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de adwey

7 2 7 EL TEA TRO Colección de obras dramáticas Úricas.y Ó LA HERENCIA DE UN COCINERO VIAJE CÓMICO-LÍRICO oclio cuadros en prosaen un acto y y LETRA DE Servando CerbónJoaquín Arques y MÚSICA DE LOS MAESTROS SadapoiItiñén y Granóla, deEstrenada con gran éxito en el teatro 1900.Barcelona, la noche del 25 de Abril de MA DRI D FISOOAVIOH, Editor.FLORENCIO 2.''ciñas: Poms,Pez, éO.—Of 4, 1900 1 MISESi LA HERENCIAÓ DE UN COCINERO VIAJE GÓMIGU-LÍRIGO en un acto oclio cuadros eny y prosa LETRA DE Joaquín Arques Servando Cerbóny MÚSICA DE LOS MAESTROS liiñán Sadapftíy Estrenada con gran éxito en el teatro Granoia, de Barcelona, la noche del 25 de A bril de 1900. BARCELONA IMPREJSTTA r>E "RA-^HON PUJOL 45— CALLE DE —TALLBRS 45 1900 t^EPñí^TO Personajes. Actores. Srta. Fernández,Julia Zanda » Lázaro. Sra.Agripina Garda. 1.*Camarera Srta. Corro. Id. 2.* Sra. Sánchez. 1.^Cartero Srta. Corro. 2.« » Plá.Id. Claudia Sra. Ruiz. Policarpo Sr. Cerbón. Lacasa.Pepe » Aureliano » MendizábaL » Periu.Ton Sabas » Lorente (J). Jefe húngaro » Güell. Frías.Un guía » 1.° » Comerma.Petardista 2.° » Iniesta.Id. » Lorente (J)^Camarero inglés California.-... » (E).Id. de 1° » Periu.Polisman »)Id. 2.° Frías. » Güell.Id. S."" ...... . —— ingleses camareros.Coro de Violetas. Cuatro —— periódicos (chicos).Camareras. Vendedores de — — Vendedores de fruta, CoroHebreos. Turcos. y general. Esta obra es propiedad de sus autores nadie po-y reimprimirla ni representarla endrá sin su permiso, los países con quienes haya celebradosEspaña ni en internacionales deó se celebren en adelante tratados reservándose el derecho de tra-propiedad literaria, ducción. Galerías lírico dramáticasLos comisionados de las de los Sres. D. Florencio Fiscovich Arreguiy y encargados de conce-Aruej son los exclusivamente ó negar el permiso representación del cobroder de y de los derechos de propiedad. marca la ley.Queda hecho el depósito que HGTO ÚNICO CUADRO PRIMERO Jardín de una quinta de recreo en San Gervasio, de Barcelona. la izquierda, un pabellón; á laA dere- cha, verja de entrada, al fondo vista panorámica de la montaña de Montjuich. Velador pequeño y sillas. ESCENA PRIMERA Agripina, Policarpo Aurbliano.y AuREL. (Tomando cerüeza con don. Policarpo.) Les aseguro á ustedes que será un viaje deli- cioso. PoLic. Si pasamos por todos esos sitios que usted nos dice... AuRBL. Indudablemente, todo cuanto les he indica- do está en el rumbo que ha de seguip nues- tro barco. Agrip. tantos días en el agua, que no me¡Pero yo he embarcado nuncal AuREL. No tenga usted cuidado. La travesía es tienemuy buena. ¿Á que don Policarpo no miedo? ¿Verdad? PoLic. Ni por asomo; yo estoy acostumbrado al lí- —— 4 quido elemento; he hecho muchas veces la travesía de Colón á la Barceloneta. Agrip. Sí; pero no de Barcelona á Nueva-York. Polio. Pues es lo mismo, mujer; un poco de agua más nada más...y Agbip. Sí; unos seis cuartillos. Y luego ir á países- desconocidos. doña AgripinalAuBEL. ¡Pero, Que no se diga... Mujer, desconocidos para nosotros. En fin;PoLic. déjela usted, Aureliano; déjela usted. Ésta tiene un carácter tan tímido, tan corto, que se ahoga en poca agua. Lo como naufragáramosAgrip. que es en medio- del mar, ya