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PASTOS DE ZONAS ÁRIDAS Y SEMIÁRIDAS DEL
SURESTE IBÉRICO
ARID AND SEMIARID RANGELANDS IN THE SOUTH EASTERN SPAIN
1 1 2 1Robles Cruz, A.B., J.L. González Rebollar , C.B. Passera y J. Boza López
1Estación Experimental del Zaidín. CSIC. 18008 Granada. España.
E mail: jboza@eez.csic.es; abrobles@eez.csic.es; toza@eez.csic.es
2Facultad de Ciencias Agrarias. Universidad Nacional de Cuyo, C.C. 7. 5505 Mendoza. Argentina.
E mail: cpassera@fca.uncu.edu.ar
PALABRAS CLAVE ADICIONALES ADDITIONAL KEYWORDS
Pastos. Sistemas silvopastorales. Clima medite Rangelands. Silvopastoral systems. Medite
rráneo. Evaluación. Medioambiente. Diversidad. rranean climate. Assessment. Environment.
Capacidad sustentadora. Diversity. Carrying capacity.
RESUMEN SUMMARY
El presente trabajo es una síntesis de los The aim of the present work was to discuss
estudios que venimos realizando desde 1986, en some results about arid and semiarid rangelands
agrosistemas silvopastorales del sudeste espa in South eastern Spain. We show data of plant
3ñol. Se presentan algunos de los datos obtenidos diversity (bits), phytovolume (m /ha), forage yield
en la evaluación de los pastos de estas zonas (kg DM/ha/year), energy (MJ ME/ha/year), carrying
áridas y semiáridas sobre: diversidad florística capacity (AU/ha/year) in the main rangelands in
3(bits), fitovolumen (m/ha), producción de forraje this areas. These results were obtained from
(kg MS/ha/año), energía (MJ EM /ha/año) y 1986 to 2001.
capacidad sustentadora (UG/ha/año).
INTRODUCCIÓN
En el cincuentenario de la publicación de Archivos
de Zootecnia, no queríamos que faltara nuestra Silvopastoralismo puede definirse
modesta aportación a dicha efemérides, ya que nos como la asociación de actividades fo
acompañó a lo largo de nuestra carrera investigado
restales y ganaderas, en orden a unara; en dicha Revista publicamos los primeros traba
mejor gestión de los espacios natura jos en 1960, y en el transcurso de estos años hemos
mantenido una asidua colaboración aportando 23 les, aumentando la eficiencia del siste
publicaciones sobre diferentes aspectos de la Nutri ma al diversificar la producción. En el
ción Animal. Queremos también agradecerle inclu
ambiente mediterráneo de nuestro en yeran a varios miembros de este Centro en su Comi
torno, los montes han evolucionadoté de Expertos.
Arch. Zootec. 50: 501 515. 2001.ROBLES CRUZ, GONZÁLEZ REBOLLAR, PASSERA Y BOZA LÓPEZ
disminuyendo su actividad forestal aumenta el efecto limitante de las ba
frente al progreso del pastoralismo jas temperaturas durante gran parte del
(Etienne et al. , 1994). Es más, en nues año, lo que acorta el periodo vegetativo
tro país Montoya (1983), manifiesta de las plantas.
que en este medio la utilización pasto Estas características climáticas de
ral es más interesante que la silvícola, terminan, entre la flora herbácea, el
quedando esas estructuras de creci abundante desarrollo de plantas anua
miento lento para ampliar las áreas les y, entre las especies leñosas, el
pastables. dominio de las esclerófilas: adaptadas
La actividad ganadera en relación a soportar condiciones climáticas ex
con la vegetación de estos espacios tremas. La vegetación dominante con
pastorales, especialmente con la con figura un espacio abierto en el que
servación de los mismos o su posible coexisten distintas etapas sucesionales
transformación, es una temática del y pastos vivaces, lo que proporciona
mayor interés para los gestores de los gran diversidad florística y estructu
mismos, que precisan la planificación ral. Este tipo de formación forestal es
de los usos más convenientes y una lo que habitualmente denominamos
valoración integral de la producción monte mediterráneo (Morales, 1993)
animal. En este sentido se revaloriza y ha sido resultado de la degradación
hoy la importancia de la ganadería en del bosque originario, como conse
la conservación de pastos y paisajes, cuencia de la intensa actividad huma
en el aumento de la diversidad e inclu na en el paisaje (cultivo, talas, que
so su empleo en la tareas de tipo pre mas, sobrepastoreo, etc.).
