De El Peneca a Papelucho: Panorama histórico de la literatura infantil chilena desde la época de la Colonia hasta la actualidad

De
Publicado por

Colecciones : Educación y biblioteca. Año 10, n. 94
Fecha de publicación : 1998
Publicado el : domingo, 29 de julio de 2012
Lectura(s) : 161
Fuente : Gredos de la universidad de salamenca
Licencia: Más información
Atribución, No Comercial, Compartir bajo la misma forma idéntica
Número de páginas: 6
Ver más Ver menos

URTR INFAIL Y JUENIL EN AERIC LTN
De El Peneca a
Papelucho
Panorama histórico de la literatura
infantil chilena desde la época de la
Colonia hasta la actualidad
En los últimos años, la literatura infantil continente latinoamercano- contaban mitos
Manuel Peña Muñoz
y leyendas a sus hijos, transmitiéndoles una chilena ha sido revalorizada. Continuamen­ Narrador, critico e
te hay conferencias y ferias dedicadas al are sabiduría ancestral de generación en genera­ investigador literario. Doctor
en Filologia Hispánica por la del buen libro para niños. Pareciera que los ción. Eran historias porentosas de las que
Universidad Complutense de
editores, maestros y padres han comprendi­ da cuenta el cronista español Alonso de
Madrid. Cursó estudios de
do que es en la infancia cuando se forma Ercilla cuando escribe el poema épico La especialización en literatura
infantil bajo la dirección de Araucana en el siglo XVI y describe sor­verdaderamente el gusto por la lectura y que
Carmen Bravo-Villasante.
es necesario divulgar entre los niños aque­ prendido, a través de cantos, la estrecha
Miembro de la Sección
llos libros que los formen espiritualmente, relación que ve entre padres e hijos. Son los Chilena del IBBY. Miembro
del jurado del premio los cautiven por su fantasía y les enriquez­ caciques quienes educan a los niños en el
interacional de cuento para
can su vida interior. adiestramiento fsico y en la narración de
niños Raimundo Susaeta en
Los expertos han concordado en que los mitos que posteriormente van a ser recogi­ 195.
libros cultivan la sensibilidad del niño, for­ dos por los estudiosos del foldor -Yolanda
talecen su individualidad, le desarrollan la Pino, Ramón Laval, Oreste Plath- forman­
imaginación, la capacidad para soñar y via­ do un imporante acervo de narraciones de
jar a otros mundos distantes, además de origen mapuche, verdadera cantera para la
contribuir a su perfeccionamiento idiomáti­ recreación de cuentos infantiles de origen
co. veráculo.
Curiosamente, en un mundo tecnifcado No se le escapan de la mira los niños y
los libros han vuelto a los hogares y, cada jóvenes indígenas a los españoles. Advier­
vez más, las editoriales los publican cuidan­ ten sus costumbres, sus juegos de imitación
do sus detalles y sus ilustraciones, conscien­ de los animales -el pudú y el puma- y ven
tes de que ellas educan también al niño en en ellos una extraordinaria capacidad fsica.
su gusto estético. Pronto, con la difsión del idioma castella­
En Chile, el libro infantil se ha profesio­ no y de la religión que viene del imperio, los
nalizado. Hoy se editan incluso con reco­ niños criollos participan en obras de teatro
mendaciones por edades y se publican críti­ realizadas en el interior de los interados
cas sobre etlos. No las sufcientes, pero al católicos.
menos es una señal de que hay un interés
creciente por pare de los profesionales del
Teatro y folclor infantil
libro y de la educación.
