Etnografía de los confines

De

Estudiosa durante varias décadas de distintos grupos indígenas en México, Honduras y el extremo sur de Argentina y Chile, Anne Chapman ha dedicado su vida a una labor que conjuga las diferentes disciplinas antropológicas (etnografía, lingüítica, arquelogía e historia) en un objetivo común : guardar en el repositorio de la memoria humana el testimonio cultural de los pueblos en la voz deloz propios involucrados. Sus andanzas han fructificado en una multitud de artículos y libros publicados en varios idiomas, así como en fonogramas, cortometrajes y exposiciones de fotografías. Con el mismo rigor y claridad que su colega, quince autores participan en este libro refiriendo cada uno sus muy personales andazas. Los ensayos representan valiosas aportaciones a una antropología latinoamericana que tiene como referente fundamental la obra de Anne Chapman y son a la vez invitaciones para retomar la lectura de una de las investigadoras más originales e influyentes en su campo. Este libro busca ir más allá del mero homenaje, constituye el testimonio de una pasión desbordada en andanzas que conducen a los confines más diversos y desconcertantes.


Publicado el : miércoles, 24 de abril de 2013
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Licencia: Todos los derechos reservados
EAN13 : 9782821828209
Número de páginas: 411
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Etnografía de los confines

Andanzas de Anne Chapman

Andrés Medina y Ángela Ochoa (dir.)
  • Editor : Centro de estudios mexicanos y centroamericanos, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Universidad Nacional Autónoma de México
  • Año de edición : 2008
  • Publicación en OpenEdition Books : 24 abril 2013
  • Colección : Antropología
  • ISBN electrónico : 9782821828209

OpenEdition Books

http://books.openedition.org

Referencia electrónica

MEDINA, Andrés (dir.) ; OCHOA, Ángela (dir.). Etnografía de los confines: Andanzas de Anne Chapman. Nueva edición [en línea]. Mexico: Centro de estudios mexicanos y centroamericanos, 2008 (generado el 17 diciembre 2013). Disponible en Internet: <http://books.openedition.org/cemca/1847>. ISBN: 9782821828209.

Edición impresa:
  • ISBN : 9789680302468
  • Número de páginas : 411

© Centro de estudios mexicanos y centroamericanos, 2008

Condiciones de uso:
http://www.openedition.org/6540

Estudiosa durante varias décadas de distintos grupos indígenas en México, Honduras y el extremo sur de Argentina y Chile, Anne Chapman ha dedicado su vida a una labor que conjuga las diferentes disciplinas antropológicas (etnografía, lingüítica, arquelogía e historia) en un objetivo común : guardar en el repositorio de la memoria humana el testimonio cultural de los pueblos en la voz deloz propios involucrados. Sus andanzas han fructificado en una multitud de artículos y libros publicados en varios idiomas, así como en fonogramas, cortometrajes y exposiciones de fotografías. Con el mismo rigor y claridad que su colega, quince autores participan en este libro refiriendo cada uno sus muy personales andazas. Los ensayos representan valiosas aportaciones a una antropología latinoamericana que tiene como referente fundamental la obra de Anne Chapman y son a la vez invitaciones para retomar la lectura de una de las investigadoras más originales e influyentes en su campo. Este libro busca ir más allá del mero homenaje, constituye el testimonio de una pasión desbordada en andanzas que conducen a los confines más diversos y desconcertantes.

Índice
  1. Presentación

    Andrés Medina y Angela Ochoa
  2. Trayectoria de Anne Chapman

    1. Anne MacKaye Chapman Testimonios y exploraciones

      Soledad González Montes
      1. LOS COMIENZOS: LA ESCUELA NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA Y MÁS ALLÁ
      2. A LA BÚSQUEDA DE LA FRONTERA SUR DE MESOAMÉRICA
      3. EL UNIVERSO MÍTICO DE LOS TOLUPANES-JICAQUES DE LA MONTAÑA DE LA FLOR (HONDURAS)
      4. LOS HIJOS DEL COPAL Y LA CANDEIA: RITOS AGRARIOS, TRADICIÓN ORAL Y TRADICIÓN CATÓLICA DE LOS CAMPESINOS LENCAS DE HONDURAS
      5. EN EL EXTREMO SUR DEL CONTINENTE: LA TIERRA DEL FUEGO
      6. MÁS ALLÁ DE LA PALABRA ESCRITA: LA FOTOGRAFÍA, EL CINE Y EL REGISTRO SONORO COMO MEDIOS PARA PRESERVAR Y DIFUNDIR LOS TESTIMONIOS ETNOGRÁFICOS
      7. MIRANDO HACIA EL FUTURO...
    2. Anne Chapman y la etnografía mesoamericanista