ventivo. Uno de los usos tradicionales, es
En relación con estas consideracio trechamente ligado al monte medite
nes, recogemos en este trabajo una rráneo ha sido siempre la ganadería
síntesis de nuestras líneas de investi extensiva. Los pastos naturales que
gación, estudios y resultados en el SE estos animales aprovechan, están com
español, desde 1986. puestos mayoritariamente por arbus
tos y herbáceas perennes, siendo el
ganado caprino el mejor adaptado al
TERRITORIO consumo de la flora lignificada, aun
que también cabe mencionar, por su
El sudeste español es el territorio similar rusticidad, a la oveja de raza
más árido del continente europeo. Su Segureña (Boza et al., 1998).
clima, mediterráneo, abarca desde la
categoría de árido (100 400 mm), a la
de semiárido (400 600 mm) al subir ESTUDIOS Y RESULTADOS
en montaña. Se caracteriza por su
fuerte estacionalidad intranual y ele Utilizamos el concepto de pasto
vada variación interanual: con lluvias desde una perspectiva silvopastoral,
en invierno y un verano caluroso (Le en la que se integra el animal (domés
Houérou, 1993). En las zonas de mon tico o salvaje) en el aprovechamiento
taña la sequía es menos acusada, pero de los recursos vegetales autóctonos.
Archivos de zootecnia vol. 50, núm. 192, p. 502.PASTOS DE ZONAS ÁRIDAS Y SEMIÁRIDAS DEL SURESTE IBÉRICO
Nuestros trabajos en el sudeste espa los estudios que han abordado la eva
ñol (Robles, 1990; Fernández García, luación de los recursos pascícolas en
1995; Boza et al., 1998; González los ambientes áridos (Robledo et al.,
Rebollar et al., 1998a; Passera, 1999) 1990 91). Lo frecuente es encontrar
incluyen en el término pasto no sólo a los orientados a evaluar pastos herbá
las especies herbáceas (que es lo co ceos, en climas húmedos y subhúmedos.
mún), sino también, a las leñosas. Este Como consecuencia de esta caren
es, también, el sentido que la Sociedad cia documental, buena parte de la in
Española para el Estudio de los Pastosvestigación llevada a cabo por noso
(SEEP) tiene en cuenta hoy, en su tros ha debido centrarse en desarrollar
propuesta actual de nomenclatura de metodologías específicas que permi
pastos ( Ferrer et al., 1997). Igualmen tieran evaluar la oferta de las forrajeras
te, con el mismo significado amplio, seleñosas que dominan en ambientes
emplea en el mapa de pastos de España semiáridos del SE. Ello ha obligado a
que en este momento se está elaboran poner a punto diversas técnicas para
do (INIA, 2000 2003). medir, en campo, la fitomasa disponi
La definición de pasto sería, por ble y la producción de estos pastos. La
tanto, como sigue: cualquier produc integración de las mediciones en cam
ción vegetal (natural o artificial) que po (sobre la producción de las espe
proporciona alimento al ganado, a cies forrajeras, expresada en kg MS/
diente o como forraje. Por extensión, ha) con los procedentes de los análisis
se suele utilizar también cuando los de laboratorio ( valor nutritivo, expre
consumidores son otros mamíferos sado en energía metabolizable, y en
salvajes, especialmente ungulados MJ/ kg de MS ) y con las necesidades
(Ferrer et al., 1997). La definición energéticas de los animales (expresa
recoge básicamente la formulada por das en energía metabolizable, y en MJ/
Montserrat (1960), que consideraba UG/año) permiten evaluar la receptividad
pasto como el nombre genérico que ganadera de los mismos (en términos de
comprende todos los demás , definién animal/ha/año)(González Rebollar et
dolo como agrupación vegetal (natu al., 1993). La importancia de valorar
ral o artificial) que proporciona ali los pastos en términos energéticos ha
mento al ganado, a diente, como fo sido puesta de manifiesto por Passera
rraje o bien henificado. (1999) y Passera et al. (2001).
