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Campañas en Twitter: seguidores no son siempre adherentes
Publicado por Raúl Trejo Delarbre en febrero 1, 2012
Publicado en Zócalo, enero de 2012
Todos están en Twitter. Todos anuncian, dicen, se congratulan consigo mismos, algunos reprochan y
saludan; muy pocos aportan y discuten realmente, en esa extensión portátil de Internet. Twitter es
accesible, sencillo y simplificador. Tiene el encanto –y el riesgo– de la inmediatez. Suele tener
también el de la ubicuidad, de tal suerte que registra los pasos de quienes envían mensajes desde el
Ipod o la Blackberry.
Está de moda. Lo estará aún más durante las campañas políticas de 2012. No habrá candidato con
aspiraciones serias que no
twitee
sus andanzas y pretensiones. No habrá campaña, local ni nacional,
que no se extienda a las redes sociales y en primer lugar a ese registro de circunstancias que se
aprietan en 140 caracteres.
A mediados de diciembre pasado, Enrique Peña Nieto tenía 208 mil seguidores en Twitter. Cada día,
entre 5 y 10 mil internautas se sumaban a la cuenta @epn.
Los
tweets
de @lopezobrador_ eran seguidos por 160 mil personas y reunía 3 o 4 mil nuevos
interesados diariamente.
Los seguidores de Josefina Vázquez Mota, @josefinavm, llegaban a 127 mil y cada 24 horas se les
sumaban entre 2y 3 mil más.
Imposible interacción plena
Dime cuántos seguidores tienes y te diré cuánto trabaja tu publirrelacionista. Cierta ingenuidad
prevaleciente acerca de las capacidades y realidades de Internet, amalgamada con las siempre
constantes ganas de impresionar a extraños y propios, ha hecho de Twitter el nuevo símbolo de
popularidad política.
Los candidatos, o aspirantes a serlo, buscan la contundencia que ofrecen decenas o centenares de
miles de seguidores como si allí se encontrara la clave indudable para ganar en las urnas. Así como
antes, aunque esa práctica no ha desaparecido, se encaminaban ciudadanos por montones como
escenografía para actos de masas, ahora el
acarreo
pasa, además, por las redes cibernéticas.
Para los candidatos, Twitter no es territorio de deliberación sino recurso de propaganda. Allí no hay
relación horizontal, entre pares, sino la reproducción del esquema vertical que singulariza tanto a
los partidos políticos como a los medios de comunicación convencionales. En Twitter unos cuantos
ponen a circular consignas para muchos más. La eficacia en ese carrusel de enunciados
contundentes se mide por la cantidad de seguidores pero, además, en los
tweets
que son reenviados.
Popularidad, en esa zona de las redes sociales, no significa únicamente seguidores sino, junto con
ello, capacidad eficaz para la ramificación de los mensajes.
La política, en Twitter, es antes que nada un ejercicio de contemplación mutua. La interacción,
queda para otros espacios. No puede ser de otra manera, a menos que supongamos que los
candidatos, o quienes manejan sus cuentas, están dedicados día y noche a leer y responder
mensajes. ¿Qué interacción con sus seguidores puede tener un personaje a cuya cuenta se han
suscrito varios cientos de miles? Si se trata de internautas activos, que coloquen, digamos, un
tweet
cada día, a ese personaje no le alcanzaría el tiempo para leer tales mensajes –mucho menos para
responderlos–. La interactividad en Twitter es inversamente proporcional a la popularidad.
Por eso es un sitio de
seguidores
. “Partidario activo de alguien o algo”, reza el Diccionario.
Seguidor es el que admira, respalda y/o promueve a aquel a quien sigue. Seguir, es ir detrás de
alguien. Por eso los personajes públicos estiman que sus
seguidores
son incondicionales. Se
equivocan. En Twitter quien sigue una cuenta no forzosamente
sigue
, en términos convencionales,
al personaje que se expresa allí. Hay quienes se suscriben a los
tweets
de una persona por curiosidad
o, incluso, con animosidad. No son pocos los “seguidores” de algunos candidatos que, en vez de
respaldarlos, se les oponen. Seguidor no es adherente, de manera necesaria, en ese espacio de
Internet.
Por eso hay que tomar con precaución las listas de
seguidores
en Twitter. Además, muchas de ellas
son manipuladas para aumentar la cantidad de suscriptores que tienen. Hay robots digitales, o
bots
,
que son utilizados para crear adherentes artificiales.