te sobraría ya. PoLic. Mira, si vamos á llevar las cosas al extre- mo, con la de la jofaina hay bastante. AuREL. Les garantizo á ustedes que nada ocurrirá; pues el barco en que vamos es uno de lo& mejores de la compañía, lleno de confort y 'Comodidades, iremos como en nuestra pro- pia casa. PoLic. Salvo lo del bailoteo... otros excesos.y AuREL. ¿Y Julia, es la primera vez que se embarca? PoLic. Sí, señor, la primera; pero así fuéramos todos como ella: su carácter varonil lapone á salvo de toda preocupación. AuREL. Precisamente su entereza su exquisitay educación unida á su belleza, han cauti- vado mi corazón que es suyo. ¡Quién pu- diera tener la seguridad de que ella roe co- rresponde! PoLic. Le corresponde, Aureliano, no lo dude us- ted un momento, si así no fuera, sus pa-y dres á quienes ella adora, le harían com- prender lo ventajoso unión.de esta AuREL. Sí, todo eso está muy bien; pero como su primo... Agrip. No nos hable usted de semejante botarate. Polio. ¿Qué botarate? Un loco, un perdido: ya \e hemos despedido de esta casa, no creoy que se atreva á volver. AuREL. Conformes; pero yo tengo aprendido que donde hubo fuego, siempre queda la ce- niza. — 5 POLIC. Pues aquí ni eso, yo se lo aseguro, porque ésta yo.hubo quien soplara fuimosy y tranquiliza mi felicidad será com-AUREL. Eso rae y pleta: ustedes ya conocen mi verdadera va-posición, que unida á la herencia que á Nueva-York, nos asegu-mos recojer en ran una vida expléndida. POLIC. Amén. Digo así sea. Pero hombre, lo que un simpleno me cabe en la cabeza, es que haya dejado una fortuna tan in-cocinero mensa como usted supone. AUREL. ¿Cocinero? ¡si no hay tall Este hermano de muy áNueva-York^mi madre,marchó joven hizo dinero así como á otros les da porallí y pintar cuadros de afición, ó por escribir versos á la Luna, montar en bicicleta, etcé- culinario,tera, etc., á él le dio por el arte llegando á ser en esto una verdadera emi- nencia. A mi tío, se le debe el Patefoy gras^ el gueso cristalizado, las ostras rellenas; y prolijo enumerar.mil platos que sería Agrip. (A Policarpo.) Oye. ¿Si será el inventor de las albóndigas de bacalao con piñones que que tanto tenos sirvieron en Miramar, y gustaron? ese plato lo inventó el obispaPoLIC. No, mujer; de Vich para la cuaresma. (A Aureliano.) ¿Y usted no calcula sobre poco más ó me- la fortuna que le de-nos á cuanto asciende ja su tío? Aurel. Yo no sé del asunto más que fui llamado allíal consulado de Nueva-York, se mey Juan Puchandreu habíaenteró de que don muerto en la citada población, dejando por heredero universal de lo que él llama su mi madre, en sutesoro, á su hermana y á mí; teniendo que presentarse endefecto la referida capital en casa de Sir Jamesy ha-Rull, notario. Yo les invité á ustedes á delicioso viaje: aceptaron;cer conmigo tan hoy es el día de la marcha; el vapor sale á las cinco de la tarde, surcaremos el mar y entraré ená nuestra llegada no dudo que una inmensa fortuna.posesión de 6 — ESCENA II Dichos Julia.y Julia (Saliendo del pabellón.) Felices días, pa- paílos. PoLic. iOla, buena mozal Agrip. ¿Qué tal has pasado la noche, ángel mío? Julia Perfectamente. señor donlOla, Aurelianol ¿Qué tal vamos? AuREL. Siempre esperando una mirada de esos di- vinos ojos. Julia jQué romántico empieza el día, jáljá, já, Conque, las cinco es la marcha, eh?