Si consideramos está definición de La metodología descrita permite
pasto (prados naturales, pastizales, evaluar en campo la aportación de las
monte abierto, monte leñoso, erial a principales forrajeras, en términos de
pastos, cultivos forrajeros, mieses, bar cobertura, densidad, fitovolumen, pro
bechos, etc.), prácticamente, todo el ducción y energía metabolizable (Ro
territorio del sudeste ibérico podría bles, 1990; Robles et al.; 1991, Ro
considerarse con vocación ganadera, bles, 1993; Fernández García, 1995;
destacando las zonas de montaña, Robles et al., 1995; Robles y Passera,
agrosistemas marginales y zonas 1995; Boza et al., 1998). El tamaño de
desfavorecidas (González Rebollar et cada pasto y su composición florística
al., 1998b). En todo caso, son pocos cuantificada, componen la oferta dis
Archivos de zootecnia vol. 50, núm. 192, p. 503.ROBLES CRUZ, GONZÁLEZ REBOLLAR, PASSERA Y BOZA LÓPEZ
ponible por unidad de superficie. El el recurso a la trashumancia de una
muestreo y la evaluación de la oferta parte de la cabaña ganadera local.
se estratifica según los tipos biológi Sintetizando, la tabla I (a y b)
cos, y el valor de la energía metabo muestra cómo los tres tipos de pastos
lizable se obtiene a partir de análisis de con mayor oferta (en términos energé
la digestibilidad in vitro . ticos), son los presididos por dos legu
La tabla I (a y b) muestra los resul minosas arbustivas de porte alto. Pas
tados obtenidos en la evaluación de la tos que se caracterizan no sólo por su
oferta forrajera de las comunidades gran producción sino notablemente por
más representativas del sudeste ibéri el elevado valor nutritivo de sus domi
co. Los datos recogidos en ellas pro nantes (Retama sphaerocarpa, 10,4
vienen de los estudios realizados en MJ/kg MS y Genista cinerea, 9,7 MJ/
Andalucía Oriental desde hace más de kg MS, Robles y Boza, 1993; Fernández,
15 años. Hemos seleccionado los pro 1995). Junto a estos datos de valor
cedentes de cuatro áreas muy repre pastoral, sobresalen otras característi
sentativas: desde los ambientes más cas de gran valor técnico, por ejemplo
áridos y costeros del Parque Natural su indudable interés forestal (que jus
de Cabo de Gata Níjar, hasta los medi tificaría su inclusión en la revaloriza
terráneos de las montañas que propor ción de tierras marginales), su adapta
cionan Sierra Nevada y Sierra de ción a los ambientes secos, su papel
Castril. Representando una posición como sucesional en la dinámica vege
intermedia hemos añadido los de la tal, su porte resistente, su sistema
media montaña, en la Sierra de los radicular desarrollado y su capacidad
Filabres (Almería). como fijadoras del nitrógeno atmos
La figura 1 muestra la variabilidad férico.
altitudinal que abarca el conjunto de Igualmente, cabe destacar algunas
nuestras áreas piloto. Los diagramas comunidades de herbáceas de los pisos
bioclimáticos recogidos en la figura de montaña. Por ejemplo los denomi
(Montero de Burgos y González nados prados orófilos y edafo higró
Rebollar, 1974) permiten ver la fuertefilos (pastos húmedos de montaña), si
estacionalidad de estos ambientes es bien, su notable valor pastoral se debe
tudiados. Una constante en todos ellos, más a la calidad de las especies que
es la variación del período de activi componen estos pastos que a la pro
dad vegetativa (que en los diagramas ducción de los mismos. En el caso de
viene mostrada en color gris claro). Lalos matorrales de las tierras bajas (ma
mencionada actividad se intercala en torrales termomediterráneos, tabla Ib) ,
tre los períodos en los que las bajas hay que destacar cómo, muchas veces,
temperaturas imponen una parada estos pastos, que presentan un valor
vegetativa (áreas rayadas) y aquellos pastoral interesante, tienen sólo una
en los que el déficit hídrico limita el importancia estacional, pues lo mejor
crecimiento (áreas negras). Esta catena de su oferta corresponde a la aporta
bioclimática altitudinal explica bien la ción de las herbáceas anuales (otoño
variación de la oferta en cada sitio y en primavera).