Explica la doctora María Elena Meneses, del ITESM Ciudad de México: “¿Qué es un bot? Se trata
de un robot que simula algún tipo de actividad humana. En el caso de la red social Twitter, la clase
política parece haber hallado en esta tecnología una oportunidad para hacer propaganda. Los bots
son usuarios fantasmas que les apoyan con singular entusiasmo a través de slogans y, contra lo que
pudiera pensarse, no son necesariamente creados por tecnólogos sofisticados. Los robots-
propaganda pueden configurarse para que envíen mensajes directos de forma automática…”
Cada usuario es una red
No hay fórmulas precisas para distinguir a los usuarios fantasma de los seguidores reales. Por lo
general las cuentas artificiales, que simulan ser manejadas por usuarios reales, tienen escasos
tweets
propios, reúnen a pocos seguidores y han sido creadas en días o semanas recientes.
Los usuarios reales, en cambio, manifiestan actividad más frecuente, siguen a más personas o son
seguidas por otras, reenvían o comentan mensajes de otros.
Desde luego, puede haber usuarios reales con poco interés para reaccionar ante los mensajes de
otros y colocar los suyos propios. En todo caso, la intensidad para interactuar puede indicar la
calidad de los seguidores de un personaje público. Una cuenta de Twitter que suscita reacciones
débiles, manifiesta capacidad escasa para interesar e involucrar a sus seguidores. Al contrario, una
cuenta con seguidores participativos tiene más repercusiones sociales y, de esa manera, quizá
también políticas.
De la misma forma que Internet es una red de redes, Twitter enlaza las redes específicas que se
construyen alrededor de cada usuario. La cantidad de seguidores de un personaje público es
importante. Pero también la propagación que esos seguidores hacen de los
tweets
del personaje a
cuya cuenta se han suscrito. Reenviar un mensaje implica una forma específica de interés hacia él
y/o a su autor. No todos los reenvíos son adhesiones porque se puede distribuir un
tweet
acompañándolo de un comentario desfavorable, o sarcástico. Pero en todo caso esos reenvíos son
expresión de la influencia y la popularidad de cualquier personaje en Twitter.
El pasado 16 de diciembre de 2011 analizamos las cuentas de los candidatos presidenciales del PRI
y del PRD, así como la cuenta de la precandidata de Acción Nacional. Para ello, además de la
observación directa en tales cuentas utilizamos el servicio en línea www.twitalyzer.com que mide
usuarios, interacciones y otros rasgos en cuentas de Twitter. Los resultados se presentan en los
cuadros adjuntos.
En el primero de ellos se ofrecen cuatro indicadores de la influencia que, siempre en el universo de
Twitter, alcanzan las cuentas de los tres personajes mencionados. Enrique Peña Nieto, aunque tenía
registrada su cuenta desde meses antes, comenzó a colocar mensajes el 8 de noviembre. Al
momento de esta evaluación tenía 208 mil seguidores. En la semana anterior, del 9 al 16 de
diciembre, sus mensajes habían sido reenviados en 1449 ocasiones. Los
retweets
son un indicador
de la presencia pública ya que indican el interés que tuvieron los seguidores para compartir con
otros usuarios algún mensaje del personaje en cuestión.
AMLO: menos seguidores, más alcance
En comparación con la cantidad de seguidores que tenía, los reenvíos de textos de Peña Nieto son
pocos. Apenas, en esa semana, 7 reenvíos por cada mil suscriptores a su cuenta. En comparación
Josefina Vázquez Mota, con casi 127 mil seguidores, tuvo 1418 reenvíos porque los suscriptores a
su cuenta se interesaron más en compartir algunos de tales contenidos. La precandidata del PAN
logró más reenvíos, además, porque durante la mencionada semana colocó más mensajes que Peña
Nieto. Vázquez Mota tenía cuenta en Twitter desde que era coordinadora de los diputados de su
partido pero la utilizaba fundamentalmente para tareas de proselitismo político.
También Andrés Manuel López Obrador estaba presente en Twitter desde tiempo atrás y ha
empleado ese espacio para dar noticia de sus actividades como muy anticipado aspirante
presidencial. En ese lapso ha reunido decenas de miles de seguidores (más de 160 mil el día que
hicimos esta evaluación). Sin embargo esa cuenta, que es la expresión oficial en Twitter del
candidato del PRD y otros partidos, es difícil de reconocer porque se escribe con un guión bajo
después de los apellidos de dicho personaje: “@lopezobrador_”. Eso se debe a que el nombre
“@lopezobrador” fue registrado por otra persona, que se dedica a hacer mofa del candidato
presidencial.
Por eso las menciones a la cuenta real de López Obrador son escasas. Mucha gente, para referirse a
dicho personaje, escribe “@lopezobrador” y no el nombre de la cuenta auténticamente manejada
por su campaña.
