquí

De
Publicado por

Colecciones : Tiempo de historia. Año VIII, n.90
Fecha de publicación : 1-may-1982
Publicado el : sábado, 01 de mayo de 1982
Lectura(s) : 40
Fuente : Gredos de la universidad de salamenca
Licencia: Más información
Atribución, No Comercial, Compartir bajo la misma forma idéntica
Número de páginas: 14
Ver más Ver menos

La II República
yla
cuestión Illarroquí
Fernando López Agudín
A experiencia histórica que estos dos temas siguen bliografía sobre la República y
de la 11 República espa­ siendo fuente inagotable de es­ la guerra civil y no encontrarse L ñola y de la consiguiente fuerzos por parte de los profe­ un solo autor que lo haya tra­
guerra civil ha suscitado una sionaJes o aficionados de las tado; más aún. en las miles de
enorme labor historiográfica, y ciencias históricas. Sin embar­ obras publicadas sobre estas
sus múltiples aspectos han sido go, en esta regla existe una im­ experiencias no existen capítu­
tratados. analizados y desme­ portante excepción: las relacio­ los o meros apartados que
nuzados desde todos los ángu­ nes del régimen republicano y aborden este problema. Con la
los de enfoque y puntos de de los partidos políticos que lo salvedad de un trabajo publi­
opinión; ahí está, como último sustentaban con la zona del cado hace algunos años (1).
botón de muestra, la publica­ Protectorado español en Ma­
ción reciente de dos trabajos rruecos y con el movimiento
simultáneos sobre la muerte de nacional marroquí. Se puede (1) El colonialismo espaiiol en Ma­
Calvo Satela para constatar repasar toda la abundante bi- rruecos. Miguel Martin. Ruedo Ibérico.
~.
1
...... . -•

".
El P.Qída nta de la RapUblica, Alcali bmor.; al Presldanta del Consejo de Ministros, Manuel Azaña y S.A.I. el Jalifa, Mulay H.s~n , con
los mlamlnos da SU$ respectivos gobiarnos, durante un. recapeión "freeid •• l. dalegación marroqui an el Pllacio NacIonal.
38

más importante por lo que
apunta en la dirección de relle­
nar este hueco que
por su relativo valor, la dimen­
sión marroquí de la penúltima
experiencia democrática espa­
ñola ha sido completamente ig­
norada. Pudiera explicarse o
justificarse esta laguna si la zo­
na del Protectorado espaftol en
Marruecos no hubiese jugado
un papel en el desarrollo y
consecuencia de la guerra civil
española, o si en aquel territo­
rio dependiente de España no
hubiese ocurrido nada sustan­
cioso o decisivo para el análisis
de aquella tragedia; pero no es
así. Al igual que la lucha con­
tra el nacionalismo marroquí
Abd·el·K,im en su puesto de m.ndo durante l. guerra de 1921. armado de Abdelkrim fue uno
de los factores de la génesis de
La proclamación de la II un largo pasado de luchadores la dictadura del general Primo
República española fue , ini­ • en pro del abandono de Ma­de Rivera, la lucha contra el
cialmente, acogida con expec­ rruecos por parte de España: nacionalismo marroquí pacífi­
co de la década de los treinta tación por los nacionalistas republicanos y socialistas ha­
fue uno de los factores que ge­ marroquíes; al fin y al cabo bían encabezado desde co­
nerara la dictadura del general una buena parte de los nuevos mienzos de siglo todas las ma­
Fra.nco Bahamonde. gobernantes de Madrid tenían nifestaciones de descontento
El minilrtro de la Gue"a, Manuel Azaña, con una tepTe,entacl6n de attos mandos del Ejercito, durante una reeepclón oficiaL
39