cada época del año e, indirectamente, Respecto a las comunidades arbó
Archivos de zootecnia vol. 50, núm. 192, p. 504.PASTOS DE ZONAS ÁRIDAS Y SEMIÁRIDAS DEL SURESTE IBÉRICO
Tabla Ia. Energía metabolizable (MJ/ha/año), producción forrajera (kg MS/ha/año), cober
3tura vegetal total (p.100), fitovolumen (m /ha), precipitación (mm) y piso bioclimático de los
pastos del sudeste español. (Metabolizable energy (MJ/ha/year), forage yield (kg DM/ha/year),
3phytovolume (m /ha), precipitation (mm), bioclimatic belt of rangelands in the South eastern Spain.
(Passera et al., 2001).
Piso PP Volumen Cobertura Producción Energía
3
biocl. mm m / ha total (p.100) forrajera MJ EM/ha/ añoTipo de pasto
kg MS/ha/ año
Complejo de Gipsícola T 193,9 30 ,2 30 1,3 410,86
Complejo de Rosmarinus officinalis T193,9 37,0 287,0 485,60
CalizaComplejo de Stipa tenacissima T* 193,9 51 ,0 21 1,4 560,26
VolcánicStipa tenacissima Complejo de T* 193,9 45,2 241,3 560,26
Formaciones mixtas Periploca-Stipa T193,9 52,7 218,8 709,66
Tomillar nitrófilo S 786,5 150,03 12,0 96 825,25
Espartal ( Stipa tenacissima) M* 324,4 1319,66 25,2 429,2 973,6
Tomillar nitrófilo supramediterráneo S 621,7 366,00 27,0 934 1037,73
Tomillar silíceo mesomediterráneo M 554,1 20,0 1456 1037,73
Tomillar nitrófilo mesomediterráneo M 554,1 26,0 838 1037,73
+PerFormac mixtas Chamaerops Stipa T193,9 48 ,7 5 29,1 1045,80
Complejo de Genista umbellata93,9 62,5 370,1 1232,57
Sabinar rastrero O 849,9 215,22 16,0 425 1298,34
EsquistoComplejo de Stipa tenacissima T* 193,9 47 ,7 520,7 1456,67
Prado oromediterráneo O* 764,9 1598,28 18,0 638 1556,60
Lentiscares (Pistacia lentiscus) T 193,9 67 ,7 252,6 1680,77
Albaidar espartal M 324,4 1615,86 33,5 699,5 1774,0
Albaidar claro (Anthyllis cytisoides) M 324,4 854,60 37,7 437,7 1898,1
Tomillar calizo S 786,5 515,76 18,0 298 2030,90
Formación mixta Encina y Pino S+ 621,7 400,33 35,0 831 2075,46
Aulagar calizo (Ulex parviflorus) M 554,1 8236,59 52,0 1581 2075,46
Tomillar silíceo supramediterrán S 621,7 31,0 1446 2594,33
Pinar mosaico con aulagar silíce M+ 554,1 1188,97 34,0 1535 2594,33
Escobonal deC ytisus reverchonii S 786,5 701,68 39,5 435 2706,57
Complejo Ulex parviflorus T193,9 53,1 747,6 2763,94
Encinar deQ uercus rotundifolia M+ 572,1 2367,14 43,2 412 2820,27
Romeral ( Rosmarinus officinalis) M 324,4 3924,80 48,3 1574,7 2893,2
Pinar en mosaico con piornal S+ 621,7 128,94 53,0 1624 3113,20
Pinar de Pinus halepensis M 572,1 1893,38 41,7 575 3172,77
Pastizal de gramíneas vivaces O* 849,9 -- 43,3 446 3343,93
Esplegar (Lavandula lanata) S 786,5 1408,40 42,0 561 3359,55
Aulagar claro silíceo M 324,4 2415,85 49,0 905,4 3407,9
Complejo de Anthyllis cytisoides T193,9 65 ,5 6 96,1 3436,25
Tomillar M 324,4 1038,49 40,7 863,0 3586,3
Encinar abierto con piornal S+ 621,7 372,48 45,6 1694 3632,06
Encinar cerrado con aulagar silicícola M+ 554,1 67,3 1024 3632,06
Rosmarinus officinalisRomeral ( ) M 572,1 2118,83 53,7 599 3713,56
Pinar de Pinus nigra O+ 849,9 952,42 55,4 1104 3733,89
Encinar cerrado con piornal S+ 621,7 472,28 67,3 1047 4150,93
Albaidar denso (Anthyllis cytisoides) M 324,4 3156,57 52,6 1087,2 4243,9
