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7 Nov 2011 – Actas – III Congreso Internacional Latina de Comunicación. Social – III CILCS – Universidad de La Laguna, diciembre 2011. ISBN - 13: ...

Publicado el : viernes, 13 de abril de 2012
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Actas III Congreso Internacional Latina de Comunicación Social III CILCS Universidad de La Laguna, diciembre 2011   El debate electoral en una radio local Sergio Luis Mederos Cruz, Facultad de Ciencias de la Información, Doctorando en la Universidad de la Laguna. smederos@radio6tenerife.com  Resumen: Esta ponencia pretende ser una guía útil para la planificación y organización de un debate electoral, en términos de igualdad, proporcionalidad, pluralidad, y neutralidad informativa, en una radio local con la participación  de todos los candidatos que concurren a unas elecciones en un determinado ámbito territorial. El debate es una actividad esencial en las sociedades democráticas y la exposición está basada en la teoría, hechos reales y en la propia experiencia para proponer un modelo que incluso puede ser extrapolado a la televisión. Los debates se rigen por normas y procedimientos, y en esta ocasión, se hace un recorrido desde el orden y tiempo de intervención de los candidatos con sus correspondientes réplicas, los bloques temáticos seleccionados, la infraestructura humana y técnica a tener en cuenta en el desarrollo del debate o la regulación de la presencia libre de público en el escenario escogido, entre otros muchos aspectos. Palabras clave: Debate electoral, radio, modelo, organización.  Sumario: 1.- Introducción, 2.- Objetivos del debate electoral, 3.- Estudio del caso y conclusiones, 3.1.- Marco legal, 3.2.- Elección del día y horario, 3.3.-Selección del escenario, 3.4.- Selección de los participantes, 3.5.- Orden de intervenciones, 3.6.- Disposición física en el foro del debate, 3.7.- Aspectos técnicos y humanos, 3.8.- Tiempo de intervenciones y bloques temáticos (modelo), 3.9.- Público, 3.10.- Moderador, 4.- Reflexión final, 5.- Bibliografía.  1.- Introducción El debate es un género periodístico de carácter especial que se engloba dentro de la información espectáculo y que se caracteriza por la confrontación ideológica. Desde el primer momento aparece la polémica y el enfrentamiento entre los participantes. Emilio Prado considera el debate como “la forma más viva de la polémica. En él se produce un enfrentamiento abierto de dos o más posturas contrapuestas. Del debate deben desprenderse los datos necesarios para justificar cada postura y, en consecuencia, para esclarecer el tema polémico”.   
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Actas III Congreso Internacional Latina de Comunicación Social III CILCS Universidad de La Laguna, diciembre 2011  La polémica se establece mediante la palabra y todo el entorno audiovisual que los medios audiovisuales aportan. Es la dialéctica verbal lo que importa. Hay grandes polemistas de pluma, pero que no dominan la polémica oral por la espontaneidad e improvisación que exige. En el debate se buscan dos o más personas enfrentadas por sus ideas o por el mantenimiento de formas de acción diferente. Importa la diferencia de posiciones. Se trata de pensamientos y concepciones antagónicas de la vida y de la sociedad. Cuanto mayor sea la distancia entre las partes, más candente resultará el género. Se trata de exponer la posición de cada uno y además contraponerla a la opuesta. Es, en el pleno sentido de la palabra, una confrontación. El debate es un género que si se desarrolla con toda autenticidad, y a la vez con todo respeto, las personas se someten a un cierto desgaste. De ahí la dificultad para desarrollarlo en toda su plenitud. Se han hecho famosos los debates electorales entre los candidatos americanos y franceses, y en los últimos años los protagonizados en España. No obstante, son muchos los políticos que evitan estas confrontaciones. Generalmente no hay casi nunca claros triunfadores. Alguien triunfa porque el otro ha fracasado. En los debates electorales se busca el mantenimiento de una dignidad en espera de que el oponente cometa un error; en todo caso, se le tienden trampas dialécticas para ver si caen en ellas. Si esto ocurre con las grandes figuras de la política, puede decirse algo similar de otro tipo de contendientes cuya vida gira entorno a la imagen pública. Aceptan, a veces, acudir al debate, pero previamente suelen ponerse de acuerdo para no llevar la polémica demasiado lejos y quedar simplemente en un juego de argumentos suaves que permitan mantener el espectáculo que el medio audiovisual crea con este género. Tanto la radio como la televisión han cosechado grandes fracasos, especialmente en aquellos debates que más expectativas habían despertado tras su anuncio. El resultado no responde a lo esperado porque los intervinientes esquivan el enfrentamiento. Sin embargo, logran grandes éxitos cuando se contraponen formas de vida o se enfrentan cuestiones en las que no esté tan implicada la vida personal, el ejercicio profesional, o la imagen pública de alguien. El género debate es muy propicio a crear espectáculo. Grandes programas populares lo han utilizado como organización de su estructura. Se acude para ello a personas conocidas por la audiencia, personas populares y que despiertan una curiosidad no exenta de una cierta morbosidad. El debate no crea polemistas. Se aprovecha de personas descubiertas anteriormente.    
