Desarrollo infantil e intereses lectores

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Colecciones : Educación y biblioteca. Año 4, n. 25
Fecha de publicación : 1992
Publicado el : sábado, 28 de julio de 2012
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, ·QUÉES?
le ... .. .
Desarrollo infantil
e intereses lectores
MI SAGRARIO FLORES-CORTINA
PURIFICACiÓN MUÑOZ CALZADA
JULIÁN FLORES GONZÁLEZ
La ingente producción de
litertura infantil que en la
actualidad invade el merca­
do del libro, desborda a pa­
dres, maestros y bibliote-
carios, que se sienten impo­
tentes a la hora de seleccio­
nar qué libros pueden ofecer
a sus hijos, alumnos o lecto­
res. Por otra parte, la caren­
cia de unos criterios claros,
para seleccionar de entre to­
dos los libros de entreteni­
miento infantil aquellos no
sólo buenos en cuanto a cali­
dad literaria se refiere, sino
adecuados a cada edad o lec­
tor, no hace más que aumen­
tar las diicultades del proce­
so de selección.
bro y librería por librería. Es pr tanto Aunque el conocimiento más o me­
D lo expuesto anterionnente se p
el conocimiento de la producción edi­ nos superficial de los intereses de de­
drían deducir algunos aspectos impor­
torial -a través de los catálogos y folle­ teninado niño-lector, en función de
tantes, a tener en cuenta para realizar
tos de editoriales y librerías-, una de su edad y sus características peculia­
una selección adecuada de libros de
las bases sobre las que se apoyará la res, sea suficiente muchas veces para
entretenimiento infantiles y juveniles. selección de los libros. elegir un libro concreto, parece obvio
También es imponante mencionar la que un conocimiento más pr fundo y
La producción eitorial
consulta de catálogos bibliográficos científico del desarollo evolutivo del
En primer lugar. hablábamos de la elaborados por diferentes organismos: niño-lector y de los intereses conside­
producción de libros; pues bien, el co bibliotecas, asociaciones de maestros rados como propios de cada etapa evo
nocimiento lo más amplio y exhausti­ o bibliotecarios, Ministerio, etcétera, lutiva, constituiría una base sólida para
vo posible de la producción editorial a que padres, maestros y bibliotecarios, que con un criterio más selectivo que
tavés de catálogos de editoriales, li­ pudieran realizar una selección de li­el utilizado en catálogos publicitarios
bre rías , revistas especializadas, etcéte­ bros con un criterio más fiable que el ofecen una orientación valiosa.
ra, permitiría a padres, maestros y bi­ subjetivo. Ello les permitiría ofrecer a
bliotecarios saber qué ofrece el Conocimiento del lector los niños y jóvenes, no sólo aquello
mercado editorial actual, subsanando que se ajuste a las necesidades y afi­También en la introducción esbozá­
con ello dos posibles problemas: por ciones propias de cada fase de desarro­bamos otro de los aspectos, quizás el
una parte, la falsa creencia de algunos llo, sino motivar al niño-lector e inclu­más imporante, a estimar a la hora de
adultos de que la literatura infantil es so adelantarse a sus cambiantes realizar la selección. Nos referimos a
siempre la misma, la tradicional, y por exigencias intelectuales. lector. El conocimiento del niño-jo­
otra, estos catálogos facilitarían el co­ Los avances de la Psicología Evoluti­ven-lector, de su desarollo psico-fi­
nocimiento de la producción editorial, va en los últimos tiempos y las impor­siológico, de sus intereses, es otra de
sin las incomodidades y el desconcier­ tantes aportaciones de médicos, psicó­las bases sobre las que deb asentarse
to que supondría examinar libro pr li- logos y pedagogos, nos penite contar la selección de libros.
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historias y cuentos que de una fora u con una base científca sólida que ava­
le este conocimiento del niño-joven en otra se relacionan con él, y mezcla la
cada una de las etapas evolutivas. realidad con la fantasía.
periodos del
Los cuentos de animales gozan Merece especial mención, por su
desarollo
igualmente de las preferencias de los gran aportación a la Psicología Evolu­ E infantil l paso de a unos otros tiva, la obra de Jean Piaget, a través de niños en esta etapa.
la cual podemos obtener un conoci­ no se hace de forma También en esta época tienen inters
miento profundo de los diferentes pe­ los libros mediante los cuales se da un drástica sino paulatina
riodos de desarrollo del niño y del cultivo de los sentidos: libros de imá­
adolescente. genes, librs de enriquecimiento del
Siguiendo a Piaget, trtarmos de vocabulario -adivinanzas, cancionci­
sintetizar los diferentes priodos y sub­ llas, trabalenguas, etcétera- entre otros.
simples (4-5 1m priodos de desarrollo pr los que el . El otro subperiodo es el de opera­
c) Representaciones o intuiciones a­niio va pasando, haciendo una pque­ ciones concretas, que abarcaría de los
ticuladas (5 1/2-7) ña descripción de los aspectos caracte­ siete a los once años, y que se subdivi­
rísticos de cada periodo y el tip de in­ En este primer subpriodo, el niño diría en dos etapas:
tereses, fundamentalmente aquellos comienza a diferenciar el "yo" ye l "no a) La primera, que abarcaría de los
yo", y descubre la realidad que le ro­que inciden directamente en las prefe­ siete a los nueve años.