Piornal ( Erinacea anthyllis) O 849,9 787,27 61,9 1843 4458,90
Chamaerops humilisPalmitares ( ) T 193,9 70,8 19 51,3 4482,10
+ ZiziphusEstepas y tomillares litorales T193,9 41 ,7 609,7 4482,10
Espinar S 786,5 2467,61 54,0 2030 4487,25
Lastonar O* 849,9 -- 55,3 886 4519,79
Matorral deOn onis fruticosa M 572,1 3576,13 55,4 919 4645,03
Volcánic = Volcánico, Per = Periploca angustifolia) (Passera et al., 2001). * = Pastos herbáceos (vivaces o
anuales), + = Pastos arbóreos.
Archivos de zootecnia vol. 50, núm. 192, p. 505.ROBLES CRUZ, GONZÁLEZ REBOLLAR, PASSERA Y BOZA LÓPEZ
Tabla Ib. Energía Metabolizable (MJ/ha/año), producción forrajera (kg MS/ha/año), cober
3tura vegetal total (p.100), fitovolumen (m /ha), precipitación (mm) y piso bioclimático de los
pastos del sudeste español. (Metabolizable energy (MJ/ha/year), forage yield (kg DM/ha/year),
3phytovolume (m /ha), precipitation (mm), bioclimatic belt of rangelands in the South eastern Spain.
(Passera et al., 2001).
Piso PP Volumen Cobertura Producción Energía
3
biocl. mm m / ha total (p.100) forrajera MJ EM/ha/ añoTipo de pasto
kg MS/ha/ año
Complejo de Thymus hyemalis T 193,9 31,5 1008,9 4668,80
Encinar semiabierto:
- con piornal S+ 621,7 157,47 66,3 2613 4669,79
- con aulagar silíceo M+ 554,1 1143,21 52,6 1310 4669,79
Encinar abierto con aulagar silíceo M+ 554,1 1398,49 49,0 1326 4669,79
Pinar en mosaico con aulagar calizo M+ 554,1 198,44 37,0 1753 4669,79
Complejo de humerales de barbecho T* 193,9 49,3 9 64,5 4706,20
Complejo de Ziziphus lotus T 193,9 60,5 1285,2 4780,90
Complejo de Launaea arborescens T 193,9 39,2 11 06,7 4818,20
Complejo halófilo T 193,9 29 ,3 10 60,7 5154,40
Complejo halonitrófilo T 193,9 19 ,3 906,6 5191,70
Aulagar silíceo M 554,1 706,19 63,0 2454 5707,53
Prado orófilo edafo higrófilo O* 849,9 -- 86,6 927 5905,30
Espinar en prado orófilo O 849,9 3621,87 84,8 2222,9 6509,94
Prado nitrificado S* 621,7 2574,60 68,0 3511 6745,26
Escobonal deGen ista cinerea S 786,5 4204,59 68,1 1069 7090,27
Complejo de Retama sphaerocarpa T 193,9 69,0 2228,5 8777,40
Escobonal deGen ista cinerea M 554,1 569,92 84,0 3264 11415,05
Promedio del total de pastos 1633,84 47,54 1067,01 3426,79
* = Pastos herbáceos (vivaces o anuales); + = Pastos arbóreos
reas, nuestros datos destacan la pre esparto que hemos evaluado (comuni
valencia de los encinares semiabiertos. dades presididas por Stipa tena
Al tratarse de montes tipo dehesa, soncissima). El esparto es una especie
los arbustos los que aportan más a la característica en las tierras medias
oferta forrajera del conjunto. Los pro bajas pero aporta muy poca fitomasa
pios pinares en mosaico (formaciones forrajera. La poca que aporta es
muy abiertas intercaladas de matorral) estacional (en invierno). No obstante,
permite el desarrollo de especies de la gran cantidad de fitomasa que tiene
interés forrajero y con ello la comple y su valor como fijadora del suelo, la
mentariedad de los usos. Frente a esta hace importante en la protección de
situación, el dato de los pinares den estos medios frágiles.
sos, que se han estudiado, no se inclu
ye en las tablas: en ellos, la oferta de
especies forrajeras es prácticamente ALGUNAS SORPRESAS
nula.