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Actas III Congreso Internacional Latina de Comunicación Social III CILCS Universidad de La Laguna, diciembre 2011   Hay dos modalidades de debate: 1) Debate interpersonal. Es el prototipo de los programas denominado “cara a cara”  o “frente a frente” con dos personas opuestas por su vida, su trabajo, o representatividad social, sindical o política. Intervienen a título particular o en representación de un grupo o tendencia y defienden con entusiasmo sus ideas. Para no caer en la monotonía se desarrolla una confrontación fuerte y unas intervenciones breves, aunque cargadas de intencionalidad polémica. 2) Debate de grupos. La defensa de una idea o de una posición se encomienda a varias personas que se alinean en dos frentes. El tamaño del grupo admite gran variedad, desde los debates de cuatro o seis personas hasta los de toda una multitud de participantes divididos siempre en dos propuestas radicalmente enfrentadas. Se requiere una duración superior a la hora para que todos los participantes puedan intervenir en el debate el tiempo necesario y favorecer el cruce dialéctico de argumentos. La dificultad estriba en la elección de los participantes, pues sucede con frecuencia que las posiciones no son tan unánimes dentro de cada sector ni son tan distantes del opuesto. No se trata, pues, sólo de un problema de selección, sino de que una vez que se encuentren en el escenario elegido, los intervinientes quieran polemizar para defender sus ideas. Tanto en una modalidad como en otra, desde el momento en que las posiciones planteadas como enfrentamiento se aproximan a la concordia, decaen y destruyen el programa de debate. La estructura de este género es también sencilla. Se parte de la presentación del tema por parte del moderador y se pasa a ofrecer las posiciones discordantes junto a la presentación de las personas que están en pro o en contra de cada una de las posiciones discordantes. Tras esta breve presentación, se entra directamente en el debate, previo planteamiento por el moderador de una de las cuestiones y se solicita a los participantes que se definan en torno a ella o mediante una sintética presentación de las distintas posiciones. En el caso del debate electoral, se exponen las posiciones por parte de cada uno de los representantes de cada formación política. El debate se cierra también con una síntesis de las posiciones de los participantes. El cierre es breve y conciso de ideas. Se deja a la audiencia para que sea ella la que deduzca lo que considera más oportuno, según la información recibida durante el programa. Para evitar todo tipo de censura y de mediaciones que quiten garra al debate, suele realizarse en directo. En el supuesto de que no sea posible, la captación se hace en vivo, tal como se desarrolla, sin introducir posteriormente ningún tipo de montajes.