El Cuadro Uno también registra el alcance potencial de las cuentas en Twitter. Se trata de la suma
de los seguidores de cada cuenta y de los seguidores de quienes en la semana estudiada hayan
reenviado algún mensaje del personaje en cuestión. Esa es una manera de estimar a cuántos
usuarios, potencialmente, podrían llegar los
tweets
de una cuenta. En otras palabras, ese indicador
considera los seguidores directos y, además, la disposición que hayan demostrado a compartir
mensajes de la cuenta examinada y el universo de usuarios a los que llegan.
Cuadro Uno
Influencia de las cuentas en Twitter de tres aspirantes presidenciales
Datos medidos el 16 de diciembre de 2011
Usuario
Seguidores
Retweets
Retweets por
cada mil
seguidores
Alcance
potencial
Enrique Peña Nieto
@epn
208 000
1449
7.0
574 790
Andrés Manuel
López Obrador
@lopezobrador_
160 414
1478 (*)
9.2 (*)
1 223 834 (*)
Josefina Vázquez
Mota
126 840
1418
11.2
1 031 707
@josefinavm
Seguidores
: Cantidad de usuarios de Twitter que siguen una cuenta específica.
Retweets
: Mensajes del usuario de esa cuenta que fueron reenviados por otras personas en los
siete días anteriores a la evaluación.
Retweets por cada mil seguidores
: Correlación entre los dos datos anteriores.
Alcance potencial
: Suma los seguidores del usuario y los seguidores de cualquier usuario que
ha reenviado sus Tweets durante los últimos siete días.
Fuente
: Datos calculados por el sitio http://twitalyzer.com el 16 de diciembre de 2011.
(*) Dato correspondiente al 15 de diciembre
Así evaluado, el alcance potencial de la cuenta de Peña Nieto fue de alrededor de 575 mil usuarios
en las fechas mencionadas. López Obrador tiene más del doble aunque sus seguidores directos eran
una cuarta parte menos que los de Peña Nieto. Eso se debe, como veremos más adelante, a que los
seguidores de López Obrador envían mensajes con más asiduidad que los suscriptores de la cuenta
del aspirante presidencial del PRI.
Peña y Vázquez, más actividad
Más allá del contenido que difundan, se puede distinguir entre la cantidad de mensajes que envía un
usuario de Twitter y la calidad o versatilidad de sus recursos técnicos. Internet es lo que es gracias a
su carácter reticular y a los protocolos que permiten surcar ese océano de sitios descentralizados.
Gracias al hipertexto, los navegadores que empleamos para recorrer la World Wide Web nos llevan
de un sitio a otro tan sólo con hacer un clic. Por eso, en Twitter los mensajes pueden utilizar ligas de
hipertexto para conducir a otros sitios en la Red, de la misma forma que emplean ligas para dirigir
hacia la cuenta de otro usuario o participar de un asunto de actualidad que está siendo tema de otros
mensajes en Twitter mismo. Al colocar el símbolo “@” seguido por el nombre de un usuario, o el
indicador “#” para designar un tema específico, empleamos recursos hipertextuales.
La utilización de esas opciones revela un manejo más creativo de las cuentas de Twitter. Un usuario
que no incluye ligas de hipertexto, se dedica a ofrecer frases breves sin enriquecerlas con materiales
ubicados en otros ámbitos de la Red, o sin dialogar con otros twitteros. Por eso es interesante
cuántos mensajes de un usuario aprovechan tales recursos. En el Cuadro 2, siguiendo la
nomenclatura de www.tytalizer,com, se denomina “señal” al empleo de esos indicadores de
hipertexto. De los tres aspirantes presidenciales, Peña Nieto y Vázquez Mota manifiestan una
utilización versada en las posibilidades de Twitter, con 73% y 78%, respectivamente, de mensajes
con tales características. Nos referimos a los mensajes enviados en la semana del 9 al 16 de
diciembre. En ese lapso, el para entonces aún precandidato del PRI envió 11 mensajes y la aspirante
panista, 31.
López Obrador, en cambio, al menos en la semana estudiada manifestó menos gana comunicativa y
un empleo más modesto del lenguaje propio de Internet. Únicamente envió tres mensajes, de los
cuales uno tenía contenido hipertextual.
Cuadro dos
Uso que hacen tres aspirantes presidenciales de sus cuentas en Twitter
Datos medidos el 16 de diciembre de 2011
Usuario
Señal
Actualizaciones Listas
Referencias
Enrique Peña
Nieto
@epn
73.4 %
11
1150
1500
Andrés Manuel
López Obrador
@lopezobrador_
33.3 %
3
3055
1500
Josefina Vázquez
Mota
@josefinavm
77.4 %
31
1350
1500
Señal
: Porcentaje de
Tweets
enviados con recursos hipertextuales: referencias a otros
usuarios de Twitter (con el símbolo @), ligas a sitios en la Red, referencias a un tema
señaladas con el símbolo “#”.