      Andrés Medina
      1. INTRODUCCIÓN
      2. LA FORMACIÓN PROFESIONAL
      3. EL PARADIGMA MESOAMERICANO
      4. LAS CONTRIBUCIONES A LA MESOAMERICANÍSTICA
      5. LA ETNOGRAFÍA DE LOS PUEBLOS LENCAS Y TOLUPANES/JICAQUES
      6. EPÍLOGO
    1. Anne MacKaye Chapman y su investigación integral en las ciencias antropológicas

      Jorge Angulo Villaseñor
      1. RESUMEN DE SU TRAYECTORIA EN LA INVESTIGACIÓN INTEGRAL
      2. SUS TRABAJOS DE CAMPO
  1. Intercambio y reciprocidad

    1. Economía y cultura: enfoques teόricos y etnográficos sobre la reciprocidad

      Catharine Good Eshelman
      1. KARL POLANYI: ENFOQUES SOBRE LA ECONOMÍA
      2. RECIPROCIDAD ANDINA: EL MODELO DE JOHN MURRA
      3. LA RECIPROCIDAD E INTERCAMBIO EN MÉXICO: UN EJEMPLO ETNOGRÁFICO
      4. LAS IMPLICACIONES DEL INTERCAMBIO EN EL MUNDO GLOBALIZADO
    2. Comercio de larga distancia y articulación regional en Mesoámerica: la visión de Anne M. Chapman

      José Velasco Toro y Ana María Salazar Vázquez
      1. I
      2. II
      3. III
      4. IV
      5. V
      6. VI
    3. Intercambio y fronteras en el Posclásico tardío en Mesoamérica

      Amalia Attolini Lecón y Rosa Brambila Paz
      1. PRESENTACIÓN
      2. EL CONTEXTO DEL PROBLEMA
      3. TRES FRONTERAS DE LA TRIPLE ALIANZA
      4. RESULTADOS Y PROPUESTAS
  1. Tradición Mesoamericana

    1. El simbolismo de la vagina terrestre: metaforas de la fertilidad, el nacimiento y la muerte en mesoamerica

      Félix Báez-Jorge
      1. REFERENTES MÍTICOS Y CONTEXTOS SIMBÓLICOS
      2. PLANOS Y SENTIDOS DE LA IMAGEN SIMBÓLICA
      3. REFLEXIONES COMPLEMENTARIAS
    2. Milenarismo y profecía en la etnogénesis de los macehualob de Quintana Roo, México

      Alicia M. Barabas
      1. LOS MOVIMIENTOS SOCIORRELIGIOSOS
      2. MILENARISMO Y MESIANISMO EN LAS REBELIONES MAYAS DE YUCATÁN
    3. Etnografía del maíz: variedades, tipos de suelo y rituales en treinta monografías

      Yolotl González Torres
      1. INTRODUCCIÓN
      2. TIPOS DE SUELO
      3. TIPOS DE MAÍZ
      4. CEREMONIAS PARA PROPICIAR LAS LLUVIAS
      5. CEREMONIAS PREVIAS A LA SIEMBRA
      6. SIEMBRA
      7. PRECOSECHA
      8. PRIMICIAS
    4. Un moderno santuario al Cristo de Esquipulas: Choluteca, Honduras

      Carlos Navarrete Cáceres
      1. I
      2. II
      3. III. ENTREVISTA CON EL PADRE ALEJANDRO LÓPEZ TUERO
      4. APÉNDICE
  1. Antropología, historia y lingúística en Argentina