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Actas III Congreso Internacional Latina de Comunicación Social III CILCS Universidad de La Laguna, diciembre 2011    La escenografía adquiere un carácter de plasmación de la polémica. El espacio suele distribuirse el espacio en tres zonas. En cada uno de los lados se sitúan los contendientes y en el centro, el moderador, por lo que no admite ningún elemento de distracción. No obstante, puede haber algún objeto, diseño o decorado que haga referencia al propio debate. Todos los elementos tienen que estar en función de una mayor concentración de la audiencia en el debate verbal y en los aspectos visuales de los contertulios para conseguir una polémica audiovisual en la que las personas se expresen de cuerpo entero. Importa la palabra, pero también el rostro de extrañaza o de ira que muestra el oponente ante tales palabras. De este modo, el género debate, además de su carácter informativo, adquiere los rasgos propios de un espectáculo audiovisual. El moderador es el responsable del equilibrio de intervenciones y del tiempo que participan las partes. Son equilibrios informativos. Lo importante es que las posiciones cuenten con las mismas posibilidades para su exposición y con la neutralidad total del moderador. Una de las funciones del moderador es la de controlar el tema, el proceso técnico de distribución de tiempos, el orden de intervenciones y sobre todo el control de los oradores. La principal tarea del moderador es la de facilitar iguales oportunidades de expresión a todos los participantes, y para conseguirlo, por un lado tiene que reprimir, y por otro, estimular.  2.- Objetivos del debate electoral Este tipo de género periodístico aplicado a la política está caracterizado por el uso de la comunicación persuasiva que realizan los candidatos o participantes. Se trata de la persuasión a través de la acción mediática y/o directa de los partidos políticos.  El debate se configura como un instrumento para que el votante evalúe las distintas opciones políticas ya que puede confrontar y comparar al mismo tiempo las ideas, los perfiles y las imágenes de los candidatos. El debate da la posibilidad a los oyentes-espectadores/votantes de observar y juzgar a los candidatos en un espacio donde se manifiestan sus conocimientos, habilidades, incapacidades y frustraciones, es decir, ofrece un lugar idóneo donde los políticos revelan sus cualidades humanas. Despiertan en el elector su sentido crítico ya que añaden dramatismo, conflicto e interés por el incierto resultado final del duelo. Por eso, generan importantes audiencias, lo que atrae el interés de los partidos políticos. Según la t eoría de Javier del Rey Morató:“ el candidato que ejecute mejores jugadas en los distintos registros que admiten los juegos del lenguaje, estará en situación de ventaja respecto a sus adversarios para mantener su cuota de mercado- o ampliarla, a expensas de
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Actas III Congreso Internacional Latina de Comunicación Social III CILCS Universidad de La Laguna, diciembre 2011  ello- y así mejorar, su instalación en la política, y eventualmente, para acceder al poder .  Según Carrera Villar, dentro de los objetivos y efectos instrumentales comunicativos de la persuasión, se encuentran la exposición, percepción, comprensión, aceptación (sin necesariamente estar de acuerdo con el mensaje), y retención. En cuanto a los objetivos y efectos finales persuasivos, destaca la notoriedad, la actitud, la imagen, la intención de comportamiento, comportamiento y el hábito. El debate aporta el calor de lo humano. Es el mensaje particular del participante, su imagen y manera de comunicarse, lo que se transmite junto a las opiniones. De ahí, que se establezcan claras diferencias y los mensajes y opiniones dadas por un participante o por otro, aunque ambos defiendan las mismas ideas. Los debates electorales suelen tener fundamentalmente un gran efecto que interesa a los efectos finales persuasivos de cualquier contienda electoral. Además, incrementan el índice de participación, al presentar a los candidatos en lucha abierta y descargando todas sus baterías de contenidos y formas. Los debates confieren notoriedad y ayudan a fijar  para bien o para mal-la imagen del candidato y junto a ésta, la actitud, intención,… del público. De esta manera, los debates sirven para atraer a los indecisos y públicos flotantes en general, muchos de los cuales, tienden a la abstención, pero al final votan debido a estos debates y sus efectos precipitadores. Los debates han de basarse en la armonía entre el lenguaje verbal y no verbal (en el caso de la radio hay que tener en cuenta al público que asiste en directo al escenario elegido), entre lo que se dice y cómo se dice, y todo ello teniendo en cuenta las variables teórico-técnico de realización audiovisual del debate, además de sus muy variados aspectos. El programa debate es una contribución al más amplio campo del debate público, y puede ser considerado como una parte del positivo papel que desempeña una emisora de radio dentro de una sociedad democrática. Las auténticas diferencias de opinión sobre temas de interés público son enormemente atrayentes para una emisión radiofónica ya que el oyente se puede sentir personalmente implicado en las argumentaciones expuestas y en su resultado. Los mecanismos que deben regular los debates para determinar su grado de neutralidad han de tener en cuenta aspectos como el de la distribución de tiempos de uso de la palabra, el que atañe la figura del moderador y a los limites de su actuación, así como el tono general del intercambio de opiniones y el orden de las intervenciones. Todo ello, debe estar recogido en cláusulas contractuales, escritas o verbales. ISBN - 13: 978-84-939337-6-0 / D.L.: TF: 1.111-2011  Página 5  
Actas III Congreso Internacional Latina de Comunicación Social III CILCS Universidad de La Laguna, diciembre 2011    Teniendo en cuenta la base teórica anterior, a continuación, realizaremos el estudio de un caso basado en hechos reales y en la experiencia durante las pasadas elecciones municipales, insulares y autonómicas en Canarias, que sirve como propuesta modelo para organizar un debate electoral con dos o más candidatos en radio, e incluso, televisión.  3.- Estudio del caso y conclusiones: Debates electorales en Radio 6 Tenerife en los municipios de Arafo, Güímar y Candelaria en las elecciones de mayo de 2011.  
