Entre Mortales e Inmortales

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La propuesta del autor es dar a entender cómo los Ticuna conciben y representan el Ser du-ũ, a base de la reproducción social. El acercamiento de sus diferentes formas de expresión evidencian categorías -desprendidas de ello- que demuestran cómo el universo está formado de una multitud de seres en interacción continua, constituidos de acuerdo a un mismo esquema, sin importar la apariencia del individuo: ya sea un ser humano o no-humano, visible o no-visible. El Ser, como 'cuerpo de los afectos', se inscribe en un entorno que se fundamenta en un 'cuerpo orgánico'; es decir que el cosmos se maneja en la conjunción de ambos, lo que asegura su totalidad.


Publicado el : martes, 02 de junio de 2015
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EAN13 : 9782821845589
Número de páginas: 458
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Entre Mortales e Inmortales El Ser según los Ticuna de la Amazonía
Jean-Pierre Goulard
Editor: Institut français d’études andines, Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica CAAAP Año de edición: 2009 Publicación en OpenEdition Books: 2 junio 2015 Colección: Travaux de l’IFÉA ISBN electrónico: 9782821845589
http://books.openedition.org
Edición impresa ISBN: 9789972608261 Número de páginas: 458
Referencia electrónica GOULARD, Jean-Pierre.Entre Mortales e Inmortales: El Ser según los Ticuna de la Amazonía. Nueva edición [en línea]. Lima: Institut français d’études andines, 2009 (generado el 24 noviembre 2015). Disponible en Internet: . ISBN: 9782821845589.
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© Institut français d’études andines, 2009 Condiciones de uso: http://www.openedition.org/6540
La propuesta del autor es dar a entender cómo los Ticuna conciben y representan el Serdu-ũ, a base de la reproducción social. El acercamiento de sus diferentes formas de expresión evidencian categorías -desprendidas de ello- que demuestran cómo el universo está formado de una multitud de seres en interacción continua, constituidos de acuerdo a un mismo esquema, sin importar la apariencia del individuo: ya sea un ser humano o no-humano, visible o no-visible. El Ser, como 'cuerpo de los afectos', se inscribe en un entorno que se fundamenta en un 'cuerpo orgánico'; es decir que el cosmos se maneja en la conjunción de ambos, lo que asegura su totalidad.
ÍNDICE
Prólogo Maurice Godelier LA BÚSQUEDA DE LA INMORTALIDAD EN UN MUNDO GLOBALIZADO
Introducción
Primera parte. Un estado de sociedad
Un recorrido
Capítulo 1. ‘El mundo de este tiempo’ Una trayectoria Recorrido etnohistórico En perspectiva Etnonimía: de Tipunas a du-ũgü
Segunda parte. El cuerpo de los afectos
La constitución del Ser
Capítulo 1. La ’fuerza’ del Ser Origen Modos de adquisición De dos personajes Conclusiónes
Capítulo 2. El principio corporal La nominación El sistema ciánico Las especies epónimas: Los emblemas Elementos de clasificación: Los atributos ciánicos La analogía ciánica Las mitades Algunas propiedades de las mitades Códigos del sensible o las ‘formas’ Un sistema Conclusiones
Capítulo 3. La Elaboración Del Ser El crecimiento Cronología de los otros rituales Los rituales en la construcción del principio vital Características de los rituales Otros elementos del ‘principio vital’ La enfermedad y la muerte
Conclusiones de la segunda parte
La metáfora vegetal Las relaciones entre los principios constitutivos del Ser Esbozo de un sistema
Tercera parte. El cuerpo orgánico
La Gestión Del Ser
Capítulo 1. La casa La casa ticuna en la literatura Topografía La arquitectura Distribución de la casa Relaciones entre los dos espacios Otras especificidades de la casa El área endógama
Capítulo 2. La chacra El lugar Antropomorfismo de la planta Origen de las plantas cultivadas La roza Organización y gestión de la chacra El simbolismo de la chacra Conclusiones
Capítulo 3. El monte Anatomía Topografía La población Actividades humanas Normas cinegéticas Ética de la caza Códigos de reciprocidad El cuerpo del monte
Conclusiones de la tercera parte Los espacios del cuerpo orgánico
Cuarta parte. La búsqueda
Introducción a la cuarta parte
Capítulo 1. La inmortalidad
Opciones para la inmortalidad El renunciante Relaciones con los suyos Complemento analítico El porvenir del renunciante Conclusiones
Capítulo 2. El profetismo ticuna Inventario Unos puntos claves Aptitudes del Elegido Finalidades de los movimientos proféticos Perspectivas religiosas
Conclusión
Anexos
Anexo 1.Mito del origen(resumen)
Anexo 2.Mito del origen de los clanes
Anexo 3. Movimientos proféticos entre los ticuna
Índice temático
Índice de autores citados
Índice de los animales
Índice de las especies vegetales
Bibliografía
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Prólogo
Maurice Godelier
LA BÚSQUEDA DE LA INMORTALIDAD EN UN MUNDO GLOBALIZADO