por la intervención de nuestro terior acción de masas deiS de
país en los asuntos marroquíes mayo en la mi sma capital del
lógicamente. cabía esperar Protectorado. e n la que los y.
una mayor comprensión de las obreros marroquíes exigían la
reivindicaciones y exigencias equiparación de condiCIOnes
laborales con los trabajadores que planteaban los exponentes
españoles; de la decisión de no de la sociedad marroquí.
disolver el Somatén e n Nador. A pesar de que e l mismo 14
Zeluán y Monte Arruit. en ba­de abril las nuevas autoridades
se a «la trágica experiencia del republicanas ordenan disparar
contra una manifestación ma año 2 1». y del nombramiento
rroquí po rtando banderas del del general Sanjurjo como
nuevo régim en y estandartes nuevo Alto Comisario. una re­
presentación nacionalista ma­nacionalistas. lo que provoca
rroquí se traslada a Madrid el el sitio de la Alta Comisaría e n
6 de junio para entregar a Ni­Tetuán. y la huída del Alto
Comisario a Tánger; de la pos- ceto Alcalá Zamora un docu­
mento reivindicativo con siete
peticiones:
l ." Libertades democráti­
cas: Prensa, re unión. asocia­
ción. enseñanza. libertad de
desplazamientos. sindicatos.
2." Enseñanza: Unificación
de los planes en ladas las re
giones de Marruecos. aumento
del número de escuelas de pri­
mera enseñanza. rifa. fueron desechadas por el
3. " Justicia: Selecció n de gobie rno republicano: peor
los cadíes por medio de con­ aún, no habían hecho más que
curso. Separación del poder regresar a sus casas los viajeros
judicial del ejecutivo. Sueld o marroquíes -Sid Mohamed
suficiente a cargo de los presu­ Buhalai, Sid Ahmed Cail an.
puestos estatales y no en base Sid Abdesatam. Sid El Leba­
a los derechos de los litigantes. dy- cuando cuatro días des­
4 .' Agricultura: Creación pués e l primer Alto Comisario
de un patrimonio fa miliar in­ civil. Luciano López Fcrrer.
transferible. Préstamos agríco­ afirma e n el diario «El Sol,~
las al «feHaga»: equiparación que el problema de Marruecos
fiscal del «(fe Haga» con e l colo­ no era más que de orden y paz
no europeo. y «q ue existía cierta agitación
5." Proletariado: Aplica­ nacionalista. que con buenas
ción de la legislación laboral a tropas é l se encargaba de que
los obreros marroquíes. hubiera calma> •.
6." Ilacienda: Supresión de Consecuente con esta visión.
alguno~ impuestos y equipa ra­ inmediata mente. e l consejo de
ción en los resta nt es entre los ministros aprueba un decreto
marroquíes y los e~pañoles. por e l cual los sefarditas y po­
7." Sanidad: Aumento del blación hebrea en general en­
número de instituciones sanita­ contrarían grandes facilidades
n as. para instalarse en el llamado
Marruecos español: cuando en
la península se ex igían diez
años de residencia. para poder
El período nacionalizarse como español.
constituyente la estancia de dos años en el
Protectorado bastaba para
conseguir la nacionalidad espa­Tales peticiones. que cabían
ñola. Alejandro Lerroux a l inde sobra en e l marco de la Re­
formar sobre esta decisión sepública. pues se limitaban a
El coronel Ben •. que mlndó lO. territorio. ñala que e l «(elemento hebreo pedir que e l cambio habido e n
,"1 S'harl durlnte veinte año •• ocuplndo
es importante, importantísimo Cabo Juby y 11 Aguara. España no se detuviera en Ta-
40
­­­­