    1. Los pobladores del “desierto”: genocidio, etnocidio y etnogénesis en la Argentina

      Miguel Alberto Bartolomé
      1. EL GENOCIDIO COLONIAL
      2. GENOCIDIO REPUBLICANO: LA CONQUISTA DEL “DESIERTO”
      3. LOS SOBREVIVIENTES ACTUALES
      4. ETNOCIDIO INSTITUCIONAL: EL ESTADO ANTE LOS INDÍGENAS
      5. EMERGENCIA ÉTNICA Y MOVIMIENTOS ETNOPOLÍTICOS
      6. PROCESOS DE ETNOGÉNESIS
    2. La historiografía argentina y los pueblos originarios. Los historiadores frente a las poblaciones pampeanas luego del contacto con los europeos

      Raúl J. Mandrini
      1. LAS PERSPECTIVAS TRADICIONALES DEL PROBLEMA
      2. LA FRONTERA PAMPEANA EN IA HISTORIOGRAFÍA ARGENTINA
      3. EL ABORDAJE DE LA PROBLEMÁTICA INDÍGENA
      4. ANÁLISIS RECIENTES Y PERSPECTIVAS FUTURAS
      5. CUESTIONAR Y CUESTIONAR, HE AHÍ LA CLAVE…
      6. LA NUEVA CARACTERIZACIÓN DE LA SOCIEDAD INDÍGENA
    3. Actitudes y representaciones entre los tehuelches o aonek’enk acerca de la extinción de su lengua y la pérdida de elementos culturales

      Ana Fernández Garay
      1. OBJETIVO
      2. LOS TEHUELCHES O AONEK’ENK
      3. ACTITUDES Y REPRESENTACIONES SOCIALES
      4. LOS TEHUELCHES Y LA DESAPARICIÓN DE SULENGUA Y SU CULTURA
      5. PROCESO DE EXTINCIÓN LINGÜÍSTICA Y DE CAMBIOS CULTURALES
      6. CONCLUSIONES

Presentación

Andrés Medina y Angela Ochoa

A MANERA DE INTRODUCCIÓN

1El pequeño grupo de estudiantes que conforma la primera generación de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (enah) incluye desde aquellos que se inscriben en el Departamento de Antropología de la Escuela de Ciencias Biológicas, del Instituto Politécnico Nacional (ipn) —fundado en 1937—hasta quienes lo hacen cuando asume formalmente tal nombre, ya en el seno del Instituto Nacional de Antropología e Historia (inah), y configura el punto de partida de una tradición académica que se convertirá en el eje de lo que habrá de llamarse la Escuela Mexicana de Antropología, o simplemente la Antropología Mexicana.

2Durante su proceso de constitución reúne diversas tradiciones: por un lado, aquella que se mantiene en el Museo Nacional y hunde sus raíces en el patriotismo criollo del siglo xviii, y que se define por el estudio y conocimiento de las fuentes del “México Antiguo”; por el otro, la expresada en la fundación del ipn, en la que se subraya la formación de una conciencia social en sus profesionistas egresados. Una tercera es la culturalista, establecida en Estados Unidos a partir de la propuesta teórica de Franz Boas e implantada en el plan de estudios de la enah en 1942; y una más es la procedente del funcionalismo británico, caracterizada por su rigor en la recolección y análisis de los datos de campo y su énfasis en la organización social.

3La planta de profesores está integrada por una brillante generación de investigadores del Museo Nacional, entre los que destacan Miguel Othón de Mendizábal, Alfonso Caso, Wigberto Jiménez Moreno; y a la que se incorporan distinguidos estudiosos europeos —como los españoles trasterrados y los alemanes desplazados por el nazismo—, así como inmigrantes latinoamericanos que expulsan las dictaduras gobernantes en sus respectivos países, como Jorge A. Vivó, Alejandro Marroquín, y otros más, y particularmente un conjunto de jóvenes antropólogos procedentes de varias universidades de Estados Unidos, quienes por medio de diversos convenios intergubernamentales desarrollan diversos proyectos de investigación con equipos integrados por estudiantes mexicanos y estadunidenses. En cierta manera, la presencia de estos investigadores se articula al proyecto hegemónico de Estados Unidos orientado al estudio de los pueblos indios del continente americano. En tal proyecto, la enah se dedica a la formación de profesionistas mexicanos y de otros países latinoamericanos mediante un programa de becas financiado por instituciones internacionales.