A mediados del siglo XVII existía en
Santiago el colegio jesuita Convictorio Orígenes de la literatura
Carolino, donde los sacerdotes realizaban
infantil
con niños y jóvenes una serie de obras ins­
Nuestro país, a través de su historia, ha piradas en pasajes bíblicos, misterios y
pensado en la infancia desde épocas remo­ autos sacramentales. En el año 1663 repre­
t, cuando los indígenas -omo en todo el sentan una de ests obras en la que toman
EI Y BB- 9. 19 51

LIRTUR INFANTIL Y JUVNIL EN AMÉRICA LTN
parte escolares. El historiador José Toribio Los estudiosos recopilan cuentos de
Medina sostiene que la primera obr de tea­ nunca acabar y fy Félix José Augusta
to escrita en teritorio chileno f e un saine­ recoge los primeros cuentos araucanos de
te campesino en el que tomaban pare estu­ labios de los indígenas, consciente de que
diantes. Más tarde, en el año 1792, se tiene allí hay una verdadera mina literaria para
noticia de la publicación de la obrita El entegar a las nuevas generciones.
coloquio de la Concepción, cuyo prtago­
nista era un estudiante. Carillas, catones y
Junto con las representaciones escolares
silabarios
de carácter religioso o patriótico, se di f n­
den los juegos que siempre tienen un senti­ Los españoles tienen afán de educar a la
do teatral. A los niños les gustan y pronto infancia y es así que taen a nuestro país las
aprenden aquellas rondas, rimas, juegos de carillas y catones para enseñar a leer. El
Adre Jullin. Mar Crota y
cordel, adivinanzas, trabalenguas y juegos Hospicio de Nuestra Señora de Atocha de Mil/aqu. Adré Bl. 19
de prenda que provienen de España, pero los Huérfanos de la Ciudad Capital del
que en nuestro suelo se folclorizan y adquie­ Virreinato del Perú gozaba de privilegio de
ren carta de ciudadanía propia tiñéndose del venta de las carillas destinadas a enseñar a
aroma de nuestros campos: aroma de alba­ leer por el sistema del deletreo y las combi­
haca, de menta, de yerbaluisa y de cedrón. naciones silábicas. Estas cartillas se difn­
Las madres arrllan a sus hijos con aquellas dieron en toda la América española entre los
inefables canciones de cuna que son las pri­ siglos XVI Y XVII. Los catones, a su vez,
meras manifestaciones poéticas que escucha eran los primeros libros de lectura con or­
el niño: ciones, tozos morales y pequeñas biogra­
fas de santos adaptadas para los niños. Sólo "Duérmete, guagült
duérmet por Dios en el siglo XVIII, al aumentar la población
por los capachltos y aparecer asegurada su estabilidad,
de San Juan de Dios". comienza a apreciarse una mayor demanda
Enseguida vienen las primeras oraciones, de lectura.
los villancicos, el "Corre l'anillo, caballo" y Se desarollaron las bibliotecas paricu­
los cuentos de brasero aromados a carbón de lares de las órdenes religiosas y de algu­
espino que se inician con aquellos versos nas corporaciones. Lógicamente, estas
decisivos como un conjuro: bibliotecas contenían libros para la infan­
"Para saler y cantar y contar para saler cia de carácter educativo que se importa­
estra y esteritas para secar peritas ban de España, como el Discurso sobre la
estra y esterones para secar orejones. Educación Popular, de Pedro Rodríguez
No le echo más matutines pa'deJarlos pa'los de Campomanes, que fue recomendado
fnes pr el secretario del Tribunal del Consula­
ni se los dejo de echar porque de tdo ha de
do, Anselmo de la Cruz, como libro de
llear.
lectura obligatorio para las escuelas del
Pan y queso pa'los tntos lesos
país.
pan y vino pa'los paires Capuchinos
Lógicamente las cosas van a cambiar
pan y pan pa'las monjas de San Juan
durante la Independencia después de que en pan y afrecho pa'los lurros de Ño Jecho
1812 surge la primera imprenta en la que se pan y celá pa'los que no salen ná.