Entre los pastos con menor calidad En las líneas anteriores hemos re
destacan los diversos complejos de cogido una síntesis de los resultados
Archivos de zootecnia vol. 50, núm. 192, p. 506.PASTOS DE ZONAS ÁRIDAS Y SEMIÁRIDAS DEL SURESTE IBÉRICO
Altitud
(m.s.n.m) Sierra Nevada
Parque Natural
Sierra
Laujar de
(Bonaya) Sierra de Filabres Castril
Parque Natural
Benizalón
(Los Pajares)
Cabo de Gata
Los recuadros identifican las zonas de estudio. (We mark the study areas with square).
Figura1. Áreas de estudio en el sudeste español: Pisos bioclimáticos, diagramas bioclimáticos
(Montero de Burgos y González Rebollar, 1974). (Study area in the South eastern Spain:
bioclimatic belt, bioclimatic diagrams (Montero de Burgos y González Rebollar, 1974)).
de estos años de trabajo. Se han eva dos que condujeron a revisar muchas
luado unas 70000 ha de tierras en pas veces nuestros puntos de vista, duran
toreo, catalogado y analizado muchas te estos años de trabajo. Dudas y plan
de las más importantes especies teamientos que, sin embargo, están hoy
forrajeras de la flora autóctona, y eva en consonancia que el debate sobre el
luado un representativo conjunto de papel de la ganadería en otros marcos
los diversos parques naturales andalu de referencia.
1ces . Pero nos parece que el sentido de Por ejemplo:
esta participación nuestra en el Al estudiar, mediante fotografías
cincuentenario de Archivos de Zootec aéreas, retrospectivas (1956 1988) , la
nia, debería también recoger algunas evolución del uso de la tierra en un
de las sorpresas que fueron aparecien agrosistema piloto de montaña en la
do en el camino. Resultados inespera Sierra de los Filabres (Robles et al.,
1997) llamó poderosamente la aten
1 ción cómo, en el proceso que llevó deParques naturales de Cabo de Gata Nijar, Castril y
Sierra Nevada. una ganadería de ovino asociada a bar
Archivos de zootecnia vol. 50, núm. 192, p. 507.
Sierra Alhamilla
Sierra de GadorROBLES CRUZ, GONZÁLEZ REBOLLAR, PASSERA Y BOZA LÓPEZ
2bechos y rastrojeras, a una de caprino con este conocido índice era decantar
extensivo, presionante del matorral, un criterio objetivo que nos permitiera
no solo no impidió la recuperación de decidir la longitud de los transectos en
la vegetación natural, sino que la co que se apoyarían las evaluaciones de
bertura de la misma, que podía medir fitomasa. Pensamos que un criterio
se en las imágenes, pasó de un 36 razonable era ir aumentando paulati
p.100 en 1956 a un 78 p.100 en 1988.namente la longitud del transecto, de
Todo ello coincidiendo con el cambio forma que abarcase un sector repre
a un pastoreo con cabra. Esto redunda sentativo del pasto a evaluar. Emplear
ba con lo que también habían recogidoun índice de diversidad era una de las
las encuestas en la zona, que confirma posibilidades a ensayar y eso fue lo
ban que el arroyo que drena la cuenca, que justificó hacerlo. Se esperaba que,
a partir de ese cambio, vio descender la a través de las sucesivas ampliaciones
tasa de sedimentos que arrastraba. del transecto, cuando los datos del ín
Aquel estudio acabó por evidenciar dice se hubiesen equilibrado, alcanza
que la carga de animales que pastaban ríamos la longitud mínima de muestreo.