4El núcleo del conjunto institucional en torno al cual se configura la comunidad antropológica está formado por la Sociedad Mexicana de Antropología, el inah y la enah: y la figura política central en ella será la del doctor Alfonso Caso, en tanto que los investigadores de mayor influencia serán Wigberto Jiménez Moreno y Paul Kirchhoff, cuya colaboración —no exenta de profundas diferencias teóricas entre ambos— dará pie a la propuesta central que se convertiría en el paradigma de la antropología mexicana: la definición de Mesoamérica, expuesta en un sustancioso ensayo publicado en 1943 por Kirchhoff. Esta es la matriz teórica que genera las líneas de investigación más importantes, entre las cuales la comprobación de la eficacia de la delimitación establecida ocupa un lugar estratégico, como lo habría de mostrar la discusión sobre las fronteras septentrionales, a la que se dedica la III Mesa Redonda de la Sociedad Mexicana de Antropología, celebrada en 1943.

5La frontera meridional de esta gran área, por su parte, presenta también varios problemas. Kirchhoff es uno de los primeros en abordarlos, proponiendo la definición de un Área Circuncaribe en el marco del proyecto para el Handbook of South American Indians, que dirige Julian H. Steward, y cuyo cuarto volumen contiene las monografías correspondientes. Sin embargo, el propio Kirchhoff no está convencido de su delimitación, particularmente en relación con los lencas. Esta situación problemática se extiende incluso a los pueblos de la vertiente del Pacifico en Nicaragua y de la península de Nicoya, en Costa Rica.

6Anne Chapman forma parte de esa pequeña comunidad de estudiantes de la enah y recibe una rigurosa instrucción teórica y metodológica. Con Sol Tax y Alfonso Villa Rojas aprende las técnicas referidas al trabajo de campo; con Wigberto Jiménez Moreno y Paul Kirchhof, el estudio y manejo de las fuentes históricas, de lo cual da fe la tesis con la que recibe el título de etnóloga en 1951. En esta línea de investigación se encamina hacia a los confines meridionales de Mesoamérica para reconocer la situación fronteriza vigente en el siglo xvi, obteniendo entre otros resultados la tesis doctoral que presenta en la Universidad de Columbia, en Estados Unidos (1958) —inédita hasta ahora—, así como dos libros: uno que recoge y analiza la información histórica de Honduras en el siglo xvi, y otro dedicado a los pueblos nicaraos y chorotegas de Nicaragua y Costa Rica, en ese mismo siglo. Con un trabajo laborioso en archivos y bibliotecas, Anita reconstruye y compara las características culturales y sociales de estos pueblos, teniendo siempre en mente su situación en el contexto de lo mesoamericano.

7Impulsada por una extraordinaria vitalidad y una poderosa curiosidad. Anita emprende el reconocimiento etnográfico de los pueblos hondurenos, provista ya de la información histórica que le permite precisar sus objetivos. Aquí comienzan sus andanzas en el espacio, haciendo gala de una aguda sensibilidad y una disciplina con las que puede acercarse respetuosamente a las personas que serán sus colaboradores. Las fotos que les toma traslucen la calidez y la simpatía que les profesa; la grabación de sus conversaciones implica una amistad y una atención que estimula a sus interlocutores para ahondar en su memoria y para expresarse con toda libertad en las formas particulares que asume un español penetrado profundamente por el sustrato lingüístico amerindio.

8Sin embargo, Anita no se detiene en los confines de los pueblos mesoamerica-nos: continúa sus andanzas y llega a los confines mismos del continente, a Tierra del Fuego, para encontrarse con los últimos hablantes de ona y de yagan. Despliega nuevamente —y con mayor experiencia ahora— sus habilidades para el trabajo de campo y consigue una valiosa información mediante largas entrevistas. Para llegar hasta donde están los onas o selk’nam, y los yaganes o yamanas, tiene que recorrer grandes distancias, lo mismo que para reconocer los territorios habitados originalmente por estos pueblos. Pero en esta parte del fin del mundo las condiciones ambientales son extremas: tanto el frío y los vientos como su condición despoblada exigen una preparación rigurosa para sobrevivir. Anita recorre las grandes islas y recoge amplísima información sobre la vida de los pueblos fueguinos, pudiendo entonces reconstruir el escenario de los grandes relatos y de los mitos de sus interlocutores.