Estera una vez ... " editó el primer periódico nacional: L auro­
ra de Chile. Este hecho f e decisivo para la Desde luego que las tradiciones popula­
autodeterinación de lo que el país verda­rs infantiles se mezclan con las culturas
antiguas, de manera que no hay que sor­ deramente necesitaba. Fue así que en 1821
prenderse cuando oímos de norte a sur del aparece el primer libro para niños editado en
Chile, que fe la Cartilla del Padre Zrate, país un juego de pañuelo de origen quechua:
de Fray Pedro Nolasco Zárate, de la Orden "Corre corre la huaraca
de San Francisco. Con posterioridad vinie­el que mira para atrás
se la pega en la pelá". ron otos libros de lectura, silabarios y
El pañuelo lleva un nudo porque simula métodos para enseñar a leer, como el famo­
so Silabario del Ojo (1884), de Claudio una tenza, que es lo que en lengua indígena
Matte, hasta que con el cambio de siglo quiere decir "huaraca".
ECN Y BIBUT - 9, 19 52

UERTR INFAL Y JUNIL EN AÉRIC LTN
comienza una preocupación por las lectura gonizada por la bella Antú y Longopan­
verdaderamente recreativas de la infancia. qui, el hijo del gran toqui. Aquí, la
muchacha desea asistir al gran Nguillatún
o ceremonia indígena de invocación de los El Peneca y otras revistas
dioses y le pide a una varillita que ya ha
chilenas
echado brotes que le conceda sus deseos.
En 1908, don Emilio Vaisse funda en Después de las danzas rituales, el joven
Santiago la revista El Peneca, dirigida enamorado la busca de ruca en rca ... Las
durante décadas por Elvira Santa Cruz alusiones a elementos propios de la cultura
Ossa "Roxanne" (1886-1960), una mujer araucana nos emocionan fertemente: los
extraordinaria que dio alas para la fantasía golpes del kultrún, la sonora trutruca, los
a muchas generaciones de niños no sola­ silbidos de la pifilca, la muchacha vestida
mente de Chile, sino de Latinoamérica, ya con chamal y adoros de plata ...
que la revista circulaba por todos los paí­ Luego se destaca Henriette Morvan,
ses de nuestro continente llevando el mila­ quien, a fines de la década de los treinta,
gro de la palabra bien escrita. El Peneca frmaba con un delicioso seudónimo:
contenía fábulas, cuentos chilenos, poesí­ Damita Duende. Ella también llevó la
as, naraciones tomadas del folelor latinoa­ magia de la palabra a tantos niños que se
mericano y cuentos clásicos ilustrados por deleitaron leyendo Doce cuentos de prín­
Coré (Mario Silva Ossa), un gran artista cipes y reyes (1938), Doce cuentos de
que dibujaba sugerentes portadas a todo hadas (1938) y tantos otros. Igualmente,
color y que formó la sensibilidad artística Ester Cossani escribió en esta época
de muchas generaciones, hasta su muere Leyendas de la quena, de inspiración que­
acaecida en 1950. El Peneca fe un suce­ chua, y Las desventuras de Andrajo
so sin precedentes, ya que circuló ininte­ (1942), su obra más representativa.
rumpidamente desde su fundación hasta De este tiempo son Los cuentos de
1960, manteniendo siempre la calidad mi tío Ventura (1930), de Eresto Mon­
arística y literaria. El tiraje era extraordi­ tenegro, ambientados en San Felipe,
nario; se editaban 240.000 ejemplares muy bien escritos y con el sabor de la
semanales que se distribuian a toda Amé­ tierra campesina. Es una época en que
rica Latina, llevando a muchos hogares las se valoriza mucho el folelor y, por eso,
aventuras de "Quintín el aventurero", Marta Brunet escribe sus famosos
"Papa Rucha y su hijo Mote", "El Capi tá Cuentos para Marisol (1938), que tie­
Luna" y tantas otras. Simultáneamente, nen como paisaje la región del río
Chile tuvo algunas revistas importantes, Maule con sus torcazas, chincoles y
entre ellas El Cabrito, Simbad, A ladino, pataguas. El libro va dedicado: "A los
Mamita y otras que desaparecieron cuando niños de Chile estas historias nutridas
en los años sesenta hizo irupción en nues­ de la tiera nuestra que han hecho para
tro país una verdadera avalancha de revis­ ellos dos mujeres que los aman tiera­
tas de historietas norteamericanas de Walt mente" (se refere a la ilustradora
Disney y WaIter Lt, entre otros, tradu­ María Valencia). De este hermoso con­
cidas en México, lo que signifcó una junto sigue siendo vigente por su poe­
notable pérdida de nuestra identidad cultu­ sía, originalidad y contenido el cuento
ral. "Por qué la loica tiene el pecho colora­
do", verdaderamente clásico.