Actualizaciones
: Mensajes colocados en Twitter en los últimos siete días.
Referencias
: El número de veces que el nombre del usuario ha sido mencionado en Twitter
por otros usuarios en los últimos siete días.
Fuente
: Datos calculados por el sitio http://twitalyzer.com el 16 de diciembre de 2011.
En Twitter los usuarios pueden ser inventariados en listas creadas por algunos de sus seguidores.
Una lista en Twitter es un compendio de usuarios que han sido reunidos allí como referencias en
algún tema específico. En la semana mencionada, la cuenta oficial del candidato del PRI estaba
incluida en 1150 listas y la de Vázquez Mota en 1350. La cuenta de López Obrador se encontraba
en más de 3 mil.
Las
referencias
que se mencionan en el mismo Cuadro 2, muestran la cantidad de veces que la
cuenta fue mencionada por otros twitteros en la semana estudiada. El servicio de rastreo que
consultamos ofrece para los tres usuarios la cantidad de 1500 referencias. Será pertinente contrastar
ese dato con los que se obtengan en observaciones ulteriores.
Micromirada a seguidores
La mayor parte de las evaluaciones acerca del uso de Twitter se limita a contabilizar seguidores de
las cuentas manejadas por usuarios destacados (o por sus oficinas de prensa y/o relaciones
públicas). Pero también es importante saber quiénes son y cómo están presentes en Twitter esos
seguidores. La cantidad de ellos es tan alta (se trata de universos de varios centenares de miles) que
resulta imposible un análisis pormenorizado de todos.
A fin de tener un acercamiento a las preferencias de tales usuarios, creamos una pequeña selección
de ellos. El 17 de diciembre, todos a la misma hora, identificamos a los 25 usuarios que se habían
adherido más recientemente a las cuentas de los 3 aspirantes presidenciales. En esas 75 cuentas
registramos la cantidad de mensajes enviados por cada una, la cantidad de usuarios a los que siguen
esas cuentas o los seguidores de todas ellas. Esa observación es útil para verificar la tendencia a
crear usuarios fantasma. Por lo general, las cuentas de usuarios falsos no difunden mensajes, tienen
pocos seguidores o ninguno y no muestran fotografía (en vez de ella se quedan en la ilustración, o
avatar
, que proporciona el programa de Twitter). No todas las cuentas con tales características son
falsas, pero hay más posibilidades de que lo sean.
El Cuadro Tres muestra los promedios de mensajes y seguidores relacionados con tales cuentas. Los
seguidores de la cuenta de Enrique Peña Nieto habían enviado un promedio de 716 mensajes por
usuario. En total, esos 25 seguidores colocaron 17891 mensajes pero en el cuadro solamente
mostramos el promedio por usuario. Los seguidores de López Obrador envían más mensajes: 1410
cada uno. En cambio, los de Vázquez Mota son escasamente comunicativos (promedio de 328
mensajes). Es posible que muchas de esas cuentas sean de creación reciente e, incluso, que entre
ellas existan cuentas falsas.
Cuadro tres
Seguidores en Twitter de tres aspirantes presidenciales
Promedios de mensajes enviados, cuentas a los que siguen y seguidores
Seguidores de la
cuenta
Tweets enviados por
esas cuentas
Usuarios a los que
siguen esas cuentas
Seguidores de esas
cuentas
@epn
716
203
165
@lopezobrador_
1410
125
70
@josefinavm
328
118
41
Promedios de 75 cuentas (25 con seguidores de cada candidato). Se tomaron las 25 cuentas
registradas más recientemente a las 14 hrs. del 17 de diciembre de 2011.
Las cuentas suscritas a los tweets de Peña Nieto tienen más seguidores y sus titulares han querido,
además, seguir a más personas. Los seguidores del candidato del PRI siguen en promedio a 203
cuentas cada uno, pero los de López Obrador únicamente a 125, y los de Vázquez Mota a 118.
En proporción similar, las cuentas de los twitteros interesados en Peña Nieto son seguidas por 165
personas, cada una, en promedio. Las cuentas de los interesados en López Obrador tienen 70
seguidores en promedio. Los que siguen a Vázquez Mota en Twitter son seguidos, en promedio,
únicamente por 41 personas.