El libro de Jean-Pierre Goulard que los lectores van a descubrir nos hace comprender, debido a la riqueza de los datos recogidos durante numerosos años y los análisis e interrogantes planteados, las opciones y, en consecuencia, el futuro que quieren los ticuna, grupo indígena del Amazonas que habita un espacio atravesado por las fronteras de tres países, Colombia, Perú y Brasil. Por este hecho, es objeto de intereses mayores, políticos o militares, y por ende fuente de conflictos. Desde el principio, lo que atrae en este libro es la prueba de que mientras el mundo se globaliza y que todo debe funcionar bajo el sistema económico mundial capitalista, lo que a menudo lleva a una uniformización cada vez mayor de los modos de vida y de pensamiento, al mismo tiempo múltiples grupos humanos que participan plenamente de esta época, continúan viviendo cada uno en otro tiempo y con otros objetivos. Esto es precisamente lo que nos muestra Jean-Pierre Goulard a propósito de los ticuna, que parecen estar perpetuamente en la búsqueda de una “inmortalidad perdida” y que después de haber seguido durante largo tiempo a sus chamanes, escuchan cada vez más la voz de “profetas” blancos, portadores de mensajes aparentemente “cristianos”. Los ticuna, que hoy en día son cerca de 50 000, vivían hasta fines del siglo xix en el interfluvio amazónico dedicándose a la caza y a la horticultura. Es posible que hayan sido desplazados a estas zonas en los siglos precedentes bajo la presión de otros pueblos indígenas que huían de las colonizaciones españolas, portuguesas y otras. Pero a comienzos del siglo xx, la mayoría se había desplazado hacia las riberas del Amazonas y fueron reemplazando progresivamente la caza por la
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pesca, pero siguieron practicando la horticultura. Desde el siglo xix, y mucho antes, los ticuna, como otros grupos indigenas, se vieron confrontados a invasiones de blancos, a expoliaciones de tierras y a conflictos entre nuevos Estados. Es probablemente, con este telón de fondo histórico, que hay que comprender el surgimiento de movimientos proféticos cuyo inventario ha tratado de hacer Jean-Pierre Goulard y que desde fines del siglo xix ha visto nacer, desaparecer o agregarse a más de diez movimientos en esta región. El contexto histórico de los dos primeros movimientos remite a los años 1880-1920, época de la llegada de los blancos que explotan a los ticuna como mano de obra forzada para la explotación del caucho. Más tarde estallaron los conflictos entre Colombia y Perú por la redefinición de sus fronteras. Luego hubo una nueva invasión de blancos deseosos de explotar maderas finas y otros recursos naturales. Recientemente se establecieron estructuras político-administrativas implantadas por los Estados para controlar esta zona fronteriza y hoy en día la región se abre a múltiples intercambios económicos, demográficos y sociales. En suma, los ticuna, si es que alguna vez lo hicieron, han dejado de vivir solo entre ellos, ya que antes de la llegada de los europeos se relacionaban con otros grupos indígenas, amigos o enemigos. Lo que llama la atención al leer las observaciones de Jean-Pierre Goulard, es que los ticuna a través de estos tiempos difíciles, parecen proseguir la misma trayectoria arraigada en lo más profundo de su cultura; una trayectoria que les haría encontrar algún día de manera colectiva (más que individualmente) un tipo de inmortalidad que sus ancianos perdieron. Para comprender este deseo y este esfuerzo colectivo, primero es necesario escuchar y comprender el discurso que los ticuna profieren sobre los orígenes de la humanidad y de ellos mismos. Este discurso se presenta para ellos como una palabra fundamental, indiscutible, a la que llamanore y que era muchas veces repetida en la noche por los sabios en las casas colectivas. Según este relato, en su origen el mundo estaba poblado por toda clase de especies vegetales y animales que eran todas “gente”, los no humanos eran seres que no habrían conocido esta apariencia. La historia es ésta: un ser sobrenatural,Ngutapa, habría hecho nacer a partir de sus rodillas dos pares de gemelos, dos hermanos y sus hermanas. Los hermanos gemelos se llamabanJoi eIpi y eran opuestos en su conducta.Joiera el que sabía y se comportaba bien,Ipise comportaba como un bribón. En aquella época todos los humanos y muchos otros también eran inmortales y habían sido pescados en el río como lo habían sido los sajinos y otros animales. Una separación se produjo entre los humanos tras un incesto cometido por Ipi con su hermana: algunos se volvieron mortales y otros permanecieron inmortales. Los humanos que siguieron aIpi dejaron de ser inmortales y aquellos que siguieron aJoicontinuaron siendo inmortales. Más tarde, la hermana deIpise unió con unagutíy esto inició entre los mortales una división de la sociedad en dos mitades: una mitad asociada a especies con plumas y otra asociada a especies sin plumas. La hija de esta unión se casó con su tíoJoilo que dio origen al “matrimonio oblicuo” entre un tío y su sobrina, un modelo de matrimonio que se encuentra en otros grupos indígenas como los siriono. A partir de este momento, los humanos mortales tuvieron que producir sus condiciones de existencia y se pusieron a cazar y a practicar la horticultura. La tierra que cultivaban llegó a ser caliente por sus faenas, mientras que más allá de su territorio de caza los espíritus de la selva y otros seres inmortales vivían en un espacio frío pero poseían un ‘cuerpo de fuego’. Lo que es importante en esta visión de las relaciones entre los mortales y los inmortales, es que unos y otros viven en espacios contiguos y que los inmortales no habitan en otro mundo sino en un territorio anexo y que prolonga el mundo de los mortales. Esta cosmogonía es muy diferente de aquella que está presente en la Biblia, en la que un Dios (de los cristianos) trascendente crea todo a partir de nada. Pero un elemento de estas dos mitologías es comparable puesto que, en el Antiguo Testamento, Adán y Eva al comienzo no conocen ni la muerte, ni la pena. Y es por causa de Eva que
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