Otra narradora inspirada en la tradición
Los precursores
popular es Carmen de Alonso, creadora de
Blanca Santa Cr Ossa, herana de la Medallones de sol (1956) Y Cantaritos
directora de El Peneca, se destacó también (1958). Todos sus libros tienen un estilo
difundiendo entre los niños chilenos la poético y demuestran conocimiento en el
cuentística universal en hermosos libros arte de narrar cuentos. Igmilmente hay que
que se han reeditado en Editorial Zig Zag, mencionar a Maité Allamand (1911) con
entre los que sobresalen Cuentos arauca­ Alamito el largo (1950), la historia de un
nos. En este último encontramos una ver­ árbol soñador e inquieto en las riberas del
sión mapuche de "La Cenicienta", prota- ro Maule.
EN Y BBC - 9. 19 5

: :. ... .. .. :: .. :....... . ::.:: = .::::::: que fe Lucila Godo y Alcayaga escri bió
LITERTR INFAIL Y JUENIL EN AtRIC LnN
La poesía de Gabriela Marcela pa y Papelucho
Mistral He aquí la obra más representativa de la
literatura infantil chilena: Papelucho. L
escribió Marcela Paz, seudónimo de Esther
. ·0" �j� '! ";>:1 poda e :'�:i� ndr:: ::
Hunneus de Claro (1902- I 985), quien inició
la serie de este niño típico de la cIase media poema para la niñez desvalida bajo el seu­
chilena que se expresa a través de un diario dónimo de Gabriela Mistal, nombre de
de vida con naturalidad y gran sentido del arcángel y apellido de viento.
humor. La idea le nació a la autora cuando, Nacida en Montegrande, en el valle del
antes de casarse, su novio le regaló una Elqui -tierra de vendimiadores y pastores a
agenda con una página amplia para cada la que volvió siempr como se vuelve a la
día. Así, empezó a escribir Papelucho patria de la niñez-, Gabriela Mistral (1889-
(1947) al que le siguieron Papelucho casi 1957) escribió páginas notables inspiradas
huérfano. Papelucho en la clínica. Papelu­en el genuino folclor latinoamericano.
cho historiador y muchos otros que han Gustó principalmente de la ronda, el roman­
hecho la alegría de niños chilenos ce y la canción de cuna. Colaboró con los
hasta el día de hoy, que continúa entrete­grandes educadores reforistas de Latinoa­
niendo a las generaciones de los computa­mérica, principalmente con Vasconcelos en
dores. México, país que la acogió y la valoró desde
El estilo rpido y conciso atrpa de inme­sus inicios. Allí escribió sus Lecturas para
diato y, pese al medio siglo transcurrido, mueres y numerosos poemas infantiles:
Papelucho sigue conservando su frescura y
"Una niPa que era inválida
su gracia inmediata y contagiante: "Pero
dio ic6mo danzo yo'
mientras mi mamá hablaba, se había descol­
Le dilmo5 que pU5iera
gado una araña del techo y trbajaba dere­
a danzr 5U coraz6n."