para consolidar España en Ma­ un nuevo foco rebelde armado kader y Sidi Amaruchen, cola­
rruecos, para consolidar la y hubiera que aplazarlo por la boradores con el intervencio­
obra pacificadora». fuerza de las armas, recibe la nismo español desde 1909 y
Poco después. con el nom­ siguiente rc!\puesta por parte que jugaron un importante pa­
bramiento de Ben Abud como del profesor Jiménez de Asúa: pel en la lucha contra Abdel­
nuevo gran visir en sustitución «la acción en el Protectorado krim, y que en 1936 serían al
del fallecido Ben Azus. que­ nunca se puede denominar principio los dos únicos caides
dan rotos los escasos puentes guerra, sino operación de poli­ con los que pudo contar la su­
que se habían tendido con la cía». Y ampliando sus ideas blevación del 18 de julio. Con
expone el 6 de octubre de 1931 estos «representantes» no hu­instauración del nuevo régi­
men; la torpeza de designar a a «Le Grand Ouotidien de Ma­ bo problemas de ningún tipo:
un árabe españOlizado. que ha­ roc) que un (gobierno socialis­ Sidi Amaruchen agradeció la
bía adquirido incluso la nacio­ ta no tendría más remedio que presencia espnñola en Marrue­
nalidad española para este im­ mantener un cuerpo expedicio­ cos y Alcalá Zamora prometió
nario en Marruecos. Un gran portante cargo. acababa con que «nunca dejaríamos de civi­
las esperanzas que había susci­ número de socialista~ piensan lizar a los marroquíes».
tado. por un momento. el 14 como yo. Dicen a veces lo con­
de abril. Y aunque la agitación trario en público porque es ne­
de los nacionali~tas . .,obre to­ cesario halagar la pasión popu­
do. en Tetuán. consigue la rec­ lar». Paralelamente a estas El bienio reformista
tificación de este error para el opiniones nuevos controles
nacionalismo marroquí es ya caen sobre la sociedad marro­
evidente que no sólo no se da quí: la obligación de pasaporte Se abre 1932 con el desarro­
curso a una sola de la, ')iete o necua para ir de una cabila a llo de una política tendente a
reivmdicaciones mínimas. sino otra. la ficha policíaca de todos separar y contraponer 10 bere­
que se mfnngen nueva ... humi­ los habitantes árabes. decreto ber de lo árabe: partiendo de
llaciones, por otra parte. inne­ de separación de enseñanza la división de la zona del Pro­
cesarias y gratuitas. a la pobla­ del árabe y del bereber. tectorado. la occidental estaba
ción árabe. Culminando toda imposibili­ islamizada y la oriental seguía
Así. cuando ~e inicÍ<l la dis· dad de acercamiento entre los conservando su~ característici:IS
cusión del proyecto de consti­ demócratas españoles y el na­ bereberes., las nuevas disposi­
tución la interrogante de un di­ cionalismo marroquí se produ­ ciones prohibían el empleo del
putado, Angel Osorio y Ga­ ce la invitación oficial del Go­ árabe en el Rif y del «chclja»
llardo. sobre las consecuencias bierno a Madrid. con ocasión en la Yebala. La República no
que podría tener para el Pro­ de la proclamación de Alcalá hacia más que imitar lo que los
tectorado el artículo sei~ - por Zamora como presidente de la franceses llevaban ya largo
el que España renunciaba a la República. de ocho destacndos tiempo aplicando --conseguir
guerra como instrumento de c<lides colaboracionista ... ; entre la evolución de los bereberes
política nacional-. si ~urg iesc ellos a los célebres Sidi Abdel- fuera del cuudro del Islam
- ...... - -
' .. ~'-'" .. ....--
~
-
El coron" C.pu. en Hnl
41