dea como algo distinto de él. Esa reali­rncias lectoras de cada momento. Esta etapa está marcada por lo mara­
Antes de comenzar a exponer los di­ dad tiene para el niño algo mágico y villoso. En esta época, el niño gusta de
ferentes periodos de desarrollo del ni­ fantástico, por eso tienen interés para cuentos e historias fantásticas. La fan­
él los cuentos maravillosos y los per­ño establecidos por Piaget, conviene tasía y la fabulación llegan al máximo
sonajes fantásticos. También gusta de destacar que el paso de unos periodos alrededor de los seis o siete años, para
a otros -marcados normalmente por empezar a descender a los oho y de­
unos límites de edad entre cada uno de saparecer más tarde, siendo sustituida
ellos- no se hace de forma drástica y por un realismo ingenuo. Los cuentos
BlBLlOGRAFfA total, más bien al contrario, el paso se de antes dan paso a la pequeña aventu­
hace de forma paulatina, de manera ra, a la pandilla, a los viajes.
que hay características de una etapa b) La segunda etapa, de los nueve a • Alfaguara Infantl/Juvenil: Catáloo
que persisten en la siguiente y que los once años, en la que el niño alcan­General 1989-90. Madrid: Alfaguara
coexisten con otras que realmente apa­ zaría su madurez.
• Cendán Pazos, F. (1986). Medio sigl recen en ese periodo. También ocure En esta etapa hay un predominio
de libros infantiles y juveniles en Es­que estos periodos, si bien se dan en claro de la razón sobre la fantasía. La
paña (1935-1985).
todos los niños, no necesariamente aventura cobra una gran importancia.
coinciden cronológicamente en todos • Gómez del Manzano, M. (1985). C Es la época de los libros de aventuras
ellos. Hay niños en los que determina­ mo hacr a un nio lecor. Madrid : en los que el niño se identifica con el
das características se dan con cierta Narca. protagonista; también tienen gran inte­
precocidad y niños en los que se dan rés los libros de viajes y los de cien­
• Gómez del Manzano, M. (1987). E
con algún retraso. cia-ficción. pro/agonista-Niño en la Literatura in­
Hecha esta aclaración, pasaremos a - y por último, el priodo lla ado fantil del Sigl XX: incidencias en el
exponer la taxonomía de los diferentes por Piaget periodo de las operaciones
desarolo de la personalidad del niño
priodos de desarrollo según Piaget: formales, que abarcara de los once a
lector. Madrid : N arcaa.
- En pr mer lugar, Piaget habla de un los quince años.
• Kamii, C. y Dre, R. (19). L t periodo sensorio-motor, que abarcaría Este periodo se correspondería con
d Piat Y l ec. Marid : Vs del nacimiento a los dos años, y del los últimos cursos de la E.a.B., y en
que aquí no trataremos por no tener in­ él estarían comprendidos los adoles­• Ministerio de Cultura (1986). Bibliora­
terés en el tema que nos ocupa. fía básic pr biblotes infantiles y centes. En esta etapa se da un paso
- El segundo periodo sería el deno­ juveniles. Madrid : Direción General de lo concreto a lo abstracto. Los
minado por Piaget de prepara­ de Libro y Bibliotes. chicos paricipan de una serie de
ción y organización de las operaciones ideas superiores como: verdad, justi­
• Piaget, J. (1985). El nacmiento d la
concretas, que abarcaría de los dos a cia, etcétera. Hay gusto por la poe­
intelignc e el niñ. Madrd: Aguilar.
los once aios. Se inicia con las prime­ sía, el teatro .. . También interesan los
• Piaget, J. (1 9 ). L psiclía del ni­ras simbolizaciones, que se presentan libros de aventuras, las novelas cor­
ño. Madrid : Morata. al final del periodo sensorio-motor, y tas y de misterio.
concluye con los comienzos del pensa­ Tras este breve recorido por la Psi­• Secrelariado de Prensa y Literatura de
miento formal durante los prmeros cología Evolutiva que justifica los in­la C.C.E.I. (1986). Más de mil libros
años de la adolescencia. tereses lectores del niño en cada perio­infantiles y juveniles hasta 1985. Ma
Este periodo comprendería dos sub­ do, conocido también el mercado drid : SM.
priodos: editorial y las sugerencias de los pro­
• Seretariado de Prensa y Lteralura d
. De representaciones preoperacio­ fesionales, podemos concluir que esta­
la C.C.E.I. (1989). Más de mil librs
nales, que abarcala de los dos a los mos en las condiciones más óptimas
infantiles y juvenils, d 1985 a 198.
seis o siete años; y que a su vez s para realizar una correcta selección y
Madrid: SM.
subdividiría en tres etapas: orientación bibliográfca dirigida a los
• Terzi, M. y Orega, E. (1986). 10 Br­a) Comienzo del pensamiento rpr­ más jóvenes lectores.
cs d Var. Madrid: SM. sentacional (2-4)
b) Representaciones o intuiciones
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