Unos dan la cara, otros no
Así como a los aspirantes presidenciales hay quienes los colocan en listas para clasificar sus cuentas
en demostración de interés por ellas, también sus seguidores pueden ser incluidos en listas de
Twitter. Los seguidores de López Obrador son mencionados, en promedio, en 1.2 listas. Los de
Peña Nieto, en 0.9 y los de Vázquez Mota únicamente en 0.2.
Cuadro cuatro
Seguidores en Twitter de tres aspirantes presidenciales
Promedios de listas que siguen a cada usuario, fotografías en perfil de usuario y otros
aspirantes presidenciales a los que siguen
Seguidores de la
cuenta
Listas siguiendo a
cada usuario
Fotografía colocada
en su perfil por el
usuario
La cuenta sigue a otro
de los dos aspirantes
@epn
0.9
68%
32%
@lopezobrador_
1.2
80%
56%
@josefinavm
0.2
60%
48%
Promedios de 75 cuentas (25 con seguidores de cada candidato). Se tomaron las 25 cuentas
registradas más recientemente a las 14 hrs. del 17 de diciembre de 2011.
De los seguidores de Peña Nieto cuyas cuentas revisamos, el 68% colocó una ilustración propia
(aunque no siempre se trata de fotografías de los usuarios) en la descripción de su perfil en Twitter.
Los seguidores de López Obrador también en ese rubro parecen ser usuarios con más experiencia e,
incluso, compromiso en Internet. El 80% de ellos da la cara en su perfil de Twitter. En cambio,
solamente 6 de cada 10 seguidores de Vázquez Mota hace lo propio.
En las tres cuentas hay seguidores con tan escasa actividad en Twitter que podría suponerse que sus
autores tienen poco o muy reciente interés en los candidatos a cuyas cuentas se han suscrito, o
incluso que son usuarios falsos. Entre los 25 seguidores de Peña Nieto cuyas cuentas revisamos,
encontramos
5 que no habían colocado un solo mensaje, no tenían un solo seguidor y no contaban
con imagen propia en su descripción como usuarios.
Usuarios de esa índole, hubo 3 entre los seguidores de López Obrador y 7 entre los de Vázquez
Mota. Otra vez se manifiesta una mayor actividad entre los interesados en la cuenta del candidato
del PRD y una más notoria improvisación, o quizá incluso adulteración de perfiles, entre los
seguidores de la precandidata panista.
Diversas simpatías políticas
Sin embargo los seguidores de cualquiera de esos tres aspirantes presidenciales pueden tener
simpatías políticas diversas. Como hemos señalado antes, el hecho de
seguir
a un personaje en
Twitter no necesariamente significa respaldarlo. Hay twitteros que se suscriben a la cuenta de un
personaje con el propósito de conocerlo, o incluso para documentar su rechazo a él. Por eso las
evaluaciones que aparecen con frecuencia en la prensa y que elaboran algunas agencias de
mercadotecnia, en donde se muestran datos de seguidores de una cuenta como si se tratara de
respaldos a ella, distorsionan la diversidad que hay en Twitter.
Entre los seguidores cuyas cuentas revisamos, el 45% sigue a más de uno de los tres aspirantes
presidenciales. Entre los seguidores de Peña Nieto, el 32% sigue a uno de los otros aspirantes o
incluso a los dos. Por eso no se puede afirmar que el hecho de estar suscrito a la cuenta @epn hace
de esos usuarios simpatizantes que se identifican con el candidato priista.
De los seguidores de @lopezobrador_ más de la mitad, el 56%, sigue también a @epn, a
@josefinavm o a los dos. Estamos ante una utilización de Twitter que, lejos de circunscribirse a la
adhesión, aprovecha ese espacio para conocer qué dicen los aspirantes presidenciales.
Entre quienes estando suscritos a la cuenta de Vázquez Mota fueron considerados para esta
comparación, el 48% seguía, además, a uno de los dos aspirantes de otros partidos, o a ambos.
El uso de Twitter que hemos podido identificar es más creativo por parte de sus seguidores, que de
los candidatos o precandidatos. Los seguidores de una cuenta pueden tener intereses más amplios
que la simple simpatía por algún candidato específico. La presencia en Twitter se construye con
perseverancia y trabajo. Veremos, en el transcurso de las inminentes campañas presidenciales, si los
candidatos son capaces de aprovechar ese recurso de comunicación. Y veremos, también, si los
usuarios de Twitter saben emplearlo para algo más que inopinadas adhesiones y descalificaciones.
Referencia
María Elena Meneses, “Acarreos digitales: Engaños por otros medios”, en “Virtualis”, blog de
El
Universal
, 15 de diciembre de 2011, http://blogs.eluniversal.com.mx/weblogs_detalle15404.html.