(mariscal Lyautey)- con el ten~, señalándoles que pueden ñas- estaba en el origen de
propósito deliberado de multi· encontrar lo que buscan este decreto.
plicar la división del estado «creando nuevos tributos loca­ El 30 de noviembre una am­
les en las cábilas que dirigen». marroquí. Y a mediados de plia comisión de nacionalistas
marzo. como medida preventi­ La asamblea de Larache, el visita en Tánger al obispo de
va, se regula el derecho de decreto de 8 de octubre. la Gallípolis y vicario apostólico
asociación en el Protectorado concesión de permisos de in­ de Marruecos. padre Betan­
en el que reputan como asocia­ vestigación y la detención de zos, para exponerle la situa­
ciones ilícitas «las que tengan 500 nacionalistas en Bab Taza, ción de represión que existía
por objeto cometer alguno de son los principales aconteci­ en la zona española y en la de­
los delitos que dificulten la ac­ mientos con los que acaba el nuncia de los interventores ej·
ción protectora de España en segundo año republicano. La viles de las cábilas: verdaderos
Marruecos». asamblea de las poblaciones seilores feudales que concen­
Labor represiva que se com· musulmanas de Larache. la zo­ traban los poderes ejecutivos,
plementa con la explicación na del Lucus. acordaron pedir judicial y legislativo de las co·
oficial de la política republica­ la extensión de la reforma marcas que controlaban: «re·
na en relación con la cuestión agraria de la península a la zo­ guIaban transacciones inmobi­
marroquí, que expresan diver­ na del Protectorado. sin que liarias sin estar enterados del
sas autoridades democráticas nadie recogiera esta reivindica­ régimen de propiedad musul­
ción. La disposición de prime­ mán. impartían justicia sin sa­como los señores Azaña y
Martínez Barrios en sus visitas ros de octubre exigía el pasa­ ber si las cábilas seguían las
a la zona: «Nadie habla en Es­ porte a los españoles -pues prescripciones del Corán o las
paña del abandono de Marrue­ los árabes ya lo necesitaban leyes de la costumbre y la tra­
cos porque nadie lo desea, lo para pasar de un poblado a dicción. dictaban en materia fi­
que el pueblo español quería otro-- para entrar en la zona nanciera ignorando los tributos
era que Marruecos dejara de del Protectorado «a fin de que de las tribus y administraban
ser una pesadilla para la na­ no puedan penetrar los sin escuchar a las «yemaás,. o
ción y que costase barato.» Por propaguen públicamente ideas asambleas». Pocos días más
ello, en verano del mismo año o doctrinas que com.tituyan un tarde quinientos nacionalistas
el Alto Comisario. al recibir a peligro político o social». La marroquíes son detenidos co­
una comisión de caides que so­ incautación durante el verano mo consecuencia de una de­
licitan créditos para sus cam­ anterior de un camión con pro­ nuncia realizada en Tetuán y
pos. les invita a «que no miren paganda anarquista - la FAI y que fue atribuida a la citada je­
las estrel1as~ . «que bajen la la CNT fueron las únicas orga­ rarquía eclesiástica.
vista a la tjerra~ y así se darán nizaciones de izquierda que in­ 1933 se inicia con el nombra­
cuenta de que no se les «niega. tentaron trabajar políticamen­ miento de un nuevo Alto Co­
sino que sugiere que las limi- te las masas campesinas rife· misario. Juan Moles. quien na-
42