en la zona había sido ajustada sensata Con este objetivo se ha venido usando
mente por el ganadero (el cual tambiénpor nosotros en la mayoría de las oca
era propietario de la tierra) a la siones. En aquellos primeros estudios,
receptividad calculada por nosotros. el índice de diversidad se equilibró, en
Pero fue la primera vez que pudimos general, mucho antes de los 30 metros,
testificar la inconsistencia de vincular y esa fue la distancia que se usaría para
pastoreo con erosión y también la todo el trabajo de campo. Lo que no
primera que aportaba explicaciones podíamos imaginar es que las cifras
sostenibles. En todo caso, este resulta resultantes del índice de Shannon se
do permanece unido al recuerdo del equilibraran frecuentemente entre 3 y
grupo de investigación como una de 4 bits (en ocasiones por encima de 4
las primeras invalidaciones de los pre bits). Es decir, estábamos muestreando
juicios con los que iniciamos los estu zonas de pastoreo que, frente a lo que
dios. habíamos imaginado, presentaban una
Otras de las sorpresas la proporcio diversidad florística muy superior de
naron los trabajos que, con el auxilio la que cabría esperar en una comuni
del índice de Shannon Webber (Ro dad vegetal de latitudes medias. La
bles, 1990), habíamos planeado con tabla II, con datos de otra zona de
diversos fines. Queremos decir que no estudio, recoge también una muestra
lo habíamos hecho con el objetivo de de estos elevados índices de diversi
medir la biodiversidad de los pastos, dad.
que es lo habitual cuando se utiliza En relación con esta tabla II sinté
este índice. En 1986 apenas se empe tica (Fernández, 1995) es igualmente
zaba a valorar este aspecto y no podíarelevante advertir la inconsistencia de
ser prioritario en lo que, de hecho, enfrentar, simplistamente, las practi
constituían las primeras evaluaciones
en campo de este tipo de agrosistemas 2Nuestras fórmulas realizaban el cálculo logarítmico,
del SE. Lo que tratábamos de hacer en base 2.
Archivos de zootecnia vol. 50, núm. 192, p. 508.PASTOS DE ZONAS ÁRIDAS Y SEMIÁRIDAS DEL SURESTE IBÉRICO
cas de reforestación con las de pasto responde mucho mejor a los plantea
reo. La tabla, en lo que se refiere a casi mientos de uso múltiple que deberían
todos los parámetros analizados presidir las acciones silvopastorales
(receptividad ganadera, oferta forrajera más propias del monte mediterráneo.
y diversidad florística), muestra una En relación con algunos aspectos
prevalencia de las áreas desarboladas, de la biología reproductiva de nuestra
frente a las arboladas. Pero es fácil ver flora un tema sobre el que cada vez se
cómo, entre las arboladas, aun cuando trabaja más fueron relevantes los re
las mayores cifras corresponden a los sultados del estudio que nuestro equi
encinares frente a los pinares, las que po realizó sobre Anthyllis cytisoides,
corresponden a los pinares en mosai la albaida. Se intentaba verificar en el
co, manifiestan unos niveles de oferta mismo lo que parecían advertir las
y receptividad muy superiores a los observaciones de campo e incluso era
que habitualmente se les supone. En del dominio público entre muchos de
definitiva, (salvados los primeros años los pastores encuestados: la responsa
de la plantación) la pregonada incom bilidad de los propios ganados en la
patibilidad de ambas practicas se debe dispersión y germinación de ciertas
mucho más al propósito de establecer especies. Anthyllis cytisoides es una
una plantación masiva, que la de ser de de estas especies. Adicionalmente, pre
una incompatibilidad inherente a am senta un gran valor de tipo técnico:
bos usos. Una reforestación en mosai como leguminosa mejoradora del sue
co, que respete un ajedrezado de mato lo, especie invasora, capaz de coloni
rrales, es perfectamente compatible con zar abundantemente muchas tierras po
el mantenimiento de usos ganaderos y bres, y de hacerlo bajo condiciones
Tabla II . Diversidad florística, producción forrajera, capacidad sustentadora, ganadera en
pastos del sudeste español (Sierra Nevada, Almería). (Plant Diversity, forage yield, carrying
capacity in the rangelands South eastern Spain (Sierra Nevada, Almería).