chito por su propio hilo pataleando sulfuro­En un país donde el niño es pobre y sin
s. No sé por qué la dirigí telescópi camente educación, escribe Los derechos del niño
a la cabeza de la tía Lala que era una verda­y reivindica su lugar en la sociedad: "El
dera tora de pelos brillantes". La obra de niño debe tener derecho a lo mejor de la
Marcela pa ha merecido distinciones inter­tadición, a la for de la tradición, que en
nacionales, además de estar traducida a los pueblos occidentales, a mi juicio, es el
varios idiomas. cristianismo". La materidad, el america­
nismo y el indigenismo fueron sus temas
señeros, pero f ndamentalmente el niño le Nuevas tendencias en la
preocupó siempre. En la actualidad,
literatura infantil
Gabriela Mistral está muy valorada en
Chile a raíz de los 50 años de otorgársele En 1964, Marcela Paz cra, por iniciativa
el Premio Nobel en 1945. Roque Esteban de la escritor española Carmen Bravo­
Scarpa ha compilado sus valiosísimos arí­ VilIasante, la sección chilena de IBBY, que
culos y ensayos -Gabriela anda por el en la actalidad agrupa a los principales
mundo (1978), Magisterio y niño (1979} escritores cuyas obras literarias están dirigi­
en tanto que el poeta Jaime Quezada ha d a la infancia. La misión de esta organi­
publicado, entre otros, Poesía y prosa y zación es promover los libros infantiles de
Los motivos de San Francisco, que contie­ calidad literaria, realizar visitas a colegios y
nen páginas bellísimas para los niños de difndir arículos especializados, dirigidos a
Chile y Latinoamérica. maestros y bibliotecarios, en la revista Coli­
Otros poetas destacados que han sido br.
precursores en el arte de escribir bellos Se destaca fndamentalmente por su
poemas para la infancia han sido Max larga trayectoria Alicia Morel (192 1), una
Jara, Juan Guzmán Cruchaga, Andrés de las voces más conocidas y originales de
Sabella, Oscar Jara Azócar, Robinson Saa­ nuestra literatur para niños. Uno de sus
vedra, Osear Castro y Efraín Barquero, principales libros es La hormiguita Canfora
continuamente reeditados en antologías de y el duende Melodía (1956), que contiene
poesía infantil. diversos cuentos en los que predomina un
E C Y SIBT - 9. 19 5

URTR INFAIL Y JUNIL EN AÉRIC LTN
tono poético y una narativa simple de per­ de indios yaganes, r indígena desapareci­
sonajes claros y diálogos concisos y ano­ da en el extremo sur de Chile, en un intento
niosos. Luego vienen Cuentos de la pícara de reconstitución de un mundo cultal pr­
Polita (1973), El increíble mundo de Llanca dido. También es autor de Como un salto de
(1977), Perico trepa por Chile (1978), campana (1992), donde se nara la historia
escrito junto a Marcela Paz, Viaje de los de u niño, hijo de padres chilenos, pro
duendes al otro lado del mundo (1988), El nacido en Alemania en la década del seten­
árbol de los cielos (1990), Cuentos de la ta, que decide viajar a Chile a conocer a su
lluvia (1993) Y otros en los que predomina abuelo matero a la isla de Chiloé. El libro
siempre el sentido poético, el humor y la mezcla la rica mitología chilota con los
fantasía, unidos a una rica cultura literara. saberes germanos que trae el niño educado
Su obra más relevante es Cuentos arauca­ en un mundo europeo. Estos libros, inspira­
nos, la gente de la tiera (1983), inspirada dos en la realidad, se prestan mucho como
en mitos mapuches, en la que recrea anti­ base para el diálogo con los niños y jóvenes.
guas narraciones de orgen indígena como Dentro de la corriente psicológica se des­
"Leyenda de las lamparitas" y "Cuando el taca Cecilia Beuchat con sus libros Cuentos
son y la luna olvidaron la tier". Por su con algo de mermelada (1987), Cuentos con
simpatía y su llegada natural, esta hada-niña olor a futo (1989) y Cuentos de peros.