 
Imagen del debate en el municipio de Arafo (2-5-11) Queremos dejar claro que este trabajo mezcla los procedimientos realizados y las conclusiones de cada aspecto relevante. La metodología de esta ponencia es contar el debate electoral como hecho real experimentado, y al mismo tiempo, ir aportando conclusiones que puedan servir como guía o manual práctico para producir un programa de estas características en una emisora de radio, e incluso, televisión, si ampliamos o aplicamos las propiedades particulares de esta comunicación visual y técnica. Hay que tener en cuenta, a la hora de organizar un debate de estas características, una estructura ordenada para que el resultado final sea el mejor. La organización de debates electorales con candidatos en unas elecciones municipales no es una práctica frecuente en un medio de comunicación audiovisual. De ahí, la importancia y el valor de que exista un medio, en este caso, la radio, que impulse este tipo de iniciativas en un ISBN - 13: 978-84-939337-6-0 / D.L.: TF: 1.111-2011  Página 6  
Actas III Congreso Internacional Latina de Comunicación Social III CILCS Universidad de La Laguna, diciembre 2011  territorio reducido y con poblaciones determinadas que no superan los 25.000 habitantes.   La labor informativa y la colaboración con el sistema democrático de estos debates locales es un fundamento verdaderamente destacado. Para los votantes supone una ayuda que puede resultar clave a la hora de contrastar las diferentes alternativas políticas y decidir su voto el día de las elecciones. Desde Radio 6 Tenerife organizamos, ante las elecciones del 22 de mayo de 2011, 3 debates, uno por municipio, ordenados cronológicamente por criterio alfabético: Arafo (2 de mayo), Candelaria ( 9 de mayo) y Güímar ( 16 de mayo), ya que desde este punto inicial se quiso dar la mayor neutralidad, incluso, en función de la comparación entre los municipios. La preparación de los debates comenzó tres meses antes de las elecciones para planificar cada uno de los detalles o enunciados que describimos y ampliamos a continuación. Estos debates que consiguieron reunir a los candidatos de todas las opciones políticas de cada municipio, con la posibilidad de asistencia de público y su transmisión en directo, han significado un acontecimiento inédito en la historia de la radio local canaria. 3.1.- Marco legal El primer paso para organizar eventos de este tipo fue consultar el régimen legislativo; el paraguas jurídico que abarca los debates electorales. El medio de comunicación debe garantizar su protección y seguridad jurídica para que sus factores de mecanismo y planificación no entren en contradicción con la legislación vigente. Por ello, desde el origen de la idea, se contactó con la Junta Electoral de zona para solicitar un permiso que autorizara la celebración de los debates al estar sometidos a la legislación de la Junta Electoral Central (*Instrucción 13 de septiembre 1999, artículo 66 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General sobre procedimientos de los medios de comunicación en periodo electoral, BOE num.: 222 ) e (**Instrucción 4/2011, de 24 de marzo, de la Junta Electoral Central, de interpretación del artículo 66 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, en lo relativo a las garantías de respeto a los principios de pluralismo, igualdad, proporcionalidad y neutralidad informativa por los medios de comunicación en periodo electoral). Tras esta solicitud, la Junta Electoral de zona en la isla, nos autorizó, vía fax , a celebrar los debates. 3.2.- Elección del día y horario de los debates Otro aspecto a resaltar fue la selección del día de la semana y la hora. Tuvimos claro que lo mejor era decantarse por un día que tuviera la menor competencia televisiva, radiofónica o de otros actos de ámbito local que pudieran descender o desviar el interés hacia estos debates por parte del público, tanto a la hora de acudir in situ, como de escucharlos en directo por la radio. Por eso, después de ISBN - 13: 978-84-939337-6-0 / D.L.: TF: 1.111-2011  Página 7  