Pinares Matorral Encinares
Continuos Mosaico Desarbolado Abiertos Cerrados
Diversidad 1 1,74 2,95 3,06 3,20 2,70
(bits) 2 2,10 3,05 3,63 3,81 3,00
Oferta forrajera 1 < 100 1535 1581 1310 1024
1 1(kg MS/año /ha ) 2 < 100 1753 2995 2613 1047
1Receptividad 1 < 0,1 0,4 0,8 0,7 0,7
1 1(cabras/ha /año ) 2 < 0,1 0,6 1,1 0,9 0,8
1 = Pastos de Erinacea anthyllis, 2 = Pastos de Ulex parviflorus.
1Receptividad ganadera = Capacidad sustentadora.
Archivos de zootecnia vol. 50, núm. 192, p. 509.ROBLES CRUZ, GONZÁLEZ REBOLLAR, PASSERA Y BOZA LÓPEZ
ambientales de gran aridez. Desde neo, programa de las Naciones Unidas
nuestros primeros trabajos esta espe para el Medio Ambiente, ratificado
cie se había revelado como una de laspor España en 1980. Aquellos estu
de mayor importancia forrajera. Ibañez dios, como hemos explicado al princi
y Passera (1997) pudieron publicar los pio, se orientaron a medir el impacto
resultados de su estudio, sobre esta del ganado en las frágiles tierras del
especie, sobre el efecto de escarifica SE español, documentar sus recursos
ción ruminal en la germinación de sus forrajeros, desarrollar una metodolo
semillas. A partir de un ensayo direc gía refutable, capaz de evaluar la
to, con ovejas canuladas de raza receptividad ganadera de cada zona en
Segureña, los autores mostraron la función de la energía metabolizable,
ventaja reproductiva que, para la plan disponible; pero también, indirecta
ta, representa que sus semillas pasen mente, a colaborar en decisiones que,
por el tracto digestivo del rumiante. en el año 1986, se preveían restriccio
Pueden documentarse en nuestra nes sobre el papel del pastoreo en una
bibliografía algunas otras sorpresas España moderna. Una España apenas
3más, relativas a la incidencia que tie ingresada en la CEE y notoriamente
ne, en el buen manejo, la propiedad deafectada por la reclasificación de sus
la tierra (González Rebollar et al., agrosistemas marginales en la catego
1996), o sobre el pernicioso efecto de ría de espacios desfavorecidos por la
las subvenciones al número de cabezas PAC.
de ganado (González Rebollar et al.,
1993b). Crece además, desde ámbitos
DISGRESIÓN FINALmuy diversos de la ciencia y de la
técnica (naturalistas, conservadores,
Si difícil es proponer nuevos pun etnólogos, gestores, etc.) el interés por
tos de vista sobre cualquier tema, mu analizar las implicaciones de la gana
cho más difícil resulta hacerlo sobredería en el mantenimiento de otros
los considerados antiguos. Y pararecursos . Incluso la PAC muestra cada
mucha personas la ganadería ya no esvez más su preocupación por las
un tema de nuestro tiempo . No es nues implicaciones medioambientales de
tra manera de pensar, ni es este el lugaresta actividad (González Rebollar et
para recordar los frecuentes y trascen al., 1998b). En la actualidad plantea
dentes problemas que ha generado,mos diversos ensayos de silvicultura
incluso en la salud pública, este me preventiva, con auxilio del ganado
nosprecio. Sin embargo, no quisiéra (González Rebollar et al., 1999), pero
mos desaprovechar estas líneas finalesmuy poco (o nada) de esto estaba en
para alejarnos un poco de los aspectosnuestros planteamientos en 1986: cuan
esencialmente agropecuarios o gana do iniciábamos el estudio de los siste
deros, cobrar algo de perspectiva so mas silvopastorales de Andalucía
bre nuestros pastos, sobre los herbívo Oriental. Al contrario: los primeros
trabajos se inscribieron en el proyecto
LUCDEME, acrónimo de Lucha con 3España firma el Acta de Adhesión el 12 de junio de
tra la desertificación del Mediterrá- 1985.
Archivos de zootecnia vol. 50, núm. 192, p. 510.