SUS CONTRIBUCIONES

9Una de las más importantes aportaciones del trabajo de Anita Chapman a la discusión sobre Mesoamérica es la referente al carácter extremadamente complejo de las fronteras culturales; el trazo de la línea gruesa con la que se delimita el espacio mesoamericano en la presentación original de la propuesta de Kirchhoff habría de diluirse en la medida en que se analiza la información histórica y se descubre un conjunto de relaciones sociales que exige una elaboración teórica para poder trascender las concepciones difusionistas subyacentes. Esto lo consigue Anita apoyándose en las concepciones teóricas de Karl Polanyi sobre el carácter entramado de las relaciones económicas en sociedades ajenas a la producción capitalista. Estudiando el comercio a larga distancia en los grandes señoríos mesoamericanos, logra establecer los puertos de intercambio en la región meridional, distingue entonces las diferencias entre mayas y aztecas que manifiestan los encargados de esa práctica. Rutas comerciales y puertos de intercambio —así como el establecimiento de guarniciones militares en puntos estratégicos— nos permiten entender la naturaleza compleja y vulnerable de los pueblos mesoamericanos que se instalan más allá del dominio de los señoríos pipiles y mayenses.

10Otro aporte significativo de Anne Chapman es el reconocimiento de la importancia fundamental que tienen los rituales en la reproducción de las comunidades campesinas lencas. La descripción meticulosa de las “composturas”, como llaman ellos a sus rituales tradicionales, evidencia los espacios estratégicos para el mantenimiento de la cultura y la identidad de los pueblos lencas; tales son los rituales agrícolas, entre los que destaca el dedicado a la siembra, tal vez el más grande y espectacular. Son importantes asimismo los rituales relacionados con la salud-enfermedad y las nociones de nahualismo, que remiten a la concepción del cuerpo humano. Finalmente, en el corazón de las comunidades lencas, destaca la presencia de mayordomías organizadas en torno al culto a las Varas de Moisés, en el que se realiza un conjunto elaborado de rituales como corresponde a los sistemas de cargos de las comunidades mesoamericanas. Sorprende el reconocimiento del origen de este culto en una antigua creencia, vigente en el siglo acerca de los pueblos americanos como descendientes de las tribus perdidas de Israel, lo cual nos revela la importancia del cristianismo medieval que las órdenes religiosas traen e imponen a los pueblos indios.

11No obstante que las manifestaciones religiosas asumen una forma que las muestra herederas del cristianismo medieval, un acercamiento a los significados atribuidos a los rituales por los propios creyentes revela sus profundas raíces mesoamericanas; esto se puede apreciar en la importancia de los rituales en torno al trabajo agrícola, en el que el lugar central lo ocupa el maíz. El abandono de la lengua lenca —a finales del siglo xix y comienzos del xx— no significó la desaparición de la cultura mesoamericana, que se mantiene viva en el conjunto de los rituales vigentes. Se trata de una enseñanza profunda acerca de la continuidad y las transformaciones de los pueblos indios en condiciones de margina-lidad y pobreza, de racismo y explotación —en el marco de las sociedades nacionales latinoamericanas—, pues frente a la tendencia de estimar la población india con base en el número de hablantes de lenguas autóctonas, emerge la vitalidad de los procesos culturales por los que se constituyen las identidades nacionales.

12Una notable contribución a la metodología de las investigaciones antropológicas —y más específicamente a la etnografía—, es la que desarrolla Anita Chapman a partir de su experiencia con los tolupanes de la Montaña de la Flor, en Honduras. Allí se encuentra con un extraordinario colaborador, Alfonso Martínez, quien en largas y emocionantes entrevistas la introduce en la rica mitología de su pueblo. Alfonso es un bien dotado narrador y actor, que despliega su ingenio en las entrevistas con ella: personifica a los dioses con las peculiaridades especificas de cada uno, pero sobre todo posee una gran memoria y una coherencia en sus recuerdos que le permiten a Anita elaborar las genealogías de todos los miembros de la comunidad de la Montaña de la Flor. La profundización temporal de los nexos genealógicos de las familias tolupanes da pie a la reconstrucción de su historia hasta mediados del siglo xix, cuando tres parejas de adultos y un adolescente huyen de la provincia de Yoro para escapar de los malos tratos y la explotación a que son sometidos en la fiebre exportadora de la zarzaparrilla. Esta experiencia preparará a Anita para las andanzas con sus amigos y colaboradores de Tierra del Fuego.

