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1Tiempo y espacio de ChupícuaroUna Cultura del Guanajuato Prehispánico 1.1 Introducción
U “ tilizo el término tradición en su sentido amplio: es una especie de linaje cultural, cuyo inicio ubico en forma hasta cierto punto artiîcial en el sitio epónimo de Chupícuaro, Guanajuato. Este linaje debió extenderse a través del tiempo en familias de directa e indirecta descendencia, quienes con-servaron algunos rasgos que nos permiten reco-nocer esa relación familiar derivada de aquel pro-genitor original.” Beatriz Braniff, 1998.
Cobertura geográIca de Chupícuaro.(1)
1.2 Temporalidad del estilo Chupícuaro
N os encontramos entre los siglos VI y VII a. C. cuando surgen en Mesoamérica un estilo cerámico de singular talento, ampliamente reconocido con el nombre de Chupícuaro. Su sede: un prominente asentamiento localizado en el Occidente de México, que fue contemporáneo de otros notables
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desarrollos aldeanos como Zacatenco y Ticomán, ubicados en el Altiplano Central. Su origen está relacionado con migraciones y movimientos poblacionales ocurridos en el Occidente de México en fechas anteriores a esta época.
La particularidad del estilo, aunada a otros fac-tores sociales, convirtió a la milenaria tradición en una de las más importantes e inuyentes del mundo mesoamericano. Durante más de siete siglos la tradición predominó con cambios sutiles y de mayor relevancia.
Desde un siglo a. C. Chupícuaro inuyó decisiva-mente en la alfarería de Cuicuilco y varios siglos después el linaje convivió con las primeras fases de Teotihuacán. En el tiempo de su predominio el estilo no se mantuvo estático, por el contrario evoluciono pero conservo los rasgos del género original.
Distribución Cuenca de México.
Cuenca de México.(2)
1.3 Un lomerío cerca de Acámbaro, Guanajuato
L a palabra Chupícuaro pertenece a la lengua ta-rasca y signiîca “Lugar de cochinilla”, insecto del que se extrae el intenso color escarlata.
La región se identiîca con un punto situado al sur de Guanajuato, casi en la frontera con Michoacán, localizada en la época prehispánica entre las ribe-ras de los ríos Tigre o Coroneo y Lerma.
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Cochinilla. Empleada para la extracción de tintes.
Nopales con cochinillas.
Actualmente los yacimientos arqueológicos de este lugar se encuentran sumergidos bajo las aguas de la Presa Solís, ubicada cerca de Acám-baro Guanajuato.
El Río Lerma, el más largo de México fue un elemento importante para la tradición Chupícuaro.
1.4 Chupícuaro luye y se impone
Un aspecto signiîcativo de Chupícuaro sin lugar a dudas, es la extensión geográîca que abarcó en Mesoamérica. Los sitios con presencia del estilo pueden agruparse en tres sectores principales:
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El color escarlata de las cochinillas.
Extracción del color escarlata.
1.- La zona central, que comprende la frontera entre Michoacán y Guanajuato, justo en los valles cercanos al lago de Cuitzeo, va más allá de Zinapécuaro en Michoacán y los Morales próximo a León, Guanajuato, su límite occidental es Zamora y el oriental es Maravatío.
2.- Una rama, o extensión en el Altiplano Central, cuya dispersión probablemente siguió la ruta: Tu-la-Tepeji-Cuatlitlán-Teotihuacán y también inuyó a los importantes sitios preclásicos de: Cuicuilco, Tlapacoya, Gualupita y Chimalhuacán.
3.- Una dispersión más amplia pero menos concen-trada que las anteriores, es donde conuyen los actuales estados de Guanajuato, Jalisco, Aguasca-
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2Estilo y sociedad
2.1 Introducción
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lientes y cuyo extremo más norteño fue Chalchihui-tes en Zacatecas.
Generalmente se acepta que el origen del estilo fue la zona de Chupícuaro y su dispersión geográîca se explica debido a la inuencia que sus portadores ejercieron directamente en poblaciones lejanas de su centro. La gran difusión del estilo revela que Chu-pícuaro no fue sitio aislado y es probable que su dis-persión no siempre se realizara de manera pacíîca.
Una Cultura del Guanajuato Prehispánico
H “ asta nuestros días esta población de Chupícuaro no ha dejado de plantear problemas a la antropo-logía, y quizás esto se deba a las pocas exploraciones realizadas en el Occidente de México. Por este motivo Isabel Kelly decía, y con razón, que los estudios sobre esa región aún se hallan en una etapa “impresionista”.
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Jacqueline Larralde, 1986.