u.s manlobra. MI Uano Amarillo. una samana ant .. d. la sublevsclón d. 193&.
EI'I .. foto ck l. lzq ... "'rd", en l. trib ... n. ck .... totki.dH, e' teniente coronel Vagüe, hombre elav. da la conj ... taclon.
En la de la derec:ha. una formación da tropas de Regular ...
da más tomar posesión de su calle. tomando como pretexto zona 4e Uni: es decir, en len­
cargo declara que no permitirá una representación teatral en guaje de la época colonial, la
propaganda nacionalista en la la Escuela Hispano Hebrea, en terminación de la política de
zona y que los generales de la que se ridiculizaba a los ára­ pacificación tomando posesión
guarnición en Africa serán sus bes intentando asaltar dicho de unos territorios que fueron
mejores amigos; al mismo colegio y distintos centros de adjudicados a España en 1884
tiempo. el Gobierno aclara reunión de los españoles como dentro del gran reparto colo­
que las reformas introducidas los cafés La Plata y las Colum­ nialista de aquél año en la
en el Código Penal de 1870- nas. Conferencia de Berlín. Los
27 de octubre de 1932- no al­ Para responder a esta agita­ planes para la ocupación fue­
canzarán a Marruecos y que ción el Gobierno dispone que ron puestos a punto en el viaje
los marroquíes seguirán bajo el a partir de esa fecha las manio­ a España del presidente He­
Código de Guerra de 1914. bras militares se realizarán dos rriot en los úlgimos meses del
Todo ello hace que en la pri­ veces al año, y en el mes de año anterior: en total unos
mera ocasión, la conmemora­ agosto el supuesto tacto consis­ 260.000 kilómetros cuadrados
ción del centenario de Pedro te en aniquilar un supuesto que fueron intervenidos entre
Antonio de Alarcón como can­ grupo guerrillero de rebeldes el 6 de abril. toma de Cabo Ju­
tor de la intervención española árabes. En consonancia con by, Y la captura de Smara el 15
en Africa, las manifestaciones ello la primera visita oficial del de julio.
de protesta vuelvan a reprodu­ presidente de la República a la El final de esta campaña
cirse en las calles de Tetuán; zona del Protectorado, no­ coincide con un importante
manifestaciones que son apro­ viembre de 1933 , consiste en nuevo rebrote político nacio­
vechadas por los dirigentes na­ un rosario de cuarteles e insta­ nalista: las fiestas del Mulud
cionalistas para entregar un laciones militares y en la inau­ del primero de julio. Millares
nuevo pliego de condiciones a guración del primer tramo de de jóvenes desfilan por las ca­
las autoridades republicanas en la carretera entre Melilla y Te­ lles de Tetuán enarbolando
la capital del Protectorado: tuán como nudo estratégico. banderas y cánticos religiosos­
abolición del dahir bereber, políticos:
autonomía judicial de los caí­ «Marruecos. Tus hijos lloran
des, disminución de impuestos. El bienio negro la libertad perdida. Libertad
control de la población hebrea, de tus antepasados, vuelve a
admisión de los marroquíes en A nuevo Gobierno en Ma­ nosotros para que desaparezca
las juntas administrativas, de­ drid Alto Comisario en el yugo protector y el de la na­
sarrollo o iniciación de la ense­ Tetuán: Juan Moles es sustitui­ ción colonial. Queremos la li­
ñanza primaria. Simultánea­ do por Manuel Rico Avello. bertad y la igualdad bajo la
mente la población musulmana La primera mitad de 1934 está bandera del lslam.»
de Alcazaquivir se lanza a la presidida por la conquista de la Con cerca de un millar de
43

detenciones finalizaron los ac~ misma política represiva y de
tos del Mulud. En el mes de la consiguiente cadena de ma~
agosto el Gobierno rechaza la nifestaciones y acciones de ma­
solicitud de Abdelkrim de que sas del nacionalismo marroquí:
regresen a Marruecos algunos agitación social con motivo de
de sus familiares inocentes, la muerte del nacionalista Ab­
una madre de edad avanzada desalam Bennura y de las festi~
que no quiere morir sin volver vidades de Abd-el-kedir y el
a ver su país, en base a que la Mulud y la marcha en bicicleta
guerra entre España y el Ríf hacia Madrid de cinco naciona­
adquirió un carácter de violen­ listas para entregar al presi­
cia cuyo recuerdo no es posible dente de la República un docu­
borrar. Asimismo se pretexta mento reivindicativo. E incluso
que el Gobierno no podría ga­ registra, el 30 de junio. el fusi­
rantizar la seguridad de sus fa~ lamiento en el Zoco del Had
miliares en el Protectorado. de dos marroquíes --Ben
Semanas más tarde estalla la Motjar y Mohamed Ben Ali­
revolución de Asturias y, por por hechos relacionados con la
vez primera y como una seria guerra de la década de los años
advertencia que no fue escu~ veinte.
chada por los partidos demo­
cráticos españoles, el Gobier~
no recurre a unidades regula­ cionalismo marroquí y las au~ El Frente Popular
res árabes para reprimir la in­ toridades republicanas. Así la
surrección de los mineros astu~ primera experiencia de instru­ La victoria del Frente Popu~
rianos: esta primera interven­ mentalizar el deseo de revan~ lar no cambia la situación tan­
ción de unidades árabes es to~ cha de sectores del pueblo ma~ to por una imposibilidad mate­
do un ensayo de la que dos rroquí con fines represivos co­ rial de tiempo como por la vo­
años más tarde se repetiría a rresponde a un gobierno repu­ luntad del nuevo Gobierno de
gran escala una vez que fraca­ blicano_ no alterar el «status quo» ma­
saran todos los contactos y 1935, último año del bienio rroquí: no hay más que leer
aproximacioners entre el na- negro, es la continuación de la detenidamente el programa
//
Un momento del benq"ete ean motivo d.l .. cl .. ".ure de l •• m.nlobr .. d.1 Ueno AmeriHo. De u,q"lerd •• de,eche; elgene,.1 Rom.rales.
ean .1 atto comi .. rlo Arturo Alvere:t B"ylle y el r •• idente franc".
44