¿á AuRBL. laEsa es hora señalada; supongo que ya lo tendrá usted todo preparado... Julia Sí, señor, todo. Mis traje?, mi bicicleta, mi par de rifles, mi rewólver Smiht, contando además mi caballete, mis pinceles misy gemelos de largo alcance. AuREL. Todo lo que ordena la educación inglesa. Julia . Efectivamente, yo no sé como hay mujeres que puedan dedicarse á hacer crotxet ni á repasar ropa blanca: eso es denigrante. Música. JULI/ Y para que sepan mi modo de ser, lo que á mí me gusta les haré saber. Montar á caballo correr volar,y es el ejercicio que me gusta más. El patín me agrada, me gusta el pedal, me encanta el dibujo, me alegra el cazar. De esta manera comprendo yo de las mujeres la educación. Del club de regatas la principal,soy pues no me intimidan las olas del mar. manejo el remoYo con arte especial en caso de apuroy también sé nadar. manera... etc.De esta Hablado. hija mía, yo...Agrip. Pues, eres de otra generación, mamá.Julia Tú Agrip. ¿Dónde está ese pueblo? quiere decir, mujer.PoLic. De otra época he estudiado lo que ella.Agrip. Gomo yo no Toma, ni yo tampoco.POLIC. particular; antigua-Eso no tiene nada deAUREL. li-intelectual era muymente la educación mitada. catecismo, algaseñor; con un poCo deJulia Sí, reglas, listo.de escritura las cuatroy mía, no tanto: á los del co-PoLic. No tanto, hija que-nos exigía también losmercio, se brados. Agrip. ¿Para qué? quebrar á tiempo.Polio. Para broma.Policarpo siempre deAUREL. D. cuando menos ganas tengoY precisamenteAgrip. Ese viaje.yo de ella... mamaíta, delicioso.Julia Delicioso, tiene miedo?¿De modo que usted noAUREL. ¡Por Dios! A más, de este viajeJulia ¿Miedo yo? mi felicidad no miento).depende (y (HablanA ureliano.) ¿Ve usted,hombre?POLIC. (A Aureliano, Agrípína.)bajo, Policarpo, y ha deestoy resuelta. PepeJulia (Aparte.) Sí, mí. ¿No dicedemostrar que es digno de —8 que meama que está dispuesto á hacer losy mayores sacrificios? Veremos si es cierto. Pues yo con elAURKL. permiso de ustedes, voy á terminar mis visitas de despedida. POLIC. Y nosotros á prepararnos para la marcha. olviden ustedes que áAUREL. No las cinco hay que estar á bordo. POLIC. Estaremos. AURKL. (A Julia en tono sentido.) Adiós, señorita: quiera el cielo que este viaje sea el lazoy de unión de nuestros corazones. Julia (En el mismo tono.) Esik bien, caballero, si quiereel cielo lo así, yo acataré sus altos designios. Já, já, jáj jjulia, por María Santísima!POLIC. AUREL. No le riña usted: precisamente esa expon- taneidad me encanta. chica nos va á comprometer con susAgrip. (Esta expontaneidades.) AUREL. (Despidiéndose.) D. Policarpo... Señora... Señorita... (D. Policarpo acompaña á Au- hace mutis por ¿a verja.)reliano que ESCENA III menos Aureliano.Dichos, preciso que domines ese carácter.PoLic. Julia, es ¿Pero qué tiene de malo?Julia Mucho.POLlC. Pues así todo, ya ven ustedes que no meJulia y Mi primofaltan pretendientes. Pepe me señor sobrino del cocinero,adora, estey está hecho por mí un picadillo. ¡Já, já, já! Agrip. ¡Niña! que dejarla.Polio. Nada, está visto; hay Agrip. No tienes carácter. Lo que no tenemos es tiempo para andarPOLlC. en discusiones. ¿Y las maletas de mano, están listas? Agrip. No.