es en la actualidad una de las escritoras más gatos y canarios (1993), protagonizados por
leídas por los niños chilenos. Su experencia niños de la clase media santiaguina, que
en el teatro infantil la ha llevado a escribir sufen por alguna causa y ven solucionados
también numerosas obras para títeres y paa sus problemas gracias a la ayuda del afecto
-ser representadas por niños. y la comprensión. En estos cuentos no hay
Siempre en la línea de la recreación de hadas madrinas, pero la transformación se
cuentos folclóricos se destaca María Luisa logra gracias al calor humano. La autora nos
Silva, hermana de Coré el ilustrador de El dice que muchas veces un buen consejo
Peneca. Esta autora ha escrito El hombre viene a equivaler a las palabra mágica de
cabeza de nieve (1966), Perejil Piedra los cuentos tradicionales. u
(1975), Aventuras de tres pelos (1975) y Autora de g sensibilidad poética y don
recientemente Las calzas del brujo (1993), de la fantasía es Jacqueline Balcells (1944),
con la rica imaginería poética del cuento ta­ quien se inició escribiendo cuentos en Fran­ -
dicional. cia y que a partir de 1986, con El niño que
Dentro de los autors más moderos hay se fue en un árbol, publica en Chile una
que destacar a Víctor Carvajal (1944), en la serie de libros dotados de brillante imagina­
corriente del realismo social. Este escritor ción y naturales condiciones para el género.
se inició con la obra Cuentatrapos, premio sus títulos más relevantes son El archipiéla­
SM, uno de los galardones más importantes go de las Puntuadas (1987), El polizón de la
que se conceden en el mundo de habla his­ Santa María (1988), La hacedora de claro:,
pana. La obra reúne un conjunto de cuentos y otros sueños (1988), El país del agua
ambientados en poblaciones de Santiago, (1991 ), Cuentos de los reinos inquietos
protagonizadas por niños de barrios margi­ (1993) Y Siete cuentos rápidos y cinco no
nales. Le sigue Chipana (1986), novela tanto (1993). Con Ana María Güiraldes, ha
basada en la venta indiscriminada a Estados escrito una profsa obra para niños y jóve­
Unidos de llamas, alpacas y vicuñas por nes. Como si interpretasen piano a cuatro
pare de un pueblecito del nore de Chile. manos, estas autoras escriben "a dúo" libros
Un niño pastor de apellido Chipana salva a toados por la magia y el asombro. Son
su manada escondiéndola en el valle. Este obras de ciencia ficción como Aventura en
libro, de inspiración ecológica, conjuga una la estrellas (1987); de core histórico como
serie de leyendas, saberes ppulares y ele­ Cuentos secretos de la historia de Chile
mentos míticos de ese pueblo nortino. (1992); de core policial como Trece casos
Luego vienen Fray Andrés, otra vez (1989), misteriosos (1990) y, recientemente, de tipo
inspirada en una creencia religiosa de una detectivesco protagonizdos por la adoles­
iglesia santiaguina, y Saknusoyin, el caza­ cente Emilia.
dor de Terra de Fuego (1990), basada en la Ana Mara Güiraldes es autora de ua
vida de un gupo de muchachos de la trbu sre de libros en los que predomina un don
5

UTRTUR INFANTL Y JUVNIL EN AMÉRIC LTN
para la nartiva y una notable capacidad tos (1993) y muchos otos llenos de vit­
para jugar con las palabras, especialmente lidad, sentido del ritmo y del humor. Otros
en sus creaciones para los niños más peque­ escritores son Felipe AlIiende, autor de Mi
ños, en las que aparecen rimas lúdicas y amigo el negro (1986) y Enriqueta Flores,
onomatopeyas. Su primer libro es Ratita autora de Una niña llamada Erestina
Mari/e, la lombriz resfriada (1985). Luego (1988), ambos ganadores del Premio litera­
vienen otros libros ilustrados por su herma­ tura Infantil Marcela Paz, convocado por la
no Ricardo GÜiraldes. Se destacan Anima­ Editorial Universitaria.
les, animalitos y animalotes (1987), El No podemos dejar de lado a los autors
mono Buenmozo y otros cuentos L chilenos que han hecho carrera en el extran­
pata Patana y otros (1990) y, jero. Entre ellos, Isabel Allende, creadora de
recientemente, una serie de novelas para L casa de los espíritus. Su extraordinario
jóvenes en las que predomina la capacidad sentido del humor y su innata capacidad
narrativa la llevan a escribir en la década de para fabular ente la fantasía y la leyenda:
Un embrujo de cinco siglos (Lista de Honor los setenta, El conde ratón y La abuelita
del IBBY, 1992), El castillo negro en el Panchita. Posteriorente entrega La gorda
desierto (1992) Y El violnista de braos lar­ de porcelana (1980), relato en el que se evi­
dencia su gracia para fabular y su capacidad gos (1994).