13Contra la creencia dominante en Argentina sobre la desaparición de los pueblos indios —respaldada por el mito de ser una nación blanca y europea—, Anita se dirige a los confines meridionales de ese país para encontrarse con Lola Kiepja, una extraordinaria mujer selk’nam que vivió la experiencia de las grandes ceremonias de este pueblo de cazadores-recolectores, antes de que fueran diezmados por los estancieros y sus cazadores de indios a fines del siglo xix. Con ella, Anita graba narraciones y cantos chamánicos, y obtiene valiosos datos sobre la mitología y sobre las ceremonias más importantes. Desafortunadamente, dos años después de que se conocieran, Lola fallece. Entonces Anne conoce a Ángela Loij, otra mujer excepcional hablante de la lengua ona, con quien traduce los cantos grabados por Lola y comienza a registrar genealogías, en las cuales tiene que desplegar gran ingenio, pues en los datos aportados por Ángela se indican diversas causas de muerte (envenenamiento o asesinato a balazos, entre otras), y Anita las consigna creando signos especiales.

14A la muerte de Ángela, Anita prosigue su búsqueda de otros sobrevivientes y encuentra a Federico Echeuliae, con quien continúa la recolección de genealogías. Conjuntando los datos genealógicos de Ángela y Federico, integra una red genealógica que abarca 000 individuos, con lo que consigue reconstruir la historia de los onas de los últimos cien años: un proceso dramático marcado por el genocidio y las epidemias que los diezman y aniquilan. Posteriormente, Anita complementa su labor de recolección de datos sobre la historia y la cultura del pueblo selk’nam con Segundo Arteaga y con Esteban Ichton.

15El trabajo más intenso con los yámana lo realiza entre 1986 y 1988, cuando entrevista a Rosa Clemente, a Cristina y a Úrsula Calderón, a Hermelinda Acuña y a la Abuela Julia; con ellas desarrolla su técnica genealógica y consigue reconstruir la historia de este pueblo desde los momentos en que se inicia su extinción por medios violentos.

16Con ese mismo método genealógico la propia Anita da cuenta de su formación profesional, de sus experiencias académicas y de ese largo camino en el que despliega las andanzas que la llevan a los confines de Mesoamérica, de América y de la antropología de su tiempo.

HACIA LA VERDADERA HISTORIA

17La obra de Anita Chapman toca también los confines de las historias nacionales, vigentes en los países del continente americano, de donde los pueblos indios han sido excluidos. La constitución de los Estados nacionales latinoamericanos está dominada por una ideología liberal desde la que se proyectan los programas de construcción nacional siguiendo la moda de las potencias europeas de la época, que proclaman las características de lo que se considera la nación moderna: una lengua, una raza, una cultura. Sin embargo, en el caso latinoamericano, la ciudadanía no alcanza a los miembros de los pueblos indios, que son considerados como obstáculos para la construcción de la nación a la que aspiran las oligarquías herederas del patriotismo criollo. Frente al “problema indígena”, los gobiernos nacionales tienen solamente dos opciones: el “blanqueamiento” mediante la atracción de inmigrantes europeos, o el exterminio por la acción de los ejércitos nacionales.

18Así, el siglo xix mexicano está cubierto, en el periodo en el que se constituye el nuevo Estado independiente, por alzamientos y rebeliones a lo largo y ancho de su territorio. Esta efervescencia sólo encuentra salida hasta la instalación del régimen nacionalista de la Revolución Mexicana, cuando se instituye una política indigenista que perpetúa los afanes etnocidas del siglo anterior, pero en la forma de programas de “incorporación”, primero, de “integración” después, y finalmente de “participación”, en la época de los gobiernos populistas, que llegan hasta 1982, cuando comienza la fase actual del neolibera-lismo en México.

19En Argentina la situación se establece nítidamente con la consigna de Domingo Faustino Sarmiento: “barbarie o civilización”, luego de lo cual se despliega una política sistemática de exterminio, particularmente a partir de 1880, cuando bajo la bandera de la “conquista del desierto” se aniquila a los pueblos de la pampa bonarense y de la Patagonia. De ello dan cuenta los colaboradores selk’nam y yámana de Anita Chapman, y diversos antropólogos e historiadores más recientemente.

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