Actas III Congreso Internacional Latina de Comunicación Social III CILCS Universidad de La Laguna, diciembre 2011  un análisis de todas las posibles fechas, optamos por los lunes como mejor opción y las 7 de la tarde como momento de inicio ya que a esa todavía los establecimientos comerciales estarían abiertos, con lo que la audiencia potencial sería mayor.    3.3. Selección del escenario -Una de las primeras cuestiones para planificar un debate electoral es elegir el escenario donde los intervinientes defiendan sus propuestas frente a frente. En nuestro caso, se apostó por lugares neutrales que potenciaran la máxima objetividad. Es la mejor opción si se quiere contar con un aforo adecuado que aloje con comodidad al público que quiera presenciarlo en directo. En este sentido, elegimos los salones de actos de la Sociedad Cultural Casino de Arafo, el Hotel Punta del Rey en Candelaria y la Casa de la Cultura de Güímar, todos escenarios que cumplían con creces los requisitos mencionados.
 
Instantánea del debate en Güímar 16-5-11  3.4.- Selección de los participantes Suele ser común que los medios de comunicación audiovisuales prescindan de las fuerzas políticas que concurren a unas elecciones municipales que no
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Actas III Congreso Internacional Latina de Comunicación Social III CILCS Universidad de La Laguna, diciembre 2011  tienen representación en un ayuntamiento como concejales. Vemos, incluso, que en los grandes debates nacionales, y ponemos de ejemplo el último celebrado el pasado 7 de noviembre de 2011, en el recinto de Ferias y Congresos de Madrid, se olvidaron  de las fuerzas más o menos minoritarias. En este debate sólo participaron Mariano Rajoy en representación del Partido Popular y Alfredo Pérez Rubalcaba como cabeza de lista del Partido Socialista Obrero Español. Formaciones de cobertura nacional, como Izquierda Unida o Unión Progreso y Democracia, se sintieron perjudicadas ya que esta decisión organizativa bipolariza aún más la situación política del país sin darle posibilidad a otras formaciones que pertenecen al espectro político. Está claro que la pluralidad tiene que ser una cuestión responsable como medio de comunicación para darle voz a todos, en términos de equidad y pluralidad. En este sentido, y volviendo al caso local que nos ocupa, le concedimos la oportunidad a todos los partidos políticos por igual, independientemente de si las encuestas le otorgaban algún tipo de ventaja, de si contaban con representación en el consistorio con actas de concejales o si era la primera vez que concurrían a unos comicios. Para conseguir este objetivo, se seleccionaron a todos los candidatos de las formaciones políticas, sin ningún tipo de diferenciación, como sí hace el modelo electoral legislativo establecido en la televisión pública o en los mismos paneles publicitarios, donde se reparte el espacio en función de su representatividad en las instituciones. Nosotros quisimos atravesar esos límites entregando las mismas opciones y condiciones a todos los participantes del debate. Es importante remarcar que invitamos a los candidatos o cabezas de lista de cada partido, no permitiendo que participara otro componente de la lista a menos que se tratara de una razón de peso justificada. Quisimos evitar que surgieran desigualdades ya que la referencia principal para el vecino es la persona que lidera una lista electoral, y el principio de equidad comenzaba considerando a los intervinientes con el mismo rango. No obstante, esta alternativa de obligatoria sustitución, nos ocurrió en el debate en el municipio de Güímar, donde la candidata por el Partido Popular, Vicenta Díaz, no pudo asistir por una grave enfermedad y estar indispuesta en esos momentos. La organización del debate decidió que, a petición del propio partido, fuera la segunda de la lista, Carmen Luisa Castro, quien pudiera defender las líneas programáticas del partido; un cambio que aceptaron los demás contendientes. Con estas pautas, los candidatos para cada debate fue la siguiente: Arafo (5) - José Juan Lemes (Partido Popular) - Walter Gil (Partido Socialista Canario-Psoe) - Ana Marrero (Coalición Canaria) - Francisco Hernández (Izquierda Unida-Coalición por Tenerife) - Luis Domingo Marrero (Centro Canario Nacionalista)  