También se destaca Saúl Schkolnik para hacemos esbozar durante la lectura una
(1929), autor de una prolífca obra para niños. permanente sonrisa. Escribió sus libros en
Este autor se inicia en el campo literario con Venezuela y Estados Unidos, país donde
El cazador de cuentos (1979), ganador del rdica. Por su parte, María de la Luz Uribe
Concurso Latinoamericano de Literatura se afncó en España con su esposo, el ilus­
Infantil convocado por la UNESCO en tador Ferando Krahn, y ambos publicaron
Colombia. Luego publica muchos libros, hermosos libros para niños en España y
entre los que se estacan Cuentos para adoles­ Chile, entre los que se destacan La señorita
centes románticos (1979), Érase una vez un Amelia (Premio Apel.les Mestres, Barcelo­
hermoso planeta llamado Terra (1979),· na 1983) y Cuentecillos con mote (1987)
Cuentos del To Juan, el zorro culpeo (1982), inspirado en la nostalgia de las cosas chile­
Breve noticia de mi infancia (1984), Antai, la nas. Lamentablemente esta escritora, que
historia del príncipe de los Licanatai (1986) desde Sitges pensó en los niños de Chile,
Y Cuentos ecológicos (1993). Sus libros tie­ falleció en 1993, dejando una hermosa
nen tes variantes, una de divulgación cienti­ herencia literaria para las ft genera­
fca y ecológica, otra de pura invención fan­ ciones.
tástica y otra de recreación de mitos orales Finalmente hay que citar a Enrique
chilenos o latinoamericanos. Barrios, quien desde Argentina escribe la
Otros creadores son Manuel Gallegos, serie Ami, el niño de las estrellas (1986) y
autor de obras de teato infantil; Maria Ami y Perlita (1987), con un tono poético y
Eugenia Coeyans, autora de L ovejita flosófco.
(1987) Y muchos otos "cuentos para con­ También hay que decir que recientemen­
te el Consejo Nacional del Libro y la Lectu­versar" escritos con el fn de reforzar afecti­
vamente la psicología del niño; Elena Aldu­ r con la finalidad de prmover la creación
y difsión de la literatura infantil chilena, ha nate, autora de una serie de ciencia fcción
protagonizada por Ur; y, más recientemente, convocado a un concurso nacional en la
Héctor Hidalgo, autor de El pino de la coli­ modalidad de obras editadas en los géneros
na (1993), Cuentos mágicos del sur del de novela, cuento y poesía, todo lo cual nos
lleva a pensar que esta rama de la literatura mundo (1994) y L pajarera de Manuel
infantil se ha potenciado notablemente en Encino (1995), este último protagonizdo
por las principales aves de Chile. nuesto país y que es una auténtica posibili­
En materia de poesía infantil sobresale dad de realización personal para los nuevos
Maria Luisa Silva. Sus obras prncipales son profesionales en el are de contar y encantar
Versos para soñar y jugar (1989), El cum­ a los niños. e
Aiculo publicado e: Revista latinoaercana pleaños del señor Pulpo y otros cuentiver­
de Literatur Infantil y Juvenil. N° 3, enero­
sos (1990), Lirón, lirón, la luna en camisón
junio 199. Fundalectur -Seción colombiana
(1 991), Los monstros, los buenos mons- de IBBY-.
EO Y BB -1. 19 5

¡Sé el primero en escribir un comentario!

13/1000 caracteres como máximo.