ca, ya que la experiencia le ha­frentepopulista para constatar
que no hay la menor indicación bía enseñado que toda negli­
gencia eh este sentido no con­sobre el territorio del Protecto­
rado -unos 19.900 kilómetros ducía más que a la agravación
cuadrados y más de un millón de la cuestión de los agitadores
de habitantes- ni la menor nacionalistas». Con motivo de
denuncia de la represión que esta ceremonia el Gobierno
los anteriores gobernantes es­ del Frente Popular invita a los
pañoles habían aplicado sobre corresponsales de prensa ex­
el nacionalismo marroquL Así tranjeros -«The New York
Til11es)~, «Times». «La Stam­en los cinco meses que prece­
den su triunfo del inicio de la pa», «The Morning Post>>-- a
guerra civil. precisamente co­ visitar el Protectorado para
mienza en Marruecos con vein­ que comprueben lo (avanzado
ticuatro horas de antelación. el del programa de pacificación y
nuevo Gobierno recuerda en la propaguen las bellezas natura­
«Gaceta Oficial de Afriea», Ór­ les del paisaje marroquí cuyo
gano oficial del Alto Comisa­ exotismo tanto cautiva al fo­
rio. que en Marruecos no está rastero».
reconocido el derecho de huel­ Mientras en los múltiples Juen Be~~er Atlenu (1888-19571. Alto
Comi .. rio de E,peñe en Merrueco, d. ga: ~~entendemos que las cir­ mitines de los partidos de iz­
1936 • 1939. cunstancias económicas. socia­ quierda de aquella fecha se in­
les y políticas del Marruecos siste una y otra vez en la de­
Alto Comisario. ya lo había si­ nuncia del colonialismo italia­español no aconsejan. ni mu­
cho menos. dar paso a la legis­ do con anterioridad. declara no en Etiopía y Libia nadie ha­
lación del Protectorado un de­ en el mes de marzo a la prensa ce la menor referencia a las
recho tan discutido y peligroso que su principal propósito es importantes manifestaciones
como la huelga. Esta es un pe­ acabar con el Comité Naciona­ nacionalistas del 10 de junio en
ligro real para la paz y la segu­ lista de Marruecos y que «fuer­ Tanger y Tetuán ni al periódi­
ridad pública en la zona». za más violencia era el lema co nerviosismo que rodea la
y nada más tomar Juan Mo­ que debía seguirse en la políti­ tradicional fiesta del Mulud a
les posesión de su cargo como ca indígena del norte de Afri- comienzos del mes de julio.

