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EL NUEVA YORK DE WEEGEE
Arquetipo del fotoreportero del S. XX, Arthur Fellig (1899-1968), alias
Weegee, constituye una pieza clave dentro de la historia de la fotografía
norteamericana. Emigrado a Nueva York con tan sólo diez años, este genial
autodidacta ofrecerá un retrato de la ciudad sin precedentes. Lejos del icono
neoyorquino de modernidad y progreso
presentado por grandes fotógrafos como
Stieglitz o Abott, Weegee captará como nadie la belleza plástica de una Nueva
York sumida en la crisis de la Gran Depresión. Discurriendo
permanentemente
entre el drama y la banalidad, la crítica y la sátira, lo brutal y lo humano,
Weegee alimentará una prensa ávida de imágenes con tomas que cambiarán el
decurso de la fotografía.
Tras el lanzamiento de la revista Life
en 1936 y el triunfo de la imagen
-en detrimento del texto- como vehículo de la realidad, el debate entre la
naturaleza documental de la fotografía y su carácter artístico encuentran en
la figura de Weegee un ejemplo extraordinario. John Coplans, y la exposición
Action Photography celebrada en el MOMA en 1943, consolidarán la dimensión
artística de este fotógrafo más allá de su valor estrictamente documental.
Sus contraplanos casi cinematográficos, los efectos contrastados y su “luz a
lo Rembrandt”, la manera como entrecruza imagen y texto encuadrando enunciados
publicitarios que dotarán de múltiples significados los acontecimientos
retratados, el modo como capta en una fracción de segundo infinidad de
expresiones y pone de manifiesto la extraña naturaleza de lo humano, pertenecen
al ámbito del arte. Atento al pulso de la ciudad, siempre cerca de la emisora
de policía que le permite llegar el primero a la escena del crimen, Weegee (cuyo
apodo hace referencia al tablero güija y a su capacidad para anticipar sucesos)
fue un fotógrafo de prensa que trascendió las limitaciones de la actualidad
para dar lugar a un nuevo lenguaje estético.
A través de los importantísimos fondos de la Colección M+M Auer, esta
exposición tiene el objetivo de mostrar lo que Weegee persiguió a lo largo de
toda su carrera: el retrato de una ciudad y la gente que la habita. Como rezaba
el lema de su primera exposición organizada por Photo League, titulada Murder
is My Business (El asesinato es mi negocio), “Nueva York es cruel, brutal,
humana, divertida. Prepárense para el impacto”.
ESPAÑOL
WEEGEE’S NEW YORK
Archetype of the twentieth century photojournalist, Arthur Fellig (1899-1968),
alias Weegee, is a key figure in the history of American photography. After
emigrating to New York at the age of ten, this brilliant self-taught artist was
to create an unprecedented portrait of the city. Far from the iconic New York
of modernity and progress that other great photographers such as Stieglitz and
Abott depicted, Weegee was to capture as no-one else did New York’s pictorial
beauty in the midst of the Great Depression crisis. Moving constantly between
drama and banality, criticism and satire, the brutal and the humane, Weegee was
to feed the picture-hungry press with images that were to change the development
of photography.
When the magazine Life was launched in 1936, heralding the triumph of image over
text as a vehicle for communicating reality, the debate between the documentary
versus artistic nature of photography was exemplified to an extraordinary degree
in the person of Weegee. John Coplans and the MOMA’s 1943 Action Photography
exhibition consolidated this photographer’s artistic dimension as going far
beyond his work’s strictly documentary worth.
His quasi cinematographic cross shots, the contrasted effects and his
“Rembrandt style” lighting, the way he crosses between picture and text
with his inclusion of advertising slogans in the picture, giving the events
he is recording multiple associations, the manner in which he catches, in
a split-second, an infinity of expressions and displays the strangeness of
humanity, these all belong to the terrain of art. With his finger on the city’s
pulse, always close to the police radio frequency that enabled him to reach
the crime scene first, Weegee (whose nickname refers to the Ouija board and
its ability to forecast events) was a press photographer who went beyond the
limitations of day to day happenings, giving rise to a new aesthetic language.
By showing the hugely important pieces in the M+M Auer Collection, this
exhibition aims to demonstrate what it was that Weegee was searching for
throughout his career: to portray a city and the people who lived in it.
To quote the introduction to his first exhibition, organised by Photo League,
and entitled Murder is My Business, “New York is cruel, brutal, humane,
funny. Prepare yourself for a shock”.
ENGLiSh