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Actas III Congreso Internacional Latina de Comunicación Social III CILCS Universidad de La Laguna, diciembre 2011  Todos los candidatos aceptaron desde el primer momento la invitación, a excepción de Ana Marrero (CC) que hasta última hora no se decidió a participar.  Candelaria (7)  - José Gumersindo García (Partido Socialista Canario- Psoe) - Nazaret Díaz (Coalición Canaria) - José Fernando Gómez (Partido Popular) - Mayca Coello (Sí se puede) - Francisco Martín (Izquierda Unida-Coalición por Tenerife) - Roberto Muñoz (Centro Independiente de Canarias) - Beatriz Higuera (Los Verdes)  
  Un momento del debate en Candelaria ( 9-5-11)  En este municipio, la única candidata a la que nos resultó más difícil localizar, y que no se conoció si asistencia hasta minutos antes de comenzar el debate, fue Beatriz Higuera en representación de Los Verdes, quien hizo acto de presencia en el último momento.   Güímar (6)  - Carmen Luisa Castro (Partido Popular)  Javier Mederos (Coalición Canaria) -- Rafael Yanes ( Partido Socialista Canario Psoe) - Gloria García ( Sí se puede) -- Juan Ramón Díaz ( Centro Social Demócrata Canario) - Francisco Hernández Armas ( Alternativa por Güímar)  ISBN - 13: 978-84-939337-6-0 / D.L.: TF: 1.111-2011   
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Actas III Congreso Internacional Latina de Comunicación Social III CILCS Universidad de La Laguna, diciembre 2011   En Güímar, el alcalde Rafael Yanes no confirmó su participación hasta un día antes del debate ya que probablemente barajó una regla de oro en marketing político, tal y como señala Salomé Berrocal en su publicación Comunicación política en televisión y nuevos medios, donde se recoge que “no debe aceptar el debate el candidato que goza de un claro margen de apoyo popular y cuyo triunfo está prácticamente asegurado” ¿Para qué arriesgar cuando se tiene ventaja suficiente? El aceptar en ese caso el debate era otorgar la posibilidad a los rivales de recuperar votos. No obstante, el candidato, tras la presión de sus propios compañeros de partido, y la idea de que iba a ser el único que no participaría y que podía ser perjudicado por esta decisión, accedió finalmente a debatir.    3.5.- Orden de intervenciones  Con todos los candidatos invitados, la neutralidad y proporcionalidad empezamos a aplicarla desde el primer proceso, con su orden de intervención y colocación en el escenario del debate, que se fijaría por sorteo. Ambos aspectos coincidirían, o sea, si uno de los intervinientes extraía el número 3, dispondría del tercer turno de palabra y ocuparía la misma posición física de izquierda a derecha en las mesas asignadas. Este sorteo se realizó antes del comienzo del debate, al menos con 45 minutos de antelación, horario en el que tenían que estar citados los candidatos para ello y para la firma de las bases que rigieron el programa y que estamos dando a conocer en esta ponencia.   3.6.- Disposición física en el foro del debate La escenografía adquiere un carácter de plasmación de la polémica. Se distribuyó el espacio en tres zonas, en cada uno de los lados se situaron los contendientes y en el centro, el moderador. Es conveniente que esta distribución de mesas se realice sobre un escenario en una altura superior a la del público presente en la sala. Da más magnitud al acto y favorece la visión a los asistentes. Es imprescindible la colocación de los personajes en el escenario y sus relaciones proxémicas. Además, es necesario que en el espacio de cada candidato se exponga un pequeño cartel informativo que indique su nombre y el partido político que representa. La suma de estos detalles, sin duda alguna, contribuye positivamente a la realización del debate, percibido en la sala y a través de la emisión radiofónica.
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