El gren vf,lr, Sidi Ahmed·.I·GI"ml., con,tgu. le edhe,lón del pueblo de Tetu'n .11 ..... numl.nto militlr, por .110 Frenco le concedeñe \a
uur •• d. de Sen Fern.ndo. Bertuchl lo "inmort.llzó_ en su decisl .... ectitud pro-necioneli,te en Tetuan.
45

El edifkio da l. Comisión de Umit .. de Afra, .., ~iII ... En él .. Inició .. 1 elumianto, • l •• 4.20 da l. tarda del 17 da julio da 1936.
Pocos días más tarde estalla en na, de 1.a capital del Protecto­
La guerra civil el Protectorado el 17 de julio rado provoca una imponente
la rebelión contra la República manifestación de marroquíes
en medio de la indiferencia y «de numerosos grupos de indi­ El enfrentamiento fratricida
neutralidad del pueblo marro­ genas que viniendo del barrio del país que controlabil el Pro­
quí; sólo los dos caídos colabo­ moro por las calles del Comer­ tectorado es la gran ocasión es­
racionistas Abdelkader y Ama­ cio se agolpan frente al edificio perada para cualquier movi­
ruchen apoyan la sublevación de- la Alta Comisaría -narra miento nacionalista y, lógica­
mente, desde el primer mo­contra la democracia en base a un cronista franquista-o Las
moras aullando como endemo­que Marruecos conociera en mento los líderes nacionalistas
los años veinte una época de niadas y sus hombres unen a se plantearon que podían sacar
anarquía e inestabilidad, lo sus gritos contra España la ex­ de limpio en esta guerra civil
que motivó la intervención de hibición conminatoria de sus española; máxime cuando su
España, y que en 1936 los es­ garrotes y bastones alzados. A propio territorio era el punto
de partida- de los sublevados pañoles émulos de Abdelkrim modo de levadura aquí están
los secuaces más irreductibles que habían fracasapo en la repetían e l caos ahora en Es­
paña; por lo que la parte «sa­ de Abdeljalak Torres. Es el mayor parte de la península: el
na,. de los marroquíes debía de momento, ahora o nunca. Ma­ grueso de dispositivos de los
devolver el favor recibido unos rruecos para los marroquíes. rebeldes estaba en Marruecos,
puertos, aeropuertos. ejército quince años antes.
de élite, carne de cañón musul­La consigna salta de boca en
boca. Las tropas españolas dis­ mana, hierro, elC. Yen esa di­Aunque la principal ayuda
rección hay todo un espacio de paran, varios heridos mortales en ese crucial momento lo por­
tiempo, el otoño de 1936, que entre los árabeslt . Sólo la'inter­porciona el gran visir. repre­
fue decisivo para el curso del vención de Sidi Hamed el sentante de los señores feuda­
Gaumia logra contener y en­ conflicto entre los republicanos les, Sidi Hamed el Gaumia -
y los franquistas; es a partir de cauzar el asalto y el publicista primer condecorado con la
la navidad de 1936 cuando se Laureada de San Fernando du-· Luis de Galinsoga afirma en
produce una gran leva de ma­Centinela de Occidente: «de raote la guerra civil- por su
rroquíes para incorporarlos a no habor sido por é l hubiese decisiva actuación en los he- .
las unidades de los rebeldes. ocurrido ese dfa una gran ca­chos que sucedieron el lB de
tástrofe que lo hubiera malo-' Pero ¿qué ocurre entre el mes julio en Tetuán. El bombar­
grado todolt. de julio y diciembre? deo, por la aviadón republica-
46

--'-,-. ._,. _ .. - "-......... cI'-- -"'" _ .... ,.....- .... -­..... -
Don Francisco Franco' Bahamonde, General de División y
Jefe de las Fuerzas Armadas de Africa,
Primer. p'gin, del .. Telegrama del Rif .. , de MeUn., del 18 de julio da 19l&.
47

¡Sé el primero en escribir un comentario!

13/1